Chema Arguedas

El entrenamiento divertido

Entradas de enero 2010

“El Pupas”

Publicado el enero 24th, 2010 por chemaarguedas | Tags: General

En primer lugar agradecer a todos aquellos que se han interesado por mí y más concretamente por mi cuadriceps. Y mi cuadriceps… ¡¡¡Está curado!!!
Pero… tengo noticias frescas y es que ahora tengo otra avería. Para dar indicios he de decir que si me ganase la vida como traductor para sordomudos, actualmente me convertiría en un traductor tartamudo. ¿Te imaginas, cómo puede ser eso?
Más pistas, para darle un poco de emoción:
Lo tendría más fácil para hacer auto-stop que en condiciones normales.
Tendría opciones si me presentase al casting para la 2ª parte de E.T el extraterrestre (Un inciso: no por el tamaño de mi cabeza). Además podría llevar la bicicleta y no haría falta que lo hiciese Eliot.

E.T en BIciSi consigo meterlo en la llaga, podría hacerla más grande.
Si le canto a un niño“cinco lobitos tiene la loba”, tendría que hacerlo sólo con la mano izquierda, porque de lo contrario, el pobrecillo, tendría pesadillas por la noche.
Eso de, ¡¡Me viene como anillo…!! Mentira, ahora imposible o por lo menos en ese ¡¡DEDO!! Lo pongo en mayúsculas, porque es como se encuentra en estos momentos.
En resumidas cuentas, la pesadilla comienza cuando la madrugada del lunes al martes, al bajar de la locomotora y cuando ya me encontraba en el último peldaño del estribo (escalones por los que bajamos de la misma), dejé apoyado por breves décimas de segundo, la yema de mi dedo pulgar sobre las bisagras de la puerta.
Estas puertas, para cerrarlas tienes que haber comido o tomar carrerilla ya que pesan muchos kilos y no hablo de cien. De hecho es una de las locomotoras más pesadas en el parque ferroviario y el peso total de ésta en particular son 120 Toneladas.
La puerta la dejé entreabierta, ya que llegaba en ese momento mi relevo. Debido a la inclinación del terreno y su gran peso, se fue cerrando lentamente hasta dejarme el dedo aprisionado.
Lo normal es que se hubiese quedado pegado el dedo al abrir la puerta. De hecho, ya tengo más de un compañero que no puede jugar a los chinos, porque se encuentra en desventaja.
Cuando sequé el dedo, a pesar de estar nublado, pude ver todas las estrellas de la Galaxia. Y cuando se bajó del taxi, el maquinista que me relevaba, sólo me dio tiempo de tirarme en plancha en el asiento trasero porque estaba apunto de caerme redondo del dolor. Detrás de mí sólo oía las voces que le daban al taxista, indicándole el centro hospitalario al que tenía que llevarme. Cuando recuperé el habla y levanté la mano, no hizo falta que hiciese esfuerzos para ver el dedo, aunque no había luz, ya que se dejaba ver. Resumiendo: cuando llegué a urgencias, no daban por mi dedo un duro, perdón, un euro (hay que actualizarse). Pero cuando pusieron las radiografías en el expositor, le decía el médico a la enfermera, con cara de asombro y al mismo tiempo que me miraba
Parece mentira. ¡No está ni fisurado!
Todo esto ocurría al mismo tiempo que yo tarareaba entre dientes, Vatioman, Vatioman…nanana…nanana…
Pero cuando me cogieron el dedo para anestesiármelo y abrírmelo, a así quitarme el hematoma que llevaba dentro, se me fueron todas las ganas de cantar ipso facto.

Máquina culpable

Máquina culpable

 

 

Por lo tanto, tengo para unos cuantos días de baja. O sea, que cuando coincidáis conmigo en alguna carrera o marcha, si no lo hago muy bien, ya tengo bastantes excusas este año para justificar mi bajo rendimiento. Lo que quiere decir que paso a englobar el pelotón de cicloturistas llorones. ¿Vendrá globero de ese “englobar”?
Porque ya se sabe que en la salida de una cicloturista, lo más normal es oír a tu alrededor penurias de todo tipo. Nadie ha salido, nadie ha entrenado, uno ha estado malo por una muela, otro con tortícolis, etc., etc.
Pues nada, yo voy servido de excusas este año y espérate lo que te rondaré morena., que todavía faltan los daños colaterales de mi alergia al ciprés que pronto comienza su polinización. Lo que tengo claro es que estas cosas hay que tomárselas con humor, ya que son incomodidades y no problemas de salud.
El viernes cumplo mi cuarto cumpleaños, ya que volví a nacer. Sólo tenéis que ver cómo quedo mi bicicleta: hecha pedazos. Bajábamos un puerto, y precisamente no despacio. Hasta ese día no tenía respeto a las bajadas, como ahora.
Íbamos tres adelantados al resto de una grupeta numerosa, cuando al paso por un pueblecito se puso a cruzar un fenómeno con una moto de lado a lado de la carretera sin mirar. Lo dos primeros pudieron esquivarlo. El fenómeno se paró y le pegué un grito para que me viese. Modifiqué mi trayectoria hacia la derecha, creyendo que al gritarle, se pararía y me oiría. Pero cual fue mi desagradable sorpresa que ni se inmutó y siguió cruzando. El resultado es que me estampé de lleno contra la moto, llegando a tirarla al suelo y yo salí por los aires, con doble salto mortal incluido. El pulsómetro se paró en 43 ó 46 km/h, ahora no recuerdo, en el momento del choque. El resultado es que caí al suelo de

accidente 1accidente

espaldas después de haber volado literalmente y no me hice ni un solo rasguño. El fenómeno, cuando llegó la guardia civil, dio positivo en el test de alcoholemia. Ni tenía papeles de la moto, ni carné, ni seguro e iba indocumentado. Bueno, abrigaros esta semana.

¡Viva el compañerismo!

Publicado el enero 17th, 2010 por chemaarguedas | Tags: General

A rey muerto, rey puesto. Aquí os presento a mis nuevas adquisiciones: Vatiohams I y Vatiohams II, mis nuevas adquisiciones para el buje de mi Powertap. Ya tienen programados sus correspondientes entrenamientos porque van a tener faena para cuando se repare la avería que tengo.

Éste para los sprints
Éste para los sprints

Sigo tomándomelo con buen humor, ya que todos los males que me vengan sean así. Afortunadamente el fisiosteópata. al que suelo ir siempre que he tenido algún problema, me citó para esta misma semana. El lunes a primera hora de la mañana, me puse en contacto con él y me hizo un hueco para este viernes pasado. Ese mismo lunes por la tarde, salí a rodar un poco y estaba claro que había algún problema, ya que el vasto interno del cuadriceps y el aductor de la misma pierna izquierda me dolían bastante a pesar de ir despacio. También hacía días que notaba pinchazos, tipo nervio irritado, a nivel superior del glúteo izquierdo, lo que me hacía presagiar que todos los males procedían de la zona lumbar.

Gimnasio en periodo base

Gimnasio en periodo base

El martes por la mañana, con la semana que me habían preparado en el curro, tuve que ir a Barcelona para hacer prácticas en el simulador de trenes. Estando allí me llamó el fisio para decirme que tenía un hueco a las ocho de la tarde. Por lo tanto, fue llegar a casa y darme una ducha para ir a la consulta.

Una de las vértebras lumbares me debía pinzar el nervio que era el causante de mis molestias y además tenía el sacro fuera de sitio, como casi siempre que he ido en las mismas circunstancias. Además tenía un punto concreto muy cargado en el cuadriceps que me hizo ver las estrellas al soltármelo. No se hacía idea de cómo podía forzar con lo que encontró. Tampoco lo sé yo, pero hace muchos días que vengo quejándome.

En resumidas cuentas, que me dijo que descansase dos días más y que este fin de semana saliese, pero sin forzar muscularmente. Sobre todo llano.

Me coincidió bien ya que el miércoles y el jueves por la mañana, tenía curso de reglamentación en el trabajo. Eso sí, el viernes acudí al punto de encuentro a las nueve de la mañana. Para ser un día laborable, estábamos catorce.

Ha sabida cuenta de que sólo hacemos, salvo excepción, dos recorridos alternativos y uno de ellos es plano y el otro con bastantes subidas, me acerqué a los dos, que ese día, se pusieron delante al arrancar  y que suelen ser los que eligen el destino de la ruta. Mi intención era  preguntarles cuál iba a ser la ruta elegida. Cómo no, la ley de Murphie. Uno dijo que por donde daba el sol (subida) y el otro lo que dijese este.

Comprensible, habida cuenta de que ese día la temperatura era de 7º y quizás podíamos perecer en el intento de la ruta plana, debido a la diferencia de sol y sombra existente. Jamás arriesgar a que pereciese la mitad de la grupeta en una zona helada y dónde sólo anidan las sombras (algo así como un kilómetro escaso).

Comprensible, con semejante panorama
Comprensible, con semejante panorama

 

Sugerí que debido a mi lesión y ya que el sábado (al día siguiente) siempre está marcado ir por la ruta que íbamos a repetir, podíamos coger lo llano y así para poder ir con todos tomar café con ellos. A pesar de mi sugerencia, ésta cayó en saco roto y la pena es que me faltó un semáforo más en rojo, para aprovechando la parada, bajarme de la bici y pedirles por favor que hiciesen caso a mi alternativa, dadas mis circunstancias musculares.

Pero nada, al llegar al punto de bifurcación no me quedó otro remedio que tomar el  desvío en solitario hacia el recorrido llano. Menos mal que uno se vino conmigo y por lo menos pude ir hablando. Aunque más o menos oía y no escuchaba, porque yo llevaba mi película en la cabeza. Ni me mosqueé ni me enfadé, pero lo sentí que es muy distinto y es peor. El mosqueo se pasa pronto. Lo otro no lo entiendo y se pasa más tarde. Y que conste que seguro no tienen nada contra mí, pero simplemente aquí cada uno va a su bola (ahorro el calificativo de cómo es la bola) y al de al lado que le den. El sábado es la ruta que siempre hacemos. El mismo punto de encuentro, la misma hora y el mismo recorrido, salvo que últimamente nos juntamos unos cuantos y alargamos la salida a 130 kms. Ayer en lugar de esperar a todos y subir al ritmo de ellos, no esperé los minutos de rigor para los que llegan a última hora y les tomé unos minutos de ventaja, con la idea de subir los repechos y el puerto sin forzar. Y así hice. Pensé que me cogerían, pero al final me hice los 110 kms sólo hasta el punto donde paramos a tomar café. Muy bien de piernas y buenas sensaciones.

Un entrenamiento de 3h 40’ sólo a 200 vatios de media. Pero muscularmente no estoy bien ya que el sábado por la noche notaba la pierna izquierda, bastante tensa. Esta mañana me he levantado y he creído que yendo mañana al fisio, lo mejor era esperar a que me echase un vistazo y no forzar tanto.

Campeando el temporal

Publicado el enero 10th, 2010 por chemaarguedas | Tags: General

 

matrix_hamste¿Que hay de nuevo? Pues para mí mucho y nada bueno. Pero a mal tiempo, nunca mejor dicho, buena cara. Y el que no se consuela es porque no quiere. No puedo seguir mintiendo y aquí os dejo el porqué de todos mis vatios. Este es el secreto mejor guardado. Cuando alguien me pregunta que porqué era el buje trasero de mi rueda tan grande, y le decía que es donde va todo el mecanismo del sensor de potencia…no decía toda la verdad. Hay algo más.
Estaba él. Era él, el que daba el empuje cuando más lo necesitaba. Fichado en una de las praderas más frondosas y mejor cuidadas.  hamster1-entrenando

Duros entrenamientos por su parte, durante este verano, para que cuando comenzasen los míos estuviese en forma. Pero, cuando he desmontado el buje, así me lo he encontrado. No sé porqué me da, pero me parece que ha petado.

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Por esto,  he debido estar haciendo más esfuerzos de lo normal y hace días que vengo quejándome de una sobrecarga en el cuadriceps.  Y esta mañana, a pesar de haber descansado tres días, se me ha extendido al vasto interno y el aductor. Algo hay que no funciona y mañana a primera hora pediré vez al fisiosteópata. Ahora hace falta ver para cuando me dará cita.
Esta semana ha sido un microciclo de recuperación en toda regla. Por recuperar, he recuperado hasta peso. No podía ser de otra manera, las navidades han hecho su agosto. Entre la meteorología y el trabajo…

Una semana casi en blanco, no lo digo por la nieve, ya que sólo salí el día de Reyes y hoy domingo. Bueno, si se le puede llamar salida a lo que hecho esta mañana.
Pero lo mejor de todo es la próxima semana. Mi jefe ha tenido la genial idea de cambiarme los turnos, por necesidades del servicio, y no podré salir a la carretera hasta el viernes próximo. Y qué le voy hacer, si es que soy profesional. Sí, a eso me refiero. Mi profesión, la de llevar trenes, es la que me da de comer, con la que me gano la vida y por lo que digo que soy profesional.
Por lo tanto es tontería que me ralle, como se suele decir, porque si estamos aquí cuatro días y la mitad los pasamos comiéndonos la cabeza…
Ahora lo que tengo que hacer, es mirar cómo me las ingenio para sacar una hora todos los días y hacer rodillo. Y encima a final de mes y principios del siguiente pierdo más días porque voy a asistir a un Seminario en la Universidad de Zaragoza. Y para más pena, coincide con la kedada que se ha organizado en nuestro foro de ciclismoafondo.es y me la tengo que perder. Pero todo sea por seguir aprendiendo. Si alguien está interesado en acudir, os dejo información del seminario.

Y Bueno, volviendo a mis patéticos entrenamientos de esta semana, el día de Reyes salí habiendo dormido cuatro horas ya que no había podido salir ni lunes ni martes y tampoco podía salir hasta el sábado (que tampoco salí porque era jugarse el físico debido al huracán existente). Al principio muy bien, salvo que casi me quedo dormido en un semáforo hasta el punto de encuentro.
Como tampoco me quiero extender mucho, sólo diré que llegado un momento a la altura del kilómetro 45 de salida, como no debían haber cantado demasiados villancicos, les dio por tocar la Marimorena y se lió eso mismo, la Marimorena. Por unos momentos perdí la cabeza, viendo como saltaba la gente y daba chepazos contra el viento intentando no perder la rueda de los tres que se alejaban en el repecho y que llevan dos puntos más por encima de todos. Uno profesional, otro semi y el otro exprofesional.
Lo mejor de todo es que seguro que ellos iban silbando y todos los demás íbamos perdiendo los papeles. Habida cuenta, eché el freno y dejé que se fuesen. Media vuelta y casi tres horas de entrenamiento, cuando llegué a casa.
Y esta mañana cuando me he levantado y he visto que marcaba 4º bajo cero, he decidido que me quedaba en casa y haría rodillos. Una de dos, o me estoy haciendo viejo o me está entrando el conocimiento.
A eso de las diez de la mañana, he bajado a pasear a la fiera y he visto que el tiempo daba un respiro y no me lo he pensado dos veces. Además ya debía hacerme el test para ver los vatios que he mejorado…pero no puedo, debido a lo que me duele la pierna.

Esta mañana hablando con un colega, me contaba que otro colega está ploff por culpa de la bici. Está dilucidando si ladeja o no. Antes era montañero y cada vez que venían borrascas y nieves, daba saltos de alegría. Ahora que se ha vuelto ciclista, cada vez que ve por el tiempo las malas previsiones meteorológicas, pilla unos rebotes de escándalo. Si a eso le suma que no “anda” todo lo quisiera y entrenando bien (y sabe entrenar), le crea una presión debido a la autoexigencia, como muchos, que termina por no dejarle disfrutar.
¡¡Ánimo colega!! Entrena lo que puedas y andarás lo que tengas que andar. Y se ves que se te van, no te preocupes que no me encontraré muy lejos y ya nos echaremos unas risas o unos lamentos porque no hemos sido tocados por la varita mágica de los superdotados y no hemos podido entrenar más. Pero ten en cuenta que otros tienen que meter muchas horas para que luego se les luzca, aunque sólo sea para terminar en el grupo.
Hace falta sopesar si esas horas que inviertes, se las tienes que quitar a otras cosas que hay en la vida y me parece que son más importantes que una bicicleta. Si te gusta ir a correr, puedes ir igualmente y disfruta del ambiente.
Ante todo que te quede claro que no tienes que demostrar nada a nadie y que no tienes que demostrarte nada. Tienes una profesión de las más bonitas que hay y que cada vez que te trabajas es porque alguien te necesita de verdad. Y eso no sólo se hace por dinero…tiene que haber algo más adentro.
Y si por no jugar a lo que hacen todos, algunos te dejan de lado, no te preocupes que hay muchos como tú y haremos piña o mejor dicho pelotón. Por lo menos, yo no te tengo catalogado y me caes más simpático o más gracioso en función de lo que andas o de lo que puedes entrenar. Pues eso, que como dejes la bicicleta te daré una colleja.   Te dejo esto a ver si te animas.

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¡¡Feliz año nuevo!!

Publicado el enero 3rd, 2010 por chemaarguedas | Tags: General

Antes de perder tiempo, aún estáis a tiempo de pedir a los Reyes Majos cualquier ropa de abrigo.  Tela marinera lo que nos espera a partir del día de Reyes. Viene muchísimo frío y para muuuchos días.
Supongo que como muchos de vosotros, estoy deseando que se acaben las navidades. Cualquier día veo los polvorones en la ensalada. Era cita obligada pasar estos días y engordar lo menos posible. Por mi parte no hay duda. Si he podido ingerir unos dos kilos de comida, he engordado tres. La verdad es que no lo sé, ni quiero saberlo.
Tampoco es que haya podido sacar mucho trabajo en casa , ya que cuando las niñas están de vacaciones, las obligaciones se multiplican.
Por lo general, cuando estoy en casa no me aburro. La televisión, salvo algo muy concreto, no la veo. Suelo estar trabajando con el ordenador. Es lo cómodo que tiene, poder trabajar desde casa. Bueno, lo de llevar trenes es in situ.
Eso de estar trabajando en casa tiene su peligro. ¡¡Viva el peligro!! Mira que le envío veces este video a mi mujer a ver si le doy ideas…

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Volviendo a los dos pedales, esta mañana ha salido un tanto fresca. Unos 3ºC. Teníamos la opción de ir a dos puntos de encuentro. Pero después de lo de ayer por la mañana, el cansancio de la tarde y meditándolo por la noche, decidí decirle a mi colega Carlos que podíamos ir al  punto distinto del teníamos pensado desde un principio.
No tenía ganas de hacer mucho tiempo, ya que se me iba de los planes. Hoy sólo he hecho ochenta kilómetros, dos horas y media, a 160 vatios de media.
Ayer fue otra historia. Decidimos alargar y hacer lo que llamamos, el Cruce de Tardienta. Se sube la Sierra de Alcubierre, con puerto incluido y tras un pequeño descenso, hacemos un giro para salir a la antigua nacional de Huesca y volver a Zaragoza. Lo que parecía que iba a ser cosa de media docena, acabó siendo de unos quince o veinte. La mayoría corredores, aficionados y algo muy importante: delgados, muy delgados (Rima y todo).
Por supuesto, eso no va por mí. Yo de momento, estoy. Dejémoslo así, todo llegará.
La verdad es que no tuve ganas, ni tiempo de ponerme a contarlos. Porque cuando me quise dar cuenta o tuve interés en hacerlo, había que ir muy atento, ya que se levantó bastante aire. Al principio culero, pero teníamos el puerto. Lo que quiere decir que no valía la rueda. Luego de costado de izquierdas y posteriormente de frente. En principio, vease el dibujo de cómo podían verme mis semejantes. Hasta hubo un momento que me hizo recordar, aquellas carreras por tierras navarras, en las que limpiaba el arcén de hierbas y maleza.

Sin piedad
Sin piedad

Me las prometía muy felices, y me imaginaba rodando en compañía de Javier Ruiz y algún “extraterrestre” más, por supuesto a rueda, y aglutinando kilómetros. No es cuestión de “asomarme” mucho, por ahora. Además como no llevaba la referencia de los vatios, era cuestión de controlar el pulso. ¡Que sí que vale, hombre! Que no hay que tirar los pulsómetros.
En un principio, se fue muy tranquilo. Incluso el puerto se subió tranquilo. Allí no se soltaba nadie. Ni con agua hirviendo. Y no era cuestión de soltarme.
Eso sí, según nos íbamos acercando al cartel de puerto, si alguno de los allí presentes, se perdió la traca final de las Fiestas del Pilar, estaba a punto asistir a otra muy similar.
Y a falta de cincuenta metros, levanté el pie y el haber ido en la parte delantera del grupo, me sirvió que pese a perder posiciones, pude enlazar bajando.
Y para mí que debió de ser la bajada lo que les animó. Aunque tengo dudas si bajamos más despacio de cómo fuimos luego.
Allí que se pusieron a relevos cuatro o cinco. Entre ellos un bombero. Aunque más que bombero, debería decirle Pirómano porque casi nos prende fuego. Bueno, él y los que tiraban con él. La verdad es que es mi terreno y sobre todo si vas a rueda, je, je.
Aunque había alguno con muy mala cara. De hecho, había gente que yendo a rueda iba a 170 pulsaciones.
Me fui manteniendo entre el 75% y 80%, que en teoría y tomando como referencia el pulso, es como debo ir, ya que he comenzado mi tercer mes de base. Aún tuve la osadía de pasar a dar media docena de relevos, pero viendo que iban muy bien…”dejé que siguieran”.
Pues eso, que cuando paramos a tomar café, y contando desde que salí de casa (tengo un cuarto de hora de ciudad), habíamos subido un puerto y luego el aire mal dado, llevábamos casi los 35 km/h de media.
Pues eso, hoy domingo, como ya había visto a mis amigos Javier y Guillermo, he dicho: vamos al otro sitio, que hoy no tengo prisa. Quedamos en un bar que es regentado por chinos. Al poco de estar allí, han aparecido dos colegas bomberos. Entre ellos el que ayer nos intentó prender fuego. Confiando en que se hubiese quedado sin cerillas.
Cuando estábamos apunto de salir, han aparecido los hermanos Tamayo. Diego que corre en el equipo profesional Carmiooro (Italia) y Sebas que este año será uno de los gallos en Café Baqué. Buenos amigos, pero son más majos cuando tomamos café o alguna cerveza.
Ya no tenía tiempo de buscarme un disfraz de mandarín y ponerme detrás de la barra. Y aunque he intentado poner los ojos rasgados, todo lo que he podido…demasiado tarde
Durante la semana, he podido entrenar salvo el día de nochevieja y año nuevo. El día 31 llegue a casa a las siete de la mañana (de trabajar). Y el día de año nuevo, la idea era salir a sudar un poquito, pero estaba K.O.

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