Con el eurobike y el cierre expres se me habían quedado a medias los relatos de los días que pasé por Asturias final de agosto. Continuando donde lo dejé, el sábado mis Luis y el niño me habían liado para un buen berenjenal. Me dejé engañar para correr una prueba del trofeo asturcantabro de pruebas master de carretera que se celebraba en Villaviciosa.
Sinceramente acudía con un miedo tremendo. Sin apenas entrenamiento desde la Perico, con todo lo que sufrí un par de días antes en el recorrido por San Lorenzo y la Farrapona, el cansancio acumulado de los días anteriores, vamos que simplemente iba a ver que salía, siendo la simple idea de acabar dentro de control como algo que veía bastante lejano, mucho más viendo el perfil de lo que nos esperaba y que alguien había publicado en el foro.


Ya tenía yo ganas de probar una cosa de estas. Llevaba tiempo con ello en la cabeza, pero el denso calendario de BTT, las marchas cicloturistas y distintos alineamientos de planetas lo habían retrasado, pero por fin, esta Nochebuena debuté en competición de carretera participando en la Carrera del Pavo de la madrileña localidad de Colmenar Viejo.