¡Qué grandes Campeonatos Nacionales vivimos el pasado fin de semana! Para empezar, debo pediros disculpas por escribiros desde este espacio bien entrada ya la semana, pero como sabéis, la actualidad manda y después de un trepidante fin de semana, el mismo lunes nos enfrascamos en todos los preparativos del Tour de Francia para que, cuanto antes, contaráis con la información amplia y detallada que os hemos estado ofreciendo estos días previos al comienzo a la ronda gala. De ella tendremos mucho, muchísimo tiempo de hablar a lo largo de todo el mes de julio, pero creo que los Campeonatos de España se merecen una reseña y, como no podía ser de otra forma, el apunte que más sobresale por encima de todos es el de la victoria de Rubén Plaza. Seguro que más de uno de los que esté leyendo se alegró inmensamente cuando el valenciano entraba en meta como nuevo campeón de España. Para él solo cabían tres palabras. Se lo merece. Solo por el sufrimiento, el castigo sin pruebas tras la Operación Puerto en la que nunca se llegó ni se ha llegado todavía a demostrar su implicación, el veto de las carreras a pesar de su fichaje por el Caisse d’epargne y su posterior y desgraciadamente parece que definitivo exilio en Portugal y todo a pesar (siempre el “a pesar”) de que el mismo Eufemiano Fuentes asegurara no conocerle de nada. Con todos esos “a pesar”, Plaza ha estado castigado en el olvido en nuestro país vecino, el único que le aporta un maillot y le da terreno para correr y seguir demostrando la gran potencia que atesora y que pocos, demasiado pocos, pueden ser testigo.
En días como el domingo, una extraña alegría recorre el cuerpo. De la satisfacción enorme por ver una merecida victoria, solo por el sufrimiento al que estaba condenado, pero también una inmensa tristeza y pena, por todo lo que nos estamos perdiendo de él. Su potencia, combatividad y explosividad. Pocos como Rubén Plaza pueden presumir de planta y genialidad. Completo a más no poder y sin embargo, privado, él y nosotros, de verle triunfar a lo grande. Y fijaros que todos veíamos ya a Mikel Astarloza dar al Euskaltel-Euskadi su primer título nacional cuando a la lluvia se le antojó hacer acto de presencia en la parte final de la carrera porque hasta entonces las altas temperaturas fueron la nota dominante de la carrera (¡menudo calor! Vine con los brazos y la cara rojas). Y, a falta de un kilómetro, de repente resuena el nombre de Rubén Plaza. De verdad, no os podéis imaginar la emoción de muchos de los que estábamos allí congregados. Llovía, o mejor dicho, jarreaba con todas sus letras, pero daba igual. En cuanto entró el nuevo Campeón de España en meta había que salir de la guarida de los toldos, mojarse y darle su más que merecida enhorabuena.
Especial alegría daba también acercarse unas horas antes, en ese momento sí que con un sol radiante en el precioso pueblo de Comillas, para disfrutar en la salida de la presencia de muchos ciclistas que, por militar en equipos extranjeros, no solemos verles participar en muchas carreras españolas. Diego Milán (activo hasta los últimos kilómetros gracias a la escapada de la que formó parte), Rubén Calvo, neoprofesional en Portugal o Rodrigo García, ex Kaiku y Extremadura, ahora en el Carmiooro, se colgaron el dorsal para pisar carretera española y animar la prueba. Ellos son también muchas de esas personas a las que alegra en gran medida ver con un maillot que les otorga un cobijo obligados a emigrar por la falta de patrocinadores en España. Entre todos ellos, los que son habituales y los que no se notó especialmente una ausencia, la de Ricardo Serrano. ¡Cómo echamos en falta su presencia en la salida y en la misma carrera donde, seguro, hubiera dejado su particular sello peleón e inconformista!
Por desgracia, la del vallisoletano parece que será una ausencia más que prolongada, si no definitiva. Sin pruebas ni positivo alguno, a Richi le comunicaron (o mejor dicho, se enteró por los medios de comunicación) de que la UCI había publicado una lista de corredores con “valores anómalos”, del pasado año, lo que tampoco significa dopaje, y que él estaba entre esos nombres. El máximo organismo mandatario en el mundo del ciclismo instó, además, a sus respectivos equipos a llevar a cabo las pertinentes y respectivas decisiones que consideraran oportunas y el Fuji-Servetto se apresuró aquella misma tarde a enviar un comunicado antes de remitir la decisión al propio corredor de que estaba suspendido.
¿A dónde hemos llegado? Sin un positivo confirmado se puede ya sancionar y suspender a un corredor sin ni siquiera decírselo al mismo antes que a la prensa. Hablamos siempre de que la UCI es la culpable de la situación tan nefasta en la que se encuentra el ciclismo pero, en muchos casos, los equipos también tienen gran responsabilidad. Como Richi Serrano, Igor Astarloa también formaba parte de aquella lista y el Amica Chips decidió no apartarlo y darle su total confianza. El ex campeón del mundo puede seguir corriendo. La UCI, de momento no ha vuelto a pronunciarse y mientras tanto, Richi vé cómo pasan los días y las semanas y nadie le da una respuesta a su situación, atada de pies y manos, puesto que no existen pruebas de un positivo que le inculpen pero tampoco puede correr porque su equipo le ha suspendido. Se le echó en falta, y mucho en la prueba en ruta de los Campeonatos Nacionales a pesar de que con la situación en la que nos encontramos, pronto se olvidan este tipo de casos (¿quién se acuerda ya de José Antonio Redondo, del Andalucía-Cajasur, que tampoco resultó controlado positivo o de Davide Rebellin, a pesar de que, éste sí su positivo fue hace menos de dos meses?). Ayer fue Thomas Dekker y mañana…mañana puede ser cualquiera. Otro más en la lista a la que rápido se le echa el cerrojo. Borrón y cuenta nueva. Como si nunca hubieran pasado por el profesionalismo. Por eso también la victoria de Plaza tuvo una especial relevancia y seguro que a Serrano le alegró, como a muchos otros, aquel triunfo y su significación.






3 comentarios hasta ahora
1 Álvaro Calleja // Jul 2, 2009 a las 18:58
Me alegré una barbaridad de la victoria de Rubén Plaza, una pena que no podamos verle en un equipo “grande”. La que cayó al final de la etapa y después, fue empezar a llover y ya no parar hasta la noche, madre mia.
Lo de sancionar a los corredores sin que el positivo esté confirmado es de traca, pero así se hacen las cosas en el ciclismo, todo al revés.
2 Amaro Bikes // Jul 5, 2009 a las 16:09
Qué razón tienes! Y qué saltos de alegría al ver a Rubén entrando en meta destacado.
Ojalá esta victoria le sirva para volver al sitio que nunca debó dejar, con los mejores.
El tema del dopaje, lamentable, donde no sólo se acusa a muchos corredores sin pruebas (se supone que todos deberían ser inocentes hasta que se demuestre lo contrario, pero acaba siendo que todos son culpables hasta que demuestren lo contrario), sino que una vez demostrada su inocencia, parecen quedar marcados para siempre, cortando así una carrera profesional sin que nadie pida disculpas de ningún tipo.
3 Visentini // Ago 9, 2009 a las 22:30
Con todos mis respetos, pero…donde os habeis metido los que defendiais a capa y a espada a el MENTIROSO y MAL COMPAÑERO de richi Serrano?
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