El ciclismo en femenino singular

El blog de Ainara Hernando

Sin deshacer la maleta

Publicado el septiembre 23rd, 2009 por ainara | Tags: General

Notaba desorientación cuando llegué a casa. O más bien al poner el pie en mi ciudad. Sensación rara. Frío lo primero, muchísimo. Pero también descolocación. Un sentimiento raro, al fin y al cabo.  Lo mismo me ha pasado esta noche, sin tener que atenerme a las prisas de meter todo en la maleta, cerrarla (una odisea que cada día costaba más), salir con ella a cuestas a la calle, cargarla en el coche…hoy todo era raro. No había que cambiar de ciudad, no había que cerrar la cremallera. ¡Ni siquiera había que cambiar de habitación, hotel ni cama! Después de tantos días con esa rutina se hacía realmente extraño. El caso es que ayer, cuando llegué no acabé por sacar todo de la maleta, no es que me diera pereza hacerlo, aunque confieso que parecía que me había pasado un tren por encima de lo cansada que estaba, pero, pensé, total… ¿para qué? En dos días hay que volver a hacerla.

 

Y así ha sido. Ya está otra vez presta y dispuesta, la maleta y yo. Eso sí, con ropa totalmente diferente. De los pantalones cortos y camisetas de tirantes he cambiado por chaquetas, vaqueros y camisetas de manga larga, lo que ha provocado que, ya antes de salir me haya costado echar la dibujocremallera. Pero, tranquilos, guardo sitio de sobra para traerme medallas, y cuantas más sean, mucho mejor. Como os podéis imaginar, mañana partimos a Mendrisio, o más bien a Giussano, una localidad cerca de Como, en Italia, y también de la ciudad suiza que acogerá los Mundiales de ciclismo. El jueves estaremos en la prueba contra el reloj para contaros desde cerca todo lo que suceda y, esperemos, dar suerte a la expedición española con Iván Gutiérrez como gran baza y Juanjo Cobo, seleccionado para la contrarreloj a última hora tras el positivo de Héctor Guerra.

 

Pero eso será el jueves. Hasta entonces, resta un nuevo viaje hasta Madrid, vuelo hasta Milán y después lograr encontrar Giussano y, por supuesto el hotel. Lo bueno de estos días es que, a diferencia de la Vuelta a España, no cambiaremos diariamente de alojamiento y la maleta podrá descansar apostada en el suelo todos los días. Así, también dará tiempo a sacar la ropa y que al menos no esté tan arrugada como en la Vuelta. Lo que sí parece es que no nos libraremos de la lluvia, por si acaso va conmigo una chaqueta para combatirla, ha entrado a última hora, después de las cámaras de vídeo y de fotos. Esas siempre tienen un lugar reservado dentro de la mochila, que para este viaje la cambio por el bolso. Será más cómoda, seguro, pero para gustos están hechos los colores, mi preferencia era el segundo pero el último día de la Vuelta acabó rompiéndose la cremallera. Obligadamente me marcho con la mochila, probaremos qué tal se acomoda al ritmo y si es buena compañera. Lo mejor de todo, que es más grande. Ahí si que caben medallas. 

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