El ciclismo en femenino singular

El blog de Ainara Hernando

Recuperando el rimo cardíaco

Publicado el julio 24th, 2010 por ainara | Tags: General

contapodiumRecuperándolo, pero a pasos forzados os tengo que confesar, todavía me late el corazón a mil por hora como , supongo a la mayoría de vosotros que habéis visto la etapa y habréis sufrido tanto como yo con la tarde de ciclismo que nos han brindado Alberto Contador y Andy Schleck. Nos las prometíamos felices, ¿verdad? Que si iba a superarle fácil, que Contador iba a andar sobrado, que iba a ser un coser y cantar. Algún buen amigo hasta le he leído un “Contador le dobla a Andy”. ¡Joder! Y perdonar mi expresión, pero es la única forma ahora mismo de aliviar tensiones. ¡Qué nervios y qué emoción! De verdad que yo hasta me he tenido que frotar los ojos varias veces porque no me creía lo que veía. Andy Schleck a dos segundos de Alberto cuando se llevaban menos de veinte kilómetros. Ha cundido el pánico y de verdad, ¿eh? ¡Se mascaba la tragedia! Pero esta crono, como siempre sucede en la que es penúltima etapa del Tour de Francia, se basa en la fuerza que queda después de tres semanas agotadoras. Fuerza que es poca en todos, tanto en el líder como en su más directo oponente pero las cosas siempre acaban encontrando su cauce natural, la cadena acaba girando por el sitio que debe, permítanme la metáfora irónica, y los que son más especialistas acaban imponiéndose en las distancias largas.

Se sabía que las verdaderas diferencias iban a establecerse en la parte final, que iba a ser en los últimos 30 kilómetros donde se dictaría la sentencia verdadera de este Tour. Pero claro, había que llegar vivo hasta ahí, y hoy de poco nos da un infarto antes. No podemos evidenciar que Contador no ha hecho su mejor contrarreloj, de hecho podríamos decir que ha sido una de sus peores cronos de su carrera. No se le ha visto cómodo rodando, no se ha acoplado bien al sillín -se le veía todo el rato molesto, subiendo y bajando, cambiando de posición y hasta una pequeña cuestita le ha servido de excusa para levantarse-. Y si a eso se le añade que Andy Schleck salía motivado, con todo por ganar y poco que perder y que, como tal, ha hecho una gran etapa, la emoción estaba servida.

Toda la emoción que ha faltado en la montaña se ha aglutinado en la contrarreloj. Como si toda esa expectación se hubiera metido en un tarro, un poquito cada día, para que hoy explotara y nos diera el etapón que hemos visto con tanta emoción y vibración. No apta para cardíacos. ¿No habéis lanzado algún grito al televisor? Venga, ¡sed sinceros! Y ya por ponernos justos y pensativos, en un Tour dominado por el ‘fair play’, acabamos de la forma más justa: Los ataques no han decidido -porque aquí somos todos amigos y nadie se ataca-. Así que, a falta de eso, se ha dejado que sea el reloj quien decidiera el Tour.

Y con todas las de la ley, además. Porque la distancia entre el primer y el segundo cajón, 39 segundos, es la misma que le sacó Contador a Andy Schleck por la hipermencionada salida de cadena de Andy en el Balés y la decisión de Alberto de no esperarle en el descenso. De haber echado mano del freno, Andy Schleck hubiera ganado el Tour por 16 centésimas. Aunque bien es cierto que, si Andy hubiera enganchado con el madrileño en el descenso por parón de éste, las circunstancias de carrera hubieran cambiado totalmente y la etapa con final en el Tourmalet hubiera sido bien diferente, pero ahí queda el dato.

Andy que se ha salido y Contador que no ha tenido su día, en una jornada de infarto. Así lo podemos resumir, con el añadido de otra prestación sideral, la de Denis Menchov. Nada ha podido hacer Samuel Sánchez para retener la tercera plaza del podium. Una auténtica pena. No solo por Samuel, si no también por el equipo. No pasamos por momentos especialmente buenos en cuanto a sponsors y es sabido que el año que viene, Euskaltel y el Gobierno Vasco recortarán notablemente el presupuesto del equipo, lo que puede hacer que pierda su licencia PRO-Tour y se escapen varias figuras, como el propio asturiano, que hubiera revalorizado aún más su caché subiendo al podium en París. Una auténtica pena, pero Menchov se lo ha merecido sin lugar a dudas. Igual que Contador, aunque se haya cobrado más de un infarto esta tarde. Benditos sean, ¡que vengan muchos más de estos!

Mañana toca paseo por los Campos Elíseos y pasar revista para hacer balance de los equipos y ponerles nota. Eso será mañana, hoy a disfrutar y celebrar todos un nuevo triunfo del ciclismo español, de esta generación de oro de ciclistas que tenemos encabezada por Alberto Contador.

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