Buenas noches a todos. No os asusteis por el titulo. Como veis, viva estoy y he llegado hasta Livorno, de donde
mañana parte la Tirreno-Adriatico. Eso si, este viaje no esta exento de aventuras ni en sus dias previos ni en la misma ruta propiamente dicha. Hoy tambien hemos tenido movimiento y cositas que apuntar. A las nueve y media de la mañana, con su furgoneta “Prologò” me esperaba en la puerta del Hotel a donde ayer llegue Salvatore Truglio, el mismo con el que el año pasado viajamos a la Montepaschi Eroica. Teniamos tres horas de viaje hasta Livorno, o eso marcaba el GPS. Pero llevabamos el reloj con buena hora. Tiempo de sobra. A la media hora de comenzar el viaje suena el movil. Giovanni Lombardi al aparato, que tambien acaba de llegar a Italia y esta en camino hacia Livorno. Hacemos una pequeña parada para esperarlo y, a su llegada, tomamos un cafe juntos, nos ponemos al dia de las ultimas novedades y comenzamos a ponernos alerta con los avisos de la prevision meteorologica del area de servicio: nieve en la Toscana. “Imposible”, decia Salvatore, “Si en la Toscana nunca nieva!”. Pues vaya si nieva….
“Yo llevo cadenas en el coche”, nos avisa Lombardi. Nosotros nada de eso, y mira que la furgoneta es gande, pero como para ocurrirse que iba a nevar tanto como para necesitarlas. Proseguimos el viaje y, en las primeras pantallas que cruzamos a lo largo de la autopista nos lo confirman. “Obligatorio llevar cadenas en el coche a causa del temporal”. No fastidies! “Y si nos quedamos tirados? Bueno, ya tenemos detras a Lombardi!”, bromeamos. Poco a poco nuestra caras se han ido cambiando de las bromas a una cierta seriedad, porque la carretera estaba completamente blanca….y el cielo en una tempestad. No paraba de nevar y, encima con rachas de viento fuerte. Todo esto, en plenas colinas toscanas.
Sin prisa pero sin pausa, poco a poco la nieve ha ido desapareciendo conforme nos acercabamos a Pisa (que magnifico contemplar la torre inclinada desde lejos!) Eso si, el agua-nieve no nos abandonaba. Asi hasta Livorno, donde hemos llegado sobre las tres y media de la tarde. Primeramente, una pequeña rueda de reconocimiento al terreno y los primeros saludos. Hemos llegado al hotel donde se albergaba el ISD y el Sky y por alli ha aparecido Juan Antonio Flecha, contento tras su victoria en la Omloop Het Nieuwsblad. Eso si, con los pies muy muy en el suelo. Tanto que apenas se le ve enloquecido ni mucho menos crecido. Con su humildad de siempre, ya tiene la cabeza puesta en las clasicas y a ellas dedica todo su tiempo. Nada de epnsar en el pasado, dice. Ahora, a por lo que viene. Que no es poco. Tras ello nos hemos encaminado hasta nuestro hotel, que compartimos con el Liquigas y el Saxo Bank esta noche. Y no cesaba el agua-nieve ni mucho menos el frio, por supuesto.
Al poco de llegar, sin sacar las maletas del coche hemos coincidido con Franco Pellizotti, Manuel Quinziato y Vincenzo Nibali, tres de las estrellas que correran la Tirreno-Adriatico. Pellizotti, por cierto, mas que centrado ya en el que sera su objetivo del año, el Giro de Italia. Poco despues han terminado su sesion de masaje los ciclistas del Saxo Bank y, tras intercambiar una charla con Fabian Cancellara hemos dejado a “Espartaco” que fuera a cenar y nosotros hemos hecho lo propio. Vamos a un restaurante y, de repente que veo una melena de pelo espeso que me suena. Bien peinada, elegante. Me doy la vuelta y vaya! Mario Cipollini.
Frio, frio y mas frio. En la calle entonces. Nosotros ya disfrutabamos de una buenisima cena, unos gnocchi con pescado y de postre sorbete de melon. Lo habeis probado alguna vez? Os lo recomiendo. Buenisimo!. Poco despues de cenar hemos regreado al hotel. Y mas historias. Voy a conectarme a internet, y resulta que, con el mal tiempo la conexion se ha fulminado. Pues nada, a llorar otra vez a la recepcion a ve si tiene arreglo el problema. “Si es por el tiempo, es imposible que se solvente, pero si quieres puedes ponerte en el ordenador de aqui el tiempo que necesites”, me dice el recepcionista. Si, definitivamente doy muchisima pena. Asi que si os acercais ahora por el hotel, aqui estoy, de recepcionista. Como podeis comprobar, por lo que aprovecho a disculparme, escreibo desde un ordenador con caligrafia italiana, por lo que los acentos me los tengo que comer todos asi que mil perdones por ello. Esperemos que la conexion de mañana no sufra ningun desperfecto por las inclemencias meteorologicas, porque lo que es dejar de nevar parece que no va a hacer.




firmados para participar en ella. Porque es muy fácil anunciar a bombo y platillo la defensa a un corredor si no se dan a conocer cuántas escuadras italianas tenían previsto acudir a la carrera -recordemos que el año pasado solo estuvo presente en Acqua&Sapone-. Porque en el caso de no ser ninguno, o un pequeño número, la “brabuconada” le queda muy bonita a la organización, pero si eran varios, y además de renombre, es una irresponsable medida y toda una metedura de pata.


