La evolución de la mecánica y la tecnología es algo más que un argumento: se ha convertido en una realidad tangible; una evidencia para todos los bolsillos. Lo podemos afirmar sin ocultar nada en la “letra pequeña”, y quitándole solemnidad a la postura que, para los bolsillos menos desfavorecidos, roza en la arrogancia cuando comparan su bicicleta, montada con componentes básicos, con las máquinas que muchos aficionados “pasean” por cualquier tipo de actividad o evento ciclista o cicloturista.
Se me vienen a la cabeza un par de anécdotas: la primera, un comentario de nuestro buen amigo Óscar Sevilla, que me decía, refiriéndose a las bicicletas de los cicloturistas que participan en la mayoría de las marchas organizadas, que ellos, en los equipos, no disponían de un material tan sofisticado y tan sólo algunos jefes de fila, aprovechando el tirón mediático que tienen sus apariciones en cualquier medio gráfico, disponían de material de esa categoría y coste económico. El otro recuerdo está relacionado con un grupo Campagnolo Mirage, al que teníamos que hacer una prueba de larga duración para verificar su durabilidad, que montamos en una bicicleta de primer precio (menos de 800 euros) y con la que nuestro colaborador Rubén Margiotta, un aspirante a profesional que terminó su carrera deportiva en su Italia natal un par de años después, recorrió 15.000 kilómetros en 9 meses (con carreras cada fin de semana y entrenamientos diarios en las peores condiciones) sin tener que cambiarle nada más que un par de cadenas.
La eficacia de la modestia
Los que me seguís en el Foro de esta página Web y estáis al tanto de las noticias de actualidad cicloturista, sabréis que ahora mismo, hasta el día 7 de diciembre, se está celebrando la Marcha Cicloturista a Maspalomas, una de las pruebas más bellas y duras de todo nuestro calendario, en la que estoy participando, como vengo haciendo desde hace más de una década.
Con la aplicación de las nuevas normas y tarifas de las compañías de transporte aéreo cada vez es más complicado
viajar con la bicicleta: además de lo incómodo de desplazarse con las grandes maletas donde se pueden llevar en un avión las bicicletas, hay que afrontar el “impuesto revolucionario” (hasta 70 euros por trayecto) que muchas compañías, como es el caso de nuestra Iberia del alma, han decidido cobrar por tratarse de una mercancía que excede las medidas que ellos consideran como normales. Amén de estos inconvenientes, también he sufrido en varias ocasiones la rotura de algún componente de la bicicleta, debido al mal trato que, de manera sistemática, aplican al equipaje que se factura. En resumidas cuentas: decidí no traer mi bicicleta a la Vuelta a Maspalomas y recurrí a la empresa Free Motion, para alquilar una bicicleta y realizar todas las etapas de esta Vuelta, incluyendo la temida ascensión al Pico de las Nieves, la que puede ser la escalada ciclista más exigente de nuestra geografía.
La bici de un cicloturista
Cuando aterricé en Gran Canaria, antes de ir al hotel, fui directamente a las instalaciones que Free Motion tiene en la Playa del Inglés a retirar la bicicleta. Ya me habían hablado del buen material y lo bien mantenido que tiene esta gente, pero ahora lo pude comprobar en primera persona. La bici que me esperaba era una Cannondale Synapse montada con un grupo Shimano 105, con bielas FSA de triple plato y unas ruedas Mavic Aksium. El aspecto no podía ser mejor y, como había hecho la reserva por Internet, estaba puesta con mis medidas exactas.
Como he llegado a Maspalomas un día antes de que comenzase la Vuelta, me ha dado tiempo a rodar en un par de ocasiones con la Synapse y así hacer los ajustes finales que fueran necesarios. Salvo colocar el pulsómetro y el soporte para la cámara de vídeo no ha sido necesario tocar nada: la bicicleta funciona con precisión absoluta.
Prueba de fuego
Hoy se ha celebrado la primera etapa de la Vuelta a Maspalomas, con la clásica (y durísima) ascensión hasta el
mirador de Ayagaures, y aquí pondría a prueba la Cannondale pero, como la etapa programada no era demasiado larga y se disputaba por la tarde, he aprovechado por la mañana y he salido a rodar con Javier Oroquieta, un discípulo de Chema Arguedas con el que he ascendido hasta la Degollada de las Yeguas (más conocido por el Mirador de Fataga). Es un puerto de unos 8 kilómetros de longitud, con tramos bastante largos con más de 10% de inclinación (en esta isla es la tónica), donde se pueden apreciar con facilidad las facultades de cualquier bicicleta.
La primera sensación al realizar el primer cambio de ritmo fuerte ha sido la del peso: hay más de 2 kilos de diferencia con mi bici habitual de entrenamiento y eso no se puede ocultar. Pero no le he dado mayor importancia, es tan sólo cuestión de adaptarse: ya hubiera querido yo tener esta bici en mi primera Quebrantahuesos.
La precisión de un cambio Shimano 105 bien ajustado es absoluta. El las mil maniobras de cambio de plato y piñón que he realizado desde que cayó en mis manos la Synapse, no he apreciado ni un solo fallo y sólo al frenar al límite descendiendo de Ayagaures (rampas de hasta el 15%) he echado de menos unas zapatas más blandas.
No voy a ocultar las maravillas de un Ultegra, Dura-Ace, Record, Red… pero, os puedo asegurar, que con la bicicleta que tengo ahora mismo en mis manos, se podría ganar un Tour de Francia o darse la vuelta al mundo.

4 comentarios hasta ahora
1 Sergio // dic 2, 2009 a las 12:41
Completamente de acuerdo, yo mi Time la tengo montada a capricho (precisamente eso fue, un capricho porque realmente mi BH ha subido casi todo lo subible, 2 pirenaicas y 2 QHs entre otras cosas lo avalan) y solo sale a pasear por carreteras de verdad, a la sierra, a marchas, a las kdds, pero a diario mi fiel compañera de fatigas sigue siendo mi BH Oquina, mi primera bici de carretera, con su 105 de 9v (aunque con manetas y piñones de 10v) que funciona a las mil maravillas. 9,5 kg de bici (mas incluso que mi actual BTT) y que espero, siga acumulando muchos mas kilometros.
Da recuerdos por Maspalomas a Tere, Luis y David.
2 tuareg // dic 2, 2009 a las 16:51
La verdad es que a todos nos gusta tener lo mejor de lo mejor, pero muchas veces nos ciega la obsesión que tenemos por ello, y con precios relativamente módicos podemos conseguir muy buenas bicicletas, fiables, bonitas y más que suficiente para nuestros cometidos.
3 Luis // dic 2, 2009 a las 20:52
Doy fé de que las bicis de alquiler están como para olvidarse de traer la propia.
Recuerdos recibidos Sergio.
4 Radius // dic 10, 2009 a las 10:48
Dudaba entre una Colnago CLX y la Synapse, pero después de leer esta crónica creo que me compraré la Synapse.Tiene un aspecto excelente y me fío del criterio de Pablo. Que disfrutes de Maspalomas.
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