Cicloturista de profesión

El blog de Sergio Palomar

Seguimos currando – Marcha Pedro Delgado 2009

Publicado el agosto 19th, 2009 por sergiopalomar | Clasificado en: Rutas y Marchas | Tags: , , , , , , ,

perico09A pesar de que oficialmente la temporada esta acabada desde hace un mes, aun en fase de bajada vamos perdiendo la forma poco a poco y bueno, tampoco vamos a dejar de andar en bici ni de aprovechar una de las pocas marchas de categoría que nos coge cerca de casa. Aparte, porque negarlo, la Perico se ha convertido ya en una tradición veraniega. Nada menos que 6 participaciones íbamos a cumplimentar con la de este año.

La novedad este año, que nos presentamos en Segovia a las 7 de la mañana y uff, este año no hacia el típico frasquete de la tierra, donde es habitual tener 10 graditos en las amanecidas de agosto. No, hoy el termómetro hacía presagiar un día duro, nada menos que 20ºC nos sofocaban a esas horas. Menos mal que el plan era el mismo que en la Indurain (puff, no se si eso es bueno o malo), o sea volver a currar, esta vez para Frances a ver si poníamos una buena guinda a su temporada revelación mejorando sus 8 horas y pico del año anterior, es mas, ya me había ocupado yo durante los días previos a la prueba en comerle la cabeza para atacar el diploma de oro, cifrado en 6h20m. Estaba seguro de que lo tenia en las patas otra cosa es lo que dijera su cabecita que aun tiene que aprender a mantener ese ritmo donde las patas te queman y el dolor es solo una sensación mas.

Mas inquieto estaba por mi mismo. Tras estas semanas prácticamente parado y perdiendo forma a pasos agigantados, la verdad que pocas ganas de bici tenia, pero bueno, el tema de ir de gregario es lo que me ha motivado para no rajarme, además por suerte esta vez iba a contar con la ayuda de Dani, colega bilbaíno y compañero de otras aventuritas.

Tras saludar a un buen montón de foreros, a las 8 se da la salida, retomando la tradicional ubicación junto al acueducto segoviano. Como es habitual en esta marcha los primeros kilómetros neutralizados hasta la Granja tienen mucho peligro y tensión. Rotondas, acelerones, frenazos, gente que se cruza. Menos mal que uno ya esta curado de espanto. Hemos salido bastante atrás gracias al montón de insolidarios, prisas y jetas que llegan a última hora y no dudan en meterse en la línea de salida a última hora sin respetar el mas mínimo orden. Como se que al tiempo del chip le descuentan lo que tarden los primeros en llegar a la Granja donde se da la salida oficial, intento llevar a Frances lo mas arriba posible del pelotón procurando no gastar lo mínimo. Me voy fijando y la veo tremendamente concentrada. Otras veces perdería mi estela a cada maniobra dentro del grupo pero sin embargo hoy permanece pegada a mi tubular adentrándose en los huecos que le voy abriendo en el grupo. Buena señal pienso para mí.

Llegados a la Granja podemos decir que empieza la fiesta. La cosa se estira hasta el infinito y aunque me cueste, mantengo la cabeza fría y no nos dejamos imbuir por la locura. No vamos a quemar naves tan pronto. Vamos enganchándonos a los grupos que llevan un ritmo adecuado cuando es posible, sino, pongo yo el ritmo mas interesante. Muchos pasan para delante como tiros, no me preocupa, esto no ha hecho mas que empezar. El comienzo de Navacerrada es una sucesión de repechos donde el plato grande pide alegría, pero donde es muy fácil dejarse demasiadas fuerzas. De hecho cuando llegamos al puente de la Cantina, donde se puede decir que comienza de verdad esta subida, se ve a muchos ya pagando los entusiasmos iniciales. Nosotros ponemos una buena velocidad de crucero mientras empiezo a descontar cada una de las famosas 7 revueltas a la par que multitud de foreros pasan saludando, un poco extrañados de verme en posiciones tan postreras.

La verdad que preocupado de marcar el ritmo, de que no se descolgara Frances, de irla animando y cantándole lo que venia, se me pasa el puerto en un suspiro cuando entre los árboles ya se comienzan a ver las faldas de la Loma del Noruego y las primeras edificaciones del puerto. En la última rampa veo que está Luis parado hablando con alguien del público que no es otro que Isma, que anda por allí sacando fotos. Así que hacemos un pequeño alto para saludar. Breve, para enganchar rápido y relevar a Dani en la tarea de tirar del grupo con ganas en el llano que nos llevará a Cotos.

Mientras vamos marcando un ritmo mas que alegre no dejo de recordarle a Frances que es momento de comer y beber antes de lanzarnos hacia el valle del Lozoya.

La bajada de este puerto como he comentado en otras ocasiones la verdad que no me gusta nada. En general es sencilla, eso hace confiarse a la gente y tiene algunas curvas bastante traicioneras si no conoces, aparte que aun a estas alturas de marcha la concentración de ciclistas es considerable. Así que rápidamente gano posiciones en el grupo para bajar a mi aire tras ponerme un poco nervioso con un par que bajaban por decirlo finamente “raro”.

En el llano miro atrás para reagrupar, aunque no es necesario esperar mucho ya que como comentaba antes Frances viene súper concentrada y creo que jamás la había visto bajar tan bien un puerto. Así que nada, vuelta al tajo. Nos ponemos Dani y yo a marcar ritmo hasta que enlazamos con otro grupo mas numeroso donde nos podemos relajar unos minutos. Poco ya que rápido llegamos a Rascafría y claro, no lo puedo evitar. En cuanto me ponen un par de adoquines delante me sale la vena clasicómana y me marco una pequeña serie sobre las piedras mientras vigilo a los trasnochadores que animan desde las aceras y nos ofrecen avituallamiento en forma de zumo de cebada y destilados varios.

Con esto, encaramos nuevamente hacia el monte a por el segundo capitulo del día. El puerto de la Morcuera, por esta cara siempre inacabable aunque no excesivamente duro.

Nuevamente volvemos a la velocidad de crucero, aunque siempre voy un par de metros por delante como intentando estirar un poquitín el ritmo. Nos vamos adelantando constantemente con Mapi, otra forera que también ha fijado su objetivo en el diploma de oro y con la que no dudamos en colaborar también cuando se corta.

Poco antes de la cima, tras superar la parte mas dura, Dani decide tirar hacia arriba junto con Luis que nos ha adelantado para avituallarnos. De hecho, yo también paro a recargar en el avituallamiento y coger comida para toda la grupeta y echarle una mano a Dani en las tareas de carga. Así mato dos pájaros  de un tiro y voy a poder disfrutar a mis anchas de una de mis bajadas favoritas de la sierra de Madrid.

En un suspiro llegamos a Miraflores de la Sierra donde el brusco giro a la izquierda seguido de un duro rampón nos indica que comenzamos la ascensión a Canencia. Al final de la rampa veo al amigo Jose echándonos unas fotos. Tras posar para la instantánea paramos a saludar unos segundos y bueno, nuevamente toca pegarse el calentón para terminar de enlazar y surtir de alimento y líquido elemento al resto de la grupeta.

Aprovechamos el descansito, para comer y beber. El puerto en sí tiene poca historia. Realmente si quitas el rampón inicial, después vienen un par de kilómetros de descanso, se te queda un puerto de apenas 5 kms sin desniveles dignos de reseñar. Frances sigue súper constante, sin venirse abajo en ningún momento. No parece afectarle el sofocante calor que nos asola y nuevamente casi ni nos enteramos del puerto. Eso es bueno.

Arriba el tradicional avituallamiento liquido de Born donde nuevamente recargamos y a pegarse otra vez el calentón para enlazar. Esta vez con el agravante de que el viento comienza a machacar en el final de la bajada. Con la ayuda de Dani no es problema ya que ambos nos entendemos perfectamente y al poco de pasar el pueblo de Canencia enganchamos con una grupeta donde va Mapi mientras al fondo veo otro numeroso pelotón donde imagino que irá Frances. Me hierve la sangre al ver a los 10 o 15 tíos que iban en la grupeta a rueda de Mapi que iba tirando con fuerza y dejándose unas valiosas fuerzas. Así que según llegamos pasamos delante a tirar y no tardamos en enganchar con el grupo delantero donde efectivamente iba Frances, ella sí, acurrucada tras la reprimenda que le eché en la Indurain.

En fondo del valle, giro a la derecha y encaramos el pestoso tramo que nos va a conducir hasta Lozoya. Otra vez toca dar la cara para mantener un buen ritmo, aunque esta vez por suerte contamos con mas colaboración. De hecho en el último repecho antes de alcanzar el borde del embalse nos motivamos en exceso y cortamos el grupo. Vaya, nos ha fallado el pinganillo, hemos dejado a la jefa de filas detrás. ¡Que fallo de juveniles! Inmediatamente nos abrimos Dani y yo levantando el pie. Buff, menudo estropicio que hemos liado. Se ve que el calor va haciendo mella porque tampoco veníamos tirando tan fuerte. Pero es que la gente viene muy cascada. De hecho, llegando a Lozoya vuelvo a parar en la fuente a rellenar botes de agua. Puff, otra vez a enlazar y las piernas comienza a quejarse con un pequeño amago de calambre, ya estaba tardando en notarse el desentrenamiento. Bueno, concentrémonos, hemos venido a lo que hemos venido, así que a seguir currando hasta que petemos. Enlazo, pongo buena cara y me concentro nuevamente en marcar ritmo, aunque aquí ya es evidente que no soy el único a quien los kilómetros y el calor pasan factura. Mapi se va por delante y Frances no lleva ni pizca de buena cara. Toca sacar la vena psicólogo para evitar en la medida de lo posible que eso decaiga. Lo de siempre, intento cantarle cada metro de puerto, que no piense en lo que queda hasta la cima sino lo que queda hasta el descanso que hay a 4 kms de coronar, diciendo que no podemos perder la referencia de Mapi, que la verdad me ha sorprendido. En Canencia iba cortándose y aquí se marca una subida tremenda. Aun así al contrario que en los otros puertos, esta subida se hace eterna. Los kilómetros apenas corren y a pesar de la brisa y la sombra de los pinos que nos protegen, el calor es asfixiante. Jamás había visto tanta gente fundida en este puerto, incluso gente caminando como si esto fuera el Marie Blanque. Realmente dantesco.

El ritmo aunque escaso, resulta constante. Ahora si que esta sabiendo sufrir esta chica. De hecho a pesar de la fundida, nos llevamos a un buen montón de gente por delante lo que sirve de acicate para que no se deje vencer por el dolor de patas, el calor y la agonía. Es en estos momentos donde el entrenamiento sale a relucir y se ve que los deberes estaban bien hechos.

Finalmente con mucho sufrimiento alcanzamos la cima y nos tiramos para abajo. Me pongo en cabeza del grupo a marcar la bajada. Según vamos recogiendo gente se nos van uniendo. No esta mal ya que esto no esta acabado, aun quedan 40 durísimos kilómetros.

Según nos acercamos a la nacional al final de la bajada insisto en el tema de la comida y la bebida para según salimos retomar el ritmo. Vamos con el tiempo muy justo para lograr el objetivo. Aun así no dejaremos de intentarlo. Pero no contábamos con un nuevo elemento. El viento pega duro de costado y de cara dificultando el avance. Tenemos la suerte que en este tramo nos juntamos un buen montón de foreros con lo que somos bastantes pasando y el ritmo no decae a pesar de todo. Enganchamos a Mapi que se ha quedado cortada en el llano y le viene como agua de mayo nuestra grupeta, mientras los repechos van menguando el numero de la misma. Esta vez vamos mas vigilantes para no repetir el error de Lozoya.

En Collado Hermoso, donde se encuentra el último avituallamiento Dani para a recargar liquido y yo no caigo en darle un bote de los míos para descubrir pasados unos pocos kilómetros que iba completamente seco. Ya comienzo a ir muy cascado y cada relevo me cuesta horrores, pero lo dicho, hasta reventar.

Dani se marca una serie tremenda para enlazar de nuevo aunque sin liquido para mí, todo va para la jefa de filas mientras encaramos con tacto el famoso repechón de Torrecaballeros que causa por si mismo un considerable destrozo en el grupo rematando la faena el giro a la izquierda para encarar hacia la Granja donde ahora si que el viento se vuelve completamente frontal. Aquí me llega la crisis gorda. Directamente me voy durmiendo sobre la bici tal como me ocurrió en la Indurain. Recurro a un gel que llevaba en el maillot aunque no se si dará tiempo a que haga efecto antes de que se consume la catástrofe. Aun así sigo pasando lo que puedo, pero no hay, en los repechos me vengo para atrás hasta que decido cortar gas y bajar a la oficina. Dani sigue tirando pero con este aire tampoco puede estar mucho ahí y cuando se quita el ritmo baja de los mas de 30 km/h a que circulábamos a apenas 23 km/h, uff como va la gente.

Pasan un par de kilómetros muy dolorosos, hasta que parece que la glucosa vuelve a correr por las venas, como si me hubieran insuflado nuevas fuerzas vuelvo a pasar a los relevos relanzando el tema mientras nos aproximamos a la Granja. El repechón con muchísima calma para no cortar a Frances y a por los últimos 5 kilómetros donde hay que morirse en la bici. Aquí si que el ritmo que ponemos Dani y Yo es infernal, estirando la fila hasta el infinito en el último repecho que nos queda. Frances pletorita aguanta soldada a unos pocos centímetros de mi rueda. Unas rotondas mas y ya se ve el polideportivo, encaramos la línea de meta para que los “sprinters” que venían sin fuerzas agazapados en el grupo disputen el puesto 900 y muchos. Si a ellos les aprovecha. Finalmente 6 horas 54 minutos desde la salida en Segovia a los que habrá que descontar lo que se haya tardado hasta la granja para ver si hemos logrado el objetivo. Uff, por los pelos. Apenas 5 minutos nos han faltado. ¡Que rabia!, aunque luego pensándolo en frío, el día ha estado tremendo. Mas de dos horas de mejora sobre el tiempo del año anterior que se dice fácil. Como comentaba en la Indurain, cuando trabajas y te responden, da gusto, ves que todo el esfuerzo que has puesto ha servido.

Terminamos la fiesta como no podía ser de otra manera comentando la jugada con el resto de foreros mientras degustamos un apetitoso plato de pasta. Alargando la sobremesa hasta que prácticamente nos echan de ahí. Toca volver a casa a saborear este plato de ciclismo con calma.

Ya solo nos queda una última parada en un par de semanas. La Larrau pondrá fin a la vorágine de viajes y marchas. Ya os contaré.

2 comentarios hasta ahora

  • 1 ALEJANDRO // ago 21, 2009 a las 23:13

    Sergio Soy Alejandro de Ciclismo en Ruta y Pedalier la verdad es qje con tanta gente cualquiera te veía
    Yo fui a ver a rroyo y julio jiménez y luego me hice hasta la cima de navacerrada una vez que salisteis que subi en 27 40 desde el puente de los ojos ese o como se llame en los 6,82 kms de subida
    Era la primera vez que subía y bueno creo que es un tiempo decente.
    Desgraciadamente este año no he podido hacer ninguna en bici porque casi todas a currar pero bueno….
    Y la amiga Mapi la vi pero no la pude saludar solo la vi rodando

  • 2 DANDY // ago 31, 2009 a las 10:15

    Nosotros por aquí seguimos organizando paseos para no perder la forma…
    http://elchicodeltransporte.blogspot.com/2009/08/cronica-kdd-la-patatera-290809.html
    La próxima te espero, que lo sepas!!
    Un abrazo,
    Dandy

Escribir un comentario:

publicidad