Chema Arguedas

El entrenamiento divertido

Entradas de marzo 2010

¿Vía Crucis? El mío acabó

Publicado el marzo 30th, 2010 por chemaarguedas | Tags: General

¡Por fin! Ayer a las 22h 32’, hacía oficial mi presentación en el puesto de trabajo. Ya se que puede parecer un poco extraño tanta minuciosidad a la hora de ajustar los minutos, pero los trenes son así. Circulan dentro de lo que se dice “una malla” y hay que intentar ser muy escrupuloso. Salía a las 23h 46’ dirección Tarragona, con un tren de cuatrocientos metros y mil doscientas toneladas. A las 3h 40’ llegaba a dicha estación, con media hora exacta de adelanto sobre la hora fijada. Para que luego digan que no somos puntuales.
Y después de dos meses y una semana de baja, aquí me encuentro en el hotel de Tarragona, poniendo al día el blog. ¿Depresión post vacacional?
¡Qué va! Como se suele decir, que me quiten lo bailao. Aunque precisamente no he bailado mucho en este tiempo.
A nivel deportivo, ya tengo fecha para mi estreno, salvo que me toque trabajar. Será en el I Trofeo Sierra de Algairen, el día 11 de Abril como en segunda prueba de la copa aragonesa master. En total 98 kilómetros, amenizados con dos puertos: Codos y Paniza. Y no son precisamente dos tachuelillas ¿eh?

 codos02[1]Tienen bastantes kilómetros de subida cada uno y se agarran bastante. Así como el terreno intermedio. La gráfica del perfil debe ser lo más parecido a un electrocardiograma en esfuerzo.
Y debido a mis dotes premonitorias, ya se donde me voy a descolgar. Los participantes con las mismas dotes premonitorias, dirigirse a Codos.hacemosgrupeta@despacio.com óCodos.mequedoseguro@dolordepatas.es
El sábado salí por la mañana con la grupeta de las 9h en Santa Isabel, para hacer el recorrido de siempre. Habitualmente por estas fechas, como suele haber carreras todos los fines de semana, se suele ir más tranquilo.
¡Ay, ay, ignorante! No fue el día más indicado para hablar con los conocidos y algún amigo, mientras se rodaba. Ni fue un día para soltar piernas, sino para soltar a los demás de rueda. Y sin lugar a dudas, de no haberme quitado algo de peso durante los últimos días, no hubiese aguantado. Me solté a menos de un kilómetro de coronar el puerto, pero hasta allí llevaríamos una media cercana a 34km/h desde el punto de salida. Teniendo en cuenta que hay mucha subida hasta allí, está bien. Pero teniendo en cuenta, como se va en las carreras…me faltan años luz.
El domingo volví a salir con el CC Tubular y cuando pasaba por uno de los puentes que atraviesa el río Ebro, ya veía que estaba petado. Apenas movía vatios y las pulsaciones no subían mucho. Al final de la mañana salieron 120 kilómetros. En el primero de los puertos que subimos, ¡Subí el último! Imposible mover desarrollo y las piernas me explotaban. Cuando paramos a tomar café en Fuendetodos (pueblo natal de Goya), llené el bidón y continué solo porque había que atravesar otro puerto. Preferible ir tranquilo y que me alcanzasen por detrás, como así fue.
Por cierto, vergüenza les tenía que dar a nuestros gobernantes de tener una carretera en las condiciones actuales. Una supuesta “Ruta de Goya”, anunciada como turística y que parece un campo de minas durante muchos kilómetros.
El caso es que cuando llegué a casa, el pico máximo de vatios había sido de 570 y el sábado 870. La diferencia está clara.
Pero nada más ducharme, me preparé un batido de proteínas e hidratos, ya que el sábado se me olvidó.
Ayer lunes salí para rodar y a pesar de que fuimos tranquilos, ya me daba cuenta que  las piernas iban solas. Si apretaba, los vatios subían, por lo que a buen entender según los indicios, el entrenamiento del fin de semana, había sido asimilado.
Aunque no todos, saben interpretar los indicios. Sino como muestra, un paisano.
ADVERTENCIA: Este relato puede herir la sensibilidad del lector. En caso de efectuar su lectura durante la comida, asegurarse de haber tragado alimentos o sustancias líquidas, susceptibles de salir expulsadas a nivel bucal (efecto acción-reacción). Abstenerse menores de edad.

traitht[1]

En el compartimente de un tren, dirección Canfranc, se encontraban una joven y un joven, sentados uno frente al otro. La mujer ataviada con una falda más bien corta, dejaba fantasear sobre lo que podía encontrarse al fondo de unos muslos carnosos.
El hombre no podía evitar mirar disimuladamente, una perspectiva semejante.
La joven se percató de la escena cada vez más insistente, por lo que dijo:
¿Qué miras con tanta insistencia? ¿Te gusta mi falda?
El hombre, medio balbuceando, ante lo inesperada de la pregunta, contestó:
-Sí, sí, muy bonita.
La mujer se levantó la falda y dejó a la luz sus encantos, al no llevar ropa interior.
El hombre boquiabierto y descaradamente ya no quitaba ojo.
¿Te gusta lo que ves? Preguntó insinuante, la joven.
-Sí, si, si.
Pues si te fijas, verás de lo que es capaz de hacer. Observa cómo te va a guiñar un ojo.
En eso que sus labios vaginales se cierran y vuelven a abrirse, levemente.
-¡Qué pasada!, parece increíble. Si no lo veo no lo creo, dijo el mozo.
Pues todavía sabe hacer más cosas. Si observas ahora, te lanzará un beso. Suavemente se vuelven a cerrar, al mismo tiempo que dejan escapar un ligero susurro.
-¡Impresionante! ¡Pero esto es la leche! Ya verás cuando se lo cuente a los amigos.
La joven desesperada ante tan corto entendimiento del mozo, quiso ser más descarada, por lo que le dijo:
Y si quieres, te dejo que metas unos dedos. Y la respuesta no se hizo esperar.
-¡Ostras que pasada! ¡No me jodas que también silba!

Y se hizo la luz

Publicado el marzo 23rd, 2010 por chemaarguedas | Tags: General

Noticia de última hora:
El lunes 29 comienzo a trabajar

¡Por fin! Esta mañana iba a la consulta decidido a pedir el alta médica, ya que el dedo apenas me molesta al presionar y sólo está algo inflamado.
Antes de entrar a la consulta se me ha pasado por la cabeza enseñarle el dedo de la otra mano (el que tengo bueno), para así asegurarme el salvoconducto.
Y casi me arrepiento de no haberlo hecho, porque al reconocerme,  me ha dicho…
-Vienes al final de la próxima semana.
Menos mal, que he logrado convencerle, ya que mañana quería comenzar a trabajar pero hemos llegado a un acuerdo de que el lunes a currar.

Tengo tiempo suficiente para comenzar a asegurar las pegatinas de la bicicleta y demás elementos susceptibles de salir volatilizados al paso de los corredores y cicloturistas.
La cuestión es proponerse metas, ya que es la única forma de conseguir la motivación suficiente para entrenar. Correré las carreras que me apetezca y que no me pillen muy lejos de casa. Ya estoy inscrito en las cicloturistas de la Subida a Monlora, Graus y la Quebrantahuesos. Por supuesto la kedada de la Web del 15 de mayo en Sabiñánigo y muy posiblemente la Jacetania.
Y una motivación extra para el mes de Septiembre, que salvo modificación, será el II Campeonato de periodistas.

Mi nuevo maillot

Mi nuevo maillot

Tengo un recuerdo muy bonito, cuando comencé a ir a las marchas cicloturistas. El mero hecho de participar y disfrutar del ambiente, era una experiencia muy gratificante. Lo único que no me gustaba, era la noche previa, ya que casi me la pasaba en vela debido a los nervios. Empezabas a coincidir con los mismos y en las mismas marchas. Y te alegrabas cuando llegaba la siguiente marcha y decías:
¡Qué tal! Otra vez aquí. Os contabais lo que habíais entrenado, os echabais unas risas y durante la ruta, no sabes como narices, acababais coincidiendo en la misma grupeta aunque el pelotón estuviese fraccionado en cien pedazos.
En mi primera quebrantahuesos me costó diez horas. Ni me acordaba de que existían los primeros y que hubiese gente que entrenaba para ganar algo así. Recuerdo que ganó un tal David Marie, que era francés. Me lo pasé tan bien y disfruté tanto que era: mí película. Hasta me enmarqué mi diploma porque había acabado.
En total me parece que catorce quebrantahuesos, con la de este año, que dan para muchas anécdotas, tiempos y épicas globeriles.
Con el tiempo y los que tenemos tiempo, hemos entrenado lo indecible para alcanzar un nivel. Pero ese nivel que antes hacía ilusionarme con quedar en el podium de alguna marcha o ganar la categoría, se va esfumando porque la gente joven viene pisando fuerte y el nivel de estos años ha crecido exponencialmente. O más bien, la edad participativa. Sólo hace falta ver las medias de velocidad y tiempos de unos años atrás y las de ahora.
Antes cuando un aficionado participaba en alguna cicloturista, lo hacía poco menos que de extranjis. Ahora si te descuidas, vienen en equipo y no a pasar la mañana precisamente.
Ahora hay que estar más atento al pelotón aficionado y seguirlo más de cerca. Puede sorprenderte ver en la foto a un élite o sub. 23 disputando una carrera de las grandes del campo aficionado y al próximo año o ese mismo año, lo tienes en una marcha cicloturista intentando pasarte por encima. O en una carrera de veteranos, porqué no.
Pobre iluso de mí, a buenas horas se me ocurre dar el salto a master del universo. Antes no tenía nivel para aguantar en el pelotón y cuando más o menos creo que lo tengo, vuelve a subir otro punto más. Antes estaban los ciclodeportistas, que eran cuatro y el de la guitarra. Ahora es la categoría seniors y hay gente para dar y regalar. Pelotones escasos a pelotones rallando el límite de 200 tíos.
Y para mis INRI hay carreras en las que a determinadas categorías se sigue la regla Inserso y te quitan kilómetros. Eso sí, aplican reglamentación Inserso, pero sin reducción del pago por la reducción de kilómetros. Bueno, exactamente, exactamente… no te obligan. Puedes salir con todos pero no puntúas para la categoría, hagas lo que hagas. Para el caso de Tauste, como decimos por aquí.
Como te descuides, salgas con todos y hagas podium, te quedas sin trofeo, como ha ocurrido.
O sea, te aplican una penalización cuando supuestamente has jugado con desventaja. Me lo expliquen.
Ni mucho menos es una crítica hacia los corredores, pero algo falla en el sistema cuando tiene más renombre y más impacto, ganar una cicloturista y no digamos La Quebrantahuesos, que ganar carreras o vueltas de aficionados. Y este caso se ha dado. Por ejemplo, José Belda, gran corredor y ganador de multitud de pruebas del campo aficionado y  más conocido desde que ganó la Quebrantahuesos.
En el colegio me enseñaron que no se mezclaban peras con manzanas. Quizás habría que restringir la participación de categorías competitivas a cicloturistas, igual que no se deja participar a cicloturistas en categorías competitivas. O quitar los dorsales en las marchas y los premios. No sé, terreno pantanoso pero que los ciclistas no tienen la culpa y que sin embargo genera controversias. El que entrena tiene ganas de ver triunfos, aunque sea en la carrera de su barrio.

Y para quitar un poco de hierro al asunto:

Van dos hombres en el Orient Express, en el mismo vagón, solos… Pasa la mañana… pasa la tarde… pasa la noche… y cuando llega el amanecer le dice uno al otro:
- Oiga… ¿usted de dónde es?…
- Coño… yo soy de Bilbao, ¡ostia!
- ¡Ay va la Virgen !…qué casualidad… ¡yo soy de Santander!
- Ostia tú…. ¡los dos del Norte!…- ¿Y usted a qué se dedica?
- ¿Yo? soy violinista…
- ¡Me cago en…! qué puñetera casualidad… ¡yo también!
- No puede ser… ¿tú también violinista?…Pues yo toco el violín de cojones, te lo advierto…
- Para buen violinista yo, tío, ¡soy el mejor de España!
- ¿Tú el mejor de España? ¡Vamos hombre, si yo soy el mejor de Europa!
-Mira tío… fíjate si yo tocaré la ostia de bien, que cuando toco el violín en la iglesia de mi pueblo, en Santander, la Virgen de madera llora.
-Para violinista de cagarse yo, que el otro día toqué el violín en la Catedral de Bilbao y de lo bien que lo hice, bajó Jesucristo de la cruz, me dio un abrazo y me dijo: “Eso sí es tocar y no lo que hace el capullo de Santander que hace llorar a mi madre”

Adiós aire, adiós

Publicado el marzo 15th, 2010 por chemaarguedas | Tags: General

Aire, ah, ah, ah
Soy como el aire, ah, ah, ah
Pegado a ti, siguiéndote al andar
Porqué te juro que soy aire ah, ah, ah
Soy como el aire, ah, ah
Pegado a ti, no puedes escapar
¡No te resistas nunca!

Esta es la letra de una canción que tiene más años que Carolo. Ya me trajo problemas en mi tierna infancia o más bien adolescencia y sabía que tarde o temprano, terminaría acordándome de ella. A esto hay que ponerle música y por eso dejo el video de aquel entonces.

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Allí por finales de los setenta, cuando intentaba hacerme un hueco entre el público femenino de mi instituto, apareció el menda este con esos pelos y la verdad es que me fundió vivo. Y como se suele decir, si éramos pocos parió la abuela. Se debieron poner de acuerdo con el Pedro Marín, autor de ese pedazo de canción, “Aire” (Si este invierno saca este título, lo hubiésemos apedreado por estos lares) y aparecieron Los Pecos. Otros que igual bailan o cantan, me da igual.
Resultado: cambiaron el prototipo de adolescente de éxito entre el público femenino de aquella época.
El nuevo prototipo del adolescente ligoncete de éxito era: delgadito, mono, rubito y/o moreno con el pelo a lo escarola. Y si tenías moto, el éxito estaba casi garantizado.
Mi prototipo era el siguiente: delgadito (ahí estábamos bien), mono (más que mono, me gustaba hacerlo), rubito y pelo escarola… mejor vamos a dejarlo.
Más bien podía haber pasado por un  hermano de los Chichos y no era el ambiente en el que me desenvolvía.
Y lo más parecido a una moto que tenía, era yo mismo. Más bien me solía poner como una moto, que no es lo mismo que tenerla, con alguna de mis compañeras de clase.
Por lo tanto, el resultado de mis salidas de fin de semana, era evidente: me quedaba a dos velas. Y cuando no, la terminaba liando, como una vez que querían ponerme bailar, como se suele decir, con la más fea. Y tanto insistieron, que me acerqué a ella y dije:
¿Bailas? Se levantó, y me contestó,
-Bueno, sí
Y no se me ocurrió mejor cosa que decirle:
Pues venga, empieza que te aplaudo
Ahorro la escenita que se montó con todas las amigas o más bien me montaron, cuando la chica se echó a llorar.
Lo que no me hizo tanta gracia, es cuando me dijeron quien era su hermano. Se lo podía haber buscado más pequeño, qué mala suerte. Por supuesto, estuve en busca y captura durante algún tiempo. He de decir que al final me llevé a la más guapa ( aver si lee esto mi mujer, que habré ganado unos puntillos)
Bueno, en resumidas cuentas que vaya rollo estoy soltando cuando lo que quería es hablar del tiempo tan malo que ha estado haciendo.
Hemos llegado a unos extremos, que si por una de las casualidades se le ocurre a una de mis hijas decirme que quiere aprender a tocar un instrumento de viento…
¡Nada, a tocar la guitarra o las castañuelas! No quiero nada que tenga que ver con el viento ni con aire.
La alergia mal, gracias. El dedo mal, gracias. Mi estado de forma, mal gracias. Mi peso mal, gracias (estoy por cambiar el título al próximo libro y llamarlo “Historia de un lípido”).
Pero mi ánimo, bien gracias. Además lo tengo fácil. Si en algún momento se me cruza alguna neurona y me vengo abajo, me acuerdo del chiste los bandidos y el negro y enseguida retomo la conciencia.
Como no hay mal que por bien no venga, por lo menos estoy avanzando con el libro más de lo esperado, aunque luego se frenará una vez que comience a trabajar. Espero que esto sea el próximo martes día 23. Ya tengo ocho capítulos finiquitados, aunque queda bastante.
Por lo tanto, tengo que enterarme de las vicisitudes de las carreras por otros blogs y por lo que me cuentan los amigos. Por lo tanto, ya me perdonarán ustedes que no abunden los relatos sobre dos ruedas. A este paso mi estreno será en la primera cicloturista, que sale de Luna y es la Subida a Monlora.  O sea, que no seáis muy crueles conmigo y con las pegatinas de mi bici.

Subida a Monlora 2010

Subida a Monlora 2010

Antes cuando he dicho que me quedaba a dos velas, me ha venido a la memoria un pequeño chistecillo que viene al caso:

Patxi e Iñaki a pescar sardinas a la ría de Bilbao. Quedan en el muelle a las 11 y aparece Patxi con una boya de 4 metros de diámetro colgada de la caña.
- Oye Patxi, ¿y por qué llevas esa boya tan grande joder?
- Ya ves, es mucho mejor porque tú la tiras y, aunque haya una tormenta con olas de 4 metros, siempre ves la boya y sabes donde tienes el anzuelo.
- Ah, claro, claro. Oye pues, ¿y de dónde la sacaste?
- Mira tú, pues que el otro día iba por la calle y me encontré una lámpara mágica, la froté y me salió un genio que dijo que le pidiera cualquier cosa que deseara en el mundo, y que me la daría y la ostia pues y así.
- Oyes, pues luego voy a tu casa y le pido yo un deseo mecagüen!
- Vale, vale.
Media hora más tarde, en casa de Patxi, coge Iñaki la lámpara, la frota y sale un genio.
- Pídeme un deseo y te será concedido.
- Quiero tener pelas, muchas pelas, muchísimas pelas.
- Vete ahora mismo a tu casa que tu deseo ha sido concedido.
Se va Iñaki para su casa, abre la puerta y se encuentra la casa completamente llena de velas y cirios de 2 metros de altura.
Llama Iñaki a Patxi:
- Oye Patxi, que yo le he pedido al genio tener muchas PELAS y me ha llenado la casa de VELAS.
- Nos ha jodido, a ver si te crees que yo le he pedido tener la BOYA más grande del mundo

La primavera está de Ere

Publicado el marzo 8th, 2010 por chemaarguedas | Tags: General

Menos mal que el encabezamiento de mi blog  es Chema Arguedas, el entrenamiento divertido. Y es que como siga así, cualquier día me voy a partir. Buahhhh!! Buahhhh!!

pólenes

Si os fijáis detalladamente en el mapa de la izquierda, vienen reflejados los valores de polen del ciprés durante estos últimos días. Y a poco bien que andemos de geografía, ¿Qué  localidad española se encuentra debajo de esa mancha roja o muy próxima a ella?
Muy bien, eso es, Zaralergia.
Por lo tanto, a buen entendedor pocas palabras bastan y ya os podéis imaginar cómo me encuentro. El jueves por la tarde, era lo más parecido a un caracol. Ya estamos con los mal pensados…lo digo por los mocos.
Ahora que hago alusión subliminal a esas protuberancias que dicen salir a la altura de las sienes, después de ciertos comportamientos infieles de la parte contraria, (el que esté algo espeso, quiero decir poner los cuernos) me viene a la memoria una situación de la que fui testigo y que me impresionó bastante.
Hace años, prestaba servicio en trenes de viajeros. Por la mañana había llevado un tren Intercity desde Zaragoza a Barcelona. Después de pasar el día en la ciudad Condal y descansar, tomé servicio con el Intercity de vuelta a Zaragoza. Antes de la salida, y con el fin de estirar las piernas en la estación de Sants, fui a bajar por la puerta situada al lado de la cabina de conducción. Tuve que pedir permiso a una parejita que se estaba despidiendo a pie de tren y que estaban en medio de las escaleras, por lo que no me dejaban pasar. A la vista de la escena no eran primos. ¡Qué bonito es el amor, pensé! Ni eran jovencitos, ni maduritos. Cuarentones, pero con buen aspecto. En aquel caso, debido a la efusividad de los mismos, no eran besos lo que estaban intercambiando, sino *ósculos.
*Palabra más apropiada que beso, debido al lugar donde tiene efectuado el par de apriete sobre la persona que se achucha. Dicho par de apriete, estaba situado por debajo de la cintura. Eso es donde la espalda pierde su nombre. De ahí, ósculo en lugar de beso.
Bueno, que me lío. A la hora prevista, salimos de Barcelona. Aquel tren acababa su recorrido en Zaragoza Portillo y por norma general, estacionaban el tren en una vía muerta, lo que denominamos topera.
Según entramos en andén ya se ve una multitud de gente para dar la bienvenida a los viajeros. Entre los que esperan, un hombre que sujeta de la mano a dos niños que no superaban los diez años de edad. Una vez parado el tren completamente, comienzan a bajar los viajeros y el señor suelta a los niños, los cuales se dirigen presurosos a los brazos de una…¡¡Ostras!! ¡¡La que se estaba despidiendo en la estación de Barcelona, tan efusivamente!!
La mujer se agacha y es abrazada por los niños. Supuestamente sus hijos y que se la comían, en este caso a besos. En breves segundos, el hombre sujetaniños, llega a la altura de la mujer y se funden en un beso.
Y yo desde la cabina del tren, observando atónito la escena. En este caso el colega sí que podía pasar por primo, y el que también había sido agraciado con un osculo.
*En este caso, no por el par de apriete, sino porque nuestro primo tenía un osculo futuro.

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Aunque esté en boga el tema taurino, prefiero hablar de bicis. Ayer se celebró el trofeo Oscar Llanos. Por fin pude asistir a la primera carrera de la temporada. En previsión de que se llenase el cupo de plazas, ya me había inscrito hacía varias semanas. Un día que no invitaba mucho a dar pedales, debido al cielo encapotado y amenazante con 6º de temperatura. Pero había que estar fuese como fuese.
Salida neutralizada hasta la rotonda de salida, con cerca de doscientos ciclistas.
La salida a bloque, como siempre. En un primer momento me mantuve en las posiciones traseras, esperando a que una orden nos mandase hacia delante. Pero la carrera era muy larga y había que esperar acontecimientos.
Es la carretera por la que habitualmente salgo y en la que tantas veces me he quedado  en los entrenamientos con la grupeta, por el tema de no mover demasiados vatios. En todo el año había subido con tanta frescura y con tan buenas sensaciones la cuesta del cementerio. ¡Qué gozada, cuando se sube así!
Llegaba la primera parte exigente y se empezaban a quedar las primeras unidades. Sin darme cuenta, los iba dejando atrás sin que ninguno pudiese cogerme rueda. Llegaba un estrechamiento importante de la carretera y había que estar atento. Entré bien colocado. Para ser más exacto, en la tercera posición. Menos mal que no tiraba aire, ya que sino hubiese sido más complicado por el tema de los abanicos.

Yanguas del equipo Beton de Navarra

Yanguas del equipo Beton de Navarra

En el cruce estaban algunos colegas viéndonos pasar y dando ánimos. Pero debido a lo atento que iba de la carrera, apenas pude decirles nada.
Primeros escarceos serios y tres corredores que se escapan. En unos primeros momentos, se dejan ir. Pero ante la falta de referencias, no queda otro remedio que apretar el acelerador a fondo y ponerse a la altura del juez árbitro a pedir referencias. No llegaba al minuto, pero el equipo se pone a trabajar y unos kilómetros más adelante serían absorbidos por el pelotón.
Al paso por Leciñena, llega uno de los puntos clave. Un par de kilómetros al 7% de media. ¡Ostras! ¡Qué pasada! Esto de los vatios funciona. Impresionante como subí ese par de kilómetros. En el alto, lleno de gente animando y el grupo que se estira. Como no quedaba otro remedio, había que seguir esperando lo que dijese el director del equipo.
A falta de treinta kilómetros, se hace la escapada y se mete uno del equipo. Por lo tanto, quieto en la mata. Va tomando ventaja y son otros los que trabajan.
Al final, una media superior a los cuarenta y la verdad es que terminé muy fresco. Ni me enteré.
¡Cómo me voy a enterar si todo lo que he contado es lo que vi desde un coche!…Grrrrr!! ¡Seguí la carrera en un coche de equipo! Al final me dieron la baja hasta el jueves y no he podido correr. Pude hacerla en el coche del equipo Goerna y echar unas fotos y grabar alguna toma de video. Pero más vale que me dedique a plantar flores, porque igual se me da mejor que la bici y hacer fotos. Por cierto, gracias a René, director de Goerna, por permitir que fuese de paquete.
Al final, ganador Ricardo Catalán de la Montañanesa, segundo Pablo José Alonso de Goerna y tercero Luis Casabal del Galletas Arluy.

… y agradecido

Publicado el marzo 1st, 2010 por chemaarguedas | Tags: General

No hay nada como comenzar con una fábula para mostrar cuál es mi estado de ánimo ante lo que supuestamente es una adversidad. He de estar contento, a pesar de que mi dedo me tiene sentado en el banquillo y todavía no he podido vestirme de corto. *Aviso: El siguiente relato puede herir la sensibilidad del lector, por lo que si eres muy sensible pasa de la fábula, aunque si lo lees te lo pasarás de fábula. Por otra parte podrá ayudarte a ver la vida de otra manera.

mafiosos

Dos mafiosos llegan a una finca y entran en una pocilga, arrastrando a  un tipo. Dentro se encuentra un negro de 1,90 m y 120 kg limpiándose  las uñas con un cuchillo enorme.
- Negro, el jefe pidió que le des por el culo a éste para que aprenda a no hacerse el macho con  nuestra banda.
-Dejadlo ahí en un rincón que más tarde me encargo de él, respondió.
Cuando los dos  bandidos se marchan, el tipo dice:
- Por favor, señor Negro, no me haga eso, después de que me haya dado por culo mi vida será una ruina, estará acabada, tenga piedad, por el amor de  Dios!
- ¡Cállate la boca  y quédate quietito ahí! le increpó el negro.
Al rato vuelven  los bandidos con otro pobre hombre.
- El jefe nos ha dicho, que a éste le cortes las dos manos y le perfores los ojos, para que  aprenda a no tocar el dinero de la venta de drogas.
- Dejadlo ahí, que dentro de un rato me encargo.   
Una hora después traen a otro pobrecito.
- A éste le cortas la verga y la lengua para que nunca más se meta con las mujeres del patrón.
- Está bien, dejadlo ahí en el rincón con los otros.
Finalmente, traen a otro.
- A este lo cortas en pedacitos y mandas cada pedacito a su familia.
En ese momento, el primer tipo le dice al negro en voz bien baja:
- Señor Negro, por favor no se  vaya a confundir ¿eh?, recuerde que yo soy el del culo.

Moraleja:
A medida que conoces los problemas de los demás, te das cuenta que el tuyo no es tan grave.

Esa es la moraleja de la fábula, pero después de analizarla y leyendo entre líneas, tiene lenguaje subliminal, el cual te viene a decir algo así como que jodi… pero agradecido (Sobre todo si has de ponerte en el lugar del primer individuo que llega a la pocilga)
Y extrapolando el tema a mi situación, igual hasta tengo que dar una fiesta, para celebrar que la alergia ha hecho su acto de presencia.
Los efectos de la polinización del ciprés no se han hecho esperar. Ya me despierto por la noche con picor dentro de las orejas, picor de paladar, moquita y una sinfonía de estornudos al levantarme. Pero bueno, al igual que el entrenamiento hay que ir modificando sobre la marcha debido a vicisitudes varias, voy cambiando el mío o por lo menos mis aspiraciones deportivas de cara al futuro. Con un poco de suerte, a este paso igual llego en estado de gracia a la carrera del pavo.
Es verdad que me estoy perdiendo unas carreras, pero me fastidiaría mucho más si lo que me perdiese, fuesen cicloturistas de las que siempre he hecho. Me traen muy buenos recuerdos.
Cuando comencé a participar en mis primeras cicloturistas, los colegas me decían que ir conmigo era una garantía de seguridad para ellos. No porque ejerciese de guardaespaldas durante la marcha, sino porque ya se sabía casi seguro, que si tenía que suceder alguna incidencia, tenía todas las papeletas para que fuese yo “el afortunado”.
O pinchaba, o se me rompía la bici o me caía…
Ya lo creo que podría escribir un libro con todas las anécdotas que me han sucedido y las cosas que he sido capaz de hacer por participar en una cicloturista o en alguna competición. Debe ser la edad o que me ha entrado el conocimiento, pero hoy en día no sería capaz de repetir.
Pero también es verdad que haber pasado esas penurias en mis primeras participaciones globeras, me han hecho disfrutar mucho más los futuros logros conseguidos. Logros que no pasan de ser retos personales y no tienen la mayor importancia y trascendencia que la satisfacción personal y punto. En esta vida no se es más que otro por andar en bicicleta, porque es tan triste que alguno se lo cree y todo.
Aún recuerdo cuando estrené mi primera bicicleta de carretera. Una Contini con Campagnolo veloce. Era una cicloturista que salía entonces de Uncastillo, en las Altas Cinco Villas. Que no me digan a mí que no sé sufrir encima de la bicicleta. En aquel año 1995 llegué, sino recuerdo mal, el antepenúltimo o penúltimo. Cuando hice acto de presencia tuve que ir a buscar al que daba los recuerdos de la marcha a un bar. El hombre también tenía derecho a comer, teniendo en cuenta las horas que eran. Aquel día subiendo el puerto de Sos, le faltó muy poquito para llorar de la pájara y calambres que me estaban dando.
Unos años más tarde, en la misma cicloturista, con un recorrido más duro que aquel, ganaba en mi categoría y quedaba séptimo después de haber ido escapado muchos kilómetros. Y aquel puerto de Sos que subí hace años, casi a gatas, lo subí con un 53 de plato, porque sino me dejaban los tres que después se me escaparon en el siguiente puerto. Como para no acordarme de mis comienzos. Y como está tengo muchas y mejores.

Mañana tengo visita al traumatólogo, pero visto lo visto, el dedo sigue muy inflamado a pesar de todos los ejercicios de rehabilitación. Parece ser que cuando me hicieron la primera cura y me abrieron la uña para drenar el hematoma, debían habérmelo curado a diario hasta eliminar todo el derrame. Como me lo taparon y lo llevé así una semana, cicatrizó, taponó y el hematoma se va eliminando muy poco a poco. No tengo muy buen diagnóstico según el rehabilitador, pero…he de estar agradecido.

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