La verdad es que siempre he admirado a aquellos que han tenido que basar sus entrenamientos en el rodillo, debido a la imposibilidad de salir a la carretera.
Y si antes los admiraba, a partir de ahora más.
¡¡Qué aburrimiento!!
Y qué voy a decir yo sobre el entrenamiento en rodillo.
El entrenamiento en rodillo es muy efectivo. En mi caso, en condiciones normales (todos los dedos bien), salgo de casa a las 8h 50’ AM, para acudir al punto de encuentro a las 9 AM. Esperamos los diez minutos de cortesía y salimos a las 9h 10’ AM. Entre que salimos de la ciudad y barrios periféricos, se nos pueden hacer las 9h 20’. En todo ese tiempo, hemos tenido que ir esquivando agujeros, sorteando furgonetas de reparto, semáforos y demás imprevistos. O sea, 30 minutos y no me ha dado tiempo ni a calentar entre parar y arrancar. La grupeta según los días es de considerable número, por lo dependiendo del recorrido o del que marque el ritmo, si vas a rueda el ritmo de entrenamiento puede ser inexistente o si es demasiado rápido, excesivo. Aproximadamente estamos de vuelta en casa, sobre las 12 AM, teniendo en cuenta que el café puede durar unos quince minutos, sino son más.
Por lo tanto, si a las doce estoy en casa y tengo que quitar otros veinte minutos de ciudad, quiere decir que de entrenamiento magro, he hecho 1h 55’. Si a este tiempo le quito el que he ido a rueda y he tenido que ir recogiendo las pulsaciones y los vatios del suelo, ¿Qué entrenamiento he hecho?
Esto quiere decir que si uno se aplica en casa, el entrenamiento en rodillo puede llegar a ser muy efectivo, no pasas frío, ves una película de video, te ahorras el café…pero eso sí, ¡¡Qué aburrimiento!!
Hay que buscarse motivación porque sino, mal. Normalmente mi tiempo lo dedico a estar en el ordenador o documentarme, por lo que no me queda mucho tiempo para ver la televisión. Aunque también es verdad que para lo que echan…
Estoy viendo más películas que en los dos últimos años. Y he descubierto una joya de película, con la que me lo he pasado en grande: Le veló de Ghislain Lambert (La bicicleta de Ghislain Lambert). El que no la haya visto, que haga lo posible por verla. Aquí os he dejado un trailer que he encontrado y una toma falsa.
Muchas gracias a todos que siguen preocupándose por mi dedo. Me quedan un par de días de rehabilitación y el martes tengo que ir al traumatólogo. No levanto pesas ni nada de eso con el dedo, pero me lo envuelven en hielo, a continuación me dan calor y después me dan masajes y corrientes. Aún lo llevo bastante inflamado, por lo que no sé que harán conmigo.
De todas las formas, como se suele decir, si me caigo de espaldas me parto la picha o si me compro un circo me crecen los enanos. Ahota he pillado un trancazo de los buenos. Ya solo me falta lavarme los dientes con equinacea, para ver si puedo mitigar los efectos del mismo.
Luego vendrán los efectos de mi alergia a la polinización del ciprés. Poco tiene que quedar para que comience y suele durar hasta finales de marzo. He estado buscando a ver cómo se llaman las bolas que cuelgan del ciprés y no he encontrado como se llaman. Por lo que yo les seguiré llamando las bolas de las pelotas.
Con todos estos acontecimientos, no es que sean muy halagüeñas mis esperanzas para las primeras carreras que se avecinan. Mis esperanzas se basaban en terminar en el pelotón, que no es poco en la categoría master. Qué tiempos aquellos cuando estaba en mi peso. Y es que entonces hacía muchos kilómetros y me podía permitir el lujo de perder peso, comiendo bastante ya que quemaba bastante.
De todas las formas, con el invierno que está haciendo hay que estar muy motivado para entrenar. Y si esta semana no ha sido buena por el frío, la que viene parece que no va a ser mejor, pero por el agua.
Pero bueno, como no hay mal que por bien no venga, por lo menos le estoy dando un buen empujón al libro de nutrición. Muchos me preguntan por el tiempo que tardaré en publicarlo. Me gustaría que estuviese a finales de año, pero como se suele decir, sin prisa pero sin pausa. Como digo, es como coger cerezas. No cunde nada, pero cuando te quieres dar cuenta, está casi lleno.
