
Mapa de la Ruta
No, no os voy a hablar de ninguna película de indios, aunque da la casualidad de que transcurre por el oeste Madrileño.
Tras suspenderse la ruta que inicialmente teníamos prevista para este domingo, cambiamos los planes, aceptamos la propuesta del amigo Luis de salir con la gente de la PC Bermejo de Leganés.
Como he dicho otras veces, parece mentira, con lo que nos movemos buscando las marchas mas duras o mas bonitas, con lo que viajamos al cabo del año, que aun me queden rincones que conocer dentro de nuestra comunidad y por alguna extraña razón la zona por donde íbamos a transitar hoy resultaba del todo desconocida para mí, aunque conociendo la geografía madrileña me podía hacer una pequeña idea de lo que me iba a encontrar.
Salimos temprano en dirección a Alcorcon donde recogeremos a dos miembros mas, con lo que nos queda una grupeta bastante aseadita de unos 7 ciclistas, para una vez ahí tirar hacia Brunete por la “ilegal” para los ciclistas M-501 (de eso hablaremos otro día).
El ritmo es alegre, muy alegre como suelen estilar esto “locos de Leganés”, aunque mejor no hablo ya que quienes tiramos del grupo en este tramo somos Luis y Yo. Hoy me he debido levantar con el pie bueno y me noto muy bien.
Llegados a Brunete se acaba la parte pestosa de la ruta. Abandonamos la concurrida autovía y encaramos hacia la sierra, dirección Villanueva de la Cañada, iniciando un terreno de transición que da paso de los llanos del sur a la sierra de Madrid. Ya os podéis imaginar como es este terreno. Ni un metro llano, esas carreteritas que me encantan, plagadas de repechos y curvas, terreno ideal de emboscadas. De hecho una vez que alcanzamos Villanueva de la Cañada, abandonamos las carreteras concurridas para descender vertiginosamente hacia Quijorna pueblo situado entre una maraña de pequeñas colinas y vallecitos.
Lo que me encanta de estas rutas es como en un mismo día vas pasando por toda una serie de entornos diferentes. Salíamos esta mañana de las áridas llanuras sureñas, poco a poco nos hemos metido en terreno de dehesas, encinares y monte bajo, y frente a nosotros se alzan, por encima de los 1500m las montañas del sistema central y sus bosques de pinos. También el contraste de salir de la ciudad, el trafico intenso a carreteras solitarias, solo surcadas por ciclistas y moteros, que de otra manera mas descansada buscan mas o menos lo mismo que nosotros.
Nos habíamos quedado llegando a Quijorna, donde un pinchazo de un compañero nos permite tomarnos un pequeño respiro antes de afrontar el tramo ascendente que nos va a conducir hacia Navalagamella. Primero una serie de repechos y llanos para después enganchar una dura subida de un par de kilómetros y primer calentón serio del día. Mientras voy pensando en como no me había dado nunca por salir hacia esta zona, teniéndolo relativamente a mano. Desde aquí, otra vez para abajo, buscando la localidad de Colmenar de Arroyo donde tomaremos una carreterilla estrecha, de estas de pueblo con el asfalto rugoso y bacheado, de esas que solo cabe un coche, que nos va a conducir hacia Robledo de Chavela. Aquí como dije, el paisaje es ya claramente de montaña, mientras seguimos ganando altura progresivamente, mientras pasamos junto a las enormes antenas de la estación de seguimiento de satélites de la NASA. Un pequeño alto en el ascenso para enlazar con una carretera mas ancha y retomar la subida, ahora si sin medias tintas, un puertecillo en toda regla donde se vuelven a desatar las hostilidades.
Y esto, solo es el aperitivo para el plato fuerte de la jornada. Tras un veloz descenso alcanzamos Robledo de Chavela, una de las localidades mas recónditas de la comunidad Madrileña. A la salida del pueblo un desvío a la derecha nos indica hacia Fresnedillas de la Oliva y supone el comienzo del alto del Mojón, apenas 2 kms y poco de subida pero con zonas que hacen mucho daño a las piernas. Como no hay dos sin tres nuevamente subimos como si nos fuera la vida en ello con el pulsometro a punto de explotar. Por suerte todo el frío y agua que hemos tragado este pasado otoño empieza a dejarse notar tímidamente y las piernas responden. Desde aquí la carretera continua hacia Fresnedillas de la Oliva y de ahí hacia Navalagamella, cerrando el bucle, ya que a partir de aquí la ruta será la misma que a la ida, de nuevo de vuelta a los llanos para completar una maratoniana jornada de casi 140 kms. No esta nada mal para el mes de enero.
Podéis ver la ruta sobre el mapa en http://bikeroutetoaster.com/Course.aspx?course=29437