Parece mi sino, los años impares por una u otra razón, resulta imposible engarzar una buena temporada, sin embargo viendo las circunstancias, que me toca entrenar de aquella manera, que no puedo planificar nada, que llevo todo el año pasado de peso. Aun así, que salvo que me improvise algo durante el mes de septiembre, la cosa va tocando a su fin. Y la verdad que visto lo visto creo que me puedo dar con un canto en los dientes ya aunque me ha pasado de todo a lo largo del año, últimamente como habéis podido ir leyendo la cosa no se ha dado ni pizca de mal. En la Perico, entre pitos y flautas, tampoco había conseguido sacar nunca una carrera redonda, pues lo que decía arriba, siempre había algún detallito – que si un pajarón, que si hacerla acompañando a otros, los problemas estomacales del año pasado – que empañaba el resultado final. Resulta que el año que menos me lo propongo va y sale.

