<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Cicloturista de profesión &#187; Indurain</title>
	<atom:link href="http://blogs.ciclismoafondo.es/sergiopalomar/tag/indurain/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://blogs.ciclismoafondo.es/sergiopalomar</link>
	<description>El blog de Sergio Palomar</description>
	<lastBuildDate>Mon, 02 Jan 2012 07:32:24 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.3.1</generator>
		<item>
		<title>Salió el día – Larra Larrau 2010</title>
		<link>http://blogs.ciclismoafondo.es/sergiopalomar/salio-el-dia-%e2%80%93-larra-larrau-2010/</link>
		<comments>http://blogs.ciclismoafondo.es/sergiopalomar/salio-el-dia-%e2%80%93-larra-larrau-2010/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 27 Sep 2010 20:07:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator>sergiopalomar</dc:creator>
				<category><![CDATA[Rutas y Marchas]]></category>
		<category><![CDATA[Arette]]></category>
		<category><![CDATA[Belagua]]></category>
		<category><![CDATA[Indurain]]></category>
		<category><![CDATA[Isaba]]></category>
		<category><![CDATA[Issarbe]]></category>
		<category><![CDATA[Larrau]]></category>
		<category><![CDATA[Laza]]></category>
		<category><![CDATA[Pierre St. Martin]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.ciclismoafondo.es/sergiopalomar/?p=428</guid>
		<description><![CDATA[Ya os lo iba comentando en anteriores entradas así que no vamos a posponerlo más que luego se me acumulan los temas. Pues si. Esta vez me ha salido esa marcha que llevaba buscando tanto tiempo. Ese día que te sientes poderoso, que das todo sobre la bici, sufriendo al máximo pero con esa sensación [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignright size-medium wp-image-431" title="Larrau-Vero_edit" src="http://blogs.ciclismoafondo.es/sergiopalomar/files/2010/09/Larrau-Vero_edit-300x154.jpg" alt="Larrau-Vero_edit" width="300" height="154" />Ya os lo iba comentando en anteriores entradas así que no vamos a posponerlo más que luego se me acumulan los temas. Pues si. Esta vez me ha salido esa marcha que llevaba buscando tanto tiempo. Ese día que te sientes poderoso, que das todo sobre la bici, sufriendo al máximo pero con esa sensación de “dolor placentero” (ya sabemos que los ciclistas somos un poco masocas) y además, en la que hoy por hoy es mi marcha preferida del calendario. Esperemos que siga manteniendo ese espíritu, ese trato hacia el ciclista, esa organización, ese recorrido durísimo que ya de por sí supone un reto y ese buen hacer en general y no le ocurra como a alguna otra marcha del calendario.</p>
<p><span id="more-428"></span></p>
<p>Llegábamos a Isaba, como ya habréis leído tras un duro periplo por los pirineos. Con la sensación de “a ver que sale” ya que como os conté, durante la semana me arrastré bastante por esos puertos. Ya veríamos si el viernes, de recuperación por no hacer bici, que no de descanso por el viaje para llegar hasta aquí se dejaban notar. Recogemos dorsales, saludamos a un buen montón de foreros y pirenaicos y además conseguimos recogernos prontito para cenar y acostarnos temprano. Todo un logro.</p>
<p>La amanecida, es un poco más tempranera de lo que me hubiera gustado. Luis y el niño se han empeñado en que hay que desayunar en condiciones y se ponen a preparar arroz. Ya metido en faena, me apunto al tema rompiendo la regla numero uno de las marchas y carreras: “No se prueba nada nuevo antes de un evento importante”. Añado a mi desayuno habitual a base de cereales y fruta, una buena ración de arroz blanco con un chorrito de aceite para darle un poco de sabor a mi desayuno. La verdad que me da igual, voy con el convencimiento, tras la semana en los pirineos de que voy a petar como un cochino, así que quizás inconscientemente esté buscando escusas para hacerlo. Nos subimos a la bici y a subir desde Urzainki, donde hemos pasado la noche, en casa de Iñigo y Elena a quienes agradezco la hospitalidad, hasta Isaba. Apenas 3 kms, que sirven de calentamiento y bien que hace falta calentar con la gélida mañana que tenemos, aunque bueno, es lo de todos los años. Una mirada rápida al cielo nos augura que va a ser un buen día. Tras el protocolo de salida, nos ponemos en marcha tranquilamente por atravesando las calles de Isaba. Bueno, a ver que sale.</p>
<p>Voy resguardado en el grupo. Habitualmente de aquí al rincón de Belagua es casi una neutralizada, pero hoy, según salimos del pueblo, zass, estacazo que nos pone a todos en fila de a uno. No me lo pienso y me tiro para delante para engancharme en el grupo de cabeza mientras, otro segundo estacazo nos deja las pulsaciones definitivamente por las nubes. Incluso el propio Induráin, que hoy es de la partida, está con ganas de jugar y se mete en el fregado a poner un poco de paz. Parón y al poco otra vez, zass, a apretar los dientes de nuevo. Si que ha salido hoy la gente con alegrías. Por otra parte, me sorprendo de lo fácil que consigo salir a los látigos, umm quien lo diría, mientras voy ganando posiciones en el grupo para evitarme en la medida de lo posible los latigazos. Con esta tónica vamos acercándonos al rincón de Belagua cuando tras uno de los arreones sin saber cómo me encuentro tirando de todo el paquete. Levanto descaradamente el pie y la gente no está por pasar, ahora resulta que se cansan de jueguecitos, me quedo en tercer, cuarto lugar, cuando damos la curva de Belagua y comienza el puerto y en ese momento no se qué conexiones neuronales raras se dieron en mi cabeza que me digo, vamos a hacer la tontería del día, bajo un par de piñones, aun con el plato metido y salgo escopetado hacia arriba. Se me va mucho. No miro para atrás, aprieto con ganas una vez que me meto en faena y quito el plato. Voy a tope de pulsaciones, hiperventilando y con los sentidos alerta esperando el momento donde me empiecen a pasar galgos por todos los lados levantándome las pegatinas. Se me hace largo, largo cuando por fin, llegando a la curva de la venta de Juan Pito me alcanza el pelotón, ya deslavazado a un importante ritmo de crucero. Me engancho a la rueda del niño. Venga, a ver cuánto llego, hasta que reviente que no tengo nada que perder. Esto sucede un par de herraduras más arriba donde me corto, pero no estrepitosamente, sino poquito a poco ya que la carretera se ha convertido en un rosario de gente desperdigada. A mi lado reconozco a un ciclista grandote con una Pinarello azul que va también resoplando, coño Induráin. Así que sacando un poquito de lucidez mental pienso, “queda poco para que suavice la pendiente, engánchate a él que fijo que te sube a ritmo”. Así lo hago, aunque me toca sufrir horrores para aguantar el ritmo machacón que lleva, pero lo consigo y cuando suaviza el puerto se empieza a hacer un grupeto de unas 20 unidades donde también entran Katxaple y Gorka y Luis el de Estella (seguro que os acordáis de ellos de las crónicas pirenaicas). Se vuelve a acelerar el ritmo y paso unos kilómetros infernales haciendo la goma hasta que la cosa se estabiliza definitivamente y no me he cortado. Estoy cómodamente encajado en un grupo muy delantero. No me lo puedo creer. El ritmo se vuelve relativamente cómodo durante un kilometro o así hasta que el señor Miguelón decide que no le gusta el ritmo y nos casca un punto más, sin alardes, igual que veíamos en la tele, un puntito progresivo que al principio aguantas, un poco más adelante nos empieza a poner en fila de a uno para que finalmente el que no ha reventado se acaba cortando mientras irremisiblemente le vemos marchar en solitario a la búsqueda de un pequeño grupito que se ha descolgado del grupo cabecero entre los que reconozco a Luis. Mientras, nuestro grupo se ha quedado en apenas diez unidades y sigo alucinando conmigo ya que no me ha costado permanecer ahí, a tope de pulsaciones, sufriendo pero en ese punto donde las patas responden bien a lo que la cabeza pide. A ver lo que nos dura voy pensando mientras llega el descanso. Tras el mismo nos metemos en la preciosa zona kárstica tan característica de este puerto, con sus pinos ennegrecidos y retorcidos por las duras condiciones invernales y esas rocas de un gris casi lunar. Vuelta a la faena y a tensarse el ritmo, aunque nada que ver con la primera parte, hasta que nos acercamos al scalextric (nombre que recibe por la zona la característica curva de 360º de este puerto de las que solo hay dos en España) donde Katxaple se hace con la cabeza y tensa fuerte el ritmo dejando si cabe el grupo aun más reducido en esta parte final. De hecho vuelvo a alucinar cuando veo que se ha cortado Luis, cuando en la pirenaica ni lo veía el pelo en los puertos.</p>
<p><img class="alignleft size-medium wp-image-433" title="IMG_4666_edit" src="http://blogs.ciclismoafondo.es/sergiopalomar/files/2010/09/IMG_4666_edit-300x198.jpg" alt="IMG_4666_edit" width="300" height="198" />Coronamos y me pego a la rueda de Karlos que se conoce de memoria esta bajada (bueno la verdad que yo también, pero mejor dejemos paso a los locales, jeje). En esta primera parte con bastante zona de pedaleo. Pasada la estación de esquí paso a relevo y me pongo a tirar fuerte marcando la bajada hasta que pasamos el cruce del Labays donde la cosas se pone técnica y sobre todo rapidísima con unos porcentajes de impresión. Un tío se va por delante bajando a mí parecer pelín descontrolado. No hago ni por seguirle, no me merece la pena, prefiero bajar por mi sitio, sobre todo por mi carril, en fin cada uno que haga lo que quiera que somos mayorcitos. Aun así bajo mangado y cuando miro para atrás me he quedado solo. Vamos cogiendo a los menos técnicos que se han ido descolgando del grupo cabecero y alcanzando el fondo del valle donde toca volver a pedalear. En esto decir que he ido comiendo y bebiendo sin pausa, todo lo que tenia planificado para la Perico y no pude cumplir por ir fatal del estomago hoy si lo estoy cumpliendo a rajatabla esperemos que sirva porque aun queda muchísimo por delante y la verdad que a este ritmo no sé hasta dónde voy a llegar. Bueno ya que estamos aquí, hasta principio de Issarbe y ahí ya nos pondrá la carretera en nuestro sitio. Venga no te despistes, me vuelvo a centrar y aprieto un poquito para enganchar a una grupetita que se ha formado delante. Nos entendemos medio bien y comenzamos a relevarnos, pero hoy paso con cabeza, guardándome que queda mucha marcha. Lo mismo hacen los demás, porque acaban entrando mis compañeros de ascensión y la verdad que se agradece el ir con gente conocida en la misma grupeta, a mi me hace sentirme más seguro, quizás porque se cómo andan ellos y como ando yo y puedo medir mejor.</p>
<p>Cruzamos Arette con una temperatura súper agradable y empezamos a tirar rumbo a Lanne por una carretera que me trae a la mente el pedazo día que nos marcamos aquí en el mes de junio en la Luchon-Bayona. Echo una mano dando algún relevo, aunque aquí quien se desgasta, quizás demasiado es Gorka que anda pasando un pelín sin conocimiento, él sabrá. La verdad que vamos muy alegres y casi cuando nos queremos dar cuenta estamos subiendo el repecho de Lanne, apenas un calentamiento en comparación con lo que viene ahora. Giro a la izquierda a la salida del pueblo y marco lap en el garmin, empiezan las risas. En esta primera parte que es un falso llano de varios kilómetros, instintivamente contemporizamos el ritmo. Además da un poco de viento de cara y no es plan quemar los cartuchos antes de tiempo. Alguno decide que ese no es su ritmo y tira hacia delante, pero salvo uno, de los que cogimos descolgados del grupo de cabeza en la bajada, que consigue abrir hueco e irse, el resto de los disconformes no consigue alejarse más de una centena de metros antes de volver irremisiblemente a la disciplina del grupo. Así llegamos al inicio de las rampas duras: “bueno chicos, ha sido un placer vuestra compañía” les digo a mis compañeros de grupeta pensando en que irremisiblemente, tras el esfuerzo realizado, voy a cortarme en los durísimos porcentajes que vienen en los próximos tres kilómetros donde el clinómetro no va a bajar del 10%. Meto el 25 y pongo una cadencia muy ágil. Alternando de pie y sentado y mira tu por donde que pasan 300, 400, 500m y sigo ahí ¿leches, me estáis vacilando? ¿Qué hago yo tirando de una grupeta que estaremos entre los 50 primeros de la marcha? ¿Cuándo va a sonar el despertador? Pero no, es de verdad, voy subiendo, al tran-tran, fuerte pero a ese punto donde aun podemos hablar con relativa fluidez, en paralelo con Katxaple, un tío al que me acuerdo que en mis primeras pirenaicas, con mi nivel de entonces, veía poco menos que como a un semi pro, como subían los puertos, así que con esos pensamientos me voy retroalimentando sobre la marcha y motivándome cada vez mas ¿Quién lo iba a decir esta mañana? Así vamos pasando los interminables kilómetros de este puerto largo, largo, no solo por los kilómetros sino por la sensación de inacabable. Voy cómodo en la cabeza del grupo, marcando un ritmo cuartelero que casi sin querer va reduciendo el número del mismo, de hecho entre los damnificados quedan Luis Arza y Gorka al que intentamos animar en cada herradura porque permanece un buen rato ahí que si entro que si no, antes de descolgarse definitivamente. Vamos abandonando la protección del bosque y un par de curvas más arriba vemos al otro Luis, que se ha descolgado del grupo de cabeza. Con el final del puerto ya cerca, redoblo aun más el ritmo, ahora en frio pienso que igual me sobré un poco innecesariamente pero es lo que tiene la falta de oxigeno en el cerebro. Enlazo con Luis y me adelanto un poco a la grupeta justo antes de coronar para cerrarme el maillot y comerme una barrita con el último sorbo de agua que llevaba en uno de los bidones mientras que el otro, con sales, anda a menos de la mitad. Umm…igual vamos a tener un problema comienzo pienso hasta que veo en la cima a Ernesto (Lofoten en foromtb) que como anda de baja ciclística, ha venido a apoyar a los Kapelmuur. Me ofrece agua, coca cola, cojo un botellín de agua que me echo al maillot mientras suelto las piernas para la bajada. Me adelanta Luis y se pone a tirar en este primer tramo como un poseso de forma que de los pocos que quedaban en la grupeta cuando coronamos, nos quedamos yo y otro, mientras Katxaple se corta un poco, lo suficiente para no entrar cuando llegamos al col de Suscousse donde enlazamos con la carretera del Soudet y la bajada se vuelve una locura. Carretera estrecha, botosa y con unas pendientes de escándalo y bajando encendido principalmente por la sobremotivación. Nada menos que 90 km/h llegué a ver. En cuanto suaviza un poco Luis me estira el cuello tanto que llegué a ver pulsaciones casi de ascenso. Menudo trabajo de gregario. Paso la curva del Seat Panda, frenando más de la cuenta, lo que le cuesta un susto al compañero que había sobrevivido de la grupeta (una doble curva muy engañosa justo antes de entrar en Ste. Engrace donde, bajando en una pirenaica a punto estuve de llevarme un galletón gordo) y entramos en la parte de pedalear de la bajada donde vamos a muerte a rueda de Luis que nos lleva como un avión hasta el parking de las gargantas de Kakueta donde finaliza su trabajo y se descuelga. Así que nos ponemos fuerte a relevos el compañero y yo. Terminamos la bajada, giro a la izquierda para encarar el pestoso falso llano que nos va a conducir hacia el coco de la jornada. Aquí no hay medias tintas, vamos tirando con todo, se que luego me va a costar unos minutos en el Larrau, pero ahora me permite avanzar mucho camino de forma muy rápida. No descuido la comida y la bebida mientras hace rato que estamos pasando un montón de gente con dorsales rojos del recorrido corto y algún infiltrado que con dorsal negro no tienen ni de lejos pinta de haberse descolgado del grupo cabecero y luego tendrán el rostro de pasar por meta ocupando la posición de muchos que si han completado el recorrido para el que estaban inscritos, en fin, lo de siempre. El dato es que aguanto a plato hasta el comienzo de Larrau en el refugio Laugibar. Creo que nunca lo había hecho, otro dato más para mi retroalimentación. Botonazo al Garmin y a sufrir. Miro los kilómetros, echo mis cuentas y me despido de mi compañero de grupeta que claramente va más fuerte que yo. Aquí en Larrau solo vale tu propio ritmo.</p>
<p>Noto las piernas ya pesadas, aunque aun con fuerzas y sin rastro de calambres como en otras ocasiones en este puerto. Después de la panzada de platazo en el llano me cuesta cambiar tan repentinamente el ritmo y en estos dos primeros kilómetros que suben hasta el pueblo, durísimos, lo paso bastante mal, además de que ahora pega el calor y me vuelvo a quedar sin agua. En el pueblo descansito, cadencia para soltar el acido láctico de las piernas mientras recibo el ánimo del múltiple publico que hay al paso por este pequeño pueblo y bueno no hay vuelta atrás. Desde aquí 8 kilómetros simplemente infernales me esperan. Meto el 25 y busco una pedalada ágil, todo lo ágil que se puede llevar en estas durísimas pendientes mientras que para motivarme voy fijándome en la gente de la corta a la que voy adelantando. Venga a por ese que está en la curva, a por el otro que aparece más arriba. Son pequeñas metas que hacen mucho más agradable el ascenso. A mitad de subida me adelanta Katxaple que bien se había guardado para esta subida, como se nota el jugar en casa. No se va mucho al principio pero me va metiendo poco a poco, no va a haber manera. Adelanto a Biktor de Pirenaica que me anima mientras entro en la parte más dura del puerto donde unas brutales zetas enlazadas dan paso a 3 kilómetros constantes e infernales. Este tramo siempre me mata. A pesar de todo aprieto un poco más los pedales, hiperventilando, con las pulsaciones por las nubes. Es buena señal. También me adelanta Ernesto con el coche quien me da la vida en forma de botella de agua.</p>
<p>En este tramo se encuentra el grueso de la marcha corta y las imágenes son dantescas. Gente haciendo eses, gente andando, gente sentada en la cuneta, yo voy con la mirada enfocada al infinito, a la siguiente curva, resoplando con fuerza, buscando atrapar cada molécula de oxigeno. Herradura a la izquierda un pequeño descansito donde tomo aire para girar a la derecha y afrontar esos infernales 500m que me separan de Erroymendi. En mi cabeza solo pienso, suave, suave, no te cebes, esta es la rampa de los calambres. Parece que está ahí mismo pero no llega nunca. Según corono, me vacio el bote de agua de un trago, cargo el plato y aprieto fuerte dándolo todo a pesar de que las piernas se van quejando mucho, ya va quedando poca gasolina en el depósito, aunque lo voy supliendo sobradamente con motivación.</p>
<p>Alcanzo la pared del fondo del valle, vamos allá. Son menos de dos kilómetros, lo tienes hecho. Unas curvas más arriba escucho un griterío de ánimos hacía Induráin. No es mucha la distancia pero no sé si voy a lograr enlazar a pesar de ir recortando. Intento apretar, pero buff, se me hace pelota, tengo que subir midiendo mucho y a pesar de todo voy a tope de pulsaciones, con las babas colgando de la boca y resoplando a causa del asma y la intensidad. Me tengo que ir autoanimando, “venga ahí, ahora no te puedes venir abajo”, reconozco a Vero en una curva echando fotos, apenas acierto a balbucear unas palabras. Tengo las piernas a punto de explotar. “Venga, última curva, lo tienes ahí”.</p>
<p><img class="alignright size-medium wp-image-435" title="IMG_2228" src="http://blogs.ciclismoafondo.es/sergiopalomar/files/2010/09/IMG_2228-200x300.jpg" alt="IMG_2228" width="200" height="300" />Justo en la cima aparece nuevamente salvador Ernesto, le grito pidiendo una coca-cola que me saque del sopor en el que me ha hundido el sobre esfuerzo final. Me la bebo de un trago, meto plato, me abrocho el maillot y me pongo a pedalear como un poseso buscando esta rapidísima bajada que se me de memoria. Bajo a todo, mi 50&#215;12 se queda claramente corto y en cuanto paso de 60 km/h me acoplo en posición aerodinámica a pesar de que me duele todo el cuerpo tras la dura lid contra el Larrau. Hasta la parte de abajo es un puerto rapidísimo. Abajo curvas muy intuitivas y carretera buena hacen que siga adelantando gente mientras que llegando abajo intento soltar un poco las piernas ya que esto aun no ha acabado y aunque son apenas 3 kms, se de muchas petadas en Laza, aquí tan cerca del final. Pero hoy no voy a ser yo uno de esos. Trazo la curva de entrar al puerto sin frenar y aprovecho la inercia para mantener el plato unos cientos de metros, buscando la cadencia optima mientras voy subiendo piñones, quito el plato y pongo un desarrollo suave, pero que muevo con una cadencia increíble para los kilómetros y el ritmo que llevo encima. No me guardo nada. Tampoco hay mucho que guardarse mientras sigo adelantando dorsales rojos incluso algunos negros que me sirven de motivación extra para apretar un punto más y que no puedan entrar en la bajada. Prácticamente ni me entero del puerto y nuevamente para abajo con todo para enlazar con el llano y seguir rodando con toda la rosca a mas de 40 km/h. Adelantando pequeños grupitos a los que paso como una exhalación para evitar que tengan tentaciones de engancharse a rueda. Ahora si que está hecho, mientras voy buscando con la mirada el pueblo de Uztarroz que parece no llegar. Que largo se hace este tramo. De Uztarroz a Isaba apenas 4 kms que ahora si que son gloriosos mientras voy adivinando las primeras edificaciones de Isaba y entrando simplemente pletórico en meta.</p>
<p>Simplemente increíble, por fin, el día menos pensado, con malas sensaciones las jornadas anteriores, ya machacado tras una larga temporada, en el que ya había decidido que sería el último día de la misma, por fin ha salido el día. No me ha pasado nada, no he petado, no he tenido problemas físicos, me han acompañado la cabeza y las fuerzas y simplemente ha salido lo que sabía que tenía en las piernas y por unas cosas u otras no conseguía sacar a la luz. Esos pequeños momentos que recompensan todas las penurias que se pasan en la bici. No sé como habré quedado, no me importa, solo lo que he disfrutado hoy sobre la bici vale la pena. Seguramente estaba tan convencido de que iba a petar, que salí tan desinhibido que gracias a ello es por lo que he conseguido dar todo. No tiene otra explicación. Aparte a esta marcha la tengo especial cariño, bueno más bien a toda esta zona, a la Piedra de San Martin, a Urzainki, a los amigos Pirenaicos, imagino que todo ello son ingredientes para que las cosas al final salgan bien.</p>
<p>Así que nada, con esto damos por cerrada una intensa temporada que no podemos mas que calificar como tremenda, la verdad que era fácil tras el nefasto año pasado, pero ni yo mismo confiaba en que saliera como ha salido. Aunque como ya expliqué en anteriores entradas mi ayudita he tenido a que saliera redondo. Al final el secreto de este deporte reside en la suma de un montón de pequeños detalles.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.ciclismoafondo.es/sergiopalomar/salio-el-dia-%e2%80%93-larra-larrau-2010/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>5</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La Indurain 2009</title>
		<link>http://blogs.ciclismoafondo.es/sergiopalomar/la-indurain-2009/</link>
		<comments>http://blogs.ciclismoafondo.es/sergiopalomar/la-indurain-2009/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 28 Jul 2009 18:25:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator>sergiopalomar</dc:creator>
				<category><![CDATA[Rutas y Marchas]]></category>
		<category><![CDATA[Artesiaga]]></category>
		<category><![CDATA[Baztan]]></category>
		<category><![CDATA[Belate]]></category>
		<category><![CDATA[Bera de Bidasoa]]></category>
		<category><![CDATA[Egozkue]]></category>
		<category><![CDATA[Gregario]]></category>
		<category><![CDATA[Indurain]]></category>
		<category><![CDATA[Marchas Cicloturistas]]></category>
		<category><![CDATA[Orokieta]]></category>
		<category><![CDATA[Ziga]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.ciclismoafondo.es/sergiopalomar/?p=176</guid>
		<description><![CDATA[Perdonad por el abandono de este último mes pero la verdad que tampoco he tenido mucho que contar. He andado de vacaciones ciclísticas (eso ya os lo contaré) y dándole a la BTT. Pero bueno, ya va siendo hora de atender un poco el blog. Una nueva marcha que añadir al curriculum. La verdad que [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://blogs.ciclismoafondo.es/sergiopalomar/files/2009/07/p1010797_resize.jpg"><img class="alignright size-medium wp-image-178" title="JessiYo" src="http://blogs.ciclismoafondo.es/sergiopalomar/files/2009/07/p1010797_resize-300x225.jpg" alt="JessiYo" width="300" height="225" /></a></p>
<p>Perdonad por el abandono de este último mes pero la verdad que tampoco he tenido mucho que contar. He andado de vacaciones ciclísticas (eso ya os lo contaré) y dándole a la BTT. Pero bueno, ya va siendo hora de atender un poco el blog.</p>
<p>Una nueva marcha que añadir al curriculum. La verdad que La Indurain es una de esas marchas que por una u otra razón siempre se me había caído del calendario, aparte que el valle del Baztan es una de las pocas zonas del norte que me quedaba aun por conocer y le tenía ganas.</p>
<p>Así que con la excusa de coger unos puntitos para la liga de ForoMtb, pues lié a Frances, mi compañera habitual de viajes ciclistas para acudir a esta marcha.</p>
<p>El sábado tras pasar la mañana en la playa nos acercamos a recoger los dorsales. Todo rápido y de paso echar unas cervezas con esos compañeros del foro que desde la QH no veíamos. Como siempre, hay casi ponerse un poco sargento para regresar de vuelta al hotel, sino seguro que en alguna premarca de estas acabamos empalmando tomando cervezas en alguna terracita. Pero no queda mas remedio ya que nos alojamos en Irun, a unos 30 kms de Bera de Bidasoa, donde da comienzo la marcha y el madrugón que tenemos es importante.</p>
<p>El domingo llegamos, cosa poco habitual, con tiempo de sobra a la salida. Aunque en la costa el tiempo estaba despejado y se anunciaba día de mucho calor, el valle nos recibe con niebla y humedad. Casi deseando que se mantuviera así todo el día, pero me parece que no va a ser ya que no son ni las 8 de la mañana y ya comienza a dejarse notar el bochorno. Hoy el plan es diferente. Me ofrecí hace unas semanas, teniendo en cuenta que mi temporada ya ha tocado a su fin, a hacerle de gregario a <a href="http://jessicarodriguezpinos.blogspot.com/">Jessi</a>. Después de ver como se portó en la última etapa de la Pirenaica (las vacaciones de las que os hablaba arriba), estaba seguro que podía hacerlo muy bien en esta marcha.</p>
<p>Con un poco de retraso dan la salida ya que había atasco en la carretera y deciden dejar tiempo para que la gente que falta llegue, así que aprovechamos para charlar con foreros y conocidos. Por fin nos ponemos en marcha, valle arriba en dirección Pamplona. Empieza la fiesta.</p>
<p><span id="more-176"></span></p>
<p>Los primeros kilómetros están marcados por las obras en la carretera, lo que provoca bastante tensión, pero vamos, nada que ver con lo de la QH gracias a que el pelotón no es excesivamente numeroso. Es una cosa que siempre me ha llamado la atención de esta marcha. Se apunta muchísima mas gente a la corta que a la larga, cuando lo habitual en casi todas las marchas el al contrario ¿miedo? ¿dureza del recorrido? ¿síndrome post quebranta? Ni idea, tenemos todo el día para descubrirlo.</p>
<p>De momento vamos acomodados en la grupeta intentando guardar y no cebarnos en los constantes arreones que se producen. De hecho ni hago amago de intentar enlazar con el grupo principal cuando tras una zona de repechos se producen los primeros cortes. No compensa nada gastar aquí. He estudiado el recorrido sobre el papel y aparte ayer un forero oriundo de la zona me estuvo describiendo casi milimétricamente el mismo.</p>
<p>De hecho pasada la zona de las obras volvemos a enlazar delante y a partir de aquí todo transcurre bastante mas tranquilo. Yo siempre con un ojo mirando hacia atrás controlando donde viene la rubia y abriendo el hueco para ir buscando la ubicación mas protegida en el pelotón.</p>
<p>Sin mas novedad, alcanzamos Doneztebe donde la carretera comienza a amenazar a puerto. Tras unos primeros repechos, algún kilómetro mas de plato antes de alcanzar Oronoz y encarar la subida a Belate. Establezco un ritmo de crucero cómodo pero alegre, mientras veo que nos pasa gente a montones mientras que el calor comienza ya a apretar. Le digo a esta que no se preocupe que a ver cuantos van a caer por el camino. La gente comienza con mucha alegría, pero esto es muy largo. No hacer falta esperar al final de la marcha, simplemente según vamos ganando altura en el puerto nosotros seguimos con ese buen ritmo crucero mientras que algunos de los que pasaban como aviones ya van cayendo poco a poco. El puerto tiene poca historia en si. Una primera parte con un par de zonas de rampones para luego meterse en una parte intermedia donde la carretera se estropea muchísimo y va ganando altura a base de herraduras con una pendiente constante en torno al 6 % que va suavizando según nos vayamos acercando al final del puerto. Largo y pestoso me pareció.</p>
<p>Arriba paro en el avituallamiento a rellenar botes y coger plátanos que seguro que hoy serán vitales para evitar los temidos calambres, mientras la jefa continua puerto abajo. Enlazaré fácil en la bajada pienso, pero buff que equivocado estaba. La bajada de este puerto es ínfima y pronto enlazamos con carretera ancha y zona de toboganes. Si le sumamos el viento de cara que pega, no os quiero contar el calentón que me pego en este tramo. Menos mal que cogí una pequeña grupeta donde dos chicos vestidos de rojo me echaron una buena mano y aun así no conseguí llegar hasta Jessi hasta el comienzo de la siguiente dificultad montañosa, Egozkue.</p>
<p>Tras nutrirnos lo mejor posible, volvemos al ritmo crucero. Este es un puerto sencillo, apenas 7 kilómetros bastante tendidos, con un descanso en la mitad y unas rampas un poco mas duras al atravesar la localidad homónima. Vamos en un pequeño grupito que van estirando y encogiendo la goma. En cuanto hay un poco de rampa se van unos metros pero nosotros a ritmo constante volvemos a entrar, ellos sabrán lo que hacen. Con cuentagotas seguimos cogiendo gente, lo que será la tónica de toda la marcha y la verdad que es algo que siempre motiva ya que es indicativo de que vamos con buen ritmo. Sin mas novedad, alcanzamos la cima y ahora si, por fin tenemos un poco de bajada de verdad donde recuperar las piernas y disfrutar trazando por una revirada y estrecha carretera, de las que me gustan. Así, llegamos a Urtasun, para girar a la izquierda hacia la presa de Eugi que domina el valle. Un repechón de un par de kilómetros para ganar el desnivel de la presa nos da paso a uno de los pocos tramos &#8220;llanos&#8221; de esta marcha. Lo de llano e un poco eufemístico ya que pica constantemente hacia arriba. Pongo un ritmo suave para no malgastar fuerzas, pero la jefa, pletorita tras cantarnos un espectador que lleva muy buen puesto, me pide un puntito mas. Dicho y hecho. Bajamos un diente y nos comemos este tramo a un ritmo muy alegre hasta el comienzo del que yo tenia fichado como el coco de la jornada, el puerto de Artesiaga. No por su dificultad global sino porque es en el único sitio del día donde nos vamos a encontrar rampas importantes ya que sus dos últimos kilómetros apenas bajan del 9%</p>
<p>La primera parte del puerto es muy tendida, transcurriendo por un angosto valle tremendamente tupido donde las hayas parecen querer engullirnos a cada pedalada. Prácticamente todo el pelotón que llevábamos a rueda en el llano, unos 10 o 15 componentes parecen encontrar las fuerzas perdidas al comienzo del puerto y nos adelantan como si les fuera la vida en ello. No me preocupo, es momento de contemporizar, aun no hemos pasado ni la mitad de la marcha y nuevamente se repite la historia de Belate ya que según transcurre la ascensión muchos van cayendo. En el duro tramo final, Jessi saca a relucir toda su casta subiendo a un ritmo mas que aceptable por rampas que llegan a marcar un máximo del 14%. Arriba, nuevamente repetimos la jugada y ella continua mientras yo paro a repostar liquido elemento. Esta vez no sufro tanto para enlazar ya que tras el puerto nos espera otro precioso valle con un descenso memorable, carretera perfecta y montones de curvas enlazadas, esto es el paraíso.</p>
<p>Abajo nos espera el valle del Baztan y casi sin un metro de respiro una nueva ascensión, en este caso una tachuela de 5 kilómetros, tendida, que nos conduce al pueblo de Ziga. El calor hace rato que aprieta con fuerza, aunque aun no nos tortura en exceso gracias a la frondosa vegetación que nos protege. Momento de recuperación esta ascensión, de suaves porcentajes donde intento buscar algún símil entre el Baztan de aquí y el Nuevo Baztan madrileño. Por mas que lo intento no me sale. El lado contrario no resulta tan amable, ya que la carretera esta completamente descarnada en algunos tramos tras el largo invierno que hemos vivido. Por suerte es un tramo corto, me preocupa mas lo que viene a continuación. Segunda ascensión a Belate.</p>
<p>El descenso finaliza bruscamente enlazando con las duras rampas del comienzo de la ascensión que mencionaba en el anterior paso. Es una dura prueba para las piernas con mas de 100 kilómetros ya en las piernas. Sigo mirando el pulsómetro y manteniendo el ritmo, pero aquí ya no contamos con el protector manto vegetal y el calor aprieta de verdad en un primer tramo de carretera ancha. Primeras señales de alarma cuando la jefa comienza a quejarse del mismo. No paro de animar, de intentar que distraiga la cabeza de esos pensamientos, tratar que se centre en el ritmo. La verdad que este primer tramo no lo hacemos nada mal, a un ritmo bastante similar al primer paso, pero en la parte media la cabeza vuelve a jugar malas pasadas. Cada vez que la veo agachar la cabeza hacia el manillar sigo con los ánimos: &#8220;Venga, dale, vamos bien, llevamos buen ritmo, no te me vengas abajo ahora&#8221;, en una curva con bastante publico concentrado me adelante unos metros para jalearles y que animen un poco a la chica, pero la crisis esta ahí. Aun así procuro no reducir el ritmo, ya que unas curvas mas arriba, veo que viene otra chica que ya traíamos controlada a la caza. &#8220;Vamos, no podemos dejar que nos coja, un poquitín mas, un poco mas adelante suaviza, si llegamos arriba no nos echa mano&#8221; a la par que miento un poco sobre lo que nos queda hasta arriba. Aparte, la visión del rosario de participantes sentados a la sombra de los árboles y gente haciendo eses sirve de acicate para superar estos duros momentos. Poco antes de la cima, me adelanto al avituallamiento para coger liquido. El calor y la humedad ya son sencillamente horribles. Pero aun así hemos pasado lo peor. Aunque quedan mas de 50 kms y otro puerto, se que después de superar este mal momento ya nada nos va a parar. En la bajada enlazo rápido y sin dilación me pongo a tirar como un poseso a pesar del aire de cara. Mi única obsesión es que no entre la chica que venia detrás y llegar con renta suficiente a la última ascensión, realmente voy tirando con todo y lo mejor de todo es que parece que la crisis ha pasado ya que Jessi no se despega ni un metro de mi rueda. De hecho tanto se tomo en serio lo de seguir la rueda, que en una grupeta que enlazamos uno trata de darme relevos, cara al aire y le tiene que echar una pequeña bronca para que le deje el hueco tras de mi, que no va a salir a relevar desde el tercer puesto del grupo, es la nota graciosa de la jornada.  Aun así, las grupetas que enganchamos ya van muy tocadas. Por lo que me pego una panzada muy importante a tirar hasta pie de Orokieta, la &#8220;última&#8221; dificultad. Llego a pie de puerto pelín tocado, con la espalda quejándose de abusar de desarrollo cara al aire, pero creo que ha tenido que valer ya que hemos venido muy deprisa.</p>
<p>Esta subida es la única de la que no había encontrado información detallada. Apenas la tosca altimetría que aparecía en la web del organizador. Casi 8 kilómetros, bastante tendidos menos el final que se endurece con algunas rampas duras. Pero aquí el ritmo vuelve a ser bueno, salvo cuando la pendiente se acentúa, subimos muy alegres. Como se nota lo que puede la cabeza. Belate no nos mató y hemos salido reforzados. Sigo con los continuos ánimos, buscando los puntos kilométricos de la carretera que coinciden con la distancia ascendida. La última parte no parece acabar nunca.</p>
<p>Nueva parada en el avituallamiento, a pesar de que se han acabado los puertos, aun queda mucha marcha, unos 40 kilómetros desde la cima y ya me han advertido que no es todo para abajo como parece deducirse del perfil. La revirada bajada nos mete en una intrincada zona de pequeños valles que mucho me recuerdan al periplo por Lieja el pasado año. Uno de los componentes de la grupeta en la que veníamos se ofrece a echarme una mano en los relevos cuando lleguemos al llano, realmente lo agradezco, porque tras el primer repecho veo que las piernas comienzan a flojear, hace rato que tengo un intenso dolor de cabeza, creo que el calor me ha machacado a pesar de no dejar de beber y comer, intento no mostrar debilidad, hay que seguir currando.</p>
<p>Pasamos los repechos como buenamente podemos, sin gastar mas de la cuenta en previsión de lo que parece va a ser la puntilla final ya que todo indica que el tramo final va a ser con aire de cara, mucho aire.</p>
<p>Tras atravesar de nuevo Doneztebe, enlazamos con la carretera de la ida y ahí lo tenemos. Me pongo a tirar como un loco, hasta que reviente, mientras vamos cogiendo gente que se nos va uniendo. Al principio el compañero me da relevos, pero llega un momento en que me dice que va cascado, que no puede pasar. No importa, se agradece. Sigo a tope, pegándome en los repechos para mantener el plato y que no baje la velocidad. Hasta donde llegue. Seguimos cogiendo gente, entre ellos un triatleta que se nos escapó en la bajada. Pero llega un momento, faltando unos 15 a meta que las piernas dicen basta. En un repecho fundo a negro, se veía venir. Me dejo caer en el grupo y entonces es el triatleta el que se acopla y se pone a tirar fuerte sin exigir relevo. Bravo por él. Vamos volando hacia la meta y yo cada vez mas entorrijado, mirando el cuentakilómetros para ver cuanto queda y sufriendo para mantener la rueda. La vista se va nublando y empiezan a llegar los sudores fríos a pesar del intenso calor, síntoma de pájara. En esos momentos, tengo un pequeño atisbo de lucidez y recuerdo la ampolla de glucosa que llevo siempre para estos casos. Tiro de ella y justo es la chispita que me hace despertar y volver a la vida esos 10 últimos kilómetros hasta que entramos exultantes en meta. 6 horas 59 min. 45 seg. Estoy totalmente fundido, aunque la cara de Jessi en meta recompensa todo el esfuerzo.</p>
<p>Realmente, hoy me ha llenado mucho mas esta marcha que alguna otra de este año. Sin ir mas lejos la QH que no me dejó ningún sabor de boca, mientras que hoy he disfrutado muchísimo, no esforzándome por mi sino haciéndolo para otros, no solo para Jessi, sino para todos los que se subieron al tren en todos los tramos donde me harte a tirar, seguro que ellos también lo agradecerán. Otra forma diferente de enfocar una marcha y la verdad que me ha gustado. Ya el delirio llega cuando llega la entrega de trofeos y vemos que ha hecho 4ª en la general de chicas, para a continuación, entregar los premios por categorías y resulta que la llaman al Podio como primera clasificada a pesar de lo que aparecía en el diploma. El broche perfecto a esta dura jornada de ciclismo. Estoy tan contento casi como si hubiera sido yo el agraciado, me ayuda a comprender esta oscura faceta del ciclismo que vemos en la tele, la de esos esforzados que pasan las etapas subiendo y bajando al coche a por botellines, que pasan el día protegiendo a su líder del viento. Bravo por ellos.</p>
<p>Ya van quedando pocas fechas en el calendario. Pero bueno, por aquí andaré para seguiros contando las andanzas.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://blogs.ciclismoafondo.es/sergiopalomar/la-indurain-2009/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>15</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

