Cicloturista de profesión

El blog de Sergio Palomar

Entradas con la etiqueta 'Prueba de esfuerzo'

Ciclistas en el limbo

Publicado el marzo 18th, 2009 por sergiopalomar | Tags: General

Completamente lamentable el episodio que me ha tocado sufrir hoy durante una visita por motivos deportivos a mi médico de atención primaria. Una situación de esas que te hace plantearte cosas y reflexionar. Comencemos por el principio.

Hace tres meses. Comienza el año y con toda nueva temporada hay que empezar con los trámites para renovar la licencia. En mi caso no me queda mas opción que sacarla ya que yo necesito la de competición para participar en las carreras de open de Madrid de Mountain Bike. Como sabréis, uno de los requisitos para obtener la licencia de competición es presentar un reconocimiento médico firmado. Pues bien, acudo a mi médico, con las pruebas de esfuerzo de años anteriores a ver si me lo firma y me indica que por prohibición expresa del colegio de médicos no puede hacerlo y que tengo que ir a algún sitio donde hagan reconocimientos. Acabo obteniendo el sello en un lugar muy cutre donde “regalan” psicotécnicos a 3€ y también me realizan una serie de pruebas: Me pesan, me toman la tensión, el pulso en reposo y el pulso en “esfuerzo” (tras realizar 10 sentadillas) con lo que obtengo un sello y una firma en la hoja correspondiente donde se dice que estoy apto para el deporte de competición, ya tengo todo para obtener la licencia.

Pasan un par de meses y a comienzos de Marzo, como llevo haciendo ya varios años, acudo al INEF a realizarme una prueba de esfuerzo para comprobar mi evolución y garantizar realmente que estoy en condiciones para competir. Lo pudisteis leer hace un par de entradas en el blog. Ahí no os conté un pequeño detalle. En el electrocardiograma que te hacen aparecía una pequeña alteración: Hipertrofia del ventrículo izquierdo.

Habitualmente es una adaptación típica de los deportistas de fondo, el corazón crece para adaptarse al esfuerzo de larga duración, aunque también me comenta la doctora que me realizó la prueba de esfuerzo que en un 5% de los sujetos que presentan dicha alteración, esconde causas patológicas, por lo que siempre recomiendan acudir a un cardiólogo para efectuar las pruebas pertinentes que descarten que estamos dentro de ese 5%.

Tras unas semanas buscando hueco, hoy he acudido a mi médico de atención primaria para comentarle esto y que me derivase al especialista, pero lo que yo suponía, iba a ser un mero trámite, se ha convertido en una situación francamente desagradable.

Llego a la consulta, le explico al médico el tema presentándole el informe de la prueba de esfuerzo y tuerce el semblante y responde categórico: “la Seguridad Social no esta para estas cosas, eso lo tenía que gestionar tu federación”. Le respondo haciéndole un resumen rápido de en que consisten los seguros federativos, esas cosas que a diario podemos leer en el Blog de Alfonso Triviño, que la federación solo cuenta con un seguro de RC y un seguro de accidentes y además bastante básico. El hombre se empieza a enervar y a subir el tono de la conversación indicándome que siempre lo mismo, que claro, siempre a tirar de la Seguridad Social para todo, que las cosas no son así, que ellos están ahí para curar enfermedades y no para satisfacer “caprichos”, mientras yo, admito que también elevando el tono de la conversación intentaba expresarle el razonamiento por el lado de la prevención, de las noticias que cada poco aparecen de muertes súbitas y estas cosas, pero el hombre la verdad que tampoco quería atender a razones. Al final tras mi insistencia y casi como perdonándome la vida me ha derivado al especialista, pero creo que nadie tenemos que aguantar esto y menos cuando la salud esta en juego.

Esto te hace plantearte unas cuantas cosas. En primer lugar el tema de estar federado. Algo de razón no le faltaba al médico, el seguro que se nos ofrece como ya sabemos por Alfonso Triviño y otros que han denunciado esta situación, tiene grandes lagunas. Si estás federado tienes que tragar con esto y si no estas federado no hubiera tenido ningún problema para tramitar esto ya que la Seguridad Social se hace cargo en ese caso sin atisbo de dudas. Por desgracia a los que competimos o somos asiduos a las marchas no nos queda otra que estar federados. ¿La opción es mentir como bellacos?

Además te queda la intranquilidad de encontrarte como quien dice en un limbo de cobertura. A mi me sale una tendinitis a causa del entrenamiento o no se, un caso como este y dependes de la buena fe del médico que te atienda porque la federación al no tratarse de un accidente no se va a hacer cargo y la seguridad social también se puede lavar las manos diciendo que eso es deportivo y que lo tendría que atender la federación.

También podemos mirarlo desde otro lado. Desde el punto de vista del trabajador que paga sus cuotas a la Seguridad Social y llega y tiene que soportar poco menos que una bronca simplemente por ser deportista. Es un poco irónico ver como las televisiones se hartan de recordarnos que la gran epidemia de nuestra época es la obesidad para después darte cuenta de que si eres deportista, con problemas médicos de deportista te encuentras completamente desasistido, seguro que todos conocemos algún caso de esto que digo.

Así que nada. Solo me queda desearos que tengáis toda la salud del mundo, no sea que os toque encontraros en ese limbo del que hablo.

Pasando la ITV

Publicado el marzo 4th, 2009 por sergiopalomar | Tags: General

Es curioso, cuando uno va a una marcha el espectáculo tecnológico que se puede observar. Ciclistas luciendo flamantes maquinas, los últimos avances del mercado, si no llevas carbono por todos los lados incluso te sientes un bicho raro. Maquinas en muchos casos superiores a las que lucen los ciclistas profesionales.

Pero no, no voy a hablar de pasar la ITV a nuestras queridísimas maquinas que tanto sudor le han costado a nuestra VISA. El tema de hoy es otro. Ya que normalmente solemos gastarnos autenticas fortunas en tener las mejores máquinas cuando la gran mayoría de los cicloturistas se olvidad que quien realmente hace funcionar ese cacho de carbono, el motor que nos lleva a coronar esos puertos somos nosotros mismos y la pregunta ¿Cuánto invertimos en nosotros mismos? En garantizar el que motor funciona perfectamente, en sacar el máximo rendimiento al mismo. Seamos realistas, normalmente el común de los cicloturistas solo se acuerda de santa Bárbara cuando truena o lo que es lo mismo, cuando ya es demasiado tarde y alguna lesión les aqueja.

Esto viene a colación de que la semana pasada me toco a mí pasar mi particular ITV. La prueba de esfuerzo que me hago cada año y que aparte de decirme que el motor esta preparado para llevarlo al límite cuando haga falta, me sirve de acicate para señalarme que el trabajo del invierno ha sido bueno o malo y cuantificar la mejora sobre años anteriores y la progresión que vamos llevando.

Mucha gente se piensa que esto de la prueba de esfuerzo es algo poco menos que para pros o gente híper preparada que compite al máximo nivel, así que vamos a ver si podemos desmitificar un poco el tema.

En primer lugar señalar que en mi opinión debería ser obligatorio para cualquiera que se saca una licencia (de cualquier deporte) el hacerse una prueba de esfuerzo. Como dije antes, solo nos acordamos de estas cosas cuando ya es demasiado tarde, cuando cada poco vemos en la prensa casos de muerte súbita que en algunos casos se podían haber evitado con la detección de esa patología que estaba oculta. Solo esto creo que ya tendríamos suficientes razones para pasar esta revisión.

De hecho, la primera parte de dicha prueba va a consistir en esto, en ver que estamos sanos. Primero nos interrogan sobre nuestros antecedentes médicos, nos van a pesar, medir, realizar una antropometría para comprobar nuestro peso óseo, nuestro peso magro y lo que es un dato importante en este deporte de la bici, el porcentaje de tejido graso que poseemos.

A continuación pasamos a realizar una espirometría donde van a comprobar nuestra capacidad pulmonar y seguidamente nos tomaran la tensión y nos realizaran un electrocardiograma en reposo para intentar detectar posibles patologías.

Tras eso, pasaríamos a la prueba de esfuerzo como tal. Ante nosotros una bicicleta estática (ciclo ergómetro) conectada a un ordenador, la colocamos a nuestras medidas, mientras nos van explicando en que consiste el tema. Se comienza por una fase de calentamiento, para a continuación, ir subiendo la carga (medida en watios) poco a poco de forma progresiva, mientras por un lado miden nuestra actividad cardiaca en un electrocardiograma y por otro lado van midiendo el oxigeno que consumimos y el CO2 que expulsamos mediante una mascarilla que nos colocan en la cara mientras nos centramos en mantener una cadencia que nos han señalado. El objetivo es aguantar hasta que ya no podamos mas.

Aquí van a ver como responde nuestro cuerpo ante un esfuerzo creciente y sobre todo, lo que es mas importante de cara a la preparación, midiendo el Oxigeno que consumimos van a determinar nuestros umbrales aeróbico y anaeróbico así como los diferentes rangos de pulsaciones en los que debemos movernos según lo que queramos entrenar o mejorar. Eso ya os lo explica mucho mejor mi compañero Chema Arguedas.

En mi caso, me salio que estoy como una rosa aunque aun puedo afinar un poquito unos kilitos y es que la maquina del vending es mi perdición. Luego en lo referente a la prueba propiamente dicha, pues eso. Veintitantos minutos donde la verdad se sufre mucho, dándolo todo, para finalmente comprobar con los números en la mano, que las sesiones de gimnasio de este invierno han servido para mejorar mi potencia, también para indicarme que aun ando corto de fondo y que debo trabajar mas este aspecto. Por otro lado la buena posición de mi umbral anaeróbico resulto claro indicativo de que he estado trabajando ese aspecto, las tempraneras carreras de BTT tienen la culpa y por último, a mi me ha venido genial en el aspecto psicológico. Últimamente estaba con la paranoia de que no estaba andando fino, los pobres resultados en lo que a puestos se refiere en las carreras de BTT me habían rallado, pero tras ver los números, resulta que estoy en bastante mejor forma que el año pasado en estas fechas y que vamos haciendo las cosas bien de cara a las marchas y carreras venideras. Mucha información.

Así que nada, ya sabéis, si buscáis mejorar, o simplemente que os digan que estáis sanos para hacer las burradas que solemos hacer en las múltiples marchas a las que acudimos, nunca esta de mas invertir un poquito en nosotros mismos. Seguro que vuestro cuerpo os lo agradece.

publicidad