
No se ni como empezar. Ha sido una semana muy extraña. Os pongo en antecedentes.
Resulta que tenía una semana de vacaciones aun colgando del 2009 que tenía que gastar si o si y claro en pleno mes de febrero yo ya me veía como en el puente de la constitución o en navidad, en casita sin hacer mas que entrenar y estar tirado en el sofá. Menudo plan.
Así que la semana pasada, en una noche de insomnio dándole vueltas al asunto, escuchando en la radio hablar sobre la que había sido noticia estrella, la salida de tono de la presidenta de la comunidad de Madrid mientras se encontraba en un acto de promoción del camino de Santiago madrileño, me dije ¿Por qué no? Los siguientes días le estuve dando vueltas al asunto, acudí a recoger la credencial de peregrino a la asociación de amigos del camino de Madrid y me prestaron un trasportín y unas alforjas.
Sin embargo, aquello aun no cogía color. Las previsiones meteorológicas eran simplemente horribles, yo estaba arrastrando un tremendo resfriado que me tenía parado, justo esa semana que el domingo iniciaba la temporada de BTT con la carrera de Open de Tres Cantos ¿Se iría todo a la mierda una vez mas? Este pensamiento es lo que me hizo seguir con lo previsto contra todo.
El plan era salir desde la misma puerta de casa y seguir el camino de Madrid que enlaza con el camino francés en Sahún. Me llevaría la bici de carretera ya que en esta época resultaba poco sensato el intentar transitar cargado con alforjas por los caminos y así le daría un toque personal al viaje. Total, lo que realmente me importaba era el camino, el aislarme durante una semana conmigo, con mis pensamientos.
El domingo tras la carrera de Tres Cantos, que resultó un importante fiasco tras tantos meses de preparación, la gota colmó el vaso y fue el acicate definitivo. Empieza la aventura.

