Pablo Bueno

Pedalada a pedalada

Entradas de mayo 2009

Los datos al revés

Publicado el mayo 21st, 2009 por pablobueno | Tags: General

En nuestros recorridos rutinarios, por norma general los mismos que utilizamos para entrenar, es bastante habitual que, dependiendo de cómo sople el viento o de las sensaciones de nuestras piernas, circulemos en uno u otro sentido de la ruta prevista. En estos cambios de trayecto está implícita la variación en la pendiente de los ascensos, ya que el desnivel, a la postre, siempre será el mismo. Si todo esto lo enmarcamos dentro de lo cotidiano no tiene mayor trascendencia pero… ¿a que os ha picado alguna vez la curiosidad y habéis valorado lo que pasaría si hicieseis, por ejemplo, la marcha de La Terra de Remences en sentido inverso?, o la Perico (que ya se ha hecho), la Indurain, la de los Puertos de la Ribagorza…

Seguramente, si pudierais elegir qué marcha hacer en sentido inverso, muchos os decantaríais por la Quebrantahuesos; la postura es evidente, con tal de ahorrarnos las rampas del Marie Blanque somos muchos los que firmaríamos por que le dieran la vuelta a la marcha de Sabiñánigo.

El pasado 16 de mayo, coincidiendo con una kedada de los foreros del ForoMTB, que aprovechaban esta circunstancia para realizar un homenaje a Mireya Garcia, fallecida hace un par de meses en un incomprensible accidente de tráfico mientras asistía como espectadora a la Clásica de Almería, decidieron realizar el recorrido a la inversa, ascendiendo como primera dificultad la Hoz de Jaca. La convocatoria fue un éxito, visiblemente movida por el mensaje sentimental que albergaba, y nos juntamos en Sabiñánigo más de 300 personas.

Chema en su blog ya os cuenta algunos detalles de esta actividad, por lo que yo intentaré exponer algún razonamiento técnico con el que podáis extraer vuestras propias conclusiones del resultado de pedalear en esta dura marcha en sentido inverso.

hq022

David, momentos antes de la salida

Antes de comenzar el relato del itinerario mostrar el agradecimiento a varios auténticos “pesos pesados” del ciclismo que se unieron a la convocatoria, entre los que destacaban David Ibañez (Campagnolo Ibérica) que dio apoyo mecánico a todos los participantes, Ángel Bara (Vuelta a Maspalomas) que hizo de coche escoba y de colaborador para todo lo necesario y, por supuesto, a todos los vecinos de Sabiñánigo y amigos de Luis y Tere, los padres de Mireya, que volvieron a demostrar que gracias a su entrega y colaboración no es casual que la QH se haya engrandecido de esa manera.

A las 8 de la mañana David, el hermano de Mireya, pronunciaba unas sentidas palabras para agradecer nuestra asistencia y rendir la memoria colectiva a su recuerdo. A partir de ese momento se hicieron varios grupos, con diferente nivel, y se salió de manera pausada y muy ordenada (la antítesis de la QH). Leer más →

Luchadores de barro

Publicado el mayo 8th, 2009 por admin | Tags: General

Viajando por esas carreteras recoletas de nuestras montañas más queridas he tenido en más de una ocasión encuentros inesperados, tanto en el asfalto como en los núcleos de población más célebres. Cada año suelo alojarme en el célebre hotel Oberland, de Bourg d´Oisans, donde es muy raro no encontrarse con un equipo ciclista entero, preparando la subida a Alpe d´Huez o cualquier otra etapa cercana del Tour de la edición correspondiente. Al recorrer las carreterillas de los Alpes o los Pirineos es difícil no toparse con algún célebre de los pedales haciendo vinokourov01kilómetros para completar su entrenamiento, lo cual ya no resulta extraño, ante la realidad de la preparación tan específica que muchos corredores llevan a cabo para cada carrera y la querencia natural por reconocer los recorridos de las etapas más relevantes.

El último encuentro anecdótico lo tuve en las rampas del Aubisque, a menos de 3 kilómetros de la cumbre, ascendiendo desde Laruns. Fue la primera semana de junio de 2007. Me encontraba realizando un reportaje de fotos para la revista especial del Tour de ese año; la parafernalia era mínima: un trípode, una cámara digital y poco más. El coche lo había dejado en Laruns y todavía quedaban unas 3 horas para que anocheciera. La metodología siempre es la misma: colocar el trípode en el centro de la carretera, cruzar los dedos para que no vengan vehículos y darse prisa para que en 10 segundos estemos bien centrados en el fotograma. Suelen ser necesarias entre 5 y 10 tomas para conseguir una buena, pero cada vez es más sencillo. Los humanos conseguimos hacer de todo una rutina.

Aquella tarde había tenido mucha suerte, no había tráfico y llevaba ya salvadas en un par de días las fotos de Marie Blanque, Balés, Larrau y la Piedra de San Martín. De pronto, cuando estoy por la segunda toma, suena a mi espalda vinokourov021el runrún de un coche. Me apresuro hacia la cámara para retirar el trípode de la carretera y compruebo que el automóvil se acerca lento, porque lleva unos ciclistas delante. A toda velocidad preparo la cámara, pensando en sacar fotos de ciclistas subiendo el Aubisque para ilustrar mejor el reportaje que con mis propias “auto fotos”. Disparo precipitadamente, los ciclistas han llegado antes de lo esperado y me pillan de sopresa. De pronto una voz desde el coche me dice “sácanos guapos en la revista”, le reconozco, es uno de los asistentes del Astaná que, al ver mi atuendo, también me había reconocido. Ralentiza el coche, me acerco a su altura, los ciclistas siguen su ritmo y se pierden enseguida… Charlo unos momentos con los ayudantes y me confirman que es Vinokourov, que es la tercera vez que repite la etapa reina de los Pirineos esa semana y que se encuentra en plena forma. Qué recuerdo más agradable.

Un auténtico campeón, la conducta mostrada por el corredor kazajo con el empeño en asegurar la estrategia sobre el terreno le honraba. Reconozco que ese Tour lo seguí con mi simpatía puesta en Alexander, “casi” compañero de puerto. Es un corredor que siempre me ha gustado, batallador, fino contra el crono, de los que no se amedrentan frente a nada ni a nadie… hasta que un titular maldito acabó con todo mi entusiasmo.

Y vuelve a surgir la pregunta de porqué un campeón de la talla de Vinokourov, que ha demostrado ser un vinokourov031trabajador sacrificado por el deporte, como el que más, decide tomar un atajo para llegar antes a la línea de meta del olimpo. Esas tres etapas de reconocimiento al Aubisque, más los miles de kilómetros sacrificados esa temporada para nada.

Alexander me sigue pareciendo un ciclista del grupo de los elegidos, tiene planes para regresar a lo grande en 2010, con el eje de su diana puesto en el Tour, y parece que no tendrá problemas para disfrutar de un buen fichaje, pero ya nada será lo mismo: muy poca gente recordará de él poco más que aquel titular maldito con el que se despidió del Tour de 2007. Ojala que Vino pueda volver a demostrarnos que a esas piernas prodigiosas las mueve un corazón de deportista.

publicidad