En todo este tiempo en el que os he tenido abandonados (no merezco que me perdonéis), hay unas cuantas batallitas que contar…
Como en anteriores ediciones, participé en la marcha Pedro Delgado con la Pinarello “Perico Réplica”. En la línea de salida, el revuelo de periodistas y cámaras de televisión nos recordaron que el homenaje de este año fue para el gran Miguel Indurain, que celebraba los 20 años de su 1er Tour de Francia. Y no se limitó a ir paseando, si no que estuvo siempre en cabeza. Dicen que está en forma porque acompaña a su hijo en los entrenamientos.
En cuanto a mi participación, fue la 1ª vez que la Pinarello me da un problema. En las primeras rampas de Navafría (este año era el primer puerto a subir por haber vuelto al recorrido original) noto que la cadena roza un poco con el desviador delantero. “En cuanto acabe el puerto paro y lo miro”, pensé. Pero la cosa fue a más y tuve que echarme a un lado para verlo más detenidamente. ¡Se había aflojado la cazoleta derecha del pedalier! Al ser de rosca italiana, las dos cazoletas roscan a derechas, y la derecha con los kilómetros se acaba aflojando. Y mira que la había apretado bien…
Se me pasó por la cabeza retirarme, ya que para poder apretar la cazoleta necesitaba una llave allen de 7 mm (rarísimas) y una llave plana enorme de 36 mm. Si haber sido la cazoleta izquierda, hubiese tenido fácil solución apretando la contratuerca golpeando con un destornillador. Pero decidí apretarlo como pude con la mano y seguir. Incluso un motorista me intentó ayudar, pero fue imposible.
Cada 10 km (más o menos), debía parar y apretarla con la mano, hasta que se volvía a aflojar y la holgura de las bielas era tan grande que no podía ni pedalear. En los puertos adelantaba a algunos ciclistas, paraba, apretaba la cazoleta, seguía y les volvía a coger. Más de uno se pensaba que estaba mal de la cabeza… ¡Pero llegué a Segovia! La bici aún no la he arreglado (hay tiempo de sobra) pero tendré que limpiar bien las cazoletas y el cuadro para después ponerlas con fijatornillos y apretar bien fuerte. ¿Y poner un eje de pedalier sellado moderno? ¡Nooooo! Eso sería un sacrilegio.
Otra marcha cicloturista, que se estrenaba este año en el calendario, fue la Alejandro Valverde en tierras murcianas. Hasta allí nos desplazamos tres miembros del Pakefte, a saber: Carrascón, Guilla y un servidor. En la capital murciana nos reunimos con Juanan, que lleva unos cuantos meses exiliado. Nuestro objetivo fue tomárnoslo con mucha calma para poder disfrutar del paisaje en buena compañía, pero entre que Juanan con su Colnago clásica no andaba ni con viento de culo (se acabó perdiendo y tuvo que atajar), que a otros les sentaron largos los kilómtros y los puertos, y algún acalambrado que recogimos por el camino… ¡llegamos los últimos! Eso si, nadie nos quitó una buena mañana de ciclismo entre valles del precioso parque regional Sierra de Espuña. En la zona de meta nos encontramos a “El Torres”, famoso por la sección motivación de CAF, que no pudo participar por problemas de salud. Por fin le conocíamos en persona y es tan amable, simpático y parlanchín como nos temíamos. Desde este modesto blog le enviamos ánimos para que se recupere lo antes posible.
Próximamente tendréis información en este blog sobre el test de larga duración que tenemos entre manos, ni más ni menos que la novedad del año: el Shimano Ultegra Di2. Nos llegó de mano de Macario, montado en una bici azul pitufo y blanco que usan en las vueltas ciclistas los coches neutros. Hasta el momento no ha dado ni un solo fallo en los 1.250 km que llevamos pedaleando con ella, incluso ha participado en una carrera Master de la zona centro. Si la veis, no os cortéis y preguntad cualquier duda que tengáis, que se os responderá con gran placer.







La tallbike va bastante bien, pero en cuanto llegan las bajadas, las curvas o los baches, la cosa se complica. Hay que agarrar fuerte el manillar y echar el peso hacia adelante. Te acabas acostumbrando, pero el esfuerzo mental es grande, tienes que ir muy concentrado en lo que haces.

¿Qué es una Tallbike?