No tengo ni idea a que lugar se refería la canción de Madonna, pero seguro que bien podría haberse referido a Menorca donde hemos tenido la suerte de ser invitados para participar en la VIII edición de la ruta de los faros, que a lo largo de 210 km de recorrido recorre los lugares más emblemáticos de esta pequeña isla en tamaño pero grande en diversidad y belleza.
Desde hacía tiempo me habían hablado muy bien de esta ruta, de claro ambiente cicloturista, controlada pero con un par de tramos libres donde soltar los vatios. A media tarde del viernes llegamos por aquí, ya en el aeropuerto me encuentro con Arturo Sintes, alma mater del ciclismo por estas tierras aparte de organizador de la marcha, quien venía a recoger al aeropuerto a Olga, compañera del Meta 2Mil. También me recogen y antes de ir al hotel pasamos por la tienda Bicicletas Tramountana que nos prestaría una bici para realizar la marcha. Una Scott Speedster 20 montada con 105. Allí me encuentro a Mapi que también va a afrontar esta marcha, este año que esta andando muy fina, el poso de las carreras se nota.
Rematamos la expedición VIP por la noche en el hotel que coincidimos con Javi de Pedalier que venía acompañado de uno de los homenajeados, nada menos que el gran Marino Lejarreta.
A La mañana siguiente sin madrugar demasiado ya que el hotel se encontraba próximo a la salida en Mercadal, localidad situada en el centro de la isla. Con puntualidad británica comenzamos nuestra andadura en un día que ha amanecido brumoso aunque con temperatura agradable para la práctica del ciclismo. Lo que ya no es tan agradable es el intenso viento que pega, que nos va a machacar durante toda la jornada. Por lo que nos cuentan los locales, algo completamente habitual por estos lares.
Comenzamos rumbo norte por una carretera que se dirige hacia el pueblo de Fornells, pero antes de llegar a él nos desviamos a la izquierda y nos metemos en una zona de preciosas carreterillas, como suelo decir yo, de clásica. Poco a poco volvemos a recuperar rumbo norte a la búsqueda del primero de los faros de la jornada, Cavalleria. El paisaje va abandonando el bosque mediterráneo del centro de la isla para pasar poco a poco al monte bajo y según nos aproximamos a la costa volverse agreste y pedregoso. Además, este primer faro se encuentra situado sobre una preciosa atalaya natural coronando lo alto de un acantilado al que se accede por una estrecha manga de tierra, por lo que el lugar es de película. Al llegar allí reagrupamos y como no, disfrutamos pausadamente del entorno para pasar a desandar camino y realizar un pequeño bucle hasta alcanzar la carretera principal de la isla que une Mahón con Ciutadella. La tomamos hacia el oeste en dirección a esta última en un tramo que es lo menos bonito del recorrido. Mencionar que en los 30 km que llevamos, poquitos metros llanos habremos rodado. No hay grandes subidas pero es todo terreno constante de sube y baja. Hay que estar constantemente jugando con el cambio.
En este tramo hacemos varias paradas de agrupamiento para no congestionar el tráfico de esta carretera.
Ya en las proximidades de Ciutadella nuevamente giramos hacia el norte hacia punta Nati y un nuevo cambio de entorno. Una estrechísima carretera encajonada entre muros de piedra le da un toque muy peculiar. El paisaje, nuevamente pedregoso pero diferente al que encontrábamos en el anterior faro. Al llegar allí descubrimos un lugar situado de cara al viento de tramontana y a nuestros pies el mediterráneo en toda su amplitud. Un sitio con mucha fuerza.
Nueva vuelta sobre nuestros pasos para circunvalar Ciutadella y encontrarnos con el tercer paso obligado de la jornada. Sa Farola es un lugar semi urbano, seguro que un agradable y típico paseo para los habitantes de esta pequeña ciudad. Aquí no paramos y continuamos a ritmo vivo para completar un bucle y ahora si atravesar el centro de Ciutadella que a estas horas bulle de actividad.
Encaramos ahora hacia el sur en una zona donde vamos rodeados de pequeñas urbanizaciones, aunque por lo que veo, se intenta mantener la estética de las construcciones tradicionales que por otra parte se integran de fenomenalmente en el entorno. El cambio de dirección supone que lo que hasta ahora había sido viento favorable, ahora se convierta en un duro suplicio, sobre todo porque encima el viento entra de costado haciendo bastante incomodo el rodar. Pequeño bucle en las proximidades del faro del Cap d’Artrutx en donde el viento sopla con tanta fuerza que incluso en algunos puntos hace saltar el agua del mar hasta nosotros y vuelta hacia Ciutadella. Al llegar allí se nos une una nueva integrante a la marcha. La excorredora de BTT Ruth Moll que también es de aquí y nos acompañará hasta el final de la misma.
Desandamos nuestros pasos en dirección este, sufriendo ahora sí el viento de cara en toda su magnitud. Me encuentro fuerte y me pego un buen relevo hasta cerca de Ferreries donde el cuerpo me pide tomar un poco de aire, como si no lo hubiera tomado suficiente estos kilómetros atrás. Al llegar a este pueblo, en vez de continuar por donde vinimos a la ida, nos conducen por una carreterita revirada y estrecha en dirección a Es Migjorn donde se desatan las hostilidades. Primero un grupito delante de unos diez, después alguien se pone a tensar un poco más hasta que otro que no iba cómodo pega un señor estacazo. Tengo un milisegundo de lucidez y salgo a su rueda, con cadencia, sin alardes y le cojo fácil aunque sufro horrores ya que sigue manteniendo el palo. Cuando por fin afloja, hemos abierto hueco a mi rueda solo otro más, el otro homenajeado de la jornada aparte de Lejarreta, un tal Toni Colom, vamos uno que apenas anda nada. Intento mantener el ritmo con un relevo fuerte, pero llevo ya las piernas pidiendo tregua, Toni lo ve y pasa él indicándonos que nos peguemos y así coronamos este minipuerto, detrás nada de bajada, zona de repechos donde seguimos rodando fuerte hasta que al frente aparece otra subida que da entrada al pueblo. Toni baja un piñon y pega un arreón que nos coge fuera de juego aunque gracias a que le frena un poco el coche podemos enganchar, en cuanto vuelve a tener un hueco pega otro arreón y esta vez si estamos prevenidos aunque llevo las piernas que me queman del acido láctico así que cuando detrás aparece de la nada un spunik levantándonos la cartera ya ni puedo reaccionar y me abro estrepitosamente, coronando como buenamente puedo. Puff, no ha estado nada mal el calentón. Va a venir bien el avituallamiento. Va llegando el resto de la gente. Mapi viene contenta porque se está encontrando bien a pesar de tener que lidiar con un plato de 39 dientes que lleva la bici que le prestaron. El que no viene tan fino es Javi, con un pajarón del quince que se está peleando con su particular Col del Agonistic. A pesar de todo aguantará con un pundonor admirable el resto de la ruta.
Retomamos nuestro rodar una vez recuperadas las fuerzas. Rumbo sureste por una intrincada zona de carreteras que hace que mi gps interno se vuelva un poco loco. Esta parte de la isla es mas llana aunque los continuos recodos, acelerones y frenazos provocan un rodar tenso que te va minando las fuerzas poco a poco. Vamos buscando la costa sur de la isla. Al llegar allí nos encontramos un mas embravecido por el viento sureste que nos acompaña hoy y que machaca sin piedad una zona de pequeñas calas pedregosas. Seguimos la línea costera entre urbanizaciones hacia Punta Prima. Aquí en concreto no hay faro, que corresponde lo tenemos que ver desde lejos al encontrarse en la Illa de l’Aire, un islote próximo. Para regresar al interior una nueva zona con duros rampones nos esperan. Decido relajarme un poco y me dejo caer en el grupo hacia la oficina aprovechando para charlar un rato con Mapi que aquí sufre su pequeño momento de crisis, esos que siempre en mayor o menor medida se tienen en estas marchas tan largas. Nos dirigimos ahora hacía Mahón en cuyo puerto se encuentra el siguiente punto de parada y fonda. De camino podemos deleitar la vista en el entorno de la bella ensenada natural donde se haya enclavada.
Nos encontramos en el kilómetro 164 y aunque el final parezca cerca aun quedan unas cuantas encerronas por lo que cuentan los locales. Así que no hay que dejar de recuperar fuerzas y menos si en el avituallamiento hay unas deliciosas ensaimadas, uno de mis múltiples vicios culinarios.
Aun nos queda el último faro, Favaritx, ubicado en la parte noreste de la isla en pleno parque natural de la albufera des Grau y como no podía ser menos el mejor queda para el final. Como ya me había avisado Arturo en el avituallamiento el lugar es sencillamente espectacular. Un paisaje casi lunar de rocas negruzcas rodea una carretera que va serpenteando junto a diminutas calas de roca y arena negra. Un lugar expuesto que es azotado duramente por el viento. Si le sumamos que al ser parte del parque natural no es una zona urbanizada, parece directamente como si hubiéramos salido de la isla y nos encontráramos en un sitio completamente diferente. Nuevamente los contrastes ganan la partida.
Y como en toda buena película, queda el desenlace final donde todo se desencadena. En este caso el escenario lo pondrán las duras rampas del monte Toro. El punto más alto de la isla para llegar al cual tendremos que superar 3 km con un porcentaje medio del 8,5 % con inicio en las mismas calles de Mercadal. Además, como nos vienen avisando, el tramo es libre con trofeo para los 10 primeros, con lo que los kilómetros previos son de cierta tensión. Como siempre me ocurre me ansío un poco gastando quizás demasiadas fuerzas antes de llegar. Entro en cabeza pero rápidamente uno de los locales que al parecer lleva un montón de años ganando esta subida se destaca con gran confianza. Yo busco mi ritmo acompañado por otros dos que pronto me sacan de punto y los tengo que dejar ir y unos metros después pasa Toni como un avión, aunque este no cuenta para la clasificación. Subo bastante regular, dando todo. Hacía un montón que no ascendía por rampas tan duras y no le tengo cogido el aire. Me quedo con un par de curvas donde prácticamente te quedas parado. Al alcanzar el punto kilométrico 2, tengo las patas a punto de explotar. Miro hacia arriba y alucino con todo lo que queda por subir en apenas 1 km. No obstante este último tiene un 10 % de media según las mediciones de Javi en la altimetría publicada en la web de APM. Intento sacar de donde no hay pero me alcanzan otros tres que vienen juntos. Ya no hay más de donde exprimir, pero bueno, aun así termino en un buen 7º puesto que me sabe a gloria, sobre todo teniendo en cuenta el mes tan fastidiado que he tenido con los problemas de espalda, el abandono en Villa del Prado, el día normalito de Colmenar o el infierno de las 24Doce. 215 km y 2048 m de desnivel acumulado es el veredicto de mi Garmin. Nada mejor que una buena cervecita para festejarlo, que nos hemos ganado ampliamente.
Tras la ducha aprovechamos el resto de la tarde para visitar el museo ciclista que Arturo ha montado en Mercadal, de momento de forma temporal hasta septiembre y tras ello cena donde se obsequia todos los participantes con un bonito recuerdo. Un cuadro con una lámina representando alguno de los faros visitados, aparte de entregar los tradicionales trofeos al mas joven, veterano, más lejano, etc…
Como mencionaba al comienzo, me habían hablado bien de esta marcha y el balance tras la misma es que yo no puedo por menos que hablar aun mejor. Su gran valor añadido es el recorrido. Mirad que he ido a sitios de todo tipo, desde los grandes puertos del pirineo hasta las llanuras castellanas y la diversidad de entornos que he encontrado en esta ruta en tan poco terreno merece ser visitada. Aparte acostumbrados al estrés de Madrid, la filosofía de vida de las gentes de aquí te contagia y te hace pasar unos días de puro disfrute y relax. Lo aderezamos con un trato cercano con Arturo, su mujer Lina y el resto de miembros de la Asociación Cicloturista Menorca y le ponemos la guinda de contar con grandes ciclistas con los que compartir unas pedaladas, obtenemos un fin de semana redondo de esos que cuando vuelves al trabajo al inicio de la semana te dejan un poso de morriña. En fin, otro sitio donde seguro habrá que volver. No sé si os lo he dicho, pero creo que voy necesitando un clon.
Podeis ver la ruta al detalle en http://connect.garmin.com/activity/84185961


1 comentario hasta ahora
1 Rompiendo la racha | Cicloturista de profesión // ene 2, 2012 a las 8:32
[...] si hacía esas burradas habitualmente. Guardo también un especial recuerdo de la marcha de los Faros de Menorca, en compañía de Mapi y siendo fenomenalmente acogido por Arturo y Lina, un finde de esos que [...]
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