Las cosas de Cascoloco

Otro blog más de Ciclismoafondo Blogs

Entradas con la etiqueta 'Bicisport'

Seguridad a 1,5 metros

Publicado el marzo 9th, 2010 por cascoloco | Tags: General

El invento canario

Llamada del cuartel general CAF… es Pablo Bueno, me comenta que ha llegado un artilugio a la redacción y me invita a probarlo. “Voy volando”, le contesto.

Llego, desembalamos el paquete y delante de nuestras narices aparecen unos tubos con una varilla que los recorre y un molinillo en el extremo… ¿y esto qué es? Es un Distanciador de seguridad para bicicletas, dice Pablo. Ni idea, es la primera vez que vemos algo parecido. Tan curioso es el artefacto que Antonio del Pino, jefe de pruebas, se levanta de su sitio a preguntar qué es eso que manoseamos.

Intentamos hacerlo funcionar sin estar montado en una bicicleta. Difícil. Pero una vez sujeto al cuadro del conejillo de indias, empezamos a ver la luz.

Trasera extendido_baja

En este enlace podéis leer la prueba que publicamos hace unos días, donde quedamos gratamente sorprendidos de la efectividad del Distanciador de seguridad, todo un ángel de la guarda para ciclistas.

El porqué de la entrada de este blog es comentaros cómo me ha logrado convencer este invento: Tras unos días utilizándolo, cogerle el truco y tomar unos vídeos para la prueba (Carlos, gracias por tu paciencia), lo desmonté de la bici para llevarlo de vuelta a la redacción.

Pero al volver a usar la bici sin el invento… ¡lo echaba en falta! Los coches volvían a pasarme raspando, sin respetar la distancia mínima de 1,5 metros. En cuanto llegué a casa, lo volví a instalar, y esta vez tardé sólo 5 minutos en dejarlo otra vez listo.

Quizá algunos sean reacios a instalarlo por no añadir peso o romper la estética de su máquina de varios miles de euros. Cierto, el invento pesa menos de 300 gr, pero… ¿en cuánto valoras tu vida? ¿en unos gramos más o menos en la bici? ¿Y el casco? También pesa sus buenos 300 gr y nadie piensa en volver a las chichoneras. Y en cuanto a si afea la bici, no participamos en un concurso de belleza, estamos practicando nuestro deporte favorito con un mínimo de seguridad.

¡Qué felicidad! Con el invento del canario Diego Benítez ya puedo entrenar con sosiego por cualquier carretera. Ya no tengo que huir de mis rutas favoritas sólo porque los coches me intimiden con sus adelantamientos ilegales. De repente, a todos se les refresca la memoria y saben la distancia que hay que dejar respecto al ciclista.

Unos cuantos enlatados se quedan un buen rato detrás de mi, alucinados, intentando adivinar que es ese molinillo que lleva el aprendiz de Contador (eso creen los conductores sedentarios, que imitamos al ciclista de moda) que hay delante. Le llamo el efecto novedad, lo mismo que les pasaba a las motos-triciclo hace unos años. Al principio todo el mundo se las quedaba mirando, pero ahora ya son un elemento más del atasco de todos los días.

Para circular por el carril bici o por ciudad no es imprescindible llevarlo, pero compensa aunque sólo sea para el tramo que hay desde tu casa hasta el carril. Aunque cuando más partido le voy a sacar será cuando llegue el buen tiempo y Chema nos obligue a subir varios puertos por carreteras sin arcén, plagadas de domingueros que se sacaron el carnet en la mili, o de moteros que confunden las carreteras con un circuito.

Me consta que Alfonso Triviño ha movido el vídeo que acompaña la prueba y éste ha llegado a los mandamases de la DGT. Espero que no quede como una anécdota y que realmente se presta un mínimo de atención a la seguridad de los ciclistas en las carreteras que nos ha tocado compartir con otros vehículos. Somos muchos y el espacio es reducido. Que los vehículos a motor dejen una separación de 1,5 metros al adelantarnos es un mínimo que deberían respetar sin excepción. Y si no lo ven claro, que no adelanten, que el aperitivo con los cuñados, el partido Osasuna-Leganés o el informe de pérdidas del banco pueden esperar.

Información y pedidos: www.dinoinvdes.com / Tel: 658 766 094.

(Either JavaScript is not active or you are using an old version of Adobe Flash Player. Please install the newest Flash Player.)

Cuentos del futuro

Publicado el enero 11th, 2010 por cascoloco | Tags: General

Hará unos días, haciendo limpieza, encontré unas cien revistas de ciclismo que daba por perdidas. La mayoría son Bicisport de los ’90, pero también encontré otras publicaciones extranjeras.

Sólo las portadas ya me hicieron sonreír, pero leerlas de nuevo después de tantos años (algunas tienen más de dos décadas) dan que pensar hacia dónde vamos con las tecnologías aplicadas al mundillo de la bicicleta. zap_controls

Da gusto leer pruebas de bicis de acero y encontrarse adjetivos como “muy rígida”, “lo más elitista”… ver en el peso de la ficha técnica cifras que rondan los 10 kilos… incluso Antonio Alix (mítico probador de Bicisport y actual comentarista de Eurosport) se vistió de traje y corbata cuando le tocó probar una Passoni de titanio.

Y entre cientos de artículos uno me refrescó la memoria y a la vez tiró por tierra la idea de ser uno de los primeros en llevar cambio electrónico.

¿Porqué? Os cuento: El artículo de Marzo del ’93 era una presentación del ZMS (Zap Mavic System), el primer cambio electrónico fabricado en serie, y vuestro humilde servidor el que tuvo instalado en su bici era un Mavic, pero no el Zap, si no el Mektronic, fabricado más tarde. ¡Y me entero once años después! Con lo contento que estaba creyéndome pionero…

Para los que no lo conocían, el ZMS constaba de una “centralita” situada junto con las pilas dentro del manillar, zap_rear_endconectada por cable a un par de soportes con dos pulsadores (para subir o bajar coronas) y a su vez  al cambio trasero, también por cable. Éste no se desplazaba con servos (pequeños motores eléctricos), sino que aprovechaba el movimiento de la roldana superior a las órdenes de unos solenoides a su vez controlados por la centralita. Por eso sólo funcionaba con la bici en movimiento, aunque la centralita memorizaba las pulsaciones.

El que firmaba el artículo de presentación (Alix, cómo no) destacó la rapidez y fiabilidad de los cambios. Pero al no tratarse de una prueba de larga duración, no se pudo comprobar si tenía los típicos problemas no esperados de nuevas tecnologías, como más tarde se pudo comprobar.

Leer más →

publicidad