Completamente lamentable el episodio que me ha tocado sufrir hoy durante una visita por motivos deportivos a mi médico de atención primaria. Una situación de esas que te hace plantearte cosas y reflexionar. Comencemos por el principio.
Hace tres meses. Comienza el año y con toda nueva temporada hay que empezar con los trámites para renovar la licencia. En mi caso no me queda mas opción que sacarla ya que yo necesito la de competición para participar en las carreras de open de Madrid de Mountain Bike. Como sabréis, uno de los requisitos para obtener la licencia de competición es presentar un reconocimiento médico firmado. Pues bien, acudo a mi médico, con las pruebas de esfuerzo de años anteriores a ver si me lo firma y me indica que por prohibición expresa del colegio de médicos no puede hacerlo y que tengo que ir a algún sitio donde hagan reconocimientos. Acabo obteniendo el sello en un lugar muy cutre donde “regalan” psicotécnicos a 3€ y también me realizan una serie de pruebas: Me pesan, me toman la tensión, el pulso en reposo y el pulso en “esfuerzo” (tras realizar 10 sentadillas) con lo que obtengo un sello y una firma en la hoja correspondiente donde se dice que estoy apto para el deporte de competición, ya tengo todo para obtener la licencia.
Pasan un par de meses y a comienzos de Marzo, como llevo haciendo ya varios años, acudo al INEF a realizarme una prueba de esfuerzo para comprobar mi evolución y garantizar realmente que estoy en condiciones para competir. Lo pudisteis leer hace un par de entradas en el blog. Ahí no os conté un pequeño detalle. En el electrocardiograma que te hacen aparecía una pequeña alteración: Hipertrofia del ventrículo izquierdo.
Habitualmente es una adaptación típica de los deportistas de fondo, el corazón crece para adaptarse al esfuerzo de larga duración, aunque también me comenta la doctora que me realizó la prueba de esfuerzo que en un 5% de los sujetos que presentan dicha alteración, esconde causas patológicas, por lo que siempre recomiendan acudir a un cardiólogo para efectuar las pruebas pertinentes que descarten que estamos dentro de ese 5%.
Tras unas semanas buscando hueco, hoy he acudido a mi médico de atención primaria para comentarle esto y que me derivase al especialista, pero lo que yo suponía, iba a ser un mero trámite, se ha convertido en una situación francamente desagradable.
Llego a la consulta, le explico al médico el tema presentándole el informe de la prueba de esfuerzo y tuerce el semblante y responde categórico: “la Seguridad Social no esta para estas cosas, eso lo tenía que gestionar tu federación”. Le respondo haciéndole un resumen rápido de en que consisten los seguros federativos, esas cosas que a diario podemos leer en el Blog de Alfonso Triviño, que la federación solo cuenta con un seguro de RC y un seguro de accidentes y además bastante básico. El hombre se empieza a enervar y a subir el tono de la conversación indicándome que siempre lo mismo, que claro, siempre a tirar de la Seguridad Social para todo, que las cosas no son así, que ellos están ahí para curar enfermedades y no para satisfacer “caprichos”, mientras yo, admito que también elevando el tono de la conversación intentaba expresarle el razonamiento por el lado de la prevención, de las noticias que cada poco aparecen de muertes súbitas y estas cosas, pero el hombre la verdad que tampoco quería atender a razones. Al final tras mi insistencia y casi como perdonándome la vida me ha derivado al especialista, pero creo que nadie tenemos que aguantar esto y menos cuando la salud esta en juego.
Esto te hace plantearte unas cuantas cosas. En primer lugar el tema de estar federado. Algo de razón no le faltaba al médico, el seguro que se nos ofrece como ya sabemos por Alfonso Triviño y otros que han denunciado esta situación, tiene grandes lagunas. Si estás federado tienes que tragar con esto y si no estas federado no hubiera tenido ningún problema para tramitar esto ya que la Seguridad Social se hace cargo en ese caso sin atisbo de dudas. Por desgracia a los que competimos o somos asiduos a las marchas no nos queda otra que estar federados. ¿La opción es mentir como bellacos?
Además te queda la intranquilidad de encontrarte como quien dice en un limbo de cobertura. A mi me sale una tendinitis a causa del entrenamiento o no se, un caso como este y dependes de la buena fe del médico que te atienda porque la federación al no tratarse de un accidente no se va a hacer cargo y la seguridad social también se puede lavar las manos diciendo que eso es deportivo y que lo tendría que atender la federación.
También podemos mirarlo desde otro lado. Desde el punto de vista del trabajador que paga sus cuotas a la Seguridad Social y llega y tiene que soportar poco menos que una bronca simplemente por ser deportista. Es un poco irónico ver como las televisiones se hartan de recordarnos que la gran epidemia de nuestra época es la obesidad para después darte cuenta de que si eres deportista, con problemas médicos de deportista te encuentras completamente desasistido, seguro que todos conocemos algún caso de esto que digo.
Así que nada. Solo me queda desearos que tengáis toda la salud del mundo, no sea que os toque encontraros en ese limbo del que hablo.

