Cicloturista de profesión

El blog de Sergio Palomar

Entradas con la etiqueta 'Bilbao – Bilbao'

Auténtico Cicloturismo

Publicado el marzo 18th, 2010 por sergiopalomar | Tags: Rutas y Marchas

Bilbao - BilbaoSiete ediciones consecutivas nada menos llevamos acudiendo a esta marcha. Hay que ver cómo pasa el tiempo y cómo cambian las cosas. La que por aquel entonces fue la primera marcha sobre una bici de carretera a la que acudía, la autentica fiesta del cicloturismo donde, para bien o para mal, se juntan desde el que no se baja de la bici hasta el que solo la coge este día al año. Como no, hablo de la Bilbao-Bilbao.

Para quien no conozca, estamos hablando de las pocas marchas auténticamente cicloturistas que se celebran en este país. No hay chips, clasificaciones, ni tiempos ni cosa que se le parezca. Tampoco hay una salida como tal sino que cada uno, dependiendo del ritmo que pretenda llevar puede elegir a que hora salir. Entre las 8 y las 9 de la mañana, cada cuarto de hora hay una salida. Por delante de la primera un coche abriendo la prueba que lleva un ritmo constante a 20 km/h, que unido a un recorrido apto para prácticamente cualquier nivel, hacen de esta marcha un escenario idóneo para quienes se inician en el mundo del ciclismo de carretera. A ello le podemos añadir una amplia selección de los mejores paisajes vascos, desde zonas industriales y urbanas en la periferia de la capital hasta la costa de Sopelana o la interminable sucesión de colinas y campos del interior.

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Bilbao – Bilbao: Autentico cicloturismo

Publicado el abril 8th, 2009 por sergiopalomar | Tags: Rutas y Marchas

Iñaki, Frances y Yo subiendo Andrakas

Iñaki, Frances y Yo subiendo Andrakas

En primer lugar me vais a perdonar por teneros sin lectura todos estos días, pero bueno, más vale tarde que nunca y aquí ando de nuevo para contaros, aunque sea con retraso la última aventurita.

Inicio oficial de mi temporada cicloturista desde hace ya seis años, la Bilbao es una de esas marchas, sobre el papel con muchos peros. Que si esta masificada, que si tiene mucho peligro, que si es un recorrido prácticamente llano, que si tiene una organización “poco cariñosa”. Sin embargo es una marcha que nunca falta en mi calendario. Tiene ese algo especial que año tras año hace que sea una de las más multitudinarias del calendario.

Con el tiempo amenazando lluvia, partimos hacia Bilbao Frances y Yo, donde seremos acogidos como siempre de inmejorable manera por los amigos Luis, Olga e Iñaki. El sábado rutita por la zona, con remojón incluido para prepararnos para lo que seguramente nos esperaría al día siguiente, pero un año más, nos levantamos y resulta que se vuelve a cumplir esa máxima, según los bilbaínos, que “nunca llueve en la Bilbao-Bilbao”, vaya, me toca tragarme mis palabras.

Así que ahí vamos, los arriba mencionados mas una numerosa grupeta de habituales de foromtb para afrontar el tradicional recorrido de esta marcha que como su publicidad anuncia, se trata de “autentico cicloturismo”. Aquí no hay chip, ni tiempo, ni clasificación, cada uno sale cuando le apetece entre las 8:30 y las 9:30 de la mañana. Delante el coche que abre carrera marca un ritmo constante a 25 km/h, si quieres correr más, sales mas tarde.

Este año al contrario que el año pasado toca tomárselo mas tranquilo. Llevo varias semanas de bastante carga y hoy toca un “entreno” de los de disfrutar sobre la bici. Mi plan es hacer de gregario para la amiga Frances, que viene un poco floja tras un parón de dos meses.

El primer tramo, transcurre siguiendo paralelos a la ría en dirección a Getxo. Completamente llano para ir cogiendo el punto. Vamos charlando e intentando entrar en calor. Aunque mucho no vamos a tener que esperar ya que pronto llega la primera dificultad del día, el ascenso a Barrika, un corto repecho pero que aun nos coge fríos y se agarra. Me quedo detrás marcándole el ritmo bueno a mi “jefa de filas” mientras aprovecho para fijarme en la heterogénea marabunta que me rodea. Y es que si algo caracteriza a esta marcha es que te puedes encontrar ciclistas de toda clase y condición. Gente con auténticos pepinos de carbono que cuestan unos cuantos sueldos, gente con bicis de la época de Loroño lo menos, algunos que se atreven con esta marcha en bici de montaña y con ruedas bien gordotas, algunos que se les ve que cogen la bici nada mas que ese día al año incluso algunos marcando la diferencia con bicis reclinables o la forera que desde hace algún tiempo le ha cogido el gusto a hacer las marchas con su bici plegable.

Tras Barrika, un corto tramo de repechos y falsos llanos para descender hacia Plenzia donde sin apenas descanso, como es típico de las carreteras de esta geografía, iniciamos la subida a Andrakas, otro alto cortito y con la dureza justa para disfrutar de la ascensión, sea como sea que subas ya que te permite tanto subir de charla con los compis de grupeta como darte alguna alegría. Ya en esta zona hemos coincidido un buen grupo de foreros y entre fotos, charlas y risas los kilómetros pasan deprisa.  Llega el repecho de Gatika, corto pero duro e Iñaki se siente nervioso, parece que le han puesto una guidilla. Me toca estirar un poco el motor para coronar junto a él, con la clase que tiene si supiera medir sus fuerzas y controlar el ritmo seguro que nos daba cera.

En esta zona transitamos por parajes ciertamente idílicos, mas con el ambiente húmedo que tiene la mañana. Entre campas, montes y bosques, transitamos junto al castillo de Butrón que parece sacado de un cuento de hadas. Sin embargo poco dura este ensoñamiento ya que un poco mas adelante comienza el ascenso a Umbe, uno de los dos puntos que habitualmente tengo marcados en esta ruta. Es una subida larga y tendida, lugar ideal para marcarse una larga serie a plato. Tiene el punto ideal para ir sufriendo y para proporcionarte sensaciones de esas que te crees que andas y todo.

Arriba reagrupamos para continuar en un rapidísimo descenso hacia Loiu y de ahí por una carretera llana, apretando el ritmo porque ya olemos la cercanía de Zamudio, en cuyo parque tecnológico se ubica tradicionalmente el avituallamiento.

Aquí no hay las prisas de otras marchas. Se para, uno tranquilamente, espera a los compañeros, vacías la surtida bolsa de vituallas. Y bueno, pues ya habrá que seguir, que se vuelve uno muy perezoso. Aunque para evitarlo, según salimos de aquí, el repechón de Artebakarra le recuerda a nuestras piernas a lo que han venido. De aquí a Mungia la carretera es un poco pestosa, zona de repechos donde es difícil encontrar el ritmo adecuado aunque como dije antes, con buena compañía los kilómetros pasan mejor.

Ya solo nos queda el tironcillo final, el alto de Astoreka, nada de otro mundo si no fuera por los repechones que hay que vencer para atravesar las localidades de Gamiz y Fika que se encuentran de camino a este alto. Cortitos pero de los que duelen.

Una vez coronado Astoreka, como suele ser habitual, se acabaron las treguas. Rápida bajada que nos deja en Larrabetzu y desde ahí a Bilbao todo llano. Nos juntamos varios foreros y con un entendimiento perfecto comenzamos a relevar y a gustarnos con lo que los kilómetros pasa en un suspiro, solo queda el último repecho a la entrada de Bilbao para ascender hasta Begoña, no es duro, pero viniendo los últimos kilómetros sin bajar de 40 km/h las piernas duelen. Suelto mi último cartucho aquí, en otro momento de sufrir y gustarme a la vez para desde ahí continuar hacia el puente de la Salve y atravesar triunfantes sobre la ría con la que para mí es una de las imágenes mas bonitas de la capital Vizcaína, con el pelotón ciclista atravesando el mencionado puente con la silueta del Guggenheim dibujada al fondo y de ahí desembocar en la Gran Vía donde nos obsequian con el tradicional cacharrito y damos por finalizado un maravilloso día de ciclismo con una sonrisa de oreja a oreja. Creo que son motivos suficientes para vencer a los peros que mencionaba al inicio. Es una marcha con un espíritu y un algo especial que siempre se disfruta. Este año no podía ser menos.

Nos vemos en la siguiente

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