Chema Arguedas

El entrenamiento divertido

Entradas de febrero 2012

Ladrillo sobre mi entrenamiento

Publicado el febrero 27th, 2012 por chemaarguedas | Tags: General

Esta semana comenzaré haciendo referencia a mi blog anterior. El que haya tenido una mala experiencia personal en determinadas vicisitudes durante el fin de semana pasado, no quiere decir ni tiene nada que ver con el lugar donde se hayan producido. Más que nada porque se me podían haber dado en muchos otros sitios. Con esto quiero decir, que Sevilla es una de las ciudades más bonitas y acogedoras donde he estado, y con un encanto especial. Qué voy a decir si viví durante seis meses y me trataron de lujo. Más que nada, para que nadie se sienta ofendido y que nada tiene que ver la ciudad con circunstancias personales; y parece mentira que no me vayáis pillando después de tanto tiempo que en el blog tengo costumbre de darle un tono de humor.

Respecto a mi vida deportiva, parece que he retomado la senda del buen camino y que estoy volviendo a recuperar sensaciones. Y es que no hay nada como el salir. Desde mi anterior entrada he salido todos los días de la semana pasada menos uno.

Martes

En total 3h 11  de entrenamiento. De los cuáles hice 50 km en zona 2 con 206 vatios de media y 147 pulsaciones medias. El resto en Z1. Se puede comprobar como en la gráfica, las pulsaciones que son la línea roja, van subiendo progresivamente y uniformemente (acumulando cansancio), mientras la potencia (línea azul) se mantiene en los valores de su zona y la cadencia (línea verde), a pesar de sacar una media elevada de 95 pedaladas, al final del ejercicio va en descenso (también debido al cansancio). Por lo tanto, potencia en su zona, cadencia en descenso y pulso en ascenso. De haberme regido por el pulso,  la potencia es la que hubiese descendido y la cadencia también. Esto sólo se puede comprobar con un potenciómetro, evidentemente.

 

 

 

 

 

Miércoles

En total 2h 15’. El día mas corto de todos pero el más intenso. El primer intervalo después del calentamiento a 211 vatios de media con 144 pulsaciones de media. El segundo intervalo, una Z3 de 15 minutos con 264 vatios de media y 160 pulsaciones de media (8 menos que mi umbral anaeróbico en pulso). Resto otra zona 2 con 205 vatios de media y 150 pulsaciones medias (se nota que la sesión iba haciendo mella en las piernas).

Jueves descanso

Viernes

Día para tomar el sol. Salí con un amigo a rodar suave antes del fin de semana y en total fueron 3h a una media de 131 vatios, claramente en Z1 y unas pulsaciones de 120, claramente en regenerativo. Pero lo más curioso del caso es cómo se ve en la gráfica, el rato que fuimos solos, con una potencia, pulsaciones y cadencia mucho más alta que desde el momento en que nos juntamos con otros colegas y volvimos a rueda.

 

 

 

Sábado

Este día quedé con Juan José que había venido de Madrid. Quedamos antes para ir por delante de la grupeta que suele hacer la vuelta a Tardienta, a fin de poder subir toda la zona de repechos y el puerto de Alcubierre a un ritmo tranquilo. Luego dependiendo de cómo se comportase el viento y el ritmo, vería lo que habría que hacer. Nos retrasamos un poco en salir y nos alcanzaron nada más bajar el puerto. El día invitaba a rodar y como no me castigaría bastante al no hacer excesivo viento o apenas viento, estuve pasando a los relevos la gran parte de la mañana. Al final fui a cola de pelotón a ver si no había perdido al colega y a soltar un poco. A pesar de nos ser un ritmo excesivamente alto en comparación a otras veces, las piernas ya acumulaban cansancio. En total 4h a 177 vatios de media (202 de normalizada)

 

 

 

 

 

 

El domingo

Sonó el despertador a las ocho de la mañana, lo apagué y me di media vuelta. Desde la cama oía el vendaval que había vuelto a nuestros lares y estaba cansado. Cuando digo que hay que escuchar al cuerpo…y al viento. Me levanté a las nueve y media y salí a rodar dos horas en Z1 y Z2.

El lunes

Me dolían los cuadriceps, síntoma que todavía no había recuperado. A pesar de hacer un buen día que apetecía salir a rodar, me he quedado en casa a descansar. He aprovechado para ir a Podoactiva en Huesca ya que tenía que recoger las plantillas para las zapatillas. El sábado me acordé de ellas porque al quitarme las zapatillas al llegar a casa, el dolor en la planta del pie, hasta que fue volviendo a su ser, fue espectacular. Con esto ya está solucionado. Mañana para estrenarlas me haré un fondo de 4horas en Z2.

Y el resto de la semana, salvo el jueves, podré salir todos. El fin de semana iba a subir a Jaca ya que el 5 de marzo es fiesta, pero un compromiso familiar el domingo, hace que me tenga que quedar en Zaragoza. Es la carrera master de Oscar Llanos, pero no tengo muchas ganas de que me saquen los ojos.

Otra vez será

Publicado el febrero 20th, 2012 por chemaarguedas | Tags: General

Aquí podría tirarme tres días escribiendo pero no está el tiempo como para monopolizarlo en un solo tema. Después de todo el fin de semana sin ordenador, cuando lo enchufo es algo así como…mejor lo dejo para mañana que hoy me entra la risa, snif, snif.

La semana pasada, al final pude dejar de vista la bicicleta de spinning. Por fin, iba a poder salir a que me diese el aire (tiene guasa que diga esto yo). Tenía mis respetos de lo que pudiese ocurrir después de estar más de quince días pedaleando sobre una bicicleta inamovible. Es posible que me asustase al dar unas primeras pedaladas y sentir que aquello comenzase a moverse. Tampoco me acordaba de que me hacía un ruido horrible el cambio. Más concretamente la maza de las coronas. Y concretamente una o dos de ellas. Raro, raro. De hecho cada vez que tenía que pasar por una zona bacheada, sólo me faltaba cantar doce cascabeles tiene mi caballo, de la sonería y aquello parecía que se desmontaba.

El caso es que después de tantos días y a pesar de hacer bicicleta de spinning y con sesiones de larga duración, al salir las sensaciones no comenzaron siendo muy buenas. La forma no está perdida, ni mucho menos, pero mira que a mí…poco me hace falta. Quería hacer tres horas ya que por la tarde nos íbamos a Sevilla, pero me encontraba tan pésimamente mal y torpe que para torturarme siempre hay tiempo y aprovechando que todavía estaba abierto Ciclos Tour, se me ocurrió acercarme. Hice escasamente un par de horas. Demostrando mis grandes dotes de  mecánico y conocimientos en la materia sobre cuál podría ser la causa de aquella ruidera y que ya llevaba días escuchando, nada más sacar la rueda, Carlos, el responsable de la tienda y mecánico, me dijo:

¿Pues no has visto que llevas las coronas sueltas?

Pues no, evidentemente, ando tan liado que ni me había molestado en tocar la maza. Y es que nada más llegar a casa, suelto la bicicleta y salgo pies en polvorosa a la ducha para sentarme al ordenador o siguiente faena que toque.

Y por la tarde a Sevilla. En alguna entrada ya había comentado que nos íbamos a Sevilla con motivo de la maratón y en la que mi mujer iba a participar. Al final no participó y casi es motivo de conflicto colectivo. Y es que ir pa ná es tontería

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Como dice aquel, en casa del herrero cuchara de palo y si hace falta con ración doble. Ya le venía diciendo a mi señora que se abstuviese de ir a correr a las siete y media de la mañana el pasado fin de semana con aquellas ventoleras cercanas a los 80km/h y con -2 y -3 ºC

Lo único que puedes encontrar, porque con ese frío ni caracoles, es un trancazo de muy señor mío. Ale jacta est. El lunes se tenía que venir del trabajo y meterse en cama, martes en cama y resto de la semana como unos zorros. Aún así, nos vamos a Sevilla, no sin antes visitar a un otorrino de urgencia el viernes por la mañana para que la pusiese en tratamiento con antibiótico y antiinflamatorios, debido a una traqueo-laringitis de tomar nota.

Habíamos reservado hotel en Sevilla con otro matrimonio y en el que él, Lucas, también iba a correr la maratón además de otros integrantes del club 7h 45’ pero que iban a realizar el viaje por su cuenta al tener allí familia.

Para comenzar, tuvimos la mala suerte de dar con el taxista más jeta de todo Sevilla. Cogemos taxi al hotel, que no estaba muy lejos, y cuando llega la hora de pagar, marcaba 5’60 euros y me cobra 12’85 euros. Sabía que me tenía que cobrar suplemento de estación más las dos maletas. Pero entre que no tenía ganas de discutir nada más llegar, raro porque en estos casos la monto buena, nos estaban esperando, no habíamos cenado y eran cerca de las diez y había coches detrás, le pagué pero no muy convencido.

La segunda alegría viene cuando vamos a registrarnos y nos dice la recepcionista:

-Qué mala suerte. Tenemos que derivarlos a otro hotel, de igual categoría, no se preocupen, porque hemos tenido un problema con la primera planta y todos los huéspedes que tenían asignada habitación en ella, les estamos poniendo un taxi para llevarlos a él.

La gracia es que el otro matrimonio se quedaba en ese hotel y nos iban a separar. Pero yo llevaba tal mosqueo con el taxi que me había chuleado que ya no veía otra cosa. Sólo hizo falta que cuando nos subimos al taxi que nos llevaría al nuevo hotel y le dije lo que me había sucedido con el otro compañero, me dijo que me había timado. Para qué os voy a contar. Menos mal que el pentágono quitaba hierro al asunto y me decía:

-Tranquilo cariño, no pasa nada. No le des *importancia.

*Aviso: espera que vengas del súper diciendo que te han pasado dos veces los yogures.

Menos mal que nos fuimos a cenar, lo hicimos a gusto y se me pasó la película.
Pero…aún hay más. Fuimos al hotel y tuvimos la suerte de coincidir en la misma planta con parte de las juventudes del PP. Celebraba su congreso nacional en Sevilla y debimos tener la suerte de coincidir con los más simpáticos. Jóvenes veinteañeros a los que estuvieron a punto de llamar a la policía para apaciguar la que estaban montando. Con la gran suerte de que era en la misma planta en la que nos encontrábamos y las paredes eran de papel. Las 4 de la mañana cuando escuché el último alborozo. Por la mañana en recepción había bastante revuelo porque se habían quejado muchos clientes.

Sábado, víspera de la maratón, mi mujer ya comenzaba a rallarse sabiendo que estaba allí y no podía correr. Eso las pocas veces que la podíamos escuchar entre ataques de tos y tos. Pero lo mejor estaba por llegar. Correr no correría, pero se iba hacer notar.

Domingo por la mañana. Por lo menos tuvimos suerte de que pasaban por el kilómetro 15 por delante del hotel. Cuando ya vimos pasar a los amigos y conocidos, tocaba coger camino al kilómetro 35 y que apenas teníamos quince minutos andando por un atajo. En un punto del camino, el pentágono decide entrar a un bazar chino. ¿Y a dónde irá ahora, me dije?

Pues nada más ni nada menos que a comprar un silbato, y más conocido por pito que era de la forma que iba a ser aludido por parte de los maratonianos. Y es que como no podía gritar no se le ocurrió otra cosa que comprarse un silbato para animar a los participantes. Lo más gracioso es que nos pusimos cerca del cruce de una avenida en la que había media docena de municipales indicando a la gente que quería pasar entre los corredores y a los coches que tenían que desviar. Todo esto sin dar una voz más alta que otra, hasta que a una que se yo, no se le ocurrió otra cosa que ponerse a escasos metros del cruce a dar un concierto de pitidos.  Evidentemente, me dije, yo a esta no la conozco. Y la mujer del otro compañero se alejó momentáneamente con la excusa de hablar por el móvil. Me situé unos diez metros más delante de dónde se encontraban ellas y estaba cantado lo que iba a suceder. ¿Con qué pensamos los tíos?

-Efectivamente, con el pito.

Y así fue, dicho y hecho. El primer grupillo en el que irían una docena de corredores, fueron animados con los primeros pitidos. Y no se hicieron esperar los primeros  comentarios de los maratonianos al escuchar a la morena. Con la circunstancia de que como yo estaba situado a continuación de ella y no sabían que era parte integrante de la susodicha, lo primero que me escuché fue algo que hacía referencia a no se qué, a mí, tocar el pito, mejor, bueno, bueno. Comentario jocoso y sin más malicia que la que tenemos aquellos que estamos sometidos a la estimulación de la hormona del crecimiento y segregación de testosterona.

Y visto lo visto, decidí poner pies en polvorosa al carril de en frente para no verme en la obligación de escuchar más de una alusión a la animadora sin pompones o tener que salir corriendo detrás de algún maratoniano. A esas alturas no hubiese tenido problemas para cogerlo.

Todo esto hasta que llegaron los tres colegas de su grupo, en el que corría una amiga, y que si no se tragó el pito poco le faltó debido a la emoción y a los gritos.

Y yo pensando en que me estaba dando la lata con que tenía la garganta mal y que no podía gritar. Me dije… quita, quita, me voy a tomar una caña a un bar que había en una bocacalle de la avenida y así me quitaba de allí. Cuando me estaba tomando una caña con una tapita, ya sólo me faltó tener que escuchar de uno de los que sujetaban la barra del bar:

-Pues debe haber buen follón de tráfico de mil pares de pelotas con la maratón. Sólo se oye pitar a los guardias.

Aparte de que casi se me va un trozo de queso por el otro lado, no sabía aquel sevillano que el del pito, o mejor dicho, la del pito era otra y que si quería se la podría presentar al finalizar la fiesta. Cuando me llamaron para venir a buscarme y entraron en el bar, estuve por presentarla y decir:

-Esta es la del pito.

Pues nada, por la tarde vuelta a casa y otra vez será. Volvemos a la actividad de siempre.

Como gato enjaulado

Publicado el febrero 14th, 2012 por chemaarguedas | Tags: General

Lo primero de todo y antes de nada, os quiero dar las gracias por el apoyo que me habéis demostrado y que para mi es más que suficiente para seguir ayudando y aportando lo que pueda. No sólo los que me habéis dejado comentarios en el blog, sino muchos otros que también he recibido por otros medios. Con algo así ya me siento más que pagado por todo el tiempo que invierto. O sea, que leña al mono:

“Quien te lastima te hace fuerte, quien te critica te hace importante, quien te envidia te hace valioso, y a veces es divertido saber que, aquellos que te desean lo peor, tienen que soportar que te ocurra lo mejor”

Aprovechando que está haciendo un  frío que no hay quien salga a dar un paseo durante las tardes y donde mejor se está es en casa, este fin de semana he decidido ponerme a escribir las primeras letras del siguiente libro y ya me ha dado para unos cuantos folios. Pero a saber cuándo estará acabado porque me lo pienso tomar con calma.

Respecto a mis entrenamientos, como dice aquél, no se si cortarme las venas o dejármelas largas. De momento, salvo que cuando salga por fin a la carretera, mis sensaciones sean espectaculares,  no creo que participe en la primera carrera master que se celebrará en 4 de marzo. No puedo meterme en una carrera master sin haber dado algún calentón previo. Lo único que podría pasar es que durase en carrera menos que un caramelo en la puerta de un colegio. Tengo que aferrarme a la esperanza de los quince días de vacaciones que tengo a final de marzo y primeros días de abril. Habrá que recuperar tiempo perdido.

Además vete a saber el tiempo que hará si seguimos así. De momento, viento y más viento. Ahora parece que hace menos frío pero las rachas de viento son muy fuertes. Lo que no haré será jugarme el físico. Ya conozco un par de casos que estos días han salido y ahora están con antibióticos y han pillado un buen trancazo. Lo tienen más complicado los que se ganan la vida con esto. Envíe un mensaje a Diego Tamayo a ver si seguían por aquí o si habían emigrado a las Bahamas. Pues no, no han emigrado. Han estado entrenando a pesar del tiempo de perros que ha hecho.

El domingo me acosté muy triste al enterarme del atropello de los chicos estos de Balaguer. Y siempre pagamos los mismos. Me vuelven los viejos fantasmas de cuando estuve ocho meses sin salir por lo mal que me quedé cuando un camión mató a un amigo. Casi mejor no pensarlo…

Este próximo fin de semana también me lo pierdo independientemente que salga un tiempo espectacular y con temperaturas primaverales.  El viernes por la tarde cogeremos un AVE con dirección a Sevilla. El domingo mi mujer participa en la maratón que se celebra en la capital hispalense. Otra que tal baila. Me refiero a mi mujer, no a Sevilla. Ha estado entrenando sábado y domingo con -2 y -3 ºC y rachas de 70 km/h y ahora está mala. Ya se sabe, en casa del herrero, cuchara de palo.

De momento, no sólo están batiendo récords las temperaturas en algunos puntos, sino que yo también estoy batiendo récords de días sin salir a rodar al aire libre y los tiempos que aguanto en la bicicleta de spinning. Estoy por ponerme algún día el casco y las gafas por tener una sensación lo más parecida a la realidad. Ya son 14 días los que llevo sin pisar la carretera y ya he aguantado dos horas en la bici de spinning.  Algún día descanso pero el resto hago entre una hora y una hora y media. Viendo conciertos de Paul Van Dyk, es como más rápido se me pasa el tiempo mientras hago rodillo. Espera que pueda hacer Z4. Este video dura exactamente 20′.

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Lo que no llevo muy bien del todo es el peso. No estoy cogiendo más, que ya es algo, pero tampoco estoy perdiendo. Yo creo que en cuanto comience a salir tendré algo más de motivación y comenzaré a cuidarme algo más. Lo peor son los fines de semana en que se convierte cada comida en una fiesta gastronómica y así, lo que quito durante la semana lo cojo el fin de semana.

Ya tengo ganas de que llegue marzo para comenzar a meter calidad y así la pérdida de peso será más fácil. También estrenaré piernas, que tiene que ser una gozada no tener que estar pendiente a última hora de pasarte la cuchilla y además, en un par de meses bicicleta nueva. Por lo que abril se presenta bien. Ya voy perfilando algunas cosas, aunque como siempre me faltarán días de vacaciones, como siempre. En abril irá a la subida a Monlora que se celebra el día 16 . Al siguiente fin de semana tengo la cicloturista de Alcorisa y ese mismo día por la tarde ya tengo programada una ponencia de entrenamiento en Calatorao; luego en mayo quiero ir al Soplao de BTT para lo que ya tengo reservado el sitio para dormir, pero estoy esperando a inscribirme porque quizás me salga un compromiso y no tengo ganas de perder el dinero de la inscripción.

Más de lo mismo

Publicado el febrero 7th, 2012 por chemaarguedas | Tags: General

Esto como las natillas: repetimos. Vamos a tener casi un calco de la pasada semana. Un vendaval a bajo cero e imposible salir a la calle. La pasada semana tuvimos rachas de 80 y 90 km/h con una temperatura entre -3ºC y 2ºC, durante casi toda la semana. Y el domingo agua.  Así es imposible salir. El jueves, uno de los dos días que más frío hizo, y en el que ni los perros querían salir a la calle. Salvo el mío, que a pesar de ser Chihuahua y haber intentado ponerle un jersey alguna vez, se rebota y se lo tenemos que quitar. Lo del frío no debe ir con él, y todo apunta a que se le supone algún gen con txapela.

El caso es que tuve que salir por la tarde porque me tocaba la segunda sesión con la depilación. A poco efecto que me haga esta sesión, prácticamente me quedan cuatro pelos mal contados. El que se lo pueda permitir, yo os lo recomiendo.

Respecto a los entrenamientos, aún tuve la moral suficiente para hacer el miércoles 1h 30’ de rodillo, que pasará a la historia y a mi record Guiness como una de las sesiones más largas que he hecho. El resto de semana otras dos sesiones más que en ningún caso superaron la hora. El domingo me senté con idea de hacer un par de horas y ni con dos películas. Me puse delante del ordenador y cuando llevaba media hora de una película, me cambié a la otra hasta que al final la apagué porque no me estaba enterando de nada

Ayer lunes me fue imposible salir porque tenía obligaciones ineludibles y el resto de semana a pesar de tener buenos turnos para entrenar, más de los mismo. Huracán con temperaturas bajo cero. Y todavía estamos con la espada de Damocles ya que el fin de semana podría liarse otra buena. Pero eso se lo dejaré a los metereólogos.

Por lo tanto, ya me he descentrado algo, con lo que me cuesta coger la rutina, y encima este fin de semana pasado ha sido el cumpleaños de mi hija pequeña con la consecuencia de dos celebraciones seguidas, sábado y domingo, y el consiguiente aumento de los adipocitos en los abdominales exteriores de aspecto flácido, como dice un amigo. Dicen que siempre hay que pensar en positivo. Con este frío, lo único positivo que puedo sacar es, aspirar a que se congelen los cipreses y así mi alergia pueda pasar inadvertida, y que con un poco de suerte se pose en algún ciprés el loro de los vecinos de la casa de enfrente y que de rebote se queda congelado. No se de dónde será la procedencia del loro, es paisano de mi chihuahua o si lo tendrán en la terraza con abrigo, pero el caso es  que se tira desde que sale el sol, silbando. El típico silbido que se echa cuando se ve pasar a una mujer bonita. Lo que ocurre a este loro, es que debe ser bizco o lleva parche pirata, porque le da igual que pase el del camión de la basura, el repartidor del pan o el mismísimo Quasimodo. Ha llegado un punto en el que me gustaría escuchar a un grajo con tal de cambiar de disco.

Lo que está entretenido son los foros. Esta semana la he tenido un poco ajetreada en cuanto a ellos se refiere. Los que me siguen ya sabrán que son varios sitios donde contesto. Menos mal que tengo a mi mujer que en los momentos que decaigo y me dan ganas de mandarlo todo a pasear, está para decirme que no haga caso que son unos pocos los que dan o me dan por saco, y son muchos a los que hecho una mano. Pero es que tela marinera….

A mi me da mucha rabia que alguien piense que lo que hago es por un bien económico o interesadamente. Ayer llegaba de trabajar a la una de la mañana, tarde porque hubo una avería y llegué a casa con más de tres hora de retraso. Pues aún me senté hasta las 2 de la mañana en el ordenador a contestar preguntas que se habían generado en dos foros, desde las que había contestado por la mañana, y una docena más que tenía en dos de mis correos. Sino al día siguiente no doy abasto con todo, se amontona.

Luego también se da el caso de que después de todo, alguien sale rebatiendo con algún argumento que no hay por dónde cogerlo y con alguna barbaridad de escándalo. Como aquel que me dijo que la frecuencia cardiaca de seguridad me lo había inventado para argumentar algo y que esa frecuencia no existía. Lo peor de todo, es que supuestamente no puedo ponerme a esa altura cuando alguien me viene así. O eso me dicen. Porque ganas no me faltan. Y el que después de contarme toda su vida, y estar leyendo un buen rato, le contesto y ni tan siquiera recibo las  gracias, o alguno al que no le ha gustado el consejo, y me contesta de malas maneras diciéndome que para eso se queda en casa…en fin. Mucho me tiene que gustar esto. Y eso por no contar la gente que me ha dejado de lado por haberme convertirme en eso, en un listo.

Si tuviese un fin interesado, dejaría de contestar foros y me dedicaría a escribir el tercer libro que lo tengo totalmente estructurado y diseñado en mi cabeza. Si con las horas que empleo a lo largo del día en contestar, las empleará en escribir el tercero, sacaría muchísimo más beneficio.

Porque ya no es sólo son un par de foros o tres, ciclismo a fondo, foroMTB y sportlife, sino que la cosa está extendida a mi muro de facebook, privados del mismo, privados de los foros y a través de las dos direcciones de correo gmail. Y ahora ya, hasta en la dirección de correo que tengo en la página Web para información de compra de los libros,  y las que me dejan en los comentarios del blog. Aquí no los voy a contestar, me tenéis disponible en el foro de aquí.

Y que conste que esto no es ningún reproche para todos aquellos que en algún momento me dejan preguntas en todos estos frentes, ya que contesto encantado. Algunos se me escapan en el correo porque los abro y veo que no me da tiempo contestarlos y al cerrarlos se me olvida dejarlos señalados como no leídos. Y claro, cuando lo vuelvo a abrir, tengo otro arsenal de correos y ni me acuerdo si no lo dejado marcado.

Luego están los momentos más ingratos y en donde te dan ganas de eso, de mandar todo a esparragar. Y es que esto de los foros es un peligro hermanos. Yo sólo suelo entrar en los hilos que están relacionados con el tema de mis libros, pero más que nada porque todas las preguntas están relacionadas con dos temas que interesan a la gente y porque sinceramente ya tengo suficiente y no doy para más. Si alguna vez he entrado en otro hilo porque me ha llamado la atención el enunciado. Como en este último caso.  En el que me dio por entrar en el post de un foro, que rezaba con el siguiente enunciado: el umbral anaeróbico.

Me llamó la atención porque parecía que alguien había dejado un artículo en ese post, como así fue, pero entré porque el nick o identidad del que lo había abierto, hace unas semanas me envío un privado en ese foro, ofreciéndome sus servicios como entrenador. En el correo privado me dejaba todas sus credenciales y después me conminaba a ponerme en contacto con él, por si estaba interesado en ser su pupilo. Para ponerme en contacto con él, me dejó una dirección de correo.

Le contesté a esa dirección de correo y le dije que debía haber algún un error y que ese mensaje quizás se lo hubiese querido enviar a otra persona. Más que nada porque no se perdiese la invitación. Evidentemente no todo el mundo tiene porqué saber quién soy, a pesar que en los foros donde colaboro, más o menos puedo ser conocido por la mayoría de foreros. De todos los modos, le dije que se fijase en la firma de mi gmail, sin más (figura que soy Preparador físico especializado en ciclismo y especialista en nutrición del deporte).

Me volvió a contestar al minuto, diciéndome que le disculpase, pero que si a pesar de todo, si estaba interesado en que me llevase la preparación. Vamos, para mear y no echar gota…

Pronto tendré nueva bici

Por eso, cuando vi el tema del umbral anaeróbico que venía firmado por él, lo abrí. ¡¡Sorpresa!! La entradilla me sonaba y luego dejaba un enlace a un blog donde estaba el resto del artículo. Ya la entradilla me sonaba y mucho. Pero cuando entré al resto del artículo, era la copia o plagio de uno de mis artículos y que además está en nuestra sección de entrenamiento, pero le había cambiado parte de una historia que contaba yo en primera persona, haciéndola experiencia suya y la historia la había pasado a un amigo suyo. Evidentemente el artículo no venía firmado y se lo había agenciado en propiedad.

Le envié un privado diciéndole que no tenía ningún inconveniente de que utilizase uno de mis artículos, pero lo menos que podía hacer era firmar el artículo citando la fuente. Y que el detalle de cambiar la historia había estado muy feo y que no me había gustado nada. Por supuesto, todo con respeto.

Me contestó que no había problema y lo siguiente que me encuentro cuando vuelvo a abrir el artículo en su blog, es que la firma decía: Artículo en el que colaboro con Chema.

Ya me dije, que lo de este colega no debía ser normal y ya mi contestación no fue tan amistosa. Le dije que yo no colaboraba con alguien que plagiaba un artículo de ese modo y que debía citar la fuente correcta Chema Arguedas, artículo Ciclismo a fondo. De no ser así, pasaría a tomar otras acciones. Bueno, os dejo que voy a ver si hago una hora de Spinning que a las dos de la tarde engancho.

 

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