El ciclismo en femenino singular

El blog de Ainara Hernando

Lo típico

Publicado el julio 4th, 2010 por ainara | Tags: General

BELGIUM CYCLING TOUR DE FRANCE 2010Nervios, inquietud, prisas. Los líderes que quieren estar en la parte delantera para no correr riesgos, para no chocar contra las bicicletas de los adversarios, para ir bien colocados por si se producen cortes. Y luego los sprinters, que en las primeras etapas de una grande aún no hay una jerarquía clara, un “treno” dominador. Entonces todos se atreven a ponerse delante. “Oye, que hoy me siento bien”. Le dice el corredor rápido de turno a su compañero de equipo, y éste, inmediatamente, se pone delante a tirar. Entre unas cosas y otras, más de medio pelotón se quiere poner delante y pasa lo que pasa en estas priemras etapas de una grande: enganchones y caídas. Lo típico.

Lo mejor y más positivo de todo es que, aparentemente y a primera vista del parte médico todos están enteros. El más grave parecía Juanjo Oroz, que ha hecho saltar las alarmas en el Euskaltel-Euskadi. El navarro, finalmente, no tiene la muñeca rota. También Contador mnos ha dejado un poco “helados” al entrar mirándose la pierna pero el chico de Pinto nos dice que solo le molesta un poco la rodilla, “nada que no se pueda curar con hielo”. Piedra dura y fría, igual que él. El líder Fabian Cancellara, a pesar de haberse quedado prisionero debajo de todas las bicicletas y ciclistas que le han venido encima tambiñen ha quedado intacto. Éste sí que es una roca. Hasta una locomotora prodía pasarle y seguiría en perfectas condiciones.

El viento finalmente no ha hecho tanta mella como se temía, en parte porque el peligro se concentraba mayoritariamente en los primeros kilómetros y porque ha hecho un día espléndido, con sol, sin nubes y apenas había rachas de viento. Pero en parte también, como sucede siempre, porque los corredores así lo han querido. Cualquier etapa, cualquier recorrido, cualquier tramo puede convertirse en una emboscada. Siempre y cuando los actores de este espectáculo al que llamamos Tour de Francia lo quieran.

Y con esto no les estoy echando la culpa de nada. Llevamos solo dos etapas y ya queremos emoción, caídas, pérdidas de tiempo y desfallecimientos y no. Todo a su tiempo. Venimos de vivir un Giro vibrante y en el que todos los días sucedía algo y claro, llegamos al Tour de Francia y ante una jornada intrascendente nos decepcionamos. Pero tranquilos que todo llega. No tenemos más que esperar hasta mañana, donde las cotas de la Lieja prometen, al menos, una ruptura de la clásica primera semana del Tour plagada de sprints. El recorrido, con tantas cotas juntas en los últimos kilómetros es muy propicio para que las escapadas uedan llegar a buen puerto y que los favoritos para la general no sufran. Que eso también llegará, pues el temido pavés en la etapa del martes también está cerca.

Destacar la alegre noticia de volver a ver a Alessandro Petacchi ganar en una grande y especialmente en el Tour de Francia, cosa que no hacía desde hace siete años. En 2009 ya batió a Cavendish en el Giro de Italia, pero no disputó ninguna grande más y este año ha demostrado que sigue estando al más alto nivel. Es cierto que se ha beneficiado de las caídas que han eliminado a los rivales, que posiblemente otro desenlace bien diferente hubiéramos vivido si todos los sprinters hubieran llegado intactos a disputar la llegada masiva. Pero, como le sucedió en la Vuelta a Suiza, hay que estar ahí. El momento no te encuentra a tí. Tú tienes que encontrar el momento. Y en eso Petacchi es un auténtico experto.

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