Hará unos días, haciendo limpieza, encontré unas cien revistas de ciclismo que daba por perdidas. La mayoría son Bicisport de los ’90, pero también encontré otras publicaciones extranjeras.
Sólo las portadas ya me hicieron sonreír, pero leerlas de nuevo después de tantos años (algunas tienen más de dos décadas) dan que pensar hacia dónde vamos con las tecnologías aplicadas al mundillo de la bicicleta. 
Da gusto leer pruebas de bicis de acero y encontrarse adjetivos como “muy rígida”, “lo más elitista”… ver en el peso de la ficha técnica cifras que rondan los 10 kilos… incluso Antonio Alix (mítico probador de Bicisport y actual comentarista de Eurosport) se vistió de traje y corbata cuando le tocó probar una Passoni de titanio.
Y entre cientos de artículos uno me refrescó la memoria y a la vez tiró por tierra la idea de ser uno de los primeros en llevar cambio electrónico.
¿Porqué? Os cuento: El artículo de Marzo del ’93 era una presentación del ZMS (Zap Mavic System), el primer cambio electrónico fabricado en serie, y vuestro humilde servidor el que tuvo instalado en su bici era un Mavic, pero no el Zap, si no el Mektronic, fabricado más tarde. ¡Y me entero once años después! Con lo contento que estaba creyéndome pionero…
Para los que no lo conocían, el ZMS constaba de una “centralita” situada junto con las pilas dentro del manillar,
conectada por cable a un par de soportes con dos pulsadores (para subir o bajar coronas) y a su vez al cambio trasero, también por cable. Éste no se desplazaba con servos (pequeños motores eléctricos), sino que aprovechaba el movimiento de la roldana superior a las órdenes de unos solenoides a su vez controlados por la centralita. Por eso sólo funcionaba con la bici en movimiento, aunque la centralita memorizaba las pulsaciones.
El que firmaba el artículo de presentación (Alix, cómo no) destacó la rapidez y fiabilidad de los cambios. Pero al no tratarse de una prueba de larga duración, no se pudo comprobar si tenía los típicos problemas no esperados de nuevas tecnologías, como más tarde se pudo comprobar.