El ciclismo en femenino singular

El blog de Ainara Hernando

Críticas para todos

Publicado el julio 18th, 2010 por ainara | Tags: General

Hoy tengo el hacha bien afilada para dar palos a diestro y siniestro y creo que justificados tras la “etapa de montaña” que hemos vivido. Y no se salva ni uno de los favoritos, que actualmente se reduce a dos esa lista. Ni Alberto Contador ni Andy Schleck se libran hoy de las críticas. Ninguno de los dos. Por partes iguales, porque ambos han tenido la misma culpa aunque de manera diversa a la hora de verla y con diferente perspectiva de todos los reproches que sobre ellos caen. Muchas voces salen contrarias a la actitud de Andy Schleck, y no quiero ser yo quien le defienda hoy -no me malinterpretéis con esto, me parece un grandísimo ciclista y una todavía mejor persona- pero tanto el luxemburgués como el madrileño se merecen por igual ser blanco de críticas.

1279469443_extras_albumes_0Voy a empezar por Alberto Contador simplemente por ser quién más nos preocupa, que por ello nos hemos metido en esta empresa de traernos a España otro Tour de Francia. Por su parte siempre hemos oído un discurso, o al menos yo lo tengo taladrado en mi mente. Muchas son las veces que hemos tenido a Alberto, en el Giro, en la Vuelta en el Tour, en carreras de una semana….liderando una general y ¿cuántas veces hemos oído eso de “yo soy el líder, son los demás los que tienen que atacar”? Todos, ¿verdad? Ya sé lo que me vais a decir: que queda mucho Tour, que los Pirineos no han hecho más que empezar y sobre todo, que tenemos una contrarreloj a favor por delante en la que Andy Schleck va a perder presumiblemente mucho tiempo y con eso a Contador le basta para ganar el Tour de Francia. ¿Entonces donde se queda esa filosofía de que “si no soy el líder tengo que atacar”?

En meta, Alberto Contador decía que quizá no ha tenido su mejor día pero aún así ha atacado tres veces para probar las fuerzas de Andy y, de haber fallado este, quién sabe si algo más: etapa, hundirle y recoger el amarillo en meta…Contradictorio entonces pensar que no ha tenido su mejor día. También porque si ves que no estas bien, no mandas a tu equipo tirar desde el penúltimo puerto para hacer la primera gran y seria selección antes de la subida final.

Y luego están los ataques, benditos, por escasos que han sido. Tres veces ha visto que Andy no le seguía y ha dejado de intentarlo. Así no se gana un Tour. Volvemos a las mismas: está claro que la contrarreloj, de entrada, le favorece a Contador, pero no me gustaría tener que revivir los Giros del 98 y del 2000. En ambos dos “contrarrelojistas” como eran Tonkov y Olano perdieron la maglia rosa a manos de Pantani y Simoni respectivamente y eso que partían con la premisa de ser superiores en la modalidad. Así que dejemos los deberes sin hacer hasta el penúltimo día y vendrá entonces el profesor y nos pillará ‘en bragas’.

Por otro lado está Andy Schleck que, recordemos, es el líder y no tiene la obligación de atacar, si no de marcar a sus rivales, que hoy por hoy es solamente Alberto Contador. Si hoy Alberto se baja de la bicicleta y se pone a mear, Andy hubiera hecho lo mismo. La imagen de los dos prácticamente parados, descolgándose del resto de hombres fuertes rozaba lo esperpéntico. Si era cierto que Alberto no tenía su mejor día tal y como ha dicho, el pequeño de los Schleck podría haber limado diferencias, que por pequeñas que sean, siempre son bienvenidas, igual que la de Mende a favor del madrileño. Fueron solo 10 segundos, pero es tiempo. Un tiempo del que luego quizá te acuerdes y te lamentes como igual se lamente alguno de los dos de no haber sacado más provecho de esta cima.

Y haciendo gala de su bonita amistad han tirado juntos hacia adelante. Se entienden muy bien y tienen una gran relación, cosa que aplaudo, pero los amigos en los negocios se dejan a parte. Y aquí, mientras den pedales son rivales completamente antagónicos y que luchan por lo mismo. ¿O también se van a dar la mano en la contrarreloj de la penúltima etapa y van a tirar el uno de del otro?

En un día de censuras y críticas para ambos, de una etapa que nos ha dejado más decepción y sobre todo, aspectos inexplicables encima de la mesa acabo con algo positivo: la valentía de Carlos Sastre. Sabedor mejor que nadie de que sus opciones vienen intentando desde lejos luchar por triunfos, no le ha dado la espalda a la carrera y, en cuanto ha sentido una pizca de buenas sensaciones se ha lanzado sin dudarlo. Se ha lanzado a ganar, lo que parece que muchos corredores desprecian hoy en día. Bravo Carlitos por esa actitud valiente y luchadora. Ojalá pronto tenga su reco,pensa ren forma de victoria en una de la próximas etapas pirenaicas.

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