¿Quién dice que segundas partes no fueron buenas? Regresamos un año mas a esta marcha, tras un crudísimo invierno que se resiste a abandonarnos y con peores previsiones incluso que en la durísima edición del año anterior. Nuevamente la épica del ciclismo ha quedado plasmada en su máxima extensión. Como si de una película se tratara, el guionista ha puesto de todo su hacer para mantener al máximo la intensidad de esa secuela. Redoblando la intensidad de los elementos que hicieron de la primera parte un taquillazo.
Este año decidimos ir en el día por lo que no nos queda mas remedio que pegarnos un importante madrugón. En Madrid toda la noche lloviendo a mares y durante el viaje tenía que ir adivinando las líneas de la carretera. Voy pensando que no puede ser peor que el año anterior, ay que equivocado estaba. Llegamos a Ávila con tiempo mas que sobrado y la verdad que allí no llueve, se dejan ver algunas estrellas, incluso la temperatura es agradable. Poco a poco va llegando gente, entre ellos un buen montón de caras conocidas y así sin darnos cuenta nos plantamos en la salida. Aunque esta medio cubierto, algún rayo de sol si que se escapa entre las nubes, igual nos respeta después de todo.