No os voy a engañar, sin duda lo que más me motivaba de estas vacaciones era este día. Hoy la vuelta hace un alto y la competición toma protagonismo con un reto sin duda espectacular. Muchos participantes, menos preparados optan por el descanso o por realizar la ascensión en plan turístico, pero otros, entre los que me incluyo, tenemos esta ascensión entre ceja y ceja desde hace mucho tiempo. La altimetría aprendida de memoria, cálculos de vatios los días previos para estimar el tiempo que podría hacer. Si hace unos meses, en mi escapada asturiana, me preguntaba como sería subir el Angliru a ritmo de competición, creo que no voy a tardar en descubrirlo.



