Después de cuatro días creo que ya es tiempo mas que suficiente para haber reposado esta nueva edición de la Quebrantahuesos. Viendo el título que me ha salido ya os podéis hacer una idea de cual es la sensación que me ha dejado. Total y absoluta indiferencia. Tras seis participaciones consecutivas la verdad que resulta complicado encontrar algo que te sorprenda que te haga sentir otra vez ese gusanillo y si varios aspectos y circunstancias que han pesado en contra.
Ya desde la semana pasada venia la cosa torcida cuando tras la Irati Xtrem rompí una pieza de mi cuadro Time. Ya allí mismo veía que mis posibilidades de mejora se reducían drásticamente, ya no tanto por llevar una bici mas pesada y menos adecuada a mi morfología sino por lo que suponía de remate a mi maltrecha cabeza en un año en que casi nada parece salir como uno querría. El jueves consigo sacar tiempo y monto un engendro mezcla de mis dos bicis, a la BH Oquina le pongo ruedas, frenos y bielas compact de la Time, un nuevo problema surge, las bielas amenazan con morir, ya no hay tiempo de reacción, así nos vamos para Sabiñanigo.
Llegamos allí el viernes con tiempo de sobra para reencontrarnos con esa buena gente del foro, por la tarde el ritual de siempre, recogida de dorsales en un atestado pabellón, aunque hay que decir que en este aspecto la organización se lo tiene bastante trabajado y la recogida de dorsales es tremendamente rápida. Nos encontramos con medio foro, saludas a unos a otros y así se te va la tarde. Tras la presentación de la edición donde se rinde homenaje a Mireya, nos escapamos hacia nuestro alojamiento en el cercano pueblo de Isin, parece que por fin un año vamos a poder dormir como es debido antes de la marcha.
Amanece una nueva edición y la verdad que este año no me siento nervioso como en otras ocasiones. Hace fresco debido al viento, pero el cielo parece despejado, a priori parece que tendremos buen día. Llegamos a Sabiñanigo con tiempo de sobra así que como el año pasado consigo un buen lugar en el cajón que corresponde a mi dorsal naranja, aquel destinado a los que acreditan entre 6h30 y 7h. Este año el objetivo a priori era ambicioso. Dar por fin el salto de calidad que se me ha estado resistiendo estos últimos años y rondar el top100, aunque como mencionaba arriba, tal como viene transcurriendo el año y la semana ni yo mismo me lo creía.
Leer más →