El ciclismo en femenino singular

El blog de Ainara Hernando

Entradas de enero 2009

¿Quién devolverá el tiempo perdido?

Publicado el enero 29th, 2009 por ainara | Tags: General

Solo es necesario girar la cabeza. Cerrar los ojos y echar la vista atrás. Es como si hubiera sucedido ayer mismo. Cierto es el conocido refrán que reza que el tiempo pasa volando. Porque hay cosas que una recuerda casi al mínimo detalle a pesar de que transcurran los años. Un viernes del mes de junio del año 2003 y con el consentimiento dado de mis padres me salté las clases del colegio. Novillos en toda regla. Pero totalmente justificados. Tenía una cita con el Santuario de Oro y la Euskal Bizikleta. A las tres de la tarde puse rumbo a la localidad alavesa de Murgia para enfilar después hasta el puerto, y ver el final de la tercera etapa de la carrera. Nos costó Dios y ayuda llegar hasta la meta porque el puerto ya esta cerrado y, cuando nos veíamos ya subiendo a pie las empinadas cuestas, dos amables periodistas nos acogieron en su coche, un ‘cuatro latas’ auténtico del que, antes de subirme pensé que no llegaría a meta, es más, que taponaríamos el paso de los corredores. Cuando me monté, cambié de idea. No es que no llegaríamos, ¡Es que ese coche iba a prender en llamas!

 

Pero el bólido, que ya estaba curtido en mil batallas, nos llevó hasta nuestro destino. Impaciente, me senté a escasos metros de la línea de llegada, con la radio puesta y escuchando el devenir de la carrera. En ese momento, un tal José Antonio Pecharromán, que se había impuesto en la anterior jornada en Aizarnazabal, comandaba la clasificación general. “Ése no llega hasta Oro con el maillot azul de líder”, se atrevía a aventurar alguno de los muchos aficionados congregados en el bar preparado para la ocasión. Y, entonces, se desataba el debate. “Seguro que no, vamos, teniendo a Haimar Zubeldia y a Joseba Beloki, como rivales, a Francesco Casagrande, Laiseka… imposible”, le confirmaba otro. Pero llegó. Y además, ganó también aquella etapa. Pecharromán ascendió el Santuario de Oro aquel día como un auténtico huracán. Nadie pudo con él, ni en aquella etapa, ni en las sucesivas y la Euskal Bizikleta se la llevó con total merecimiento dos días después, en Arrate.

 

 

Luego llegó su preciosa victoria en la Volta  a Catalunya. Su confirmación. La demostración de que su estrellato no era flor de un día. Pero, como todo en esta vida, lo que sube, baja. Su discreto paso por el Quick Step tuvo un efecto demoledor en el manchego. Volvió a España, gracias  Vicente Belda, pero se vio inmerso en la Operación Puerto. En la lista negra. Arrinconado. Sin pruebas. Pecharromán se vio obligado a poner rumbo a Portugal si quería seguir corriendo a nivel profesional, mientras anhelaba ese 2003 que cada día soñaba con repetir. Cuando parecía que disfrutaba de continuidad, el crecepelo con el que se medicaba le jugó una mala pasada en la Clásica de los Puertos del 2007. Positivo. Otra vez en la lista negra. Sin equipo. Sin licencia. Solo poseía una cosa. La culpabilidad. Que no le pertenecía.

 

Más de un año después, ha conseguido demostrar su inocencia, puesto que el AMA le ha dado la razón. Hace unos días, ciclismoafondo.es habló con él para conocer sus impresiones después del calvario que ha pasado. Dice encontrarse en paz consigo mismo, porque ha conseguido demostrar al mundo que todo lo que de él se dijo no era cierto. En cambio, y como suele pasar en todos estos casos, un positivo genera expectación y revuelo mediático. Se ocupan páginas y páginas con ellos. De ahí, los ciclistas pasan a la sección de necrológicas. Una simple esquela. Muertos en vida. Si logran demostrar su inocencia, apenas se vuelve a recurrir a ellos para saber cómo se sienten. Y una, que tiene fama de poseer un corazón de hielo cubierto por tres capas de muro empedrado, hay ocasiones en las que se emociona, que comparte ese sentimiento de indefensión, de pena. Ésta fue una de ellas.

 

Pecharromán tiene asumido que no volverá a ponerse un dorsal en competición nunca más. Ya tiene una nueva vida. Pero sus palabras siguen estando llenas de rabia. Por lo que pudo haber sido y ya nunca será. Sin pruebas, fue encajonado en la lista de la Operación Puerto. Ningún equipo le quiso y, como muchos de sus compañeros, tuvo que fichar por un equipo portugués. Aislado. Después, un medicamento suscrito a un tratamiento que estaba realizando le bajó definitivamente al infierno. Y todo ello en los que deberían haber sido sus mejores años como ciclista. Los de la madurez y la confianza del que estaba llamado a ser uno de los grandes de este deporte. ¿Quién le devuelve ese tiempo perdido?  

God bless you, América

Publicado el enero 21st, 2009 por ainara | Tags: General

Resulta curioso, y no menos impactante observar cómo diferentes hechos ‘históricos’ que aparentemente nada tienen que ver y que se dan en un mismo espacio de tiempo aparecen en nuestra sociedad indirectamente relacionados por las tendencias a los que la sociedad seguimos o iconos en los que el mundo se fija como ejemplares. Esos modelos  seguir cambian a lo largo de los años y, lo que hoy es negro, mañana puede ser blanco. La opinión pública demoniza e idolatra a unos u a otros dependiendo de las circunstancias y de los hechos. Una misma persona puede ser hoy un héroe nacional y dentro de unos años convertirse en la reencarnación de Satanás. Y es que, como dijo recientemente Joaquín Caparrós, entrenador del Athletic de Bilbao, “en el fútbol se pasa de puta a monja en cinco minutos”. Cuestión de tiempo. Cura las heridas.

 

Si tendríamos que señalar hoy mismo una persona representativa e icónica de nuestro mundo más actual, todos coincidiríamos en señalar la figura de Barack Obama, el recién condecorado presidente de los Estados Unidos, que ha sabido ‘meterse en el bolsillo’ a todos sus votantes, incrementar el número de activistas demócratas en su país y, lo que es más chocante, llegar incluso a gustar a los votantes republicanos que se decantaron por John Mc Cain en los comicios generales de pasado mes de noviembre. Obama encarna hoy por hoy la imagen de una América más unida que nunca. Juntos por un nuevo destino. Por un cambio.

 

Si reducimos la búsqueda de esa imagen encarnada en una persona al mundo del ciclismo, nadie pondrá en duda que la primera plana se la lleva Lance Armstrong, el texano que un buen día se cansó de estar “tres años sentado en el sofá bebiendo cerveza”, tal y como él mismo ha asegurado y se puso el traje de héroe, reconvertido en azul turquesa de Astana para regresar al mundo de los pedales que tantas glorias le trajeron en un pasado que nadie sabe si volverá. Armstrong. Otro americano, otrora odiado por buena parte del sector ciclista, especialmente de la gala. Ahora, los franceses parecen no ver con tan malos ojos su vuelta. Ya no se le demoniza. Por lo menos, hasta ahora, porque la susodicha frase de Caparrós es como para guardarla en el baúl de las grandes verdades del mundo. Pero los tiempos cambian y las circunstancias también.

 

El mundo en general, y el del ciclismo en particular también estaban ávidos de una buena nueva. De una esperanza positiva. Y, en sus respectivos planos, la llegada de ambos lo es. Tres millones de personas se agolparon en los kilométricos jardines de la Casa Blanca para escuchar el discurso de investidura de Obama y ser testigos de la toma de posesión del primer presidente negro de los Estados Unidos. Unas trece horas antes debido al cambio horario, Lance Armstrong se colgaba su primer dorsal en una competición oficial (la del domingo fue más un criterium festivo que una carrera) y congregó en las calles de Adelaida a centenares de aficionados deseosos de verle.

 

Obama ha conseguido que los americanos se vuelvan a interesar por la política, que les atraigan los debates a altas instancias y, lo que es más importante, que buena parte del mundo vea a la primera potencia mundial con ojos más amables. Sin tanto odio. Al heptacampeón del Tour de Francia le persigue una nube de periodistas allá donde va. Sea en California, Francia o Australia. Sin ir más lejos, Teledeporte ofrece a diario el Tour Down Under por su canal, emisiones que no se hubieran contemplado sin la presencia de Lance Armstrong. Todos parecen contentos con su regreso. Se coincide también al señalar que su sola presencia es positiva, porque con él en las carreras se habla solo de deporte, de ciclismo. Sin agujas, ni positivos de por medio. Ahora, los ídolos nos llegan de esa América que con George Bush detestábamos.

 

En su discurso, Obama dijo que “debemos levantarnos, sacudirnos el polvo y comenzar la tarea de reconstruir los Estados Unidos”. Lo dije el jefe. Armstrong no predica, pero también está comenzando a sentir el peso del liderazgo en el mundo de los dos pedales. Él deberá entonar ese mismo discurso, como cabeza del ciclismo. Toca levantarse de tantos golpes en forma de positivos por EPO, CERA y transfusiones. Habrá que sacudirse ese polvo, abandonarlo de una vez por todas y, lo que es más complicado, se precisa urgentemente reconstruir el ciclismo como América, sobre unos cimientos y bases éticas y legales nuevas. Obama ya se ha apresurado en sus primeras horas como presidente a ordenar el cese temporal de los juicios pendientes en Guantánamo. El primer paso para cerrar la cárcel cubana.

 

 

 

 

 

¿Podrá Armstrong, con la revolución mediática que arrastra consigo conseguir parar el reguero de casos positivos durante esta temporada? En cualquiera de los casos y sucediendo lo que el tiempo nos irá enseñando a lo largo del año, tanto Obama como Armstrong se han tornado en sendas figuras heroicas, patrióticas por su puesto, y salvadoras de un mundo en crisis y en depresión tras la desastrosa era Bush, y de un ciclismo que, poco a poco se va levantando de los mazazos de la Operación Puerto. Los nuevos ídolos nos llegan desde el otro lado del Atlántico. Ya no hace falta odiar a la gran potencia. Ahora vienen a salvarnos, y es en este momento cuando tenemos que entonar, más que nunca ese “Yes we can”. God bless you, América!

Nos vamos… de concentración

Publicado el enero 14th, 2009 por ainara | Tags: General

¡Qué largos y duros se hacen estos meses para los aficionados al ciclismo! Y es que, cuando los fanáticos al fútbol sufren por los veranos de sequía nosotros, esos bichos raros a los que nos vuelven locos el sufrimiento, los desfallecimientos y las pájaras, estamos en nuestro cenit del año, mientras que ahora, que la liga está en pleno auge, si bien es cierto que con pocas emociones tal y cómo está el Super Barça de Messi, ahora es cuando nosotros sufrimos de lo lindo. La época de la rumorología en cuanto a fichajes hace ya tiempo que se esfumó y solo nos queda mirar el calendario día tras día para contar las horas que le restan al 2009 para dar el pistoletazo de salida a la temporada.

 

 Mientras tanto, los equipos nos llenan ya de ilusión enseñándonos sus nuevos maillot, como ha sido el caso del Columbia, el Euskaltel-Euskadi, el Liquigas o el Xacobeo-Galicia entre otros. Los hoteles de las localidades, en su mayoría costeras españolas albergan durante estos días a muchas escuadras, como la de Bob Stapleton que ha elegido de nuevo Mallorca para su concentración. Otros, como el Cervélo se han marchado hasta el Algarve portugués para terminar su puesta a punto y muchos han optado por confiar en la solidez de sus tierras, como el Diquigiovanni, que está reunido cerca de Roma o el Acqua & Sapone, que a diario realiza maratorianas jornadas de entrenamientos.

 

 Estas concentraciones sirven a toda la plantilla no solo para realizar duras sesiones de acondicionamiento, si no también para hacer “terapia de grupo”, la base de una buena relación entre auxiliares y corredores que irá aumentando a lo largo del año. Son muchas las horas que los equipos permanecen juntos, alejados de sus respectivos hogares y estas concentraciones son vitales para mantener una buena relación entre todos los miembros de las escuadras.

 

El próximo turno será para el Astana, que ha elegido California como lugar de destino, y el Euskaltel- Euskadi. Ambos se reunirán después del Tour Down Under que, en efecto no queda ya tan lejos. El domingo toda la atención del ciclismo volverá los ojos a tierras australianas con el gran aliciente de ver de nuevo a Lance Armstrong subido en una bicicleta. Ya no hace falta mirar tanto el calendario. Se acaba nuestro sufrimiento. Solo quedan cuatro días.

Con zapatos de tacón

Publicado el enero 9th, 2009 por ainara | Tags: General

“¿Y como así te gusta el ciclismo, siendo chica?”. Es la pregunta que, creo, más veces me han formulado, a la que la gente que me conoce quiere oír la respuesta al inmediato. Y, claro, de tantas veces oída ya he conseguido fabricarme un discurso, darle al “play” para la reproducción automática, como si de una personalidad de la política se tratara, que siempre responde lo mismo, con las mismas frases hechas y tópicos recurrentes. Pero esta vez voy a modificar ese discurso, para empezar devolviéndoles a ustedes esa pregunta que, quizá, muchos también os habéis hecho al leer la autoría de las noticias de la sección de competición de la web o, directamente al entrar en este blog. Y, ¿por qué no? ¿Qué sienten ustedes al ver ciclismo? Esfuerzo, lucha, entrega, deportividad… Para mi, los sentimientos son los mismos.

 

En efecto, no soy una de esas muchas que aprovechan a echarse la siesta cuando las bicicletas se agolpan en la pantalla del televisor. No me aburre. No me provoca bostezos.Yo también me levanto del sillón, grito, me emociono y hasta lloro en ocasiones. Como vosotros, lectores de www.ciclismoafondo.es y seguidores de este deporte. Mi afición al ciclismo me viene desde muy pequeña cuando, en los grandes Tours de Miguel Indurain (en efecto, a mi me tocó siendo aún una niña que apenas sabía sumar y restar) me sentaba junto a mi padre a verle subirse a lo más alto del podium en París. Poco a poco fui cogiendo el gusto a este deporte, otra vez por mi gran referente, mi padre que, siendo cicloturista, le acompañaba para ser testigo de sus pedaladas.

 

Pasaron los años y decidí estudiar la carrera de Periodismo para, conforme avanzaba, comenzar a colaborar con varios equipos ciclistas y diversos medios de comunicación escritos y de radio, además de encargarme del fomento y la gestión de la comunicación de varios ciclistas. Así hasta que Pablo Bueno, director de www.ciclismoafondo.es me encargó la gran labor de transmitir a diario las noticias más destacadas del mundo del ciclismo desde esta web. Y en esa empresa nos afanamos, y continuaremos haciéndolo. Por y para todos ustedes. Ahora, además, con el añadido de este blog en el que comentaremos lo más desgranado del mundo del ciclismo con mayor carga opinativa y en el que, espero, se susciten muchos y muy variados comentarios y debates.

 

Como pueden observar, nada más lejos de la realidad de un seguidor que trabaja en lo que más le gusta y que ha puesto su empeño, y continúa poniéndolo, esforzándose para tratar de llegar a sus lectores de la forma más personal y singular posible. Solo que ese seguidor, en este caso lleva zapatos de tacón y su denominación acaba con una vocal, la “a”. En femenino.

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