Cicloturista de profesión

El blog de Sergio Palomar

Entradas de enero 2009

Creando imagen

Publicado el enero 30th, 2009 por sergiopalomar | Tags: General

Cuando sales día si, día también por los mismos recorridos, la verdad que hay veces que estas deseando que algo cambie para sacarte de esa monotonía. Hoy la verdad que ha sido uno de esos días y la verdad que la que me ha pasado es cuanto menos curiosa.

Iba yo camino del carril bici, hoy con el ojo puesto en el pulsómetro, día de rodar y rodar, en esto que al fondo veo a un coche parado, con los intermitentes de emergencia encendidos y yo pensando “no tendrá mejor sitio donde parar”, por decirlo de manera fina, porque la verdad se encontraba en un sitio nada conveniente, cuando veo que junto al coche esta su conductora con pinta de bastante desesperación. Según me acerco me hace señales y paro. La mujer todo agobiada, a ver si me puedes ayudar, que el coche, que se ha parado, que ha empezado a dar tirones, creo que se ha quedado sin gasolina. Intento tranquilizarla y sin dudarlo la digo que espere que me acerco en un momento a la gasolinera que la verdad estaba cerca, a menos de un par de kilómetros. Para allá voy, cojo una garrafa, el dependiente descojonándose cuando ve a un tío vestido de ciclista, aparcar la bici, entrar allí y pedir gasolina. Total, que regreso con la garrafa al punto donde estaba la mujer, relleno el deposito ya que la mujer estaba tan nerviosa que no acertaba ni a quitar el tapón y resulta que arranca sin problemas. La mujer se deshacía en halagos y agradecimientos mientras me dispongo a continuar con el entrenamiento.

Luego ya en marcha, como uno tiene la costumbre de darle vueltas a la cabeza en esas largas jornadas de fondo rodando al tran-tran, me pongo a pensar en ello. Creo que hemos ganado un conductor para la causa. Intento imaginar que esta mujer a partir de ahora cuando vaya por la carretera, en primer lugar verá a los ciclistas, lo que implica que seguramente los tendrá en cuenta y lo que redundará en el tan demandado respeto tan anhelado desde nuestro colectivo.

La verdad que pensado así, uno se siente bien por aportar un pequeño granito, mas y cuando la imagen del ciclista para una gran parte de los conductores nos considera poco menos que un estorbo que debería ser erradicado de las carreteras, especialmente en entornos con tanto tráfico como Madrid y con la gente tan estresada de continuo. No hay mas que echar un vistazo a los foros automovilísticos para encontrar perlitas del tipo: “Debería estar prohibido que circulasen por estas carreteras ya que muchas veces nos la tenemos que jugar para adelantarles, eso si, dejándole el metro y medio reglamentario al pobrecito ciclista que lo único que hace es estorbar y ponernos peligro“.

La verdad que hay que admitir que muchas veces tenemos culpa en que los conductores nos vean de esta manera. Que levante la mano el que no se ha saltado un semáforo yendo en bici o el que cumple a rajatabla todas las normas, o todos hemos visto alguna que otra vez como entran en las rotondas algunas grupetas sin importarles para nada lo que circula dentro, o hemos ido subiendo un puerto viendo el paisaje sin preocuparnos si íbamos o no pegados a la derecha, o hemos circulado a mogollón en vez de en fila de a dos como nos permite el reglamento.

La conclusión que saco de esta reflexión es precisamente que hemos de poner un poquito de nuestra parte para hacer entender a los conductores que tenemos tanto derecho como ellos a estar ahí, a explicarles el porque de ciertas cosas, a no buscar la confrontación sino la convivencia. Pasito a pasito, hoy hemos ganado una conductora para la causa, estaría bien ganar alguno mas cada día, seguro que llegaría el momento en que nos podríamos sentir como si transitáramos por Holanda o Bélgica.

Esperemos verlo algún día.

Territorio Comanche

Publicado el enero 21st, 2009 por sergiopalomar | Tags: Rutas y Marchas

 

Mapa de la Ruta

Mapa de la Ruta

No, no os voy a hablar de ninguna película de indios, aunque da la casualidad de que transcurre por el oeste Madrileño.

Tras suspenderse la ruta que inicialmente teníamos prevista para este domingo, cambiamos los planes, aceptamos la propuesta del amigo Luis de salir con la gente de la PC Bermejo de Leganés.

Como he dicho otras veces, parece mentira, con lo que nos movemos buscando las marchas mas duras o mas bonitas, con lo que viajamos al cabo del año, que aun me queden rincones que conocer dentro de nuestra comunidad y por alguna extraña razón la zona por donde íbamos a transitar hoy resultaba del todo desconocida para mí, aunque conociendo la geografía madrileña me podía hacer una pequeña idea de lo que me iba a encontrar.

Salimos temprano en dirección a Alcorcon donde recogeremos a dos miembros mas, con lo que nos queda una grupeta bastante aseadita de unos 7 ciclistas, para una vez ahí tirar hacia Brunete por la “ilegal” para los ciclistas M-501 (de eso hablaremos otro día).

El ritmo es alegre, muy alegre como suelen estilar esto “locos de Leganés”, aunque mejor no hablo ya que quienes tiramos del grupo en este tramo somos Luis y Yo. Hoy me he debido levantar con el pie bueno y me noto muy bien.

Llegados a Brunete se acaba la parte pestosa de la ruta. Abandonamos la concurrida autovía y encaramos hacia la sierra, dirección Villanueva de la Cañada, iniciando un terreno de transición que da paso de los llanos del sur a la sierra de Madrid. Ya os podéis imaginar como es este terreno. Ni un metro llano, esas carreteritas que me encantan, plagadas de repechos y curvas, terreno ideal de emboscadas. De hecho una vez que alcanzamos Villanueva de la Cañada, abandonamos las carreteras concurridas para descender vertiginosamente hacia Quijorna pueblo situado entre una maraña de pequeñas colinas y vallecitos.

Lo que me encanta de estas rutas es como en un mismo día vas pasando por toda una serie de entornos diferentes. Salíamos esta mañana de las áridas llanuras sureñas, poco a poco nos hemos metido en terreno de dehesas, encinares y monte bajo, y frente a nosotros se alzan, por encima de los 1500m las montañas del sistema central y sus bosques de pinos. También el contraste de salir de la ciudad, el trafico intenso a carreteras solitarias, solo surcadas por ciclistas y moteros, que de otra manera mas descansada buscan mas o menos lo mismo que nosotros.

Nos habíamos quedado llegando a Quijorna, donde un pinchazo de un compañero nos permite tomarnos un pequeño respiro antes de afrontar el tramo ascendente que nos va a conducir hacia Navalagamella. Primero una serie de repechos y llanos para después enganchar una dura subida de un par de kilómetros y primer calentón serio del día. Mientras voy pensando en como no me había dado nunca por salir hacia esta zona, teniéndolo relativamente a mano. Desde aquí, otra vez para abajo, buscando la localidad de Colmenar de Arroyo donde tomaremos una carreterilla estrecha, de estas de pueblo con el asfalto rugoso y bacheado, de esas que solo cabe un coche, que nos va a conducir hacia Robledo de Chavela. Aquí como dije, el paisaje es ya claramente de montaña, mientras seguimos ganando altura progresivamente, mientras pasamos junto a las enormes antenas de la estación de seguimiento de satélites de la NASA. Un pequeño alto en el ascenso para enlazar con una carretera mas ancha y retomar la subida, ahora si sin medias tintas, un puertecillo en toda regla donde se vuelven a desatar las hostilidades.

Y esto, solo es el aperitivo para el plato fuerte de la jornada. Tras un veloz descenso alcanzamos Robledo de Chavela, una de las localidades mas recónditas de la comunidad Madrileña. A la salida del pueblo un desvío a la derecha nos indica hacia Fresnedillas de la Oliva y supone el comienzo del alto del Mojón, apenas 2 kms y poco de subida pero con zonas que hacen mucho daño a las piernas. Como no hay dos sin tres nuevamente subimos como si nos fuera la vida en ello con el pulsometro a punto de explotar. Por suerte todo el frío y agua que hemos tragado este pasado otoño empieza a dejarse notar tímidamente y las piernas responden. Desde aquí la carretera continua hacia Fresnedillas de la Oliva y de ahí hacia Navalagamella, cerrando el bucle, ya que a partir de aquí la ruta será la misma que a la ida, de nuevo de vuelta a los llanos para completar una maratoniana jornada de casi 140 kms. No esta nada mal para el mes de enero.

Podéis ver la ruta sobre el mapa en http://bikeroutetoaster.com/Course.aspx?course=29437

Sin palabras

Publicado el enero 16th, 2009 por sergiopalomar | Tags: General

 

Seguro que os ha ocurrido alguna vez. Es un día entre semana, dispones de poco tiempo y sales a entrenar un poco con la hora pegada al culo. El día ha amanecido frío, pero eso da lo mismo porque con el escaso tiempo el plan es claro. Salir a tope hasta reventar.

Cuando ya llevas un rato rodando. Fuerte, con los numeritos del pulsometro sin dejar de parpadear junto a una flechita hacia arriba que te dice que te estas pasando tres pueblos y la mirada fijada en el infinito. Entonces de un desvío aparece otro ciclista solitario como tu. Al principio no le  prestas mas atención que la necesaria para saludarle con un sutil gesto con la cabeza al pasar junto a él y continuas ensimismado en tus pulsaciones, en la línea de la carretera que nunca se acaba, en el siguiente repecho, en que el ritmo no baje.

Sin embargo, a los pocos kilómetros, te percatas de que no estas solo, quizás solo algún sonido fuera de lugar, que no pertenece a los mil diferentes que suele hacer la bici “de diario” te hace agachar la cabeza y ver que tienes alguien a rueda. Sin mediar palabra el otro pasa al relevo, mantiene el ritmo que llevabas, tirando con fuerza. No hace falta hablar. De forma casi mística se establece una sutil comunicación entre tu y el otro. Los relevos comienzan a fluir como si ambos lleváramos toda la vida andando juntos, ambos sabemos cual es el momento exacto de pasar, manteniendo el ritmo para hacer la cosa fluida, la carretera hace de director de orquesta y nos marca el momento en que  con una sincronización casi perfecta ambos subimos un piñón o nos ponemos de pie en los pedales.

El ritmo es cada vez mas alto cuando nos aproximamos a la Marañosa. Ese flamante “col” donde los del sur de Madrid nos sacamos los ojos cada fin de semana. Sin embargo nada cambia, ninguno intenta soltar al otro, sin necesidad de hablar ambos sabemos cual es el ritmo adecuado, subimos fuerte en ese puntito donde una quemazón comienza a recorrer las piernas pero aun puedes aguantar mas. La cara del otro denota la misma expresión que seguro tiene la tuya una mezcla de sufrimiento y satisfacción, esos pequeños momentos donde llevas el ritmo justo para gustarte, mientras sigues apretando con fuerza los pedales para mantener el ritmo.

Finalmente coronamos, no esta escrito en ningún, lado, pero ambos sabemos que es momento de levantar el pie durante unos segundos y echar un sorbo de agua.

Ahora si se rompe el silencio: “Buena subida nos hemos marcado”, “ya te digo, estas fuerte”, “anda que tu, que me traías con el gancho…”, para a continuación interesarte por el destino de tu acompañante. Vaya, hoy no coincidimos, yo me doy la vuelta antes.

Llegados al final del carril nos despedimos con un “hasta otra”, las palabras no importan, nos encontramos mas cómodos expresándonos como mejor sabemos, sobre la bici, pequeños y sutiles gestos que para un profano seguro pasaran desapercibidos pero que durante un buen rato han servido para establecer una intensa comunicación entre tu y el otro. Son esos pequeños momentos casi mágicos que de vez en cuando nos ofrece este maravilloso deporte.

Arrancamos

Publicado el enero 8th, 2009 por sergiopalomar | Tags: General

Comienza un nuevo año con montones de propósitos que seguramente no cumpliremos o que dejaremos a medias, comienza una nueva temporada con montones de retos en la mente y gracias a la oportunidad que me brindan desde ciclismoafondo.es comienza un nuevo proyecto donde poder contar esas batallitas que vamos acumulando en el baúl de la memoria tras kilómetros y kilómetros de pedaladas.

Pero me estoy yendo por los cerros de Úbeda. Empecemos por el principio. Me llamo Sergio Palomar, uno de tantos cicloturistas que cada fin de semana salen a disfrutar de esta sana locura por las carreteras madrileñas, que intenta arañar cada hora de tiempo libre para escaparse a rodar un poco. De estos que en cuanto llega la primavera empiezan a marcar fechas en el calendario siempre buscando la marcha mas bonita, mas dura, mas larga que compartir con los amigos y compañeros de grupeta.

Mi historia en esto de la bici casi la tendríamos que ir a buscar allá por 1985, con apenas 8 añitos, surge mi primer recuerdo ciclista que me enganchó para siempre a este deporte. Si, aquel día de mayo donde el gran Pedro Delgado en una etapa épica se alza con el maillot amarillo de la ronda española.

Después llegaría el boom de Indurain y como todos los chavales me volví loco hasta que conseguí que me compraran mi primera bici de montaña. Primero los paseos por el barrio como todos los chavales, después esas escapadas por los caminos del sur de Madrid, entre Leganés , Mostoles y Alcorcon, incluso cada vez un poco mas allá.

Aunque en toda historia llega la crisis, llega el instituto, la universidad, los amigos dejan de salir a montar, tu cada vez montas menos hasta que llega un día en que decides desempolvar la vieja bici que habita en el trastero. Resulta que ahora hay algo que antes no había. La gran herramienta de comunicación que ha supuesto para nuestro tiempo lo que en su día seguro tuvo que ser la invención de la imprenta. Hablo de Internet y claro, uno que es inquieto empieza a buscar información sobre esto de la bici, empiezas a merodear por los foros, a conocer gente con tus mismas inquietudes y a formar una buena grupeta y salir asiduamente de nuevo. Pero sobre todo, es una herramienta que me permite plasmar lo que disfruto cuando estoy encima de la bici y que ironías de la vida, que el chaval que aprobaba Lengua con suficiente raspado ahora ha descubierto lo apasionante que es no solo vivir las cosas sino luego llegar a casa, madurarlas y contarlas para que otros también puedan disfrutarlas y compartirlas.

Y gracias a las malas influencias de alguno de estos nuevos amigos, me decido a comprarme mi primera bici de carretera, cerrando por fin el círculo que se abrió aquel lejano 1985. Es un autentico recomienzo, primero las carreteras cercanas, mi querida Marañosa y su carril bici, después la sierra, esos puertos donde había visto sufrir a mis ídolos y como siempre queremos mas, empezamos a participar en marchas, a descubrir los pirineos, las clásicas del norte de Europa con sus adoquines y sus muros, cada año buscando nuevos retos y nuevas aventuras, hasta hoy mismo.

Desde estas líneas que me ofrece el amigo Pablo Bueno, espero haceros llegar todas estas aventuras, para que quien no pueda hacerlas por lo menos pueda vivirlas, para quien crea que no puede se de cuenta de que solo es cuestión de proponérselo, para quien busque realizar estos mismos retos encuentre una información útil para su realización y bueno, porque no, simplemente para pasar un rato leyendo sobre lo que mas nos apasiona.

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