Buenos días a todos desde Prullens. Ayer acabamos la etapa y, tras finalizar el trabajo pertinente y diario en la Seu d’Urgell nos metimos en pleno Pirineo para llegar hasta aquí, donde hemos dormido. Hoy os escribo, a diferencia de
ayer, con la tripa llena, es decir, ya desayunada, ¡que es otra alegría! Y de la tapa de ayer, lo más destacable que, por mi parte puedo contaros es la velocidad con la que nos recorrimos la etapa. Como piloto disfruté de la compañía de Sabine Jacob un día más, un auténtica fenómena en eso de descifrar mapas y destripar etapas para sacarles el máximo jugo. Así lo hicimos también ayer. Salimos de la Vall d’en Bas un poquito antes que el pelotón para poder verles en la salida del pueblo y de ahí, tomamos un desvío hasta el alto de la Trona, el primer puerto de la jornada. Hasta ahí, todo bien.
Pero en ese momento nos quedamos detrás de carrera y con la imposibilidad de tomar una ruta alternativa hasta llegar a Borredá, casi la mitad de la jornada. Conseguimos adelantar a los últimos coches y corredores rezagados a auténtico ritmo Tour. Velocidad de crucero por los puertos. ¡Lo logramos! Nos plantamos unos kilómetros antes del avituallamiento, en la Pobla de Lillet, donde soplaba un aire tremendo. Objetivo cumplido. Después de la velocidad con la que bajamos hasta Borredá, camino de la Seu d’Urgell nos dio hasta tiempo a “relajarnos” un poco, y disminuir nuestra velocidad media.
Así hasta la meta. Con unos 50 kilómetros pendientes todavía aprovechamos para tomarnos un capuccino, y en más que buena compañía, la del Guaje y Bernardo, masajistas del Caisse d’epargne y del Andalucía-Cajasur respectivamente. “¿Cómo, que solo un café? ¡sácale también una magdalena de esas gigantes!” Gritó el Guaje. ¡Qué razón tenía Pablo Lastras cuando, hace un par de semanas dijo eso de “El Guaje nos cuida como nadie, salva vidas”. Así que, con la tripa más que llena regresamos a meta para escuchar (nada de ver, porque aquí no hay televisión) los últimos kilómetros en los que Joaquim Rodríguez reventó la carrera y se llevó en su ataque como compañero a Xavi Tondo.
El catalán, enrachado desde la París-Niza, se impuso en meta y para ‘Purito’ se quedó el maillot blanco, con 10 segundos de diferencia sobre Tondo y 48 sobre Luisle. ¿Predicciones? Solo hay una cosa segura, que el Caisse d’epargne va a salir a poner patas arriba la carrera desde hoy mismo. Terreno tienen, tanto en la etapa de hoy como en la de mañana para darle la vuelta a la clasificación general, pero ojo, aunque l Katusha no haya venido con sus hombres más fuertes, Joaquim Rodríguez ha demostrado que atesora un gran estado de forma tras la París-Niza y cuenta con Vladimir Karpets como ayuda. Veremos lo que pasa, pero el liderato de ‘Purito’ es muy sólido. Hoy llegamos a Ascó y de ahí, a dormir a Salou. Las predicciones meteorológicas no son muy halagüeñas, pero a partir de mañana parece que vuelve el sol.