Bueno, otra vez llevo demasiados días sin dejaros nada por aquí. La razón es muy sencilla, esto es una Web de carretera, un blog, aunque personal, centrado en el tema del cicloturismo y bueno en estas últimas semanas todo el protagonismo se lo ha llevado la bici de montaña.
La verdad que es un poco complicado esto de darle a todos los palos (bueno a casi todos, ya solo me falta pillarme una bici de ciclocross, pero entonces me echan de casa fijo). Todos los años cuando llega enero y empiezo a diseñar el calendario me pasa lo mismo. Me digo, este año me lo voy a tomar mas tranquilo, pero al final empiezas a meter fechas en el calendario. Que si las carreras de XC, alguna marcha de BTT, mis marchas favoritas de carreteras donde siempre hay que añadir alguna novedad y por supuesto las KDDs con la gente de foromtb, vamos que al final acabas estando pillado cuando llega esta época todos los fines de semana y menos mal que alguno me toca trabajar y puedo hacer acto de presencia en casa.
Bueno pues lo que os iba contando. Este par de semanas el protagonismo ha sido para la bici de montaña. Como ya os conté en su momento aquí si que el enfoque que le doy a la bici es 100% competitivo.
En primer lugar, la semana pasada con la marcha de Colmenar Viejo. Sin duda una de las mejores marchas ya no digo de la zona centro sino que de este país. Una organización que se desvive por cada uno de los participantes, un recorrido fijo que ya nos sabemos todos de memoria y que tiene un poco de todo para gustar a todos y en mi opinión una distancia ideal para poder ir a tope el que quiera ir a tope y asequible para los que van en plan marcha o para los menos preparados (70 kms, yendo rápido 3h y poco, hasta las 6h de los últimos). Lo mejor de esta marcha, el punto de inflexión que ha supuesto en mi estado de forma. Por fin noto que la máquina empieza a carburar, justo en el momento adecuado.
Para rematar la semana, ayer nueva prueba del Open de Madrid de Mountain Bike en San Agustín de Guadalix, hora y media de agonía pura y dura, donde se ratificaron las buenas sensación de Colmenar.
Con esto, salvo una carrera de open que nos queda a finales de Mayo, podemos dar casi por finiquitada la “temporada” de bici de montaña. Ahora con el mes de mayo empieza el desfile de marchas a las que tenemos pensado acudir. En mi calendario un par de KDDs del foro de las que ya os hablaré porque se prometen jugosas. La nueva marcha de los puertos míticos de Ávila que en su primera edición promete dureza a raudales por un recorrido clásico y entrañable de verdad. Luego esta la marcha Pipe Gómez, a la que por trabajo no podré asistir, una marcha casi familiar, al lado del pueblo, con un ambiente, una organización y una atención que para sí quisieran marchas mas grandes y bueno, para rematar la avalancha del mes de junio con la trilogía Cubino, Irati Xtrem y Quebrantahuesos.
Seguro que no nos aburrimos.

Servicio Prestamo de Bicicletas de Leganes
Aparte, os quería también comentar otra cosa. Hace unos días salió publicado en la revista que publica el Ayto. de Leganés, la inauguración del servicio de préstamo de bicicletas. La verdad que muchas veces criticamos lo que hacen nuestros dirigentes, pero hay que admitir que esta vez se merecen un aplauso bien grande.
El servicio cuenta con una serie de puestos repartidos por las diferentes paradas de metro y tren de la ciudad. De forma súper sencilla, con una tarjeta que nos sacamos en el ayuntamiento de forma totalmente gratuita, retiramos la bici que escojamos de uno de estos puestos y podemos usarla durante un periodo de tres horas antes de devolverla. Ideal para esos pequeños recados, ir a la compra, etc… Lo bueno, que tras un par de semanas funcionando, si parece que la gente se anima a usarlo.
Como os podéis imaginar yo no tardé en obtener mi tarjeta e ir a probar el tema. Sinceramente, a pesar de la insistencia de algunos compañeros, nunca me había dado por usar la bici para este fin y la verdad que con las primeras pedaladas resulta un poco desconcertante y hay que cambiar el chip.
Acostumbrado a nuestro hiperligero cacho de carbono, que antes de que das una pedalada ya vas a 30 por hora, de repente te encuentras sobre un cacharro que pesa un montón, vas a buscar los cambios y uy si no hay de eso, ¿Quién me ha quitado mis automáticos? ¿se me ha olvidado pedalear? Sin embargo al rato ya vas cogiendole el punto al tema, empiezas a disfrutar de un pedaleo tranquilo y cadencioso por las calles de la ciudad y es como una vuelta a los orígenes, sin prisas, cada cosa a su tiempo. Me gustó la experiencia, además, con un punto de recogida casi al ladito de casa, me da a mi que se acabó el ir a pie a esas pequeñas cosas.