No, nos se asusten. No es que me refiera a que la ascensión hasta Xorret del Catí haya decepcionado, ni mucho menos. Hemos presenciado un espectáculo que ya se echaba en falta y se necesitaba en esta Vuelta a España. Una dura ascensión que lo ha tenido todo. El desfallecimiento de Taaramae cuando le ha pasado Gustavo César Veloso, la emoción de esperar hasta elfinal de la etapa para certificar la victoria del gallego, la lucha de David de la Fuente una vez más en busca del triunfo de etapa que reivindique al Fuji-Servetto. Y, por si eso fuera poco, los candidatos a la victoria también nos ha dejado bonitos movimientos, a pesar de la mucha y muy dura montaña que Ueda por delante. Valverde ha gastado algunas de las balas que dice que tanto va a dosificar para atacar a Cadel Evans y a Ivan Basso.
Qué alegría da ver a los extranjeros implicarse en la lucha por el triunfo en la Vuelta a España. Y, además, implicarse con tanto ahínco, porque Cadel Evans en ningún momento se ha desentendido de la etapa ni del maillot amarillo, al contrario, solo había que ver el cabreo que tenía en meta porque, a su parecer, Robert Gesink le había cerrado al sprintar. El problema realmente es que el australiano no ha sabido encontrar la posición idónea para hacer los últimos metros y ahí es donde la bala del murciano del Caisse d’epargne ha terminado por herirle desvistiéndole del dorado de líder de la general. Y, por otra parte, asombra también la buena forma de Ivan Basso, especialmente en un puerto como Xorret del Catí, menos adaptado a sus características, más dadas a puertos como el de Aitana, largos y constantes, y no a los tirones de hoy, porque menudas rampitas que había, especialmente en la primera parte de la etapa.
La parte final suavizaba bastante, eterna para Veloso se ha hecho al ver la distancia
mínima con la que contaba para plantarse en meta Suficiente al final para el gallego, eso sí sin escatimar en arriesgar al máximo en la bajada para encarar los últimos metros. En definitiva, una gran etapa, de lo mejor visto en la Vuelta hasta ahora, especialmente por el puerto final. Entonces, preguntarán ¿por qué eso de que la subida no tenía ningún misterio? Sencillo. Cada día de montaña es un auténtico reto para subir hasta la meta. Sobre todo en los grandes puertos de montaña de Vuelta a España, los accesos, para todos, están muy restringidos y siempre tienes, como se conoce “buscarte la vida”, tanto para subir como para bajar y que algún alma se apiade de ti, te haga un hueco, si es que l obtiene y te suba. Otra cosa es bajar. Entonces tienes que subirte, como muchos compañeros hacen, al primer coche en marcha que ves.
Otros somos un poco más previsores y hacemos un pequeño chequeo de los coches, conductores y el espacio libre con el que cuentan para bajar de cada puerto un poco antes de que todo el mundo comience el descenso. Así fue en Aitana, pero no en Xorret del Catí. Ventajoso, sí. Muy cómodo, porque todo estaba fácilmente accesible. La meta apenas distaba de los aparcamientos y los puntos a los que nos era necesario acudir. Qué bien entonces, pensaran. Pues sí, pero no tiene ningún misterio. Hoy hemos llegado a la meta a pie, con solo 200 metros en las piernas…qué aburrimiento, ¡ninguna aventura!, pensábamos. Pero, por otro lado, la comodidad ha premiado, y ello ha ayudado a que todo el trabajo se agilizara mucho más. Después de terminarlo hemos tenido tiempo de juntarnos frente al monumento conmemorativo de las hasta ahora tres ocasiones que la Vuelta a España ha llegado hasta Xorret del Catí. La del 98, con victoria del Chaba Jiménez, la del 2000 y la del 2004, ambas con triunfo para Eladio Jiménez.
Y con todo terminado nos hemos puesto rumbo a Alicante, donde ahora mismo me encuentro escribiendo estas líneas y después de haberme dado un pequeño paseíto por la playa, muy cercana, por cierto. Temperatura más que agradable, con algo de viento que, para los que no soportamos los calores, viene más que bien. Mañana nos encaminaremos hacia Murcia, con Alejandro Valverde bañado en oro y a la espera de otro baño, el de masas que se dará en su tierra. En el pelotón faltará Carlos Barredo, que se ha tenido que retirar después de haber pasado la noche en vela, con vómitos continuos. Una pena no poder ver al asturiano en su plenitud después de su magnífica victoria en la Klasika de San Sebastian y tras su ausencia también el año pasado en la Vuelta a España por culpa de su lesión en la mano. Ojalá que se recupere lo antes posible y veamos al Barredo más combativo y peleón que se conoce.

1 comentario hasta ahora
1 Alex Andrés // sep 8, 2009 a las 15:30
El placer de trabajar contigo ha sido mío Ainara. Un abrazo y nos vemos pronto.
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