Chema Arguedas

El entrenamiento divertido

¡Viva el compañerismo!

Publicado el enero 17th, 2010 por chemaarguedas | Tags: General

A rey muerto, rey puesto. Aquí os presento a mis nuevas adquisiciones: Vatiohams I y Vatiohams II, mis nuevas adquisiciones para el buje de mi Powertap. Ya tienen programados sus correspondientes entrenamientos porque van a tener faena para cuando se repare la avería que tengo.

Éste para los sprints
Éste para los sprints

Sigo tomándomelo con buen humor, ya que todos los males que me vengan sean así. Afortunadamente el fisiosteópata. al que suelo ir siempre que he tenido algún problema, me citó para esta misma semana. El lunes a primera hora de la mañana, me puse en contacto con él y me hizo un hueco para este viernes pasado. Ese mismo lunes por la tarde, salí a rodar un poco y estaba claro que había algún problema, ya que el vasto interno del cuadriceps y el aductor de la misma pierna izquierda me dolían bastante a pesar de ir despacio. También hacía días que notaba pinchazos, tipo nervio irritado, a nivel superior del glúteo izquierdo, lo que me hacía presagiar que todos los males procedían de la zona lumbar.

Gimnasio en periodo base

Gimnasio en periodo base

El martes por la mañana, con la semana que me habían preparado en el curro, tuve que ir a Barcelona para hacer prácticas en el simulador de trenes. Estando allí me llamó el fisio para decirme que tenía un hueco a las ocho de la tarde. Por lo tanto, fue llegar a casa y darme una ducha para ir a la consulta.

Una de las vértebras lumbares me debía pinzar el nervio que era el causante de mis molestias y además tenía el sacro fuera de sitio, como casi siempre que he ido en las mismas circunstancias. Además tenía un punto concreto muy cargado en el cuadriceps que me hizo ver las estrellas al soltármelo. No se hacía idea de cómo podía forzar con lo que encontró. Tampoco lo sé yo, pero hace muchos días que vengo quejándome.

En resumidas cuentas, que me dijo que descansase dos días más y que este fin de semana saliese, pero sin forzar muscularmente. Sobre todo llano.

Me coincidió bien ya que el miércoles y el jueves por la mañana, tenía curso de reglamentación en el trabajo. Eso sí, el viernes acudí al punto de encuentro a las nueve de la mañana. Para ser un día laborable, estábamos catorce.

Ha sabida cuenta de que sólo hacemos, salvo excepción, dos recorridos alternativos y uno de ellos es plano y el otro con bastantes subidas, me acerqué a los dos, que ese día, se pusieron delante al arrancar  y que suelen ser los que eligen el destino de la ruta. Mi intención era  preguntarles cuál iba a ser la ruta elegida. Cómo no, la ley de Murphie. Uno dijo que por donde daba el sol (subida) y el otro lo que dijese este.

Comprensible, habida cuenta de que ese día la temperatura era de 7º y quizás podíamos perecer en el intento de la ruta plana, debido a la diferencia de sol y sombra existente. Jamás arriesgar a que pereciese la mitad de la grupeta en una zona helada y dónde sólo anidan las sombras (algo así como un kilómetro escaso).

Comprensible, con semejante panorama
Comprensible, con semejante panorama

 

Sugerí que debido a mi lesión y ya que el sábado (al día siguiente) siempre está marcado ir por la ruta que íbamos a repetir, podíamos coger lo llano y así para poder ir con todos tomar café con ellos. A pesar de mi sugerencia, ésta cayó en saco roto y la pena es que me faltó un semáforo más en rojo, para aprovechando la parada, bajarme de la bici y pedirles por favor que hiciesen caso a mi alternativa, dadas mis circunstancias musculares.

Pero nada, al llegar al punto de bifurcación no me quedó otro remedio que tomar el  desvío en solitario hacia el recorrido llano. Menos mal que uno se vino conmigo y por lo menos pude ir hablando. Aunque más o menos oía y no escuchaba, porque yo llevaba mi película en la cabeza. Ni me mosqueé ni me enfadé, pero lo sentí que es muy distinto y es peor. El mosqueo se pasa pronto. Lo otro no lo entiendo y se pasa más tarde. Y que conste que seguro no tienen nada contra mí, pero simplemente aquí cada uno va a su bola (ahorro el calificativo de cómo es la bola) y al de al lado que le den. El sábado es la ruta que siempre hacemos. El mismo punto de encuentro, la misma hora y el mismo recorrido, salvo que últimamente nos juntamos unos cuantos y alargamos la salida a 130 kms. Ayer en lugar de esperar a todos y subir al ritmo de ellos, no esperé los minutos de rigor para los que llegan a última hora y les tomé unos minutos de ventaja, con la idea de subir los repechos y el puerto sin forzar. Y así hice. Pensé que me cogerían, pero al final me hice los 110 kms sólo hasta el punto donde paramos a tomar café. Muy bien de piernas y buenas sensaciones.

Un entrenamiento de 3h 40’ sólo a 200 vatios de media. Pero muscularmente no estoy bien ya que el sábado por la noche notaba la pierna izquierda, bastante tensa. Esta mañana me he levantado y he creído que yendo mañana al fisio, lo mejor era esperar a que me echase un vistazo y no forzar tanto.

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