Foto: Rafa Gómez
Herido de muerte. Así es como lleva el ciclismo durante mucho tiempo. Y aún más, tras la sanción ridícula y vergonzosa que ha impuesto el Tribunal de Arbitraje Deportivo a Alberto Contador. No tiene sentido. Han tardado un año y medio para terminar haciendo lo que la UCI, el peor enemigo del ciclismo, quería. Si nuestro deporte estaba mal, ahí marcha otra puñalada.
Cuando escribo este texto ya han pasado varias horas desde que ha salido a la luz la noticia, pero aún sigo tan encendido como cuando la he recibido. No tiene ni pies ni cabeza. El ciclismo vive en una dictadura en la que el límite la culpabilidad lo elige, según el caso, la UCI o, más tarde, el TAS. ¿Por qué castigan a Contador si anuncian que no han podido demostrar su culpabilidad? ¿Qué sentido tiene ver un deporte en el que no va a ganar el mejor, debido a que el mejor ha sido apartado porque a algunos les ha dado la gana?
En Mallorca, donde me encuentro siguiendo la Challenge de Mallorca, la sorpresa y la indignación se ha sembrado en todos, en corredores, en aficionados, en los miembros de los equipos, en periodistas… Nadie da una respuesta coherente a la salvajada que han vuelto a hacer. Parece que las injusticias que hicieron a Alejandro Valverde y a Ezequiel Mosquera les han sabido a poco.
En principio, esta entrada del blog iba a ir destinada a contar cómo estaba siendo la Challenge de Mallorca y nuestros días aquí, pero la sanción a Alberto Contador ha tapado el resto.
