Etapa 2: Santa María la Real de Nieva – Cuenca de Campos
Nuevamente a las 8 de la mañana suena el despertador. Las piernas doloridas del día anterior aunque parece que hemos recuperado decentemente ya que no me cuesta levantarme. Recojo todo el chiringuito y decido salir hasta el siguiente pueblo ya que allí a esas horas no hay nada abierto para desayunar, así que enfilo en dirección hacia Nava de la Asunción y como me parece poco continúo hasta Coca.
La lluvia del día anterior ha dejado una intensa humedad en el ambiente y la temperatura ha bajado, con lo que estos primeros kilómetros del día son un poco penosos. Menos mal que voy protegido rodeado de pinares y aunque el cielo esta cubierto, las nubes altas no dan la sensación de que vayan a traer mas lluvia durante el día de hoy.
En Coca, tras unas fotos con su espectacular castillo, busco un lugar donde desayunar. Aquí si se ve mas actividad. Me pongo a charlar con un lugareño que nuevamente me pregunta sobre mi viaje, le explico hacia donde voy y el hombre me hace una tremenda descripción de por donde tengo que continuar, de lo que me espera en los siguientes kilómetros y varias cosas mas. Así reanudo la marcha buscando la siguiente referencia, Olmedo, aunque para llegar ahí me espera un terreno de carreteras estrechas, continuo sube y baja y lo que es peor viento principalmente de cara mientras transito por minúsculos pueblos castellanos como Ciruelos, Villeguillo, Llano de Olmedo y Aguasal.
Al llegar a Olmedo toca tramo feote ya que no nos queda mas remedio que continuar por la nacional que se dirige a Valladolid, por suerte es un tramo que pica hacia abajo, buscando la vega del Duero. Tras pasar Alcazarén, voy buscando en la parte izquierda una carretera que he de tomar y me empiezo a preocupar cuando van pasando los kilómetros y no veo mas que pistas de tierra. Las flechas amarillas hace tiempo que las perdí a la salida de Alcazarén ya que se dirigían como ya sabía por una pista de tierra. Por fin al llegar a Mojados, una carreterilla con un letrero que indica Valdestillas. La tomo, intrigado por el cartel que indica “precaución, firme en mal estado”, mientras van pasando los kilómetros y si, es una carretera botosa y rota, de estas típicas de castilla pero tanto como para poner carteles. Cuando llevo unos 6 o 7 kilómetros recorridos, descubro el porqué de dichos carteles. De repente el asfalto desaparece y da paso a una pista de tierra que transita entre los pinares. Puff, ruedas finas, alforjas, ¿Qué hago? Echo mis cálculos y creo que no han de quedar mas de media docena de kilómetros hasta el pueblo así que decido continuar por la tierra haciendo un poco de ciclocross y esperando no romper nada. Tras este penoso tramo retorno al asfalto a la salida de Valdestillas y me dirijo en claro descenso hacia Puente de Duero, aunque el viento de cara que ha ido ganando en intensidad me impide llevar un buen ritmo, aparte de que empiezo a ir un poco entorrijado y necesito algo de alimento.
Asalto una pastelería y me mentalizo para lo que viene a continuación. Viento de cara y terreno picando hacia arriba ya que tendremos que salir del valle del Duero. Cojo un carril bici que me lleva hasta Simancas y desde ahí inicio el ascenso al páramo por los pequeños pueblos de Geria, Robladillo y Ciguñuela. Repechones sin fin y el viento que cada vez tiene mas intensidad y mis fuerzas cada vez son menos. Sin embargo arriba en el páramo es todo peor. Rectas kilométricas en las que no se atisba el final mientras me dirijo hacia Wamba.
A la entrada de este pueblo observo que el camino de Madrid va calando poco a poco, aparte que me encuentro el primer mojón con una referencia kilométrica: 453kms restan hasta Santiago.
Continuamos hacia Peñaflor de Hornija, un precioso pueblo enclavado sobre una peña y desde aquí vamos buscando Medina de Rioseco que en teoría es el final de etapa previsto. Sin embargo llego a Medina bastante holgado de tiempo y decido continuar hasta el siguiente pueblo que dispone de albergue, Cuenca de Campos que dista 20 kms de aquí. Distancia que se convierte en la puntilla del día.
Una carretera de toboganes constantemente picando hacia arriba y el viento que es ya de una intensidad considerable y no permite rodar a mas de 20 km/h. Muy penoso.
Cuando por fin llego, me encuentro un pequeño pueblo con casi nadie en sus calles. El albergue, unas antiguas escuelas, un enorme edificio que nuevamente habitaré yo solo. Aquello parece el hotel de la película de El Resplandor. En fin, me va a dar igual porque con la tostada con la que he llegado esa noche voy a dormir del tirón a pesar de lo cargadas que han llegado las piernas.
Datos del día: 164,8 kms – 8h39m – 740m de desnivel.

6 comentarios hasta ahora
1 DANDY // feb 15, 2010 a las 9:13
ÁNIMO!!!
2 sergiopalomar // feb 15, 2010 a las 9:26
Ánimo?? Si estoy en casa desde el sábado.
3 Harek // feb 15, 2010 a las 9:36
Es jodido el viento castellano ¿eh, Sergio? Más que fisicamente, quizá psicologicamente.
4 Javi // feb 15, 2010 a las 13:51
Enhorabuena Sergio.
Espero los siguientes capitulos.
Que recuerdos lo de la subida al páramo de Geria a Robladillo.
Saludos
5 Manuel // feb 15, 2010 a las 15:50
¡Venga, que ya queda menos!
6 Ornitier // feb 15, 2010 a las 21:27
Vaya pasada debe ser hacer una salida de varios dias uno solo
Estoy deseando ver las siguientes etapas
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