Fotos: Rafa Gómez y Álvaro Calleja

A pesar de que éste ha sido el comienzo de año más caluroso que recuerdo, mis primeras carreras de la temporada 2012 se han visto afectadas por la nieve. Si la Challenge de Mallorca tuvo que suspender un trofeo, el último, el de Serra de Tramuntana, la Volta a Catalunya vivió un día de caos en la etapa que tendría que haber acabado en Port-Ainé.
Por suerte, en está última me bajé del barco justo la tarde anterior en Girona y evité la odisea que mis compañeros y, sobre todo, los corredores tuvieron que sufrir. Una jornada dantesca que regaló imágenes que quedarán guardadas en ese rincón de la memoria reservado para situaciones escalofriantes. Echando un vistazo a las fotos de nuestro Rafa Gómez en esta misma web os podéis hacer una idea de lo que ocurrió. Demasiado riesgo. Como dijo Luis Ángel Maté en su twitter: “Lo de hoy (por ayer) no es ciclismo”.
Respecto al resto de mi ‘mini’ Volta, bien. Después de llegar justo a tiempo para la salida de la primera etapa en Calella, aproveché para saludar a algunos amigos catalanes que tengo allí por mi otro deporte, el atletismo. Y al día siguiente, a Girona. Seguí la segunda etapa en coche gracias a Laura Meseguer, a la que tengo que dar tres veces las gracias porque por un bocadillo que llevaba de sobra no morí de hambre y porque encontró el cargador de mi móvil – ya es tradición que pierda un cargador en cada viaje-, cuando yo ya estaba camino de Lloret de Mar. Tras cenar con el atleta Jose Luis Blanco, a dormir y a mi tercera etapa particular, una que no tenía nieve y que tenía como final llegar a tiempo para ver el Atlético-Athletic en el Calderón.
Donde no me libré de la nieve fue en Mallorca el mes pasado. Tras pasarlo como un niño pequeño haciendo de piloto de Rafa Gómez camino de Palma por una carretera blanca entera -¡allí se nota que nieva poco!-, el cuarto trofeo desapareció por culpa de una nevada que dejó el Coll de Sòller y el Puig Major impracticables. Aunque no hubo etapa, tuve que quedarme allí para esperar a que Rafa, que había ido a Sòller con Javi Milchaus, su piloto, llegara de hacer las increíbles fotos que podéis ver pinchando aquí. Tras dejar a ambos en el aeropuerto, directo al hotel, donde había quedado con José Antonio Hermida, que había llegado ese día al mismo alojamiento para la presentación del Multivan Merida, su equipo. Y por cierto, vaya hotel. Un paraíso por vistas, entorno y lo volcado que está con nuestro deporte. Se respira ciclismo por todas partes. Para despejarnos un poquito de tanta bicicleta, el día anterior a que comenzara la Challenge Rafa y yo aprovechamos, gracias a Iberostar, para ver un Mallorca-Betis en el antiguo Son Moix.
Así que nada, mis dos primeras carreras del año pasadas por nieve. ¡Y con lo poco que a mí me gusta el blanco! Si al menos tuviera un poco de rojo…









