El ciclismo en femenino singular

El blog de Ainara Hernando

Entradas de julio 2010

El veredicto del Tour. Pasamos revista

Publicado el julio 25th, 2010 por ainara | Tags: General

Llegamos a París ¡por fin! Y con la última etapa del Tour de Francia toca hacer balance, pasar revista y someter a examen a los equipos y a los corredores más destacados. Antes de todo eso, de entrar en materia propiamente dicha, no puedo dejar pasar la oportunidad que brinda este último día de Tour para daros las gracias a todos por el gran seguimiento que, “desde arriba” me han comentado que ha tenido el blog. No podéis ni imaginaros la ilusión que hace ver que el trabajo duro de cada día tiene tanto seguimiento, tanto en visitas como en comentarios con los que se ha fomentado el debate sano y parlamentario entre vosotros gracias a las entradas con opiniones diarias y comentarios. De verdad ¡GRACIAS! Por haber estado ahí acompañándonos en esta dura peregrinación hasta París, que no solo ha sido exigente para los ciclistas, también a nosotros se nos ha hecho dura. Así que, dicho esto y avisándoos de que, aunque el Tour acabe, este blog no lo hace, y espero seguir leyéndoos por aquí. ¡Pasaré lista! Ahora de momento, toca examinar a los equipos:

 

ASTANA

contadorNo solo son los grandes triunfadores del Tour por la victoria de Alberto Contador, que se presuponía al comienzo de la ronda gala por ser el gran favorito y haber cumplido las expectativas que sobre él planeaban. Alberto ha cumplido y con creces en un Tour marcado por la polémica en la que se ha visto envuelto por las discusiones del juego limpio. Su decisión de parar al pelotón en Spa, con la ayuda de Cancellara dejó entrever su peso dentro del pelotón y, realmente, ha manejado la carrera como ha querido, salvo la contrarreloj final en la que nadie, ni él mismo, esperaba sufrir tanto para terminar de zanjar su victoria en el Tour. Pero así saben mejor los triunfos. Alberto llegaba al Tour de Francia con un equipo hecho para él, sin la presión psicológica a la que le sometió Armstrong el año pasado ni el rebote de que le cayera un amarillo casi del cielo por la expulsión de Rassmusen como en 2007. Nunca lo ha tenido fácil y frente a todas esas dificultades, Alberto no solo ha crecido si no que se ha hecho más fuerte. Sacaba rabia y motivación frente a todas las adversidades para mostrarse prácticamente intratable. Eso no ha sucedido en este Tour en el que todo, al menos por parte de su equipo y de la situación con la que se presentó en Rotterdam era totalmente favorable al madrileño. Aún así ha sabido manejar la carrera permitiéndose incluso no disputar una victoria tan sabrosa como la del Tourmalet. Allí se ganó el aplauso que el público francés le había quitado en la etapa de Luchon al no esperar a Andy Schleck. Se le tachaba hasta ahora de egoísta y en esta ronda gala ha demostrado su carácter más caballeroso. Pero además del tercer Tour, el Astana puede sacar muchas más cosas positivas de la carrera. Desde que se formó el equipo en enero ha sido objeto de críticas por su supuesta inferioridad respecto al resto de escuadras y cuando han tenido que demostrar su valía lo ha hecho. Han dado de sí mucho más de lo que se esperaba, especialmente Dani Navarro, Paolo Tiralongo y Vinokourov que, tras alguna pequeña polémica por su supuesta independencia respecto al carro del que tenía que tirar, ganó una etapa y también ayudó en montaña. Salen reforzados como equipo después de haber dado mucho más de lo que se esperaba de ellos.

 

SAXO BANK

andySolo les ha faltado ganar el Tour de Francia. Han sido el equipo más fuerte y más consistente. Dos victorias de etapa más que preciadas, las de Morzine Avoriaz y la del Tourmalet. Concedidas, regaladas, disputadas o no, el nombre de Andy Schleck quedará impreso para la posteridad en ambas llegadas, especialmente la del Tourmalet, en la que esa misma llegada solo se había celebrado en una ocasión, en 1974, con victoria de Danguillaume. A esas dos hay que añadir los dos triunfos en las etapas contra el reloj de Fabian Cancellara, su espléndido rendimiento, como no se esperaba menos, en la etapa del pavé guiando a Andy y su trabajo, tanto el del suizo como del resto del equipo, desde O’Grady a Sorensen pasando por Fuglsang, Breschel… en las jornadas donde decidieron endurecer la carrera. Andy Schleck ha rozado la perfección, llegó a tocar el cielo con la punta de los dedos en la crono de Pauillac donde a punto estuvo de desvestir a Alberto Contador del maillot amarillo. Ha peleado, lo ha dejado todo, hasta la cadena, para acabar siendo segundo. Solo un ‘pero’ para el luxemburgués, la prólogo de Rotterdam. Allí empezó a perder el Tour, al igual que en la etapa de pavé, donde su hermano, su compañía y ayuda en carrera, se llevó otro pedazo de una posible victoria. Su progresión es más que evidente y el año que viene volverá mucho más fuerte, más maduro y habiendo mejorado, seguro, en contrarreloj. El equipo, de diez.

 

EUSKALTEL – EUSKADI

samuelSe quedaron con la miel en los labios de aparecer en la foto del podium, una imagen que hubiera sido histórica para el equipo y necesaria, más que vital para el futuro más cercano de la escuadra. Pero a pesar de que Samuel Sánchez no aguantó la tercera posición de la general, apenas se les puede reprochar nada. Comenzaron a contrapié con los abandonos de Juanjo Oroz y Amets Txurruka, dos bajas, especialmente la segunda, más que sensibles de cara a dar presencia al equipo en las escapadas de las jornadas montañosas y con opciones de llevarse el triunfo. No han luchado por victorias parciales pero han hecho una gran clasificación general que ahora, en caliente, sabe a perdedor, por ser la medalla ‘de chocolate’, pero que significa un paso adelante más en la historia de la estructura de Miguel Madariaga. Se ha echado en falta, sin embargo, más protagonismo por parte de Egoi Martínez. Después de un Tour espectacular el del 2009 dejó el listón muy alto y no ha conseguido superarlo.

 

RADIOSHACK

lanceUn triunfo de etapa a cargo de Sergio Paulinho es, cuanto menos, decepcionante para el equipazo que el RadioShack presentaba en la línea de salida de Rotterdam. Empezaron el Tour de la mejor manera posible, con Lance Armstrong marcando el mejor tiempo de los favoritos y autoseñalándose como el rival de Contador, estaba vez totalmente desenmascarado, en otro equipo y con ocho hombres de una calidad brutal a su disposición. Pero pronto la edad le pasó factura cuando la carretera se empinó y el americano se dio cuenta de que su tiempo de jugar a dar pedaladas ya había pasado. Desde ese momento, el equipo y él mismo tuvieron que cambiar el ‘chip’. Complicada empresa para un hombre al que esta carrera se lo dio todo, pero consiguió modificar su mentalidad y tratar de buscar etapas. El final en Pau, idóneo para los aventureros, fue su gran día pero nada pudo hacer ante la velocidad de Pierrick Fedrigo. En cuanto al rendimiento general del equipo, Paulinho salvó los muebles con el triunfo en la décima etapa, una victoria que sabe a poco viendo el enorme potencial del equipo. Se quedó en eso, potencial, porque ni Leipheimer estuvo al nivel que se le esperaba. El mejor en la general fue Horner, que aguantó hasta donde pudo, que no fue poco en montaña para dar al RadioShack un décimo puesto en la general y terminar de coronarles como el mejor equipo de la carrera en la despedida de Lance Armstrong del Tour de Francia.

 

CAISSE D’EPARGNE

caisseMarcharse sin una victoria de etapa después de dos años consecutivos levantando los brazos en al menos una ocasión sabe a poco, especialmente para el actor principal, Luis León Sánchez. El equipo de Unzue necesitaba este año dejarse ver en el Tour más que nunca debido al fin del patrocinio y la búsqueda de nuevos sponsors que den continuidad al proyecto del técnico navarro. Tampoco han entrado en el top-ten de la general final, otro objetivo de propio ciclista murciano que este año se imponía a sí mismo un punto de inflexión para saber si de verdad vale para disputar una gran vuelta por etapas y no ha dado las sensaciones que indiquen que así vaya a ser. Los puertos largos y duros se le atragantan a Luisle y no se puede hipotecar una carrera a un objetivo tan utópico como sin solidez. Aún así, el Tour del ciclista de Mula no ha sido malo. Ha estado con los mejores hasta casi el final de los puertos, si bien es cierto que este Tour no se ha caracterizado precisamente por los ataques, pero sea como fuere, Luisle ha estado delante y su 11º puesto así lo dice. Otro de los hombres que más se ha dejado ver ha sido Rubén Plaza. Por fin el valenciano debutaba en el Tour de Francia al volver a la primera plana de la que nunca debió de desaparecer. Y en su debut firma un 12º puesto, magnífico, como su escapada camino de Pau donde acabó segundo junto a su compañero Moureau. El veterano francés se unió a la fiesta del ciclismo galo y también fue protagonista en aquella etapa y hasta ha llegado a pelear por la clasificación de la montaña acabando en segunda posición. Con todo, se marcharon de París con las ganas de dejar ver el maillot negro entrando victorioso en una de las 21 metas de la ronda gala.

 

RABOBANK

menchovUn tercer puesto en la clasificación general lo cura todo. Lo olvida todo. Pero no puede borrar la sensación de que el Rabobank tenía en su mano la llave para haber sido más protagonista y haber tenido más presencia en carrera de la que finalmente ha tenido. En la etapa del polémico parón, el primero, de Spa, los holandeses pudieron haber tirado de ambición junto al Caisse d’epargne, pues rodaban en cabeza con Gesink y Menchov, los únicos “favoritos” que se salvaron de las caídas aquel día. Pero acabaron haciendo caso de Cancellara y les pudo el conformismo. Después la montaña dictaría sentencia y seguro que en más de una cuesta se arrepintieron de aquello porque podían haber distanciado a todos los rivales y haber cogido el maillot amarillo al menos en las primeras etapas alpinas. Menchov, como siempre, estuvo en la pelea. Sin alardes ni exhibiciones, como acostumbra. Pasito a pasito hasta llegar a la contrarreloj, donde se salió para arrebatar a Samuel Sánchez el tercer cajón y aparecer en las fotos de los podiums de las tres grandes vueltas. Se esperaba mucho más de Robert Gesink y de Lars Boom, pero sobre todo, se esperaba muchísimo más de Óscar Freire. El cántabro ha estado cruzado en este Tour. Nunca ha llegado a encontrar una buena colocación en los sprints y apenas ha asomado en los puestómetros de las llegadas masivas hasta el último de París.

 

KATUSHA

puritoLa buena nota que se lleva el Katusha del Tour pasa por las piernas de Joaquim Rodríguez. El catalán ha vuelto a demostrar una vez más, y ya son unas cuantas este año, que el equipo ruso no se equivocó al desembolsar buena parte de su caja fuerte en su incorporación. Se esperaba con expectación su debut en el Tour de Francia y Purito ha cumplido incluso dando mucho más de lo que se podía esperar. Octavo en la general y, lo más importante, su victoria de etapa en Mende lo reivindican. El triunfo que consiguió en aquella duodécima etapa fue a base de fuerza, coraje pero también inteligencia, porque no recibió concesiones por parte de Contador cuando atacó en la subida final y fue capaz de batirle en la línea de meta. Del resto, Kolobnev se dejó ver en las escapadas. Poco más. Decepcionaron, y mucho, Vladimir Karpets y Serguei Ivanov. A Mc Ewen le enterró la mala suerte y el relevo generacional y nada pudo hacer en los sprints por ni siquiera asomarse a la punta de velocidad de Petacchi y Cavendish.

 

FOOTON - SERVETTO

vallsSe presentaron en Rotterdam sin nada que perder y con todo por ganar y así ha sido. De los nueve corredores que partieron solo cinco han llegado a París, siendo el equipo con más retirados en un Tour donde apenas se han colgado dorsales antes de tiempo. Pero esto es simplemente un número, una anotación que no hace justicia del notable Tour que han hecho los chicos –ni siquiera se les puede caracterizar de ‘hombres’- de Matxin. Prácticamente todos eran debutantes y han cumplido con creces dando incluso más de lo que se esperaba de ellos. Tuvieron la mala suerte de que el primero de los cuatro abandonos que han sufrido fue el de Manuel Cardoso, el hombre quizá con más ‘chispa’ y talento para anotarse una victoria de etapa pero en este Tour hemos sido testigos de la confirmación que las buenas prestaciones de Rafa Valls en el comienzo de temporada no fueron cosa de un día. El ciclista valenciano ha sido una de las grandes sorpresas de la ronda gala y se avecina como uno de los hombres llamados a ser el futuro generacional del ciclismo español. Hasta dónde puede llegar es todavía una incógnita, pero su segundo puesto en la primera llegada en alto del Tour no se lo quita nadie. Logró aguantar su punto de forma también en los Pirineos y se dejó ver camino de Ax3 Domaines. Balas de fogueo pero, a la vez, importantes detalles que dejan entrever un futuro alentador. También debutó en el Tour Arkaitz Duran del que se esperaba que llegara un poco más lejos en montaña o tuviera presencia en las escapadas, al igual que Eros Capecchi. Ninguno de los dos lo consiguió, pero ambos llegaron a París.

 

CERVÉLO TEST TEAM

sastrePobre rendimiento pero de buen partido. Carlos Sastre, como se esperaba, pronto acusó el fuerte ritmo de los favoritos, claramente superiores a él pero frente a la edad, que no perdona, el abulense sacó casta y calidad, que de eso anda sobrado, para buscar sus opciones conocedor de sí mismo mejor que nadie. Tuvo protagonismo a base de intentos desde lejos, de no parar cuando Samuel Sánchez se cayó a favor del ciclismo atacante y lejos del ‘fair play’ instalado en el pelotón. Lo intentó, y por ello poco cabe reprocharle. Lástima que no fuera capaz de coger las escapadas buenas que llegaron a meta en las etapas montañosas. Aún así, el Tour del abulense no ha sido malo, sobre todo porque él ha rendido al máximo al contrario que el pasado año y por ello nada tiene que reprocharse. Les faltó rascar victoria de etapa con Thor Hushovd, claramente superado por Cavendish y Petacchi. Nada pudo hacer el campeón noruego en los sprints ni siquiera para conseguir puntos que sumar a la clasificación de la regularidad de la que partía como favorito y que sorpresivamente le arrebató el veterano sprinter transalpino.

 

LIQUIGAS-DOIMO

bassoComo equipo, la decepción más grande del Tour de Francia junto al RadioShack. Ivan Basso era la gran incógnita de la ronda gala después de un Giro agotador y fatigoso. Se esperaba con expectación su rendimiento en julio para saber si había recuperado los esfuerzos de la ‘corsa rosa’ y pronto, demasiado pronto se pudo comprobar que no. No solo él, también su gregario de confianza, Sylwester Szmyd acusó los esfuerzos del mes de mayo y apenas se vio. Tampoco hizo falta, porque ni siquiera Kreuziger, que había preparado a conciencia este Tour ha sido protagonista. Llegó más lejos que Basso en montaña pero no fue capaz de aguantar el ritmo de los grandes favoritos. Acaba noveno, un resultado que le satisface, pues sus objetivos pasaban por entrar en el top-ten. Un resultado pobre para un equipo tan potente al que solo se le ha visto a base de escapadas por parte de Daniel Oss, Kristian Koren y Kuchynski.

 

 

BMC RACING TEAM

evansLa edad y los esfuerzos previos no perdonan y este año lo ha podido comprobar mejor que nadie Cadel Evans. Ya el año pasado se despidió prematuramente de la lucha por el podium y esta vez ha sido igual a pesar de haber vestido el amarillo. Del cielo al infierno en menos de un día. Lejos quedan sus gloriosos tours en los que amenazaba siempre con arrebatar el amarillo en las cronos finales, cosa que nunca llegó a suceder y que tampoco parece que volverá a repetirse. Como equipo decepcionó también, pues Burghardt, Morabito, Hincapie, Bookwalter y Ballan no rindieron al nivel que se les esperaba, especialmente los dos primeros después de sus exhibiciones en la Vuelta a Suiza. Llegaron demasiado pasados de forma al Tour de Francia y pronto empezó a descender su pico de forma tan espléndido allá por el mes de junio. De Hincapie y Ballan, sobre todo por su experiencia también se esperaba más y luego apenas pareció que el 3 de julio se colgaron un dorsal en Rotterdam.

 

HTC-COLUMBIA

markTriunfadores y derrotados casi a la par. Se podría decir que salen más victoriosos que perdedores. Los objetivos principales del HTC-Columbia pasaban por sumar el mayor triunfo de etapas al sprint y así ha sido. El Tour ha visto resucitar al Mark Cavendish de las grandes tardes que año pasado avasallaba a sus rivales. El británico ha ganado incluso sin su lanzador, Mark Renshaw, del que tanto se hablaba que era pieza fundamental y casi única de sus victorias. Cavendish ha demostrado en esta edición del Tour que no es así y además ha conseguido reponerse tras un inicio de temporada aciago. Ha salido del túnel más reforzado que nunca. Pero, por otra parte, las aspiraciones de hacer una buena general han hecho aguas. Tony Martin acudía con la lección aprendida del año pasado después de que llegara un tanto pasado de forma. Parecía que llegaba con el punto justo para afinar en carrera y llegar a su mejor momento en los Alpes y aguantaría en las montañas pero pronto se vio que no iba a ser su año. Igual que Rogers que, después de imponerse en California y Andalucía, el equipo tenía puestas sus esperanzas en él para la general. Ninguno de los dos ha cumplido pero se llevan el gran premio de consolación de cinco victorias de etapa y la resurrección de Mark Cavendish

 

SKY

wigginsSin llegar a ser decepcionantes, sí que se esperaba más del Sky. El que no se salva de la quema es Bradley Wiggins. Después de su magnífico Tour del 2009 se presentaba en esta edición como uno de los grandes candidatos al podium y ni siquiera lo ha olido en un año que centró casi en su totalidad en la ronda gala, pues al Giro acudió con el objetivo de prepararse para el mes de julio. Está visto que al inglés le salen mejores carreras cuando no las prepara, pues de la misma forma acudió al Tour del año pasado y acabó en cuarta posición. Enseguida se vio que el Wiggins del año pasado no se iba a ver en este Tour, ya en los Alpes era incapaz de aguantar el ritmo y los Pirineos, lejos de servirle para resurgir terminaron hundiéndole más. Absolutamente desaparecido, al igual que Thomas Lökvist. Ni en escapadas ni en llegadas de pequeño grupos, ni en alta ni en media montaña. No se ha visto al sueco en ningún terreno, casi parece que ni siquiera ha corrido. Flecha y Boasson Hagen han salvado el puestómetro y la presencia en escapadas y Geraint Thomas se dejó ver en la montaña de la primera semana pero los Pirineos se les hicieron largos. El primer Tour del rico equipo inglés se salda con un “Necesita mejorar”.

 

LAMPRE – FARNESE VINI

petacchiDos victorias de etapa y el maillot verde es mucho más de lo que se podía esperar no solo de Alessandro Petacchi en su regreso al Tour de Francia si no de todo el equipo Lampre. Los dos sprints en los que el sprinter de La Spezia se impuso fueron en el arranque del Tour, cuando Cavendish aún no había encontrado su golpe de pedal y se aprovechó de los malos momentos por los que atravesaba el británico. La primera victoria de Petacchi fue merced a una caída que eliminó precisamente a Cavendish y también a Freire, al estilo de la archiconocida de Suiza que provocó el gran incidente que después dejaría fuera del Tour a Boonen y Haussler. Bien es cierto que con ellos, probablemente Petacchi no hubiera sido tan protagonista pero ha sabido aprovecharse de esas ausencias y sacar el mayor partido posible de las idas y venidas de Cavendish. Oportunista pero también merecido ganador del maillot verde de la regularidad que peleó hasta el último día con Thor Hushovd y que demuestra que su tren todavía sigue siendo veloz. Damiano Cunego se marcha sin una victoria de etapa que otro año más se le resiste. Y no ha sido por no pelearla. Ha estado atento a las escapadas importantes en las etapas de montaña y ha probado suerte en prácticamente todas. Tendrá que esperar, al menos un año más. El resto, según lo esperado: Bole y Gavazzi se han encargado de trabajar para Petacchi, al igual que el joven Malori, el farolillo rojo de este Tour que en su debut ha conseguido ya su carnet de ciclista llegando a París.

 

QUICK STEP

quickstepBalance más que positivo el que pueden hacer los belgas de este Tour de Francia. Dos victorias de etapa a cargo de Sylvain Chavanel, portador también del liderato en las dos mismas jornadas. Pineau batiéndose por el maillot de la montaña en la primera semana y media de carrera y una presencia constante, casi diaria, en las fugas protagonistas de cada día. Solo faltó coronar el pastel con la guinda de Carlos Barredo en la mítica etapa pirenaica, la misma que tuvo a Armstrong escapado y donde el asturiano se mantuvo cuarenta kilómetros en fuga con una intentona desde lejos en solitario en la parte final. A un kilómetro de la meta fue neutralizado el bravo corredor asturiano. Derrota en caliente pero que sirvió para limpiar la fea imagen de su trifulca con Rui Costa en la sexta etapa.

 

 

 

OMEGA PHARMA – LOTTO

La quinta plaza de Jurgen Van den Broeck es más de lo que se esperaba del Omega en este Tour. Dani Moreno también se dejó ver en montaña con los mejores y peleó por aguantar con ellos hasta el final. Tras su bonito Giro, se esperaba más de Matthew Lloyd, pero como a Ivan Basso, los esfuerzos se acaban pagando. Cumplieron con nota, a base del quinto puesto en la general y presencia en las escapadas.

 

GARMIN – TRANSITIONS

farrarCara y cruz en un mismo equipo. El en Tour con menos abandonos de la historia no podía faltar como cabeza de lista el de Christian Van de Velde. Definitivamente está gafado en este año que también le vio caerse en el Giro de Italia donde salía con grandes aspiraciones para la general y tuvo que aplazarlas al Tour de Francia. Quedan pospuestas de nuevo, igual que las de Tyler Farrar. Sin victoria de etapa, caído, con lágrimas y heridas se marchó de Tour antes de tiempo en sprinter norteamericano. La cara del equipo la puso Ryder Hesjedal, una de las grandes sorpresas del Tour. Aguantó en montaña y acabó séptimo convirtiéndose en el nuevo descubrimiento del Garmin para las lucha por la clasificación general en la ronda gala durante los próximos años. Millar y Zabrisikie no cumplieron como se esperaba de ellos y Julian Dean salvó los últimos sprints. De lanzador a sprinter de primera fila pasó tras la retirada de Farrar y cumplió con dos segundos y un tercer puesto.

 

BBOX BOUYGUES TELECOM

voecklerEl gran Tour del ciclismo francés vino encabezado, con permiso de Chavanel y Pineau, por el Bbox Telecom. Voeckler y Fedrigo alargaron la fiesta con dos victorias de etapa consecutivas que encumbraron al equipo y les hicieron a ellos aún más grandes. Confirmaron que sus triunfos el año pasado no fueron flor de un día ni fruto de la casualidad. Pero además de eso, Anthony Charteau devolvió el premio al mejor escalador al ciclismo galo que no lo veía desde los brillantes años de Richars Virenque. Un Tour más que completo para el Bbox Telecom

 

MILRAM

Por debajo de lo esperado rindió el Milram en el Tour de Francia. Se esperaba mucho más de Gerdemann, que ni asomó en montaña con los mejores, ni buscó sus opciones en escapadas. Completamente desaparecido el alemán, tampoco el resto del equipo levantó cabeza. Ni Fabian Wegmann ni Nikki Terpstra mostraron su habitual perfil batallador. Tampoco Gerald Ciolek se dejó ver apenas en los sprints.

 

AG2R-LA MONDIALE

Una victoria de etapa y muchísimo protagonismo. Más que un buen resultado el del ag2r-La Mondiale. Riblon les dio la gran alegría en la primera etapa pirenaica con una victoria de prestigio para el equipo. Recuperaron a Rinaldo Nocentini, el gran protagonista de la escuadra el año pasado después de su rotura de pierna a principios de año. Bastante ha hecho el italiano con llegar hasta París y tontear en alguna jornada con las escapadas. La gran decepción del equipo puede ser la de Nicolas Roche, de quien se esperaba al menos más protagonismo y apenas se la ha visto. Pero queda tapado por el top-20 en la general con John Gadret, el ciclocrossman que ha aguantado en montaña hasta los últimos tirones de gracia de los favoritos.

 

FRANCAISE DES JEUX

casar-luisleLa victoria de Sandy Casar en Saint Jean de Maurienne es mucho más de lo que cabía esperar por parte, tanto del corredor como de todo el equipo. Batió a Luis León Sánchez en la que se presuponía iba a ser una victoria casi cantada del murciano. Casar jugó con la veteranía de su. Redondeó su triunfo aún más el espléndido Tour de los franceses y salvó los papeles de la Française des Jeux en la ronda gala. Se esperaba muchísimo más de Remy di Gregório, al que apenas se le vio.

 

 

 

 

COFIDIS-LE CREDIT EN LIGNE

En un Tour marcado por las victorias de etapa francesas Cofidis ha sido de largo el equipo más flojo, no solo entre los galos, si no también de toda la carrera. Han acusado la ausencia de David Moncoutie en las etapas de montaña que les podría haber dado protagonismo cuando no una victoria de etapa. Rein Taaramae ha sido unas de las decepciones de la carrera después de venir de una progresión ascendente y casi imparable en vueltas de una semana y en la Vuelta a España del año pasado se esperaba más de él. Aún así es joven, ha acabado el Tour por primera vez, ya tiene su carnet de ciclista y de ahí, tiene que seguir su progresión. Volverá y lo hará mejor pero éste no ha sido su año. Solo se le ha visto en una escapada y pronto evidenció claras muestras de debilidad. Moinard, y especialmente Minard hicieron un gran inicio de carrera pero los Pirineos se les atragantaron. Se esperaba mucho más de ellos.

Recuperando el rimo cardíaco

Publicado el julio 24th, 2010 por ainara | Tags: General

contapodiumRecuperándolo, pero a pasos forzados os tengo que confesar, todavía me late el corazón a mil por hora como , supongo a la mayoría de vosotros que habéis visto la etapa y habréis sufrido tanto como yo con la tarde de ciclismo que nos han brindado Alberto Contador y Andy Schleck. Nos las prometíamos felices, ¿verdad? Que si iba a superarle fácil, que Contador iba a andar sobrado, que iba a ser un coser y cantar. Algún buen amigo hasta le he leído un “Contador le dobla a Andy”. ¡Joder! Y perdonar mi expresión, pero es la única forma ahora mismo de aliviar tensiones. ¡Qué nervios y qué emoción! De verdad que yo hasta me he tenido que frotar los ojos varias veces porque no me creía lo que veía. Andy Schleck a dos segundos de Alberto cuando se llevaban menos de veinte kilómetros. Ha cundido el pánico y de verdad, ¿eh? ¡Se mascaba la tragedia! Pero esta crono, como siempre sucede en la que es penúltima etapa del Tour de Francia, se basa en la fuerza que queda después de tres semanas agotadoras. Fuerza que es poca en todos, tanto en el líder como en su más directo oponente pero las cosas siempre acaban encontrando su cauce natural, la cadena acaba girando por el sitio que debe, permítanme la metáfora irónica, y los que son más especialistas acaban imponiéndose en las distancias largas.

Se sabía que las verdaderas diferencias iban a establecerse en la parte final, que iba a ser en los últimos 30 kilómetros donde se dictaría la sentencia verdadera de este Tour. Pero claro, había que llegar vivo hasta ahí, y hoy de poco nos da un infarto antes. No podemos evidenciar que Contador no ha hecho su mejor contrarreloj, de hecho podríamos decir que ha sido una de sus peores cronos de su carrera. No se le ha visto cómodo rodando, no se ha acoplado bien al sillín -se le veía todo el rato molesto, subiendo y bajando, cambiando de posición y hasta una pequeña cuestita le ha servido de excusa para levantarse-. Y si a eso se le añade que Andy Schleck salía motivado, con todo por ganar y poco que perder y que, como tal, ha hecho una gran etapa, la emoción estaba servida.

Toda la emoción que ha faltado en la montaña se ha aglutinado en la contrarreloj. Como si toda esa expectación se hubiera metido en un tarro, un poquito cada día, para que hoy explotara y nos diera el etapón que hemos visto con tanta emoción y vibración. No apta para cardíacos. ¿No habéis lanzado algún grito al televisor? Venga, ¡sed sinceros! Y ya por ponernos justos y pensativos, en un Tour dominado por el ‘fair play’, acabamos de la forma más justa: Los ataques no han decidido -porque aquí somos todos amigos y nadie se ataca-. Así que, a falta de eso, se ha dejado que sea el reloj quien decidiera el Tour.

Y con todas las de la ley, además. Porque la distancia entre el primer y el segundo cajón, 39 segundos, es la misma que le sacó Contador a Andy Schleck por la hipermencionada salida de cadena de Andy en el Balés y la decisión de Alberto de no esperarle en el descenso. De haber echado mano del freno, Andy Schleck hubiera ganado el Tour por 16 centésimas. Aunque bien es cierto que, si Andy hubiera enganchado con el madrileño en el descenso por parón de éste, las circunstancias de carrera hubieran cambiado totalmente y la etapa con final en el Tourmalet hubiera sido bien diferente, pero ahí queda el dato.

Andy que se ha salido y Contador que no ha tenido su día, en una jornada de infarto. Así lo podemos resumir, con el añadido de otra prestación sideral, la de Denis Menchov. Nada ha podido hacer Samuel Sánchez para retener la tercera plaza del podium. Una auténtica pena. No solo por Samuel, si no también por el equipo. No pasamos por momentos especialmente buenos en cuanto a sponsors y es sabido que el año que viene, Euskaltel y el Gobierno Vasco recortarán notablemente el presupuesto del equipo, lo que puede hacer que pierda su licencia PRO-Tour y se escapen varias figuras, como el propio asturiano, que hubiera revalorizado aún más su caché subiendo al podium en París. Una auténtica pena, pero Menchov se lo ha merecido sin lugar a dudas. Igual que Contador, aunque se haya cobrado más de un infarto esta tarde. Benditos sean, ¡que vengan muchos más de estos!

Mañana toca paseo por los Campos Elíseos y pasar revista para hacer balance de los equipos y ponerles nota. Eso será mañana, hoy a disfrutar y celebrar todos un nuevo triunfo del ciclismo español, de esta generación de oro de ciclistas que tenemos encabezada por Alberto Contador.

Simplemente, que gane el mejor

Publicado el julio 23rd, 2010 por ainara | Tags: General

foto_446208_CASSeguían resonando los ecos de la etapa del Tourmalet un día después. Más alimentados si cabe, con la etapita soporífera que teníamos por delante y no podía ser de otra manera. Algo había que contar en tantas horas de ciclismo, de paseo camino de Burdeos antes de la contrarreloj. Se repetían los “Y si”. ¿Y si no se hubiera salido la maldita cadena, Contador hubiera dejado la victoria a Andy? ¿Y si Contador le llega a soltar a Andy, hubirea ganado en el Tourmalet porque el luxemburgués no le hubiera seguido? Ya no solo mirando hacia atrás, igual que ha hecho Cavendish al entrar en meta. También al futuro más cercano, el que pasa por la contrarreloj: ¿Y si Alberto pincha, se cae tres veces como Rasmussen hace unos años en la crono final que le apartó del tercer puesto del podium y cayó hasta la quinta posición? ¿Y si resulta que Andy hace la crono de su vida -casi improbable- al estilo de su hermano en Suiza y acaba metiéndole segundos a Alberto y se lleva el triunfo?

Sobre las primeras, sobre el pasado, es tontería volver a seguir discutiendo de lo que ya hemos hablado y requetehablado en este blog, en el foro y a base de los textos que cada día podéis leer junto con las declaraciones de los protagonistas de cada etapa en nuestra web. Lo hecho, hecho está. No pasará este Tour por ser uno de los más batallados y encarnizados de la historia a pesar de que actores y terreno para ello había pero como siempre, son los ciclistas los que deciden y los que hacen la carrera, y esta vez han decidido llevarla así, al ‘fair play’ y los buenos modales. Tontería sería seguir hablando porque ya no vale de nada y menos con lo que tenemos por delante: 52 kilómetros para decidir el podium final del Tour de Francia. Muchos me han dicho en los últimos días que, vista la actitud de Alberto y Andy tenía que ganar el Tour Menchov. Por eliminación lo decían claro, porque ellos no se lo merecen Y yo digo que, ya puestos, que lo gane Samuel ¿no? Que es “de los nuestros”. Criticable o no. Merecidos los comentarios en contra hacia ambos, simplemente para la contrarreloj espero y deseo que salga con un resultado lo más justo posible. Que gane el mejor, definitivamente.

Que probablamente vaya a ser Alberto, casi sin ningún atisbo de duda. Crucemos los dedos para que mañana no haya ningún percance, ninguna avería ni ningún accidente. Estaría bueno que, en el Tour del juego limpio , acabe Andy ganando por un incidente de Alberto. O ¿os imagináis al luxemburgués parando si le comunican por radio que Alberto ha tenido una avería? Vale, prometo no volver a hacer ninguna broma de este tipo más.

Sobre el papel, no solo la victoria del Tour esta zanjada de parte de Alberto, también la etapa puede entrar en su órbita. Es una crono llana, lejos de la que el año pasado le ‘levantó’ al gran favorito, Fabian Cancellara, pero cuidado. La última crono del Tour se basa en la fuerza que queda en las piernas de los corredores, que es muy muy poca. Todos van muy justos y aquí ya no hay especialistas que valgan. Y esta claro que Contador llega muchísimo más entero que el suizo al final de la carrera y que las piernas de Cancellara ya no son esos potentes e intimidadores muslos que aterrorizan a todos en las clásicas de primavera. Esta mucho más fino y tiene menos potencia así que no deberíamos descartar que Contador se acabar imponiendo porque él mismo ha dicho que forma parte de sus pensamientos, con todo el preaviso posible que quepa de que, sin lugar a dudas, la condición de máximo favorito y de rival a batir, el hombre que tiene todos los puntos para hacerse con la victoria de etapa es Cancellara.

1279902932_extras_albumes_0De la etapa de hoy pocos comentarios pueden hacerse. Todos nos imaginábamos el final y no se ha salido del guión esperado. Cavendish no perdona y es tal su superiorirdad que se puede permitir entrar en meta mirando hacia atrás. Tenía en esta etapa un importante test que superar. La ausencia de Renshaw se presentaba como un punto importante de motivación para sus rivales, confiados en que sin su lanzador no iba a tener el mismo punto de velocidad o no iba a encontrar la colocación perfecta. Y no solo con sus rivales, si no también consigo mismo. Era un auténtico reto y lo ha superado con creces. Ha asegurado en meta que se ha visto un tanto perdido por no tenerle pero lo ha solventado de una manera bestialmente superior al resto. Con este tiunfo demuestra al mundo que no solo gana porque tiene un gran lanzador y un gran equipo -que también- si no por sus habilidosas y superiores condiciones. Se podría decir que “ha sido cuestión de suerte, que solo es un día, el de hoy, que ha tenido que luchar solo y que el resto ya volverá a tener a su lanzador”. Sí, es cierto. Es solo cuestión de un día y puede sonreírle la suerte. Pero hay que estar bien colocado. Hay que saber estarlo y hay que saber cuándo arrancar, cuándo es el momento preciso para demarrar al rival, en este caso Petacchi que ha desatado el sprint, y cuándo superarle. Desde lejos lo ha hecho, bestialmente superior a todos. No es solo cuestión de suerte.

Andy se la mereció, pero no así

Publicado el julio 22nd, 2010 por ainara | Tags: General

El Tourmalet, los 100 años de los Pirineos, de la primera visita, del paso de Lapize, aquel loco que se escapó de salida, con el Peyresourde, el Aspin, el Tourmalet y el 1279822388_extras_albumes_0Aubisque por delante. 236 kilómetros inéditos, intransitados hasta entonces incluso por los propios diseñadores de aquel mítico Tour de 1910. Los ocho segundos de diferencia entre el primero y el segundo de la general y no solo eso: la rabia que tenía ese mismo segundo, el derrotado por una cadena, sabedor de que sus fuerzas le podrían llevar a vencer a Contador. La impotencia, la venganza que prometía cobrarse. ¿Qué más ingredientes podríamos haber pedido esta mañana antes de que el Tour echara sus últimos chispazos en el combate cara a cara antes de la batalla individual de la contrarreloj? ¡Si hasta la lluvia estaba de parte de la épica! Al final ni llovió -apenas un poco de todo lo que se avecinaba-, ni hubo venganza, ni guerra, ni combate ni nada. La fuerza de las amistades y el miedo a las críticas y a los abucheos, pero sobre todo, el deseo de dejar una conciencia tranquila han podido con todo. Incluso para derribar al Tourmalet.

Decepcionados estamos todos, no lo podemos negar. Así que en medio de toda la negatividad quiero dar mi aplauso del día (esto va camino en convertirse en un clásico: el aplauso y el abucheo del día en cada comentario), a Carlos Sastre. Y con mayúsculas. Se lo he dicho a él y lo reproduzco aquí también: BRAVO CARLITOS POR TENER LOS COJONES DE QUERER HACER CICLISMO DE VERDAD. Hoy vuelve a merecer una gran ovación por haber sido valiente y sobre todo por haberse revelado contra este “ciclismo de niñatos” que él mismo ha reproducido, nunca mejor expresado, al acabar la etapa. De verdad, ¿éste, el ciclismo de las concesiones y de los regalos es el ciclismo que engancha al aficionado? ¿Éste es el ciclismo que pretendemos hacer seguir a la gente que de por sí no es seguidora y un jueves por la tarde pone televisión española para ver la novela de turno y se encuentra con el Tour pero, viendo ningun ataque y ninguna emoción por parte de los favoritos, queremos, de verdad pretendemos que no va a cambiar de canal? Y a nosotros mismos ¿éste es el ciclismo que nos apasiona, el que nos aficionó a seguir este deporte?

Como ya tenemos que aceptarlo todo con el dichoso fair play puedo entender, y digo ‘puedo’ porque hay que hacer realmente grandes esfuerzos por conseguirlo, que se pare cuando un corredor se cae de salida y más si es uno de los hombres importantes de la general. Pero claro, por esa regla de tres, leía hace unos día a Sabino Angoitia, ¿Por qué no se paró cuando se cayó Mayoz? Con toda la razón, claro. Y ahí Sastre no merece ni una sola crítica por haber intentado marcharse de lejos. Por haberle puesto ganas. Por haber querido ganar la etapa, básicamente. Aplaudo a corredores así, con valentía y decisión como la suya hoy para, desde lejos y en la más absoluta soledad, buscar sus opciones. Que era un intento casi imposible lo sabíamos todos, más viendo el ritmo que se ponía atrás con Omega, Rabobank y Astana y envenenado después por el Saxo Bank y con la calidad de corredores que iban delante, aunque de poco ha servido después, ya que era una etapa llamada a “los grandes” de la general, en un final mítico en el Tourmalet.

Mítico por el nombre, nada más, porque esta segunda vez en la historia que se sube hasta arriba donde solo se había llegado en 1974 no pasará precisamente a la historia por ser una de las escaladas más vibrantes al Tourmalet. Si os soy sincera, no me sorprende. Se veía venir, no solo desde hoy, si no desde el mismo día en que Alberto dijo que “ganar en el Tourmalet es secundario, lo importante es París”. Porque claro, como no hay bonificaciones….Ahora resulta que las bonificaciones son más aliciente que pasar a los anales de la historia junto a los nombres más míticos de la historia del Tour de Francia y del ciclismo mundial. No se pueden regalar victorias como esta pero se veía, se predecía que iba a pasar. A Alberto le dolieron muchísimo los pitidos durante dos días seguidos, no le gusta tener a la afición en contra pero algún día entenderá que las actuaciones que uno hace, más si es un personaje público, no son del agrado de todos y si se quiere ganar una carrera como el Tour de Francia hay que atacar, sea bajando o subiendo, y aprovecharse de las oportunidades, de las caídas, de las averías….de todo. El ciclismo es así.

1279819464_extras_albumes_0Pero a fin de cuentas, nada que sorprenda. Todos estamos decepcionados, pero viendo cómo ha hecho la subida Andy, sin que Contador se despegara y sin que le pasara a ningún relevo se veía venir que iba a dejarle ganar para cerrar definitivamente la polémica y hacer ver al mundo entero con hechos y nos solo con palabras que son amigos. ¡Y tanto que lo son! Solo a los buenos amigos se les hacen regalos tan buenos como este. Porque Contador no solo ha despreciado ganar en un lugar mítico si no que ha desaprovechado la ocasión para terminar de zanjar su tercera victoria en el Tour de Francia. Que son solo ocho segundos los que les separan y sí, sobre el papel Andy es inferior -más que inferior podríamos decir- pero ¿y si tiene un día ‘súper’, al estilo de su hermano en la crono de Suiza que le hizo llevarse la victoria en la general final? O, más posible todavía, ¿y si Contador tiene una gravísima avería mecánica durante la crono que le haga perder más de un minuto entre arreglarla, cambiar de bici y volver a ponerse a rodar y con eso Andy Schleck le gana el Tour? Entonces ahí no cabrán lamentos después de tantas oportunidades desaprovechadas.

¡Ah! Y no quiero quitar méritos a la victoria de Andy Schleck. Su equipo ha hecho la carnicería para seleccionar a los favoritos. Él ha atacado, ha tensado a Contador y ha hecho toda la subida, buena parte sin pedir ni un relevo. Se la merece más que nadie, pero no de esta manera.

¡Por poco!

Publicado el julio 20th, 2010 por ainara | Tags: General

1279644039_extras_albumes_0Hemos contenido el alma, la voz, la piel….todo. El corazón en un puño nos ha hecho tener Carlos Barredo hasta el último kilómetro de la etapa donde ha sido neutralizado. Cruel, injusto….pero ciclismo al fin y al cabo. No iban a parar los de detrás para dejarle que ganara porque se lo merecía, ¿no? Ironías a parte, ha sido una auténtica pena que nos hayamos quedado sin poder celebrar la segunda victoria de etapa española en este Tour de Francia pero desde el Aubisque hemos visto claramente que Fedrigo salía más que fácil a la rueda de Barredo en todas y cada una de sus intentonas. Es fuego ardiente el asturiano. Tiene un carácter agresivo y luchador que, como habéis podido comprobar a veces se extiende incluso fuera de la carrera. Si hace unos días, cuando protagonizó la vergonzosa pelea con Rui Costa le criticamos, hoy no podemos hacer otra cosa que ensalzarle con todo merecimiento. Su intento ha sido suicida, pocos podrían pensar en ese momento que iba a llegar a meta. Pero valiente, cuanto menos. Por eso se merece un enorme aplauso. Por no acobardarse y buscar sus opciones desde lejos, por animarnos la parte final de etapa que ha bajado de intensidad, hecho fácil, después de una primera hora espectacular.

Una primera hora que nos ha dejado las primeras dudas acerca del estado de forma de Samuel Sánchez para los próximos días. Si ya el asturiano parte con desventaja respecto a Menchov en la contrarreloj del sábado, su rendimiento en el Aspin nos hace abrir más la duda. La fatiga y los esfuerzos se pagan, no solo para el asturiano, para todos los ciclistas del pelotón. Está siendo un Tour duro, por el calor y por la propia actuación de los corredores en las etapas clave, por una primera semana estresante y de muchísimo desgaste. Samuel, además, viene de hacer unos Alpes notables y de aguantar el tipo en las primeras etapas pirenaicas. Hoy en el Aspin ha destapado la caja de las dudas por ese cansancio que puede estar empezando a acusar y que quizá le termine de pasar factura en el Tourmalet con un mazazo en toda regla.

Veremos, hasta entonces queda mucho, aunque no lo parezca. Para empezar, un día de descanso que va a venir de perlas para todos, para las fuerzas y el ánimo y sobre todo para calmar la polémica que hoy seguía latente tras la no espera de Contador a Andy Schleck en el Balés el lunes. Contador difundió a última hora de ayer un vídeo disculpándose y hoy ha charlado con Andy. Son grandes amigos y parece que la amistad que tienen no se va a resentir por esto, tanto uno como otro ya han dicho que la historia está acabada y que por esto no se va a decidir el Tour pero volvmeos a lo mismo de ayer ¿tiene Alberto que excusarse? Una situación de carrera como podría haber sido cualquier otra hay que aprovecharla. Hasta el mismo Hinault ha dicho hoy que es probable que el fallo se debiera a que el mismo Andy hizo mal el cambio y por eso se salió la cadena.

Sea de un modo o del otro, la polémica queda zanjada. Bendita polémica, dicho sea de paso, que nos ha tenido a todos entre ayer y hoy hablando de CICLISMO, que es lo bonito. Titulares de un lado y de otro en primera plana hablando sobre el Tour, sobre Contador, sobre Andy sobre los Pirineos y los ataques. Eso es lo más importante de todo.

Una auténtica lástima que hoy no se haya podido repetir, pero sin polémicas, si no hablando de una victoria española. Un enorme bravo reiterado para Barredo por haberle echado arrojo, por no decir otra cosa menos “educada”, saltar desde tan lejos y mantener ese pulso en el que era un David contra los Goliats, un pequeñito ratón que iba a ser cazado cuando al gato le diera la gana afilar sus uñas. Han tardado, pero el guión se ha cumplido y el más fuerte, que también era el más rápido, Pierrick Fedrigo se ha llevado la victoria.

1279643194_extras_albumes_0Extraña cuanto menos ha sido la táctica del Caisse d’epargne en la etapa de hoy. Con dos hombres, ambos se les veía sacrificándose mutuamente el uno por el otro y quizá, un punto más de desempeño por parte de Moureau hacia Plaza, y que no hayan intentado antes del sprint final luchar por la victoria, sabedores de que eran inferiores ante Fedrigo, que a las claras se sabía, era el más rápido. Extraño y censurable. Los de Jaimerena parecía que tenían muchas, demasiadas esperanzas y confianza puesta en que Ruben Plaza iba a ganar la partida al sprint a pesar de que había corredores más rápidos que él. Una apuesta arriesgada pero es lo de siempre, cuando estás en carrera, las decisiones hay que tomarlas en un microsegundo. A veces salen bien y otras no. Si saltaban Moureau o el alicantino antes, por ejemplo en el repecho, a por Barredo, el resto de perseguidores se iban a agarrar a la rueda de los ciclistas del Caisse d’epargne y lo único que iba a hacer era desgastar fuerzas.

¿Mal jugado? Simplemente, jugado. Cuando se apuesta a veces se gana. Ellos esta vez han perdido. En cualquier caso, una pequeña mota en el fantástico Tour que está haciendo Rubén Plaza. Después del abismo, del exilio, de perder la ilusión, de estar a punto de dejarlo todo, el Caisse d’epargne le hizo un hueco que se merecía. Él y todos, porque el ciclismo español pedía a gritos que estuviera en un gran equipo. A punto estuvo de quedarse sin correr el Tour porque las sensaciones que dejó en Dauphiné no fueron precisamente buenas, pero está cumpliendo a lo grande, tanto, que ya roza el top-10 que, sinceramente, ojalá consiga. Se merece eso y mucho más.

Alberto ha hecho lo que tenía que hacer

Publicado el julio 19th, 2010 por ainara | Tags: General

1279563211_extras_albumes_1“Sin chauvinismo, esto es ciclismo. ¿Os imagináis a Hamilton esperando a Alonso porque pincha? Venga ya”. Hoy quería empezar la entrada diaria de este blog con la opinión ‘robada’  a un compañero y amigo, Heri Frade, a quien todos los días podéis escuchar a pie de carretera en la Cadena SER, dándole todo mi beneplácito a sus palabras, nunca mejor comparadas. Esa situación, la de Hamilton pisando el freno para esperar a Fernando Alonso nos parecería ridícula, vergonzosa y cuanto menos esperpéntica. ¿Por que entonces nos escandalizamos con el ataque sin mirar atrás de Contador en el Balés? Simplemente, Contador ha hecho lo que tenía que hacer. Y no tiene que poner excusas ni buscar motivos del estilo “no he visto el problema mecánico que tenía”, como ha repetido una y otra vez en meta. A su máximo rival se le ha salido la cadena, él ha atacado y Andy no le podía seguir por la avería. Así de sencillo. Las circunstancias de carrera son las que son, un día le puede pasar a uno y otro día a otro, y cabe recordar que Andy Schleck ha vestido el amarillo y está en carrera gracias, en buena parte, a que Contador le perdonó la vida camino de Spa.

Luego desde fuera es muy fácil hablar, como lo ha hecho Lance Armstrong, que él no lo hubiera hecho, que “Contador ataca cuando Andy tiene problemas y eso no es correcto”. Hay que verse en la situación, vivirla y por supuesto aprovecharla. Alberto ha hecho lo correcto. Que lo haya visto o no es otro asunto, pero que se haya aprovechado de una circunstancia ajena a la carrera es lo correcto. Él no lo ha provocado, ha sido cuestión de mala suerte, como mala fortuna era que le había pillado totalmente desprevenido el ataque de Andy previo al desastre de la cadena, pues estaba retrasadísimo. Pero la suerte le ha sonreído al reponerse y a la vez, producirse la avería del luxemburgués.

Hace un par de semana criticábamos al madrileño por su falta de garra, de ganas por ganar este Tour después de haber provocado el parón en Spa y dejar que Andy Schleck se reenganchara al pelotón y no perdiera sus opciones en este Tour. Allí no tuvo ambición, se olvidó de la carrera por mantener en carrera a su máximo rival y entonces lo criticamos. Ahora que lo ha hecho ¿también le vamos a sepultar? Además, cabe matizar que son bien distintas las situaciones. Lo de Spa fue una carretera peligrosa y con un sinfín de caídas en la primera semana de carrera con todo el Tour por delante. Aquí estamos ya en la tercera y crucial semana, en plenos Pirineos, con 31 segundos de diferencia entre los dos favoritos que ya han destapado sus cartas para una general que queda reducida a ambos. Una avería mecánica no es lo mismo que una carretera en mal estado, que perjudicaba a todos -incluso al propio Contador, que también se fue al suelo varias veces- .

¿Lo ha visto o no a Andy Schleck con la cadena fuera de su engranaje natural? Las imágenes parecen mostrar bien claro que cuando Contador le supera Andy lleva un ritmo demasiado lento como para ser normal en él y que solo puede ser provocado por alguna avería de este tipo. En cualquier caso, Alberto no tiene que poner justificaciones, ha hecho lo que debía: asestar el primer golpe a la clasificación general, lanzarse a por el Tour de Francia empezando desde ya, liderando la clasificación general.

Una general que, mucho me temo, no va a tener grandes variaciones al menos en los dos primeros puestos. Difícil, casi imposible parece que Contador vaya a soltarlo ya con lo que queda, una etapa, la de mañana, con Tourmalet y Aubisque de salida, perfecta para las fugas y no para los hombres de la general, la llegada a Pau y el Tourmalet. Ésta última le favorece mucho más a Contador que a Andy Schleck y sobre todo la crono, la que todos echábamos cuenta que iba a terminar por tumbar al luxemburgués. Al final ha sido antes. Yo, personalmente, apostaba que, del Tourmalet, Alberto bajaría ya vestido de amarillo pero realmente no me esperaba que fuera tan pronto. Simple y llanamente ha sido porque ha hecho lo que tenía que hacer: ganar el Tour aprovechándose de sus piernas, de sus ataques, de su condición superior y de circunstancias que a cualquiera le pueden pasar.

Críticas para todos

Publicado el julio 18th, 2010 por ainara | Tags: General

Hoy tengo el hacha bien afilada para dar palos a diestro y siniestro y creo que justificados tras la “etapa de montaña” que hemos vivido. Y no se salva ni uno de los favoritos, que actualmente se reduce a dos esa lista. Ni Alberto Contador ni Andy Schleck se libran hoy de las críticas. Ninguno de los dos. Por partes iguales, porque ambos han tenido la misma culpa aunque de manera diversa a la hora de verla y con diferente perspectiva de todos los reproches que sobre ellos caen. Muchas voces salen contrarias a la actitud de Andy Schleck, y no quiero ser yo quien le defienda hoy -no me malinterpretéis con esto, me parece un grandísimo ciclista y una todavía mejor persona- pero tanto el luxemburgués como el madrileño se merecen por igual ser blanco de críticas.

1279469443_extras_albumes_0Voy a empezar por Alberto Contador simplemente por ser quién más nos preocupa, que por ello nos hemos metido en esta empresa de traernos a España otro Tour de Francia. Por su parte siempre hemos oído un discurso, o al menos yo lo tengo taladrado en mi mente. Muchas son las veces que hemos tenido a Alberto, en el Giro, en la Vuelta en el Tour, en carreras de una semana….liderando una general y ¿cuántas veces hemos oído eso de “yo soy el líder, son los demás los que tienen que atacar”? Todos, ¿verdad? Ya sé lo que me vais a decir: que queda mucho Tour, que los Pirineos no han hecho más que empezar y sobre todo, que tenemos una contrarreloj a favor por delante en la que Andy Schleck va a perder presumiblemente mucho tiempo y con eso a Contador le basta para ganar el Tour de Francia. ¿Entonces donde se queda esa filosofía de que “si no soy el líder tengo que atacar”?

En meta, Alberto Contador decía que quizá no ha tenido su mejor día pero aún así ha atacado tres veces para probar las fuerzas de Andy y, de haber fallado este, quién sabe si algo más: etapa, hundirle y recoger el amarillo en meta…Contradictorio entonces pensar que no ha tenido su mejor día. También porque si ves que no estas bien, no mandas a tu equipo tirar desde el penúltimo puerto para hacer la primera gran y seria selección antes de la subida final.

Y luego están los ataques, benditos, por escasos que han sido. Tres veces ha visto que Andy no le seguía y ha dejado de intentarlo. Así no se gana un Tour. Volvemos a las mismas: está claro que la contrarreloj, de entrada, le favorece a Contador, pero no me gustaría tener que revivir los Giros del 98 y del 2000. En ambos dos “contrarrelojistas” como eran Tonkov y Olano perdieron la maglia rosa a manos de Pantani y Simoni respectivamente y eso que partían con la premisa de ser superiores en la modalidad. Así que dejemos los deberes sin hacer hasta el penúltimo día y vendrá entonces el profesor y nos pillará ‘en bragas’.

Por otro lado está Andy Schleck que, recordemos, es el líder y no tiene la obligación de atacar, si no de marcar a sus rivales, que hoy por hoy es solamente Alberto Contador. Si hoy Alberto se baja de la bicicleta y se pone a mear, Andy hubiera hecho lo mismo. La imagen de los dos prácticamente parados, descolgándose del resto de hombres fuertes rozaba lo esperpéntico. Si era cierto que Alberto no tenía su mejor día tal y como ha dicho, el pequeño de los Schleck podría haber limado diferencias, que por pequeñas que sean, siempre son bienvenidas, igual que la de Mende a favor del madrileño. Fueron solo 10 segundos, pero es tiempo. Un tiempo del que luego quizá te acuerdes y te lamentes como igual se lamente alguno de los dos de no haber sacado más provecho de esta cima.

Y haciendo gala de su bonita amistad han tirado juntos hacia adelante. Se entienden muy bien y tienen una gran relación, cosa que aplaudo, pero los amigos en los negocios se dejan a parte. Y aquí, mientras den pedales son rivales completamente antagónicos y que luchan por lo mismo. ¿O también se van a dar la mano en la contrarreloj de la penúltima etapa y van a tirar el uno de del otro?

En un día de censuras y críticas para ambos, de una etapa que nos ha dejado más decepción y sobre todo, aspectos inexplicables encima de la mesa acabo con algo positivo: la valentía de Carlos Sastre. Sabedor mejor que nadie de que sus opciones vienen intentando desde lejos luchar por triunfos, no le ha dado la espalda a la carrera y, en cuanto ha sentido una pizca de buenas sensaciones se ha lanzado sin dudarlo. Se ha lanzado a ganar, lo que parece que muchos corredores desprecian hoy en día. Bravo Carlitos por esa actitud valiente y luchadora. Ojalá pronto tenga su reco,pensa ren forma de victoria en una de la próximas etapas pirenaicas.

Si alguien se la merecía era ‘Purito’

Publicado el julio 16th, 2010 por ainara | Tags: General

CYCLING-FRA-TDF-2010-LINEMás que ninguno. Un corredor que ha luchado como nadie por estar donde esta, en el Tour de Francia. Ha reclamado durante años un puesto que se merecía y que se había ganado y que nadie, ni él, ni los seguidores, casi ni su propio director, sabía explicar por qué nunca había corrido el Tour de Francia. Llegar y besar el santo. Pero no os creáis que ha sido fruto de la casualidad, del oportunismo de estar ahí o de la suerte del principiante. Nada de eso. La victoria de Purito en Mende está fraguada en la inteligencia y el saber hacer, de eso el catalán sabe y mucho. Joaquim Rodríguez es uno de los ciclistas más inteligentes del pelotón, no solo español, si no mundial y así lo demostró año tras año guiando a sus líderes como grandísimo estratega en el Caisse d’epargne. Hasta que se cansó de ser un gregario y jugó a ser líder. Y vaya que si sabe jugar. Esta victoria en el Tour es la culminación de una enorme temporada, prácticamente impecable, que viene con triunfos desde la Volta a Catalunya, el GP Miguel Indurain, su protagonismo en las clásicas. Purito ha llegado al Tour con 31 años y una carrera larga y triunfante detrás que le han permitido no temblar ni dudar ante situaciones como las de hoy, de la que ha sacado el máximo provecho.

Y lo ha hecho a pesar de que Alberto Contador no ha querido colaborar con él para distanciar a Andy Schleck en la general. Ambos luchaban por la general y muchas críticas le va a caer a Alberto por no haber trabajado con Purito y cederle a él la victoria en pos de conseguir más renta en meta con el luxemburgués. ¿Egoísmo? Yo lo llamo ambición y garra. Alberto es un corredor que le gusta ganar siempre y en todo, sobre todo cuando puede, y cuando sabe que puede. Mende es una de sus cimas más queridas, aquí ha ganado ya en dos ocasiones en la París-Niza y hoy no se ha arrugado: quería la victoria de etapa.

Muchos le llamarán egoísta, en parte con razón, porque hoy podía haber sacado cinco segundillos más de renta quedando como un señor dándole la victoria a Purito pero, sinceramente, ¿creéis que los necesita? El Tour se reduce a 31 segundos, una distancia más que salvable por el madrileño, tanto en las etapas pirenaicas como, sobre todo en la crono. Además, a Alberto le interesa que Andy retenga el maillot amarillo lo máximo posible para no tener que desgastar a su equipo ni soportar ataques de los rivales de los que no sabría a ciencia cierta cómo responder dado el poderío del resto de escuadras. Además, así Contador puede hacer lo que más le gusta: atacar al líder. Con la ventaja que tiene Andy Schleck ahora, Contador puede ganar el Tour de manera tranquila en la contrarreloj y éstos diez segundos que le ha picado en Mende no van a ser los únicos que le caigan al luxemburgués en las etapas de montaña. Antes de salir del Tourmalet, la diferencia será mucho menor, si no vemos ya a Contador de amarillo para entonces.

Además, dado el final que hemos tenido, podemos quedarnos todos satisfechos. Alberto, ambicioso como suele acostumbrarnos, peleando por todo: liderato y etapa y Joaquim Rodríguez que le termina ganando por fuerza propia, no porque su rival se lo haya permitido. ¿Qué más podemos pedir? Metemos a un ciclista como el catalán una inyección de moral increíble viendo que ha podido superar al máximo favorito en el llano, por lo que, si ya le picaba el gusanillo hasta ahora, más se anima para las etapas pirenaicas. Andy con debilidades, más inyecciones de moral, ésta para Alberto y para el propio maillot jaune, que seguro que quiere demostrar que ésto solo ha sido una casualidad, que es por la llegada que no se ajustaba bien a sus características por ser tan corta y explosiva y que querrá resarcirse con lo que llega a partir de ahora.

Lo que llega, ¡casi nada! Todos los Pirineos por delante para disfrutar de ciclismo del bueno y con apenas medio minuto entre los dos grandes favoritos pero con un montón de actores invitados que pueden convertirse en piezas clave para ganar este Tour: Samuel Sánchez, Menchov, Kreuziger, Van den Broeck y el propio Purito que hoy ha ganado con todas las de la ley, sin que nadie le dejará. Así sabe mejor, ante un rival ambicionado deseoso de levantar los brazos. ¿codicioso? Insaciable y con ganas de ganar, simplemente

Descalificación excesiva

Publicado el julio 15th, 2010 por ainara | Tags: General

descalificacionVenga, voy a hacer de abogada del diablo por un día esperando a que me caigan palos, agradecidos como siempre cuando se tratan de vuestras opiniones a modo de respuesta cada día que escribís en este blog. Ya que es lo único que nos ha dado juego en la soporífera etapa de hoy tiraremos de ello para el debate del día que no puede venir iniciada de otra forma que con una pregunta, ¿creéis justa la expulsión de Mark Renshaw del Tour de Francia tras los cabezazos que ha dado a Julian Dean en el sprint final? Mi respuesta es no, pero no por ello quiero decir que no se haya excedido o que debería pasar impune después del feo gesto que ha realizado.

Una sanción tan radical como la expulsión directa de la carrera es demasiado para un corredor que estaba desempeñando su trabajo. Que lo ha hecho de malas maneras, que esas no eran formas. Vale, totalmente de acuerdo. Se merece un castigo pero no una expulsión directa cuando este tipo de maniobras son el día a día de los sprints especialmente en las grandes vueltas y sobre todo en el Tour. ¿Cuántas veces hemos visto roces de este tipo, incluidos codazos y enganchones de manillar por parte de los sprinters? Un sinfín. De buenas a primeras, y sin necesidad de tirar de muchos antecedentes y ni echar la vista atrás ya me sale un nombre: Robbie Mc Ewen. El australiano era uno de los que se peleaba día sí y día también por encontrar su colocación y no le importaba cómo abrirse camino en los sprints y no era descalificado.

¿Por qué esta vez sí? Ni siquiera Renshaw ha interferido en las opciones de Tyler Farrar, para el que Julian Dean estaba desempeñando su labor de lanzador, ni tampoco ha aupado a Cavendish a la victoria tapando al resto, porque el sprint del ‘chico de Man’  distaba mucho de la posición de su lanzador ya fuera de carrera. Por mucho que no estuviera Renshaw protagonizando este altercado no hubiera cambiado nada ni hubiera variado el nombre del ganador.

Esto hace que sean aún más vergonzosos los cabezazos de Renshaw, un hombre de equipo caracterizado por su saber estar y su limpieza a la hora de lanzar los sprints. Esta vez la codicia, la ambición y los nervios le han cegado. Insisto, es un gesto feo, merecedor de una dura sanción, pero no tanto como para llegar a expulsarle.

Porque, claro, aquí podemos abrir la caja de las comparaciones y tirar del antecedente más cercano producido hace tan solo unos días y lanzar la segunda pregunta del día. Si Renshaw por esto, se queda fuera del Tour, ¿por qué no se expulsó a Barredo y Rui Costa tras el lamentable y bochornoso espectáculo que dieron con su altercado? La ley es clara en este sentido y dice que las trifulcas en carrera se sancionan con la expulsión directa pero las que son sin bicicleta en marcha de por medio solo acogen una sanción.

Pero hay ocasiones en la que no podemos ceñirnos a lo que la ley sobre el papel frío que nada ve ni puede cotejar. La pelea entre Rui Costa y Barredo era digna de expulsión y de una multa más que cuantiosa porque fue una discusión acalorada después de cruzar la meta, con cámaras de por medio, es decir, que lo ve todo el mundo y da una imagen lamentable de este deporte. La de Renshaw, en cambio, es en pleno sprint, en una sucesión de acontecimientos, de que su líder es el máximo favorito, de que estaba buscando abrir hueco y lanzar la llegada como otras muchas veces ha sucedido con este tipo de enganchones.

No digo que no haya sido peligroso, porque podía haber provocado un grave incidente cayéndose junto a Dean y arrastrando al resto de sprinters que venía detrás de él. Afortunadamente no ha sido así en un encontronazo que forma parte del arte de los sprints y sus llegadas. Muchos han sido los que han usado a lo largo de los años estos ‘toques’ entre toros para despistar al rival si a todos los hubieran expulsado en cada momento, hubieramos llegado a París sin velocistas.

Yo también me acuerdo

Publicado el julio 14th, 2010 por ainara | Tags: General

caidabelokiEs curioso, sí. Lo hablaba precisamente con el actor principal de la historia de hoy, cómo te puedes acordar de cada movimiento, de cada gesto, de absolutamente todo lo que hiciste un día en concreto. Me decía tras la etapa de hoy Joseba Beloki que de este mismo día, siete años atrás cuando se produjo la caída que marcó el principio del fin de su carrera se acuerda de todo. “Hasta de las canciones que llevaba en el mp3”, dice, “y luego de otras cosas más recientes te olvidas completamente pero de aquel día…como si fuera una premonición”. Lo tiene todo grabado. Y no se olvida, claro. En mi caso, no exactamente del todo, pero sí de los acontecimientos y mis reacciones también los recuerdo. Un día antes de ese 14 de julio del 2003 había ganado Iban Mayo en Alpe d’Huez. Yo, una quinceañera apasionada del ciclismo que todavía no había acabado aún la enseñanza obligatoria en el colegio, estaba como loca de contenta. Era lunes, resaca de fin de semana con un espectacular triunfo en una de las cimas míticas del ciclismo mundial a cargo del que por entonces era uno de mis dos ciclistas favoritos, el vizcaino que entonces militaba en el Euskaltel-Euskadi.

Con el subidón en el cuerpo me enganché, como a diario a la televisión. Me tocaba la pequeña ese día, porque a mi madre le había tocado el turno de mañana y quería la pantalla grande y el sofá para descansar y ver “los cotilleos” que yo tanto odiaba, sobre todo en el mes de julio porque me quitaba de ver en la televisión grande las etapas del Tour. Pero en fin, menos es nada, aunque “exiliada” en la televisión pequeña me tocaba verlo. Era 14 de julio, día de Francia. Prometía la etapa de media montaña, más después de que ya habíamos visto ataques de un Joseba Beloki que ese año se mostraba más valiente que nunca, que había pasado a la acción, a las arrancadas, al desafío a Armstrong. A ganar el Tour.

Y ahí estaba el segundo de mis ciclistas favoritos por aquel entonces, ¡mi paisano! Atacando a Armstrong en la Rochette. “¡Vamooooooooos!” gritaba desde casa. “¡No grites!”, se le oía a mi madre desperezada de la siesta que le habían producido los cotilleos en plasma grande. “¡Ama, que Beloki está atacando!”. Se resignó entonces. Me dejó alborotarme a mi gusto. Un silencio de un minuto, el que tardaron ambos, el americano y el vitoriano en coronar la Rochette y de repente otro sobresalto en mi casa. “¡Nooooooooooooooooooooooooo!”. Los que me conocen saben que mi pitido de voz es bastante ensordecedor, que cuando grito, animo o chillo se me oye bastante bien. Aquel sonó fuerte, tanto que mi madre se levantó rápido del salón y vino. “¿Pero quieres dejar de gritar?” Abrió la puerta y me vio llorando mientras en la televisión Joseba Beloki se retorcía sostenido por José Acevedo.

Cuánto ha llovido desde entonces y todavía me acuerdo como si fuera hoy. Hasta me dan escalofríos. Yo, si os soy sincera, ni me fijé en que Armstrong pasó con tanta maestría la campa librando todo: piedras, posibles pinchazos o caidas en medio de la hierba salvaje. A mi solo me importaba Beloki. ¡Qué llorera!. Acabó la etapa y salimos al centro a hacer recados. Me encontré con mi primo, con conocidos de mis padres. Todo el mundo con un :¿Estarás contenta, no? Ayer ganó Iban Mayo. Y mi cara, un poema de tristeza. Ya se me había olvidado el triunfo de Mayo y toda esa alegría.

Después mi padre, cuando me vio esa tarde al llegar él de trabajar. Otra vez tristeza en mi cara y él consolándome. ¿Qué le vamos a hacer? El año que viene le ganará, ya verás. Pero no, no hubo un año que viene, ni el siguiente. Es curioso como, aunque pasen los años se recuerdan este tipo de cosas tan tristes que te quedan marcadas toda la vida. Para Joseba más, claro, que hoy ni ha podido ir a recibir el homenaje que iban a hacerle a él en pleno descenso de la Rochette, que los sentimientos todavía están en carne viva aunque hayan pasado siete años.

Él mismo nos cuenta sus experiencias aquel día y los recuerdos que aún quedan en su blog, que podéis leer pinchando aquí

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