El ciclismo en femenino singular

El blog de Ainara Hernando

Entradas de marzo 2010

A ritmo Tour

Publicado el marzo 25th, 2010 por ainara | Tags: General

Buenos días a todos desde Prullens. Ayer acabamos la etapa y, tras finalizar el trabajo pertinente y diario en la Seu d’Urgell nos metimos en pleno Pirineo para llegar hasta aquí, donde hemos dormido. Hoy os escribo, a diferencia de ainaraayer, con la tripa llena, es decir, ya desayunada, ¡que es otra alegría! Y de la tapa de ayer, lo más destacable que, por mi parte puedo contaros es la velocidad con la que nos recorrimos la etapa. Como piloto disfruté de la compañía de Sabine Jacob un día más, un auténtica fenómena en eso de descifrar mapas y destripar etapas para sacarles el máximo jugo. Así lo hicimos también ayer. Salimos de la Vall d’en Bas un poquito antes que el pelotón para poder verles en la salida del pueblo y de ahí, tomamos un desvío hasta el alto de la Trona, el primer puerto de la jornada. Hasta ahí, todo bien.

Pero en ese momento nos quedamos detrás de carrera y con la imposibilidad de tomar una ruta alternativa hasta llegar a Borredá, casi la mitad de la jornada. Conseguimos adelantar a los últimos coches y corredores rezagados a auténtico ritmo Tour. Velocidad de crucero por los puertos. ¡Lo logramos! Nos plantamos unos kilómetros antes del avituallamiento, en la Pobla de Lillet, donde soplaba un aire tremendo. Objetivo cumplido. Después de la velocidad con la que bajamos hasta Borredá, camino de la Seu d’Urgell nos dio hasta tiempo a “relajarnos” un poco, y disminuir nuestra velocidad media.

Así hasta la meta. Con unos 50 kilómetros pendientes todavía aprovechamos para tomarnos un capuccino, y en más que buena compañía, la del Guaje y Bernardo, masajistas del Caisse d’epargne y del Andalucía-Cajasur respectivamente. “¿Cómo, que solo un café? ¡sácale también una magdalena de esas gigantes!” Gritó el Guaje. ¡Qué razón tenía Pablo Lastras cuando, hace un par de semanas dijo eso de “El Guaje nos cuida como nadie, salva vidas”. Así que, con la tripa más que llena regresamos a meta para escuchar (nada de ver, porque aquí no hay televisión) los últimos kilómetros en los que Joaquim Rodríguez reventó la carrera y se llevó en su ataque como compañero a Xavi Tondo.

El catalán, enrachado desde la París-Niza, se impuso en meta y para ‘Purito’ se quedó el maillot blanco, con 10 segundos de diferencia sobre Tondo y 48 sobre Luisle. ¿Predicciones? Solo hay una cosa segura, que el Caisse d’epargne va a salir a poner patas arriba la carrera desde hoy mismo. Terreno tienen, tanto en la etapa de hoy como en la de mañana para darle la vuelta a la clasificación general, pero ojo, aunque l Katusha no haya venido con sus hombres más fuertes, Joaquim Rodríguez ha demostrado que atesora un gran estado de forma tras la París-Niza y cuenta con Vladimir Karpets como ayuda. Veremos lo que pasa, pero el liderato de ‘Purito’ es muy sólido. Hoy llegamos a Ascó y de ahí, a dormir a Salou. Las predicciones meteorológicas no son muy halagüeñas, pero a partir de mañana parece que vuelve el sol.

¿Picaba para arriba?

Publicado el marzo 24th, 2010 por ainara | Tags: General

Buenos días a todos. No os podéis imaginar el cansancio que acumulamos ayer tras la etapa, por es2cat (34)o no me pasé por aquí para contaros el día…ni siquiera me quedé un rato leyendo antes de dormir a Carlos Ruiz Zafón, y eso que me está enganchando “La sombra del viento”. Total que ayer, ni picaba para arriba la llegada ni tenía desnivel…el pobre Manuel Cardoso, confiado el dia anterior en que podría bator a Mark Cavendish porque el final se adecuaba mejor a sus caracteristicas y al final el portugués se quedó con cara de póker cuando vio la meta. Menos mal que la carrera tenía cuatro pasos previos al final y todos los corredores pudieron verla antes de preparar el sprint.

De poco les sirvió, todo sea dicho porque el dominio del HTC-Columbia fue enorme. Solo dejaron por un momento al Lampre que cogiera las riendas del pelotón en favor de su sprinter Angelo Furlan. Unos segundos, porque enseguida ellos volvieron a colocarse al frente para intimidar a todos los posibles rivales de Cavendish en el sprint. Si es que había alguno, porque el inglés se mostró intratable, como en sus grandes días, aquellos en los que parece que gana casi escapado de la enorme diferencia que saca al segundo, ayer Juan José Haedo.

“¡Que Cavendish no está bien, que hoy le puedes ganar!” le decíamos a Aitor Galdós, el sprinter del Euskaltel, por la mañana. No estaba muy confiado y razón no le faltaba. Buen cabreo se cogió después el velocista del Columbia cuando un periodista le lanzó en la rueda de prensa posterior a su triunfo un “¿Era una victoria esperada, después de tanto tiempo sin ganar”. Serio y cortante, le atravesó con la mirada y le dijo: “He ganado seis etapas en el Tour de Francia, no tengo nada que demostrar”. En parte tiene razón, pero cuando uno se pone el listón tan alto siempre hay un punto mayor de presión, no solo del equipo, si no a nivel mediático, del entorno y hasta de uno mismo. Cavendish siempre, desde la Vuelta a Andalucía donde debutó, se ha mostraod muy confiado en sí mismo y sobre todo, tranquilo, pero un sprinter, como un goleador necesita marca goles, ganar.

Por mi parte, ayer después de despertarme en Lloret de Mar pusimos rumbo a la salida, junto a la fotógrafa alemana Sabine Jacob que ya tenía controlados todos los puntos en los que podíamos ver la carrera. Yo, sinceramente, pensaba que nos íbamos a perder o que a alguno no llegabámos. Pues nada, acabamos pasando por todos, aunque en uno con alguna que otra bronca porque un señor se renegaba a arrimarse a la derecha para dejarnos pasar. “¿Qué os creéis, que soy Dios? Llevo aquí más de media hor aparado con la carrera!” Así de simpático.

Tras la victoria de Cavendish y de terminar el trabajo del día, Sabine y yo volvimos a Lloret de Mar, pasando por Girona. Cometimos el error de meternos en la ciudad, vernos obligadas a cruzarla entera y después dimos una vuelta de más por confundirnos de carretera. Pero llegamos y, aunque un poco tarde, ayer tampoco faltó el cola cao. Hoy toca “madrugar” a pesar de que la salida es a las doce de la mañana, pero nos toca un largo desplazamiento, así que, si me lo permitís, me voy a desayunar, “que tengo un hambre que me comería un caballo”, dice el motorista de Rafa Gómez, nuestro fotógrafo. ¡Yo estoy exactamente igual!

Lluvia y cola cao

Publicado el marzo 22nd, 2010 por ainara | Tags: General

Después de alguna que otra aventura más que añadir al libro de las anécdotas en el final de la Tirreno-Adriático retomo mi particular diario de carrera con la Volta a Catalunya. Ayer domingo llegué a Lloret de Mar y hoy hemos comenzado la carrera pasados por agua. Ya no hay dudas, la gafe tengo que ser yo. Porque en ninguna de las carreras en las que he estado en este principio de temporada nos hemos librado de la lluvia….¡y qué manera de llover aquí en Lloret! Ayer cogí el avión al mediodía rumbo a Barcelona. Y más que un vuelo “ordinario” parecía especialmente fletado por y para la Volta, porque todos los expedicionarios vascos nos congregamos en Loiu camino de la capital catalana.

Los corredores del Euskaltel-Euskadi, con volta-catalunya (81)Igor Anton a la cabeza, Haimar Zubeldia y Markel Irizar del RadioShack, Arkaitz Duran, David Gutiérrez Gutiérrez y Aitor Pérez Arrieta del Footon… hasta Bingen Fernández. Todos con el mismo destino. Precisamente acompañada por el técnico del Garmin llegué hasta Lloret de Mar, tras un viaje de una hora desde el aeropuerto del Prat. Tuvimos suerte de no pillar atascos tras el puente…y de que el Barça no jugara en el Camp Nou. Para las cinco de la tarde estábamos ya en Lloret.

Una rápida visita a la Oficina Permanente para recoger el material, certificar la lista de dorsales y echar un vistazo al orden de salida de la contrarreloj. Y de ahí al hotel. Por poco tiempo claro. Una ducha rápida, dejar las maletas y a la calle otra vez.

Tras la cena (más helado cubierto de chocolate…una pasión de las que no puedo quitarme de encima) tocaba “el cola cao”. Cada vez se está convirtiendo esto último en un ritual cuando voy a las carreras, especialmente si estás acompañado de corredores. Ayer la compañía vino a cargo de Óscar Pereiro, al que hacía un año entero que no veía. Puedo adelantaros que al gallego del Astana se le ve mejor que nunca, especialmente en cuanto a mentalidad. Vuelve a sentirse ciclista, a estar motivado para correr y para entrenar. Y para machacarse. Ésta será a buen seguro una gran temporada para él.

Entre tantas cosas que contar después de tanto tiempo se nos hizo rápido la hora de ir a dormir. Así que entre unas líneas de “La sombra del viento”, el libro que me he traído a la Volta para acabar los días, me quedé dormida. Y hoy abríamos la carrera con una prólogo corta  y con la suerte de que ha dejado de llover mediada la jornada. Eso sí, hasta que no lo ha hecho, ha caído agua con ganas. Ayer tuve que comprarme un paraguas, porque el mío rosa me lo dejé olvidado en alguna etapa de la pasada Vuelta a Andalucía.

Esta vez el que he adquirido es negro….muy soso, sí. Comparado sobre todo con el colorido del que lleva antes y con el que era difícil perderme. Hoy le he dado buen uso hasta que han empezado a salir los grandes favoritos y milagrosamente ha dejado de caer agua.

Sobre la etapa en sí…no se puede decir que haya sucedido “lo esperado”, porque nadie imaginaba que Voss iba a ser el ganador. “Aquí puede ganar cualquiera”, decía Sabino Angoitia, director del Footon-Servetto esta mientras tomábamos un café de media mañana. Y así ha sido. Entre los favoritos, gran decepción la que nos ha dado Denis Menchov y quizás también Ivan Basso. Personalmente, me esperaba más del italiano.

Luis León Sánchez no ha querido arriesgar, y ha hecho bien, porque entre el piso mojado y la peligrosidad del trazado, tanto el murciano, como cualquiera del resto de participantes podría haberse llevado hoy un buen susto. La mayoría de ellos ha preferido tocar el freno más de la cuenta, que la Volta y la temporada son muy largas. Mañana primera etapa en línea, con un solo puerto de primera categoría, probablemente el más duro de la carrera, pero muy lejos de una meta que en apariencia parece llana pero pica ligeramente hacia arriba.

Así pues, todas las miradas se dirigen hacia Mark Cavendish, que después de una Milán-San Remo plagada de mala suerte hoy ha sido séptimo y asegura tener mejores sensaciones conforme pasan los días. El final no se adapta mucho a sus características, y menos teniendo a un rival como Manuel Cardoso, que ya ha ganado en el Tour Down Under con una llegada similar. Atrevería a apostar antes por él antes que por el inglés. Esta noche se le veía motivado. Alberto Benítez y Aitor Pérez Arrieta, los otros dos compañeros de cola-cao esta noche también creen él.

Obligatorio uso de cadenas?

Publicado el marzo 10th, 2010 por ainara | Tags: General

Buenas noches a todos. No os asusteis por el titulo. Como veis, viva estoy y he llegado hasta  Livorno, de donde NEVE_bigmañana parte la Tirreno-Adriatico. Eso si, este viaje no esta exento de aventuras ni en sus dias previos ni en la misma ruta propiamente dicha. Hoy tambien hemos tenido movimiento y cositas que apuntar. A las nueve y media de la mañana, con su furgoneta “Prologò” me esperaba en la puerta del Hotel a donde ayer llegue Salvatore Truglio, el mismo con el que el año pasado viajamos a la Montepaschi Eroica. Teniamos tres horas de viaje hasta Livorno, o eso marcaba el GPS. Pero llevabamos el reloj con buena hora. Tiempo de sobra. A la media hora de comenzar el viaje suena el movil. Giovanni Lombardi al aparato, que tambien acaba de llegar a Italia y esta en camino hacia Livorno. Hacemos una pequeña parada para esperarlo y, a su llegada, tomamos un cafe juntos, nos ponemos al dia de las ultimas novedades y comenzamos a ponernos alerta con los avisos de la prevision meteorologica del area de servicio: nieve en la Toscana. “Imposible”, decia Salvatore, “Si en la Toscana nunca nieva!”. Pues vaya si nieva….

“Yo llevo cadenas en el coche”, nos avisa Lombardi. Nosotros nada de eso, y mira que la furgoneta es gande, pero como para ocurrirse que iba a nevar tanto como para necesitarlas. Proseguimos el viaje y, en las primeras pantallas que cruzamos a lo largo de la autopista nos lo confirman. “Obligatorio llevar cadenas en el coche a causa del temporal”. No fastidies! “Y si nos quedamos tirados? Bueno, ya tenemos detras a Lombardi!”, bromeamos. Poco a poco nuestra caras se han ido cambiando de las bromas a una cierta seriedad, porque la carretera estaba completamente blanca….y el cielo en una tempestad. No paraba de nevar y, encima con rachas de viento fuerte. Todo esto, en plenas colinas toscanas.

Sin prisa pero sin pausa, poco a poco la nieve ha ido desapareciendo conforme nos acercabamos a Pisa (que magnifico contemplar la torre inclinada desde lejos!) Eso si, el agua-nieve no nos abandonaba. Asi hasta Livorno, donde hemos llegado sobre las tres y media de la tarde. Primeramente, una pequeña rueda de reconocimiento al terreno y los primeros saludos. Hemos llegado al hotel donde se albergaba el ISD y el Sky y por alli ha aparecido Juan Antonio Flecha, contento tras su victoria en la Omloop Het Nieuwsblad. Eso si, con los pies muy muy en el suelo. Tanto que apenas se le ve enloquecido ni mucho menos crecido. Con su humildad de siempre, ya tiene la cabeza puesta en las clasicas y a ellas dedica todo su tiempo. Nada de epnsar en el pasado, dice. Ahora, a por lo que viene. Que no es poco. Tras ello nos hemos encaminado hasta nuestro hotel, que compartimos con el Liquigas y el Saxo Bank esta noche. Y no cesaba el agua-nieve ni mucho menos el frio, por supuesto.

Al poco de llegar, sin sacar las maletas del coche hemos coincidido con Franco Pellizotti, Manuel Quinziato y Vincenzo Nibali, tres de las estrellas que correran la Tirreno-Adriatico. Pellizotti, por cierto, mas que centrado ya en el que sera su objetivo del año, el Giro de Italia. Poco despues han terminado su sesion de masaje los ciclistas del Saxo Bank y, tras intercambiar una charla con Fabian Cancellara hemos dejado a “Espartaco” que fuera a cenar y nosotros hemos hecho lo propio. Vamos a un restaurante y, de repente que veo una melena de pelo espeso que me suena. Bien peinada, elegante. Me doy la vuelta y vaya! Mario Cipollini.

Frio, frio y mas frio. En la calle entonces. Nosotros ya disfrutabamos de una buenisima cena, unos gnocchi con pescado y de postre sorbete de melon. Lo habeis probado alguna vez? Os lo recomiendo. Buenisimo!. Poco despues de cenar hemos regreado al hotel. Y mas historias. Voy a conectarme a internet, y resulta que, con el mal tiempo la conexion se ha fulminado. Pues nada, a llorar otra vez a la recepcion a ve si tiene arreglo el problema. “Si es por el tiempo, es imposible que se solvente, pero si quieres puedes ponerte en el ordenador de aqui el tiempo que necesites”, me dice el recepcionista. Si, definitivamente doy muchisima pena. Asi que si os acercais ahora por el hotel, aqui estoy, de recepcionista. Como podeis comprobar, por lo que aprovecho a disculparme, escreibo desde un ordenador con caligrafia italiana, por lo que los acentos me los tengo que comer todos asi que mil perdones por ello. Esperemos que la conexion de mañana no sufra ningun desperfecto por las inclemencias meteorologicas, porque lo que es dejar de nevar parece que no va a hacer.

Al límite

Publicado el marzo 8th, 2010 por ainara | Tags: General

Buona notte a tutti! Sí, ya he llegado a Italia, y sin problemas con los documentos de identidad….Aunque no exenta de sustos tampoco. Me comentaba ayer un buen amigo: “es que siempre vas al límite”. Me puse a reír sola al principio, pero cómo me he acordado de sus palabras hoy. Lo primero my más destacable de todo ha sido al abrir los ojos esta mañana, o mejor dicho, al abrir las persianas. Ayer, al acostarme, en mi ciudad hacía un frío de perros. Nada fuera de lo normal, conociendo su sobrenombre de “Siberia”. No abandonamos las bajas temperaturas casi ni en verano. Pero es que lo de esta mañana ha sido empezar con sobresaltos desde bien pronto porque ¡las calles estaban totalmente blancas y no paraba de nevar! Os podéis imaginar lo primero que he pensado…”vamos, solo faltaba que ahora no pueda salir de casa por una nevada después de todo”.

Afortunadamente, durante la mañana han dejado de caer copos y la nieve se ha ido quitando. Así que me he encaminado a la estación de autobuses después de haber hecho la maleta con menos de una hora de antelación a la que tenía que salir de casa. Todo a última hora. “Al límite”. Entonces me ha salido una sonrisa pícara. Socarrona. ¡Qué razón tienes amigo!”. Para bien en ese momento, porque me ha dado tiempo “de sobra” (me han sobrado unos minutillos, suficientes para repasar las películas y los actores y actrices premiados en los oscar). Eso sí, conforme iba en el viaje, me he ido acordando de unas cuantas cosas que se me han olvidado en casa –nada que no se pueda solucionar con un buen supermercado cerca, si es que te da tiempo, claro-.

El caso es que he cogido el primero de los tres autobuses que tenía marcados en mi viaje hasta el aeropuerto sin problemas. Lo peor ha venido a partir de entonces, porque mi primera bajada tenía que ser en Bilbao a las cuatro y cuarto de la tarde para, un cuarto de hora después, subirme a otro autobús camino de Santander. Después de cuatro años yendo y viniendo casi a diario de la capital vizcaína, a parte de saber cada árbol del camino tengo más o menos controlado el tiempo, una hora de viaje. ¡Pero es que el autobús ha tardado de salir de la ciudad más de media hora! Podéis imaginaros mi agonía cuando estábamos aún camino de Bilbao. Ya me veía en tierra y sin ni siquiera haber pisado el aeropuerto.

A las cuatro y veinticinco ha hecho su entrada el autobús en Bilbao. Yo ya, mentalizada de que tendría que coger el siguiente, que apenas iba a darme tiempo de subir después al aeropuerto desde el centro de Santander porque llegaba muchísimo más tarde. Al límite vamos. ¡Definitivamente llevaba toda la razón!”. Eran las 16:28 cuando me estaba bajando del bus, lleno por cierto, con lo que ello conlleva que te cueste más bajar del mismo. Coger la maleta a toda prisa y a correr al otro lado de la estación, donde el autobús que iba para Santander estaba ya literalmente arrancando y cerrando su puerta.

Definitivamente, debo tener cara de muerta de hambre, o doy mucha, muchísima pena, porque me he puesto en la misma dársena, con carita, otra vez, de corderito degollado y he saltado un “¿tenéis todavía plazas libres?”. El conductor parecía apiadarse un poquito de mi, pero la azafata…buff, ¡vaya miedo que he pasado con su mirada! “Nos vamos ya. Y yo, contándole mi vida, claro. Que si el bus se ha retrasado, no ha sido culpa mía, tengo que coger un avión y si espero al siguiente lo pierdo…Al final me han dejado subir. Otra vez al límite.

Al final, he llegado a Santander con tiempo suficiente como para buscar un Eroski y comprar las cuatro cosas que se me habían olvidado. Y para el aeropuerto. Desde ahí, todo tranquilo hasta Milán, desde donde ahora os escribo. Aunque por poco tiempo nos quedamos aquí, puesto que mañana por la mañana me esperan unas cuatro horitas de viaje hasta Livorno, donde el miércoles comienza la Tirreno-Adriático. ¡Ah! Y no sabéis lo orgullosa que voy con mi nuevo DNI. Ha sido lo primero que he comprobado al sentarme en el primer autobús que no se me había olvidado.

Tú, sin DNI no te vas de aquí

Publicado el marzo 7th, 2010 por ainara | Tags: General

ta10_generale_planApenas vaciada la maleta de la Vuelta a Andalucía y la Clásica de Almería (qué bien nos trataron. Gracias a todos), ya estoy bajándola otra vez del camarote y vuelvo a coger el bolígrafo, o mejor dicho, afino las teclas, también en este improvisado diario en el que se ha convertido el blog. Sí, efectivamente, toca otra vez una salida a las carreteras. Después de Mallorca y Andalucía, parece que con el estado de forma cogido, es hora de salir al extranjero. Y mañana habrá que coger un vuelo con destino a la Tirreno-Adriático. Cámara de fotos, a pesar de contar allí con nuestro fantástico fotógrafo Tim de Waele, cámara de vídeo, para que no se escape ni un detalle de la carrera, ni de sus prolegómenos, cuaderno aún sin estrenar para llenarlo de apuntes…todo. O eso pensaba yo. Porque casi me quedo en tierra con tres días de antelación. Os cuento.

Con el vuelo ya cogido y por falta de tiempo entre tantos asuntos pendientes desde mi regreso de tierras andaluzas retrasé el ‘check-in’ hasta el pasado viernes. Nada que pudiera hacer que me quedara en tierra, pues puede hacerse hasta cuatro horas antes de que salga el avión. Así que, toda orgullosa de hacerlo con tres días de antelación (todo un mundo para mí, ya lo sabéis), me dispongo a hacerlo. Lugar de salida, lugar de llegada, número de reserva…todo perfecto. Nombre, apellidos, DNI…estupendo. Fecha de caducidad del DNI….¡anda! Éste no me lo sé de memoria, voy a cogerlo para rellenar la última casilla, pensé. Ahí fue cuando mi cara se quedó completamente blanca.

¿Sabéis esos momentos en los que dices, “qué pena que no me han hecho una foto para ver la cara que tenía”? Pues ése fue uno de esos instantes, porque mi DNI caducaba ¡el siete de marzo! Os podéis imaginar el momento de pánico que viví en mi interior. Bueno, y en el exterior. Me puse a mirar cómo se renuevan los carnet de identidad, llamar a amigas que lo habían hecho ya… y todo esto, a las seis y media de la tarde de un viernes. Os confieso que ya me veía quedándome en casa. A mi favor, corría que el avión que cojo el lunes no sale hasta bien entrada la tarde, pero no confiaba para nada en que para entonces tuviera un papel, o un resguardo en regla que me permitiera salir del país.

El caso es que, buceando por internet, vi que los nuevos carnets electrónicos se renuevan con un requisito primordial: el de la cita previa, y que hay que solicitarla o por teléfono o mediante internet. Así que, por la vía rápida, me fui a solicitarla a través de la red de redes, y me encuentro con que, la primera fecha con horas libres para renovarlo era el 29 de marzo….¡creo que para entonces la Tirreno-Adriático estará ya más que sentenciada! Más estrés. Llamo por teléfono y nada, comunicando. Y de repente un rayito de sol: la oficina está abierta de lunes a viernes hasta las ocho.

Casi me pongo los pantalones en la cabeza y la camiseta en los pies de la prisa que me di para vestirme y salir pitando a la comisaría de la policía. Allí que me planté a toda velocidad, una hora antes de que cerraran. Con cara de corderito degollado, claro, explicando lo que me pasaba. No me preguntéis como lo hice pero el responsable de seguridad de la entrada me saltó un: “No te preocupes, que tú no te vas sin DNI de aquí”. Así que me senté plácidamente para que se me pasaran todos los nervios contenidos esperando a que me dejaran sacármelo. Todo improvisado, claro. Yo, por si las moscas, me había llevado en la cartera dos fotos mías, las únicas que tenía, que son de la orla de la universidad, así que os podéis imaginar qué fachada tiene mi DNI, conmigo vestida de corbata. Y bastante que lo tiene, porque a poco ni siquiera me lo imprimen.

Terminado de hacerlo, con las huellas dactilares y todo. Solo le faltaba el chip. Y de repente se va la conexión en toda la Comisaría…¡y mi DNI en una máquina metido! Qué agonía. A los cinco minutos volvió la conexión y con ella, salió mi carnet. ¡VAYA RESPIRO! Con esas volví de la comisaría. Lo primero que hice, como os podéis imaginar, es hacer el ‘check-in’. Y esta vez sí, con la fecha de caducidad puesta en el 2015 ya me dejan viajar. Así que, recuperada del susto, me dispongo otra vez a hacer la maleta. Aunque mi estancia en la Tirreno-Adriático no se prolongará hasta el final de la carrera, tener por seguro que, de las jornadas en las que ciclismoafondo.es esté presente no se nos va a escapar ni un detalle, ¡faltaría más después del susto!

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