Permitidme que me presente. Soy Alfonso Triviño, colaborador de esta revista desde hace nueve años, allá por 1999. Mi afición por la bici se difumina en mis primeros recuerdos vitales, siendo un niño de cuatro años, cuando mi abuelo sentenciaba que “Ocaña nunca ganará un Tour porque se cae mucho de la bici”. A esa tierna edad ya cogía una pequeña bicicleta de un compañero de guardería que resultaba ser el hijo de los dueños. Nunca me hicieron falta ruedines y surcaba los hoyos y montículos del patio como si ese pequeño instrumento fuera una prolongación de mi mismo. Ni qué decir tiene que el préstamo acababa cuando al propietario se le antojaba tras darme un tortazo, cosas de niños.
A los seis años me regalaron la primera bici, y luego otra más grande, una GAC plegable con la que me llegaba a hacer por el pueblo donde teníamos una casita así como cuarenta kilómetros al día, yo solito por esas carreteras de Dios y con diez años tan sólo. Desde luego que eran otros tiempos, porque eso, para un niño de hoy, es impensable.
La afición perduró, aunque hubo un paréntesis impuesto porque me federé en atletismo y a nuestro entrenador no le gustaba aquello de darle a otros deportes “incompatibles”. Total, que cuando empecé la carrera tuve que dejar el deporte de la zapatilla porque al pasar de junior a senior había que entrenar todos los días aproximadamente cuatro o cinco horas, y opté por no distraerme con los estudios. Fue entonces cuando, tras un accidente de coche del que milagrosamente salí ileso, le cogí manía al vehículo a motor y me reenganche a la bici. Decidí entonces ir a la universidad todos los días en bicicleta, que desde el centro de Madrid hasta la Autónoma hay 17 km. de ida y otros tantos de vuelta. Ahí aprendí lo que significaba el ciclismo de ciudad, salir de noche en invierno con mis lamparitas, subir toda la Castellana, introducirme suicidamente hacia la carretera de Colmenar Viejo y sacar el brazo en cada incorporación o salida de la “autovía”, pues antes no había carril-bici. Tuve bastante suerte y no hubo percance alguno.
Recuerdo que el día que acabé el cuarto de derecho agarré la máquina y me subí desde Madrid al puerto de Morcuera y Cotos, regresando por Navacerrada y la autopista de La Coruña, que entonces carecía de vía de servicio. Ahí me entró la verdadera afición por el cicloturismo. Al año siguiente ya convencí a un amigo para que montáramos un viaje a Santiago de Compostela en cuatro etapas, y desde ese instante comencé a programar auténticas salidas plagadas de puertos siendo lo normal superar los doscientos kilómetros por etapa. En verano nos desplazábamos a los Pirineos, los Alpes o los Dolomitas para poder decir que habíamos subido, que yo recuerde, un porrón de puertos míticos de Tour y Giro.
No tardé en federarme por aquello del seguro, y entonces descubrí lo que significaba las salidas con los compañeros de club.
Es cuando compartes experiencias con los compañeros cuando uno adquiere conciencia de que somos un colectivo vulnerable, y, desgraciadamente, bastante insolidario. He visto a muchos ciclistas despotricar contra los vehículos, pero a muy pocos que quisieran mojarse para, por ejemplo, denunciar puntos negros o peligrosos, o arcenes que parecen auténticos vertederos. También he visto mucho politiqueo en distintas federaciones, cuyos responsables están más en el medrar y la docilidad por aquello de las subvenciones, que con la conciencia de crear comisiones de seguridad vial destinadas a hacer fuerza frente a los poderes públicos.
Precisamente comprobé lo que digo cuando el entonces proyecto de ley anticiclista (ese que nos obliga a llevar casco y reflectantes) estaba a punto de ser aprobado en el Congreso. Esa norma era alabada por casi todos, Federación Española incluida, pero a todos se les había pasado el pequeño “detalle” de que el ciclista perdía la prioridad de paso por el hecho de conducir una bicicleta. Ni corto ni perezoso agarré, como hacía Gila en sus soliloquios, el teléfono del Congreso y pregunté por el diputado ponente de esa Ley. El caso es hable con el citado congresista y, tras argumentarle sobre el peligro que esa norma sumía al ciclista, a los quince días se derogó el supuesto de la pérdida de prioridad de paso.
A raíz de aquello conocí a Pedro Delgado en una mesa redonda de las Jornadas de Ciclismo Profesional de Cuenca. Pronto surgió de él un serio compromiso con la seguridad vial de los ciclistas, y, junto con el entonces Presidente de la Asociación de Ciclistas Profesionales, José Rodríguez, comenzamos a movilizarnos para proponer mejoras legales. Trabajando duro logramos avances en la Ley de Seguridad Vial y su Reglamento General de Circulación por las que se podría circular en paralelo, en descensos prolongados se permitiría abandonar el arcén e ir por la calzada; considerarse al grupo de ciclistas una unidad móvil a efectos de prioridad de paso, o poder adelantar pisando la raya continua los vehículos a conductores de bicicletas, y una larga lista de normas que mejoran la situación creada por la famosa “ley anticiclistas”. Movimos situaciones para que Pedro Delgado fuera designado representante oficial de organizaciones ciclistas en el Consejo Superior de Tráfico, y entramos a formar parte del creado GT 44, o Grupo de Trabajo de Seguridad Vial de Ciclistas en el seno de la DGT.
Actualmente la situación de nuestras reivindicaciones ante las Autoridades Públicas es bastante preocupante. Los que nos seguís tanto en la Web como en la revista, conoceréis de primera mano cómo llevamos varios años golpeándonos contra el muro de la indiferencia, ineficiencia e inutilidad de muchos que deberían dejar paso a tanta palabrería y ponerse a solucionar los problemas que sufrimos. Pero los que nos conocéis también sabéis que en absoluto dejaremos que el desánimo cunda. No dejaremos de ser el aldabonazo en sus conciencias proponiéndoles constantemente soluciones concretas.
Esa es la razón de la creación de este blog. Una constante comunicación con todos los que sufrimos el miedo de ser rebasados continuamente a menos de metro y medio. De tragarnos baches y más baches o de ver que, de repente inauguran una autovía por la que ya no podemos salir en bici desde nuestro municipio. Denunciaremos puntos negros de los que nos deis a conocer, Publicaremos vuestras fotografías que los evidencien, y daremos a conocer desde nuestra Web todo aquello que suponga un peligro para nosotros. Denunciaremos los seguros federativos tan absolutamente insuficientes que suscriben personas que desde luego nunca se han preocupado de hacer bien los deberes, tan ocupados ellos en ganar votos. En definitiva, información es poder, y nosotros trataremos de hacer llegar a quien corresponda nuestras denuncias.
Manos a la obra


14 comentarios hasta ahora
1 jmbenayas // ene 8, 2009 a las 21:57
Estimado Alfonso:
Mi enhorabuena por la creación de este blog. Deseo que con él se contribuya
eficazmente a la difusión y sensibilización general de los importantes temas
de seguridad vial.
Por mi parte agradecería tu experta opinión acerca de la situación actual en
materia de los seguros que nos ofrecen las federaciones junto con la
licencia y que hasta donde conozco más que “seguros seguros” son seguros
bastante inseguros. ¿Crees que podemos ir tranquilos los cicloturistas por
las carreteras con el seguro que desde la federación se nos ofrece?. ¿Se te
ocurre alguna razón por la que las federaciones nos hurten sistemáticamente
nuestro derecho a disponer de un certificado individual de seguro y a lo que
por otro lado están obligados, mediante real decreto, a entregarnos?¿Crees
que el hecho de que este excluido el mayor riesgo que corremos cuando
practicamos nuestra afición – atropello de vehiculo a motor – no hace que en
el fondo se este incumpliendo la legislación ya que no se nos están dando
coberturas mínimas bajo circunstancias bastante ordinarias en función del
deporte que practicamos?.
Agradezco de entrada tus comentarios y confío en que aporten algo de luz en
un tema tan importante bajo mi punto de vista.
Saludos,
2 Ojo con los seguros federativos | Alfonso Triviño // ene 9, 2009 a las 14:00
[...] nueva entrada es para contestar al comentario de Jose María Benayas: Ante todo te doy la bienvenida a este blog que se acaba de estrenar, y deseo que tanto tú como [...]
3 Alfredo Rodríguez // ene 11, 2009 a las 20:10
Yo en próximos días voy a sacarme la licencia de cicloturista de Castilla y León (resido en Valladolid) más que nada por estar registrado y cubierto por algún tipo de seguro pero leyendo estas palabras estoy más preocupado que nunca
4 alfonsotrivio // ene 14, 2009 a las 9:46
Paso a tratar de responder a tus cuestiones.
Efectivamente, buena parte de mi labor como asesor en Federación Madrileña durante todo el año pasado consistió en tratar de solucionar las graves carencias de los seguros federativos y que ya he explicado en el Blog. De hecho, en la Asamblea federativa madrileña de 22 de mayo de 2008 se expuso detalladamente a los asambleístas la situación de tanto el seguro de accidentes como de RC, reconociéndose que eran manifiestamente insuficientes. De ello se informó públicamente por la Web de la Madrileña, como puedes ver.
http://www.fmciclismo.com/fmc3/index.php?option=com_content&task=view&id=268&Itemid=66
La labor consistió en proponer a las aseguradoras con seguro vigente en 2008 (La Estrella y la Mutualidad General Deportiva) una propuesta de modificación para que las coberturas fueran las mínimas legales. Tras varias largas semanas esperando respuesta, La Estrella respondió ofreciendo unas modificaciones claramente muy insuficientes, pero con un precio de póliza mucho más elevado que el de la vigente en ese momento, con lo que tuvimos la certeza de que la póliza en vigor no cubría los mínimos exigidos.
Gracias al contacto de un asambleísta conocimos a un corredor de seguros con el que elaboramos una póliza de RC que cubría todos los supuestos por los que un ciclista debiera hacer frente a una indemnización fruto de un accidente causado por éste. Asumieron la redacción de las cláusulas que les propuse y, tras varias semanas de trabajo se firmó la póliza, eso sí, a un precio sustancialmente superior al que se venía pagando a La Estrella, prueba más de que el seguro anterior resultaba muy deficiente.
Entre tanto, la Mutualidad General Deportiva respondió afirmando que accedía a modificar aspectos de redacción ambiguos -ya no sería necesario estar en presencia de tu entrenador al momento del accidente para que te cubriera el seguro- pero donde seguían manteniendo que excluían la cobertura por daños derivados de un atropello del ciclista con vehículo a motor.
Entonces solicité al presidente de la Madrileña que tratara de concertar una reunión con el Presidente de la Mutualidad para poder negociar bis a bis, pero entonces comenzó el período electoral y esta reunión que debió instar la Federación Madrileña no tuvo nunca lugar.
Paralelamente, y en mi condición de abogado y Secretario General de la Asociación de Ciclistas Profesionales, tuve varias reuniones con el entonces Secretario General de la Real Federación Española de Ciclismo, pues los seguros de los ciclistas profesionales, que suscribe la RFEC eran idénticos a los de la Madrileña; el de RC estaba firmado con “Seguros Vitalicio”, del Grupo Generalli al que pertenece Seguros La Estrella, y las pólizas traían la misma fuente, mientras que el seguro de accidentes de los profesionales estaba en manos de la Mutualidad General Deportiva, con exactamente la misma póliza que los que poseían los federados madrileños. Por ello traté de solicitar a la RFEC que preparara unas pólizas para los profesionales que cubriera los mínimos legales.
A principios de octubre decidí dejar la Federación Madrileña por cuestiones deontológicas, entre otras razones que no vienen al caso, y, tras las elecciones federativas tanto de Madrileña como de Española continué trabajando para que el seguro de los Profesionales que la Federación Española de Ciclismo había de contratar para 2009 cumplimentaran los mínimos legales que ahora no cubrían.
Para poder facilitar el objetivo, le pedí a la correduría que logró en Madrileña este seguro de RC que sí posee coberturas completas, que me buscara un seguro de accidentes para los ciclistas profesionales que cubriera los accidentes por atropello. Les facilité incluso la póliza de la Federación Catalana, que no tiene ninguna exclusión significativa caso de accidente del ciclista, y, tras contactar con su aseguradora, elaboraron la póliza adecuada.
Aproveché entonces para facilitar esta póliza a la Federación Madrileña a fin de que, si lo estimaban procedente, se beneficiaran de este nuevo seguro que sí incluía el atropello. El problema es que el precio subía en tres euros con veinticinco céntimos más por federado que el de la Mutualidad.
En esos días por fin mantuve una reunión, eso sí, pedida por la Asociación de Ciclistas Profesionales, con los rectores de la Mutualidad – y que he explicado en otro lugar del Blog- Tras esta reunión, la Mutualidad redactó luego una póliza en donde incluían la cobertura el atropello al ciclista por un vehículo a motor, pero caso de que existiera culpa del ciclista o negligencia, la Mutualidad podría declarar el siniestro como excluido.
Y hete aquí que en la Asamblea por la cual en teoría los asambleístas debían de decidir la contratación del seguro de accidentes, no se informó a los asambleístas de la posibilidad de suscribir otro seguro que había personalmente facilitado a Madrileña, algo más caro pero que cubría absolutamente todos los accidentes, y, a mi modo de entender, este seguro facilitado es el único que cumple los requisitos legales del Real Decreto que conozco, por lo que no se les dio a los asambleístas ocasión de optar. Eso sí, se les dijo que había un injustificado alarmismo y que hasta hoy nunca se había dejado de atender ningún siniestro por parte de la Mutualidad General Deportiva.
Problema. Cuando haya un accidente en el que el ciclista es atropellado por descuido suyo, la intención da la Mutualidad es de no cubrirle – a mi me lo han contado personalmente ellos- con lo que el hospital le pasará los gastos médicos.
La explicación es muy sencilla. No han querido en Madrileña subir la cuota de licencia en 3,25 € porque el seguro de RC ya ha encarecido otros tres euros la licencia de cada deportista, y me temo que, a fecha de la Asamblea, ya había un compromiso entre Mutualidad y Federación Madrileña de renovar la póliza.
Observa la fecha de la firma en la última página.
http://www.fmciclismo.com/seguro_accidentes09.pdf
Es del 18 de diciembre.
La Asamblea tuvo lugar el 29 de diciembre.
La cuestión es que los seguros valen lo que valen, y si hay obligación legal de suscribirlos es obligación de las federaciones contratarlos, aunque el producto sea más caro que uno que no llega a los mínimos legales. Sobre todo cuando se vende y predica a los cuatro vientos que todos los siniestros se cubren, y no es cierto porque hay cláusulas que son muy claras.
Es como si te dijeran que tienes un seguro a terceros de tu vehículo y resulta que si el accidente es provocado por un descuido tuyo, pues que no te cubre, que has de pagar tú la reparación del otro coche. ¡Pues vaya seguro! ¡No cubriría el seguro obligatorio del automóvil! Y además imagina que tuvieras en el mercado otro que sí te cubre un “todo riesgo” por tres euros con veinticinco más. Lo que pasa es que no estamos hablando de “mercado” sino de aseguramiento obligatorio del federado.
Pues amigo Benayas, desgraciadamente, si te federas, no puedes elegir, con la licencia viene el seguro que las federaciones contratan, pero éstas serán responsables directas si suscriben un seguro por debajo de los mínimos y las aseguradoras deciden no hacer frente a un siniestro que debían cubrir por imperativo legal.
5 Pedroda // ene 23, 2009 a las 11:56
Alfonso, te doy las gracias, por el esfurzo que haces en informarnos, tanto en la web como en la revista, y muchas mas por “traducirnos” este tipo de dato al los comunes mortales que no somo ni abogados, ni nada parecido y que nos cuesta entender y hasta leer esos textos tan especializados
6 alfonsotrivio // ene 23, 2009 a las 13:52
Pues nada, bienvenido al blog y aquí podrás expresar cualquier inquietud libremente.
Créeme que no es sencillo tratar de hacer entender aspectos tan complejos como, por ejemplo, el lenguaje de las pólizas de seguros. Y es que ya llevo unos cuantos pleitos con las aseguradoras y sé de lo que son capaces de hacer.
Te cuento una curiosidad, para que veas que cuando estamos en la batalla de los seguros es por algo.
Unos ciclistas fueron recientemente atropellados en Valdemoro, con heridas de diversa consideración. Me contratan para su defensa. Me persono y, cuando accedo al atestado, el conductor había dado positivo por alcoholemia.
Pues la aseguradora se niega a hacer frente de modo voluntario a la responsabilidad directa que por Ley le corresponde ,porque dice que no tiene obligación, ya que en la póliza suscrita con el conductor figura que hay exclusión del siniestro caso de conducción bajo influencia de bebidas alcohólicas.
Y aquí estamos ahora pendientes de que Su Señoría señale juicio y poder alegar en su día un artículito – universalmente aplicado – de la Ley de Contrato de Seguro que expone el hecho de que los pactos entre las partes (aseguradora-conductor) no tienen validez frente a terceros víctimas cuando hay un daño cubierto por un seguro obligatorio.
¿Qué te recuerda? Pues lo mismo que el caso de los seguros federativos. Al final el responsable será la federación que sí o sí te está asegurando mal.
7 jmbenayas // ene 23, 2009 a las 14:00
!Coño Alfonso!. Aparecio el SEGURO DEL BORRACHO. Y yo que pensaba que era un personaje de ficcion y algo altamente improbable.
8 alfonsotrivio // ene 23, 2009 a las 17:47
Sí, pero en este caso quien al final va a pagar a las víctimas va a ser la aseguradora cuando en sentencia le condenen. Acto seguido esta aseguradora ya sí podrá ir contra su asegurado “borracho” en un juicio aparte a pedirle hasta la última peseta.
Pero entre medias, las pobres víctimas habrán tenido que ir a juicio, esperar un par de años y tener que aguardar a una resolución judicial que les dé la razón, que como está el panorama judicial esto es casi es un hecho aleatorio.
Lo mismo pasará con alguien que resulte atropellado montando en bici. Irá al hospital y, cuando se recupere, dicho hospital le pasará una factura tremenda que no abonará la Mutualidad porque el accidente se produjo por atropello. Entonces esta persona tendrá que demandar a la Federación por ser responsable del deber de contratar un seguro obligatorio que ha resultado estar por debajo de los mínimos, y tendrá que costear el servicio de sus abogados y procuradores para que, al final, le den o no la razón. Porque seguramente el despacho que debería defender al federado por un servicio jurídico contratado en favor de los federados, defenderá a Federación contra el federado que le demanda. Yno es un trabalenguas. Aunque en su día ese servicio jurídico, allá por 2004, diera el visto bueno a que esa Federación suscribiera un seguro por debajo de los mínimos, y que ahora esté revisando que las Territoriales suscriban un seguro que cumpla los mínimos.
¿A que es delirante?
Alfonso Triviño
9 jose luis // feb 2, 2009 a las 13:38
Saludos alfonso:
Enhorabuena por este espacio, que acabo de descubrir, soy cicloturista y ahora estoy “perdido” confiaba que con mi licencia madrileña estaba “cubierto” pero ya veo que no, puedes decirme expresamente ¿con qué seguro un cicloturista sale cubierto a la carretera?
(además de prudencia, 100 ojos, etc….)
Gracias de antemano
10 alfonsotrivio // feb 2, 2009 a las 16:24
Bienvenido, José Luis.
Te reproduzco lo que contesté en otro lado a un lector, y creo que te puede valer la reflexión.
“Si quieres hacer marchas, pues tendrás que pasar por el aro y federarte o pagar la licencia de un día, aunque luego corras con los riesgos de que si te atropellan o cometes una imprudencia que descubra la aseguradora, te apliquen las cláusulas de exclusión.
Si eres de un club que obliga a federarse, tendrás que federarte sí o sí, caso de que te obliguen para poder mantener la condición de socio.
Pero si eres un ciclista de los que sale solo o con amigos fuera del entorno de un Club, y no participas en marchas, pero gozas de un seguro de hogar con RC incluida, junto con un seguro médico privado, pues yo no me federaría, porque no tendría que pagar un duro de más de lo que ya tienes al margen del ciclismo federado y estarías cubierto “de verdad”.
E incluso te vale la cobetura de la Seguridad Social al menos.
Si no tienes ningún seguro privado y sales en bici, opino que mejor fedérate que no tener nada, porque al menos tendrás un seguro de RC si tienes un percance con un tercero puro y duro, o sea, un “no federado”, junto con un seguro médico de accidentes que, caso accidente en el que sólo estés implicado tú, sin vehículo a motor de por medio, lo “normal” es que te cubra”.
Esto el lo que comentaba en otro lugar de este Blog-.
O sea, que mejor estar federado que no tener nada, pero si tienes un seguro de hogar con RC personal incluida, junto con otro seguro sanitario privado, tendrás mucha mejor cobertura que con el seguro federativo siempre y cuando no participes en actividades federadas.
La Seguridad Social siempre te atenderá si no tienes seguro privado sanitario, pero ya sabemos lo que eso significa: Lista de espera de meses para que te atienda el especialista, traumatólogos soldadores de huesos con desconocimiento de medicina deportiva o rehabilitadora, inexistente rehabilitación especializada, pruebas diagnósticas que complementen radiografías básicas para no se sabe cuándo…
Lo que hay que conseguir es que los federados, tanto clubes como deportistas, simplemente sepan que tienen sus federaciones la obligación de suscribir seguros acordes con las leyes y reclamen sus derechos y no se dejen engañar.
Resumiendo, a día de hoy y en tanto en cuanto nuestras Federaciones no se apliquen, participar en una actividad federada o tener sólo el seguro federativo es sinónimo de incertidumbre.
11 jose manuel perez ramon // feb 6, 2009 a las 14:05
Es mi primera participación en este Blog, gracias y enhorabuena por haberle creado.
Hoy mismo he enviado por fax una carta al Presidente de la FMC pidiéndole me aclare todas estas dudas, exclusiones, etc. etc. que están surgiendo ahora.
Llevo montando en bici desde 1991 y tengo licencia de cicloturista desde 1996 soy miembro de la AC CIEMPOZUELOS y por desgracia he tenido varias caídas fuertes (fracturas, hospitalización, rehabilitación, etc.) la última ¡ojalá! fué en Agosto-08 en la Marcha de Yepes y la verdad es que no he tenido ningún problema con nadie (hospital, Mutalidad, clínica de rehabilitación, etc.) por lo que ahora me extraña muchísimo todo esto.
Cuando el Presidente de la FMC me conteste os haré llegar la respuesta.
Un abrazo.
12 alfonsotrivio // feb 6, 2009 a las 17:46
Estamos de acuerdo en que lo normal es que no haya problemas si el accidente es claramente deportivo, como una caída accidental en una marcha. Precisamente el problema viene porque no entendemos el por qué de la exclusión de los atropellos o de la famosa negligencia del accidentado o su inobservancia de las normas cuando simplemente no deberían figurar esas exclusiones. Y precisamente la conclusión personal a la que he llegado es que, mientras les resulte rentable, seguirán atendiendo accidentes, pero cuando deje de serlo por alta siniestralidad, la Mutualidad tiene los instrumentos plenemante en su poder para poder rechazar unilateralmente cualquier accidente, y es ni más ni menos por las famosas cláusulas de exclusiones aceptadas en todas las Territoriales que han contratado este, repito, sub -producto.
Evidentemente no creo que a la Mutualidad le viniera nada bien que de repente veinte mil pólizas dejaran se suscribirse, mal negocio haría, y por ello atiende accidentes, pero está ese “ten con ten”, pero personalmente estimo que la seguridad del ciclista nunca debe ser moneda de cambio o de especulación. Opciones con otras aseguradoras con pólizas mucho más limpias, estaban encima de la mesa de tu Territorial. Lo suyo, en todo caso, he dicho en varias ocasiones, es que se arregle YA antes de que sea demasiado tarde y tengamos noticias de que algún compañero ha pagado el pato.
13 jmbenayas // feb 6, 2009 a las 19:01
Jose Manuel. La caida que tuviste en Yepes imagino que fue subiendo a la guardia y creo que no hubo ningun vehiculo a motor implicado. En ese caso lo mas probable es que se hubiesen quitado de enmedio amparados en el seguro del automovil. De echo me ha llegado alguna noticia de que el año pasado en Alcobendas un participante tuvo un percance con una moto de la organizacion y tuvo que arreglarse “con el de la moto”.
Ya contaras lo que te contestan en la Federacion pero, desgraciadamente, lo mejor que puedes hacer a la vista de los incompletos “completos informes juridicos” que publican y de las respuestas que dan por escrito vas a tener que poner en cuarentena cualquier respuesta. Lo mejor es que te entretengas, leas las polizas y los suplementos – antes “desaparecidos” – y saques tus conclusiones.
14 Esther // mar 16, 2009 a las 14:27
Hola Alfonso,
Soy Esther, de informativos Telecinco. Necesito hablar contigo cuanto antes.Te dejo mi número de teléfono 91 3959308 ó 648287170. Gracias!!!
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