Quienes seáis seguidores habituales de este blog seguramente habréis notado lo diferente que esta temporada ha resultado respecto a la pasada, también como el tono de los escritos han ido cambiando a mejor respecto a los nefastos meses invernales donde todo era oscuro para mí. Bueno pues aquí andaba yo aburrido en el curro cuando me he puesto a repasar y me he dado cuenta de que tenía este tema pendiente. La importancia de la cabeza en este deporte.
Haciendo un poco de memoria miro la anterior temporada donde salía auto presionado a las carreras, en las marchas quería hacerlo siempre bien, cumplía los entrenamientos a rajatabla, me cuidaba para mantener el peso en un rango optimo, pero luego llegaban esos eventos y ya pudimos ver el resultado. En el open de BTT lejos de los puntos en casi todas las carreras agobiado y sin disfrutar de ello, en las marchas, salvo el día de Ávila arrastrándome y siempre ocurriéndome cosas y nuevamente sin disfrutar de las mismas, de hecho solo disfruté de aquellas donde el objetivo era trabajar para que otros cumplieran los suyos y que deciros de el comienzo de esta temporada donde todo parecía salir torcido. Ves que haces todo bien, que pones todo de tu parte y luego no salen las cosas, todo sale mal.
Sin embargo, este año algo ha cambiado y nos ha llevado a recuperar esa ilusión perdida, la motivación y por extensión a que las cosas saliesen bien. A finales del año pasado Samuel, un colega, psicólogo de carrera, me pedía ayuda para el trabajo final del Máster de Psicología Deportiva que estaba realizando. Se trataba de un trabajo práctico, consistente en realizar el seguimiento de un grupo de deportistas, aparte que él también es ciclista, por lo que le gustaría hacerlo con ciclistas y me preguntaba si estaríamos interesados en el equipo de cara a las carreras de BTT. Se me abrieron los ojos ante esta propuesta e inmediatamente le dije que no se preocupara, que seguro que les iba a parecer interesante a los compis.
Ayudándonos de la facilidad para la comunicación que nos proporciona internet, nos comentó en qué consistía el trabajo y las ideas que tenia y así empezó a quedar con los que estábamos interesados en el tema para establecer un punto de partida, que le contáramos y deducir cuales eran nuestras necesidades y en que tenía que incidir, que técnicas aplicar, etc…. En mi caso particular, entre otros temas, la cosa estaba bastante clara, siempre quería hacer todo perfecto, me exigía a mi mismo lo imposible y ello me acababa provocando un enorme estrés y ansiedad que primero no me dejaba rendir de manera acorde a todo lo que había entrenado, segundo hacía que la acabara cagando en carreras o marchas y el resultado de ello era un circulo vicioso donde la autoconfianza y la autoestima se van minando poco a poco.
Aplicando diversas técnicas y con el seguimiento y la ayuda de Samu, llegamos al día de hoy, ya terminada la primera parte de la temporada, este año principalmente centrada en las carreras de BTT y vuelvo la vista atrás para encontrarme que este año he puntuado en todas las carreras de Open (menos el fiasco de Tres Cantos donde aun estaba todo muy verde), he tenido carreras donde he disfrutado como no hacía desde que empecé a correr y he vencido de manera inimaginable hace unos meses, retos como el que nos planteamos en la Luchon-Bayona y todo ello entrenando a nivel global mucho menos que en temporadas anteriores.
Todos conocemos el dicho que reza Mens sana in corpore sano, pero sinceramente tras la experiencia de este año yo le daría la vuelta. Puedes ser la persona que mas entrena y con mejores cualidades del mundo, pero si no tienes una cabeza bien amueblada que gobierne tu cuerpo es imposible rendir. Cuantas veces escuchamos a los cicloturistas quejarse de todo, abandonar a la mínima dificultad que se les plantea en una marcha o lamentarse de que no encuentran explicación a su bajo rendimiento en tal o cual marcha que habían preparado a conciencia. Pensamos que entrenando más que nadie, teniendo la mejor bici, conociendo el recorrido o cualquier cosa que se nos pueda ocurrir, si metemos todo en un frasco y lo mezclamos tiene que salir ese día glorioso con el que todos soñamos y nunca nos damos cuenta que muchas veces nos proponemos objetivos poco realistas dejándonos llevar por la euforia o simplemente no tenemos en cuenta que hay factores que no dependen de nosotros, incluso muchas veces que la mala suerte parece acompañarnos, que si averías, que si caídas, que si hoy tengo un enganchón y pierdo el grupo bueno o esas mil cosas que todos sabemos y no nos damos cuenta de que muchas veces no es mala suerte sino a causa de la ansiedad que nos atrapa. Precisamente todas estas cosas es lo que he ido aprendiendo este año y así casi sin darme cuenta como por arte de magia, poco a poco esa ansiedad que me atenazaba se ha ido difuminando y me ha dejado de nuevo disfrutar de lo que más me apasiona. Aunque el amigo Samu me diga que no tengo ninguna razón para hacerlo, no puedo evitar repetirle una y otra vez mi agradecimiento ya que como comentaba antes, entras en un círculo vicioso del que es complicado salir y resulta de una inestimable ayuda alguien que te indique el camino, te ayude a ver porque no trabaja tu cabeza al mismo ritmo que tus piernas. Ahora a posteriori la verdad que me resulta extraño que esta especialidad no se encuentre más extendida, incluso a nivel de equipos profesionales, en un deporte tan duro como el nuestro donde muchas veces la diferencia entre la victoria y la derrota no es más que una cuestión de actitud en el momento determinante donde se decide la carrera.
Así que bueno, la conclusión es que no todo está en las piernas y muchas veces la solución a nuestra falta de rendimiento y nuestros problemas ciclísticos es mucho más sencilla de lo que parece. Espero que esta experiencia que comparto con vosotros sea de utilidad a alguno de los que leen esto.
Nos vemos en las carreteras.

2 comentarios hasta ahora
1 leumas // ago 2, 2010 a las 20:42
Perfecta descripción de lo que es el trabajo de un psicólogo del deporte.
Gracias por el artículo!!!
Un saludo
2 Ernesto Pastor // ago 24, 2010 a las 11:58
Efectivamente, el 98% de las posibilidades de nuestro cuerpo residen en la fortaleza y motivaciones de nuestra mente… solo que el 99% de la gente no lo sabe, verdad?
En todo esto acabo de hacer un master de especialización, por si me quedaba algún tema pendiente: A raiz de todo lo que llevo este año, escribi unas cuantas cosillas, echa un vistazo: http://siguenzaactiva.blogspot.com/2010/06/historia-de-una-cadera.html
El ciclismo debería ser obligatorio en las escuelas.
Un abrazo Sergio!
Ernesto – Lofoten
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